Crónica concierto de Guadalupe Plata (Sala Wah Wah, 22-1-16)

...un sonido que parece morar en las catacumbas de la vieja Roma cual si se hubiese organizado un salón de baile entre las excavaciones del subsuelo...

Habían ganas, demasiadas. Por fin pudimos verificar lo que por una serie de motivos que no vienen al caso habían impedido ver en directo a la fenomenal banda de Úbeda en las más inmediatas oportunidades anteriores. Y ahora sí, totalmente comprobadas y confirmadas las numerosas recomendaciones de gente de confianza que hablaban de un excelente estado de forma actual a partir de una sorprendente puesta en escena y de ese peculiar acercamiento a las aguas residuales y a los bajos fondos del blues más crudo y abrupto, consiguiendo contagiar al personal asistente en un muy escabroso cruce de caminos. 

El elenco de coplas con el que nos deleitaron en la velada del 22 de enero en la sala Wah Wah de Valencia sirvió para constatar lo uniforme de su propuesta, una línea que, sin embargo, contiene cierta evolución en estudio desde su debut con el EP del 2008 hasta el fenomenal último artefacto del 2015 dedicado al bluesman T.Model Ford. Temas comoBaby me vuelves loco”, “Esclavo”, "Milana", “Tormenta”, “Huele a rata”, “Calle 24”, “Hoy como perro”, “Serpientes negras”, o Mecha cortafueron algunos de los excitantes ejemplos que por allí desfilaron para disfrute de un público entregado y, por qué no también, para el espíritu de las alimañas más perversas cada vez que Pedro de Dios con la guitarra, Paco Luis Martos con su bajo o barreño y Carlos Jimena a la percusión arremetían con fuerza en sus respectivos instrumentos como si estuviesen poseídos por Belcebú. 


La imaginería andaluza y un sonido que parece morar en las catacumbas de la vieja Roma cual si se hubiese organizado un salón de baile entre las excavaciones del subsuelo confieren a la banda ubetense de un estilo propio, original e innovador, algo tan difícil en nuestros días y además bastante admirable su propuesta si tenemos en cuenta la dificultad de conseguir algo así a partir de sus manifiestas y evidentes influencias. Ese es el gran mérito, sus letras acaban siendo lo de menos desde una perspectiva de mayor o menor elaboración. Lo valioso y notorio de Guadalupe Plata es el conjunto y un resultado marca de la casa. 

No me extraña en absoluto por todo lo anteriormente mencionado que día a día ganen más adeptos. Como tampoco que sorprendan a propios y extraños, que sean la envidia o el foco de controversias entre compañeros de profesión, entre los aficionados al rock tanto de culto como del sector independiente o, hasta incluso, entre los más puristas del género musical que principalmente ejercen. En mi subjetiva opinión, sin ánimo de ser compartida, creo que por ahora debería haber quórum mayoritario y Guadalupe Plata ser el orgullo del mejor y más exportable representante actual del rock español. Y mañana ya veremos, Dios dirá o los juzgará.

   * Texto: Johnny JJ. Crónica para el EXILE SH MAGAZINE y para el ESPACIO WOODY/JAGGER.
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