Concierto Neil Young & Promise of the Real, POBLE ESPANYOL (Barcelona), por Nikochan


La adoración hacia el padre es común durante la niñez y siendo niños vemos a nuestro padre como un gran héroe, un modelo a seguir. A medida que vamos creciendo esa veneración en muchas ocasiones disminuye y se centra en otras figuras familiares y de amistad. Bob Dylan es nuestro padre familiar/musical y lógicamente nuestro amor por él y por todo lo creado sobrepasa límites y es de difícil explicación. Siempre le hemos querido y siempre lo haremos, pero en nuestro camino a la madurez (musical) fueron apareciendo nuevas figuras, nuevas sensaciones como los amiguetes gamberros (Clash, Who), los irónicos (Kinks), los cachondos y simpáticos (Beatles) o los salvajes y peligrosos (Stones).... pero hay una figura que siempre se mantiene impertérrita y siempre, siempre, está en nuestros pensamientos. Esa figura es la de el Tío enrollao, al que adoramos como a nuestro padre pero que tiene ese toque gamberrete de colegas, y ese, ese es nuestro Tito Neil. Desde hace bastante tiempo he llegado a la conclusión de que Neil Young es el más grande entre los grandes. Durante décadas ha sacudido conciencias y firmado obras maestras. Y cuando digo décadas me refiero a los últimos 50 años, medio siglo regalándonos una joya tras otra ya sea con Buffalo Springfield, con CSN, con los Crazy Horse o ahora con los jovencísimos Promise of the Real. El lunes en el Poble Espanyol fue mi bautismo. Fue la primera vez que pude gozar de su directo y francamente me ha impactado.


A sus casi 71 años Neil Young está más en forma y más inspirado que el 90% de músicos. Ya no hablamos de sus coetáneos que a su lado parecen momias, vejestorios que no son ni la sombra de lo que eran. Discos como "Montsanto Years" serán recordados como grandísimos trabajos dentro de unos años, y eso que en esta gira pasó de ese nuevo cancionero olímpicamente, pero así es nuestro "Tito", va a su bola. La banda Promise of the Real liderada por Lukas Nelson le ha rejuvenecido, como en el "blues del vampiro", Young absorbe la energía de la chavalería que por cierto cumplen de sobras y aportan una calidad increíble, se le ve disfrutar junto a ellos, y por supuesto los jovenzuelos no pueden tener mejor maestro, ni pueden hacer un "máster" mejor que girar con el más grande. A pesar de todo esto, y como viene siendo habitual en la actual gira, Neil Young sale sólo al escenario, para abrir con un primer set acústico que más o menos ha sido igual en casi todos los conciertos y que da pistoletazo de salida con "After the gold rush", una de mis favoritas de siempre, y seguidamente caen tres joyas más: Heart of goldComes a Time y The Needle and the Damage done... y un servidor levitando y frotándose los ojos, pellizcándome para saber si era real o todo era un sueño. "Mother Earth" fue el primer punto y aparte, una misa al órgano y todos comulgando. Amén. 

A partir de este momento se conecta a la luz, se enchufa. Sale la banda y comienzan las hostilidades eléctricas, al principio más modositas y luego directamente a latigazos. La segunda parte del set, ya con la banda en el escenario, comienza con las magníficas "Out of the weekend", "From Hank to Hendrix" y "Human Higway", y a medida que avanzamos y la noche cae encima nuestro los temas se hacen más y más largos... Precioso el "Someday" de Tito Neil (piel de gallina, con este tema me emocioné de verdad...), y el placer inmenso llega cuando nos regala su "Unknown Legend" y sobretodo "Alabama"..... con la que tenemos la certeza de estar ante una noche memorable. "Words" es la encargada de abrir la tercera parte del set. Alargada hasta el infinito y más allá, con solos de guitarra y tormenta eléctrica.... y entonces, llega "Winterlong" y somos felices, y más aún con "Love to burn" y "Mansion on the hill"... para nada nos acordamos de los Crazy Horse pues estos jovenzuelos son la ostia, le vienen a Tito Neil como anillo al dedo.... qué energía, qué calidad, qué temple! "Revolution Blues" (perfecta) y "Western hero" (más acústico de lo esperado) nos preparaban para la traca final. Primero con la excelente "Vampire blues" que no esperaba se tocase en este concierto, y como no, el final con la grandiosa "Rocking in the free world" con la que parecía que ni Neil ni nadie quería marcharse del Poble Espanyol, alargando el tema y retomando el estribillo una y otra vez para que los presentes gritásemos a pechopalomo y con el puño en alto aquello de "Keep on rockin' in the free world, Keep on rockin' in the free world…". Con este tema se marcharon del escenario para volver al minuto y regalarnos la última joya de la noche, un "Cortez the Killer" que sonó a gloria. 

Al fin pude ver al más grande (con permiso de Papá Bob). Al fin pude ser arrollado por su energía vital, su remolino eléctrico, por su voz rota en mil pedazos. Un concierto que no olvidaré. Gracias señor Young.

* post aparecido originalmente en Nikochan Island por Nikochan
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2 comentarios :

  1. Francamenhte mi primera vez fue igualmente impactante, lo recuerdo perfectamente, pero creeme que a la cuarta la sensación de subidón no disminuye, es tan grande el tito.
    Un abrazo.

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  2. Fue el mejor concierto del año. Sin duda. Y de los mejores que he visto. El maravilloso sonido de su guitarra eléctrica te transporta.

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