13 ago. 2020

30 años del 'Bossanova' de los Pixies: Patrimonio cósmico de la Humanidad

3 comentarios :

...nadie mejor que los Pixies brillaron en la escena rocanrolera alternativa que suponía el cambio de década. En su momento algunos nos percatamos ipso facto que esta magna obra sideral había llegado para acompañarnos hasta el último suspiro...

Por Juanjo Mestre

Ha llovido. 30 años. Otros tiempos, otros amores, otros lugares… pero las mismas inquietudes rocanroleras. A pesar de las tres décadas, con un raudo y fugaz ejercicio de memoria, aún permanece perfectamente grabado dónde, cómo y cuándo llegó la hora de la gran tormenta. Sí, frente al mar, mirando la línea del horizonte que lo separa del cielo, con la pandilla basura, allá donde la diosa protectora de la naturaleza y de la Luna nos protegía. Atronó en el equipo de sonido, fue un golpe súbito, una letra breve, un mismo verso retocado y repetido en cinco estrofas, y un estribillo que introducía una espectacular tempestad en nuestras almas. Ella fue la primera delBossanova que nos engatusó, ella fue irresistible, ella fue Stormy weather.


Eran tiempos en los que el mundo —mejor decir nuestro mundillo— comenzaba a hablar con interés e insistencia de los Pixies, fundamentalmente gracias al anterior “Doolittle” (1989). Aquella masterpiece surrealista, llena de tortura y de citas bíblicas, había marcado un antes y un después, aunque en esos momentos no se la valorase todavía como tal. Por otra parte, aquellos Duendes Malévolos que poseían una parte abrupta capaz de escandalizar a las mentes más conservadoras o “bienpensantes”, y que musicalmente tenían algo diferente a todo y a todos, conseguían congeniar muy bien con lo más interesante que se cocía en la época, por ejemplo el rock alternativo americano de los R.E.M o el pop neopsicodélico de los británicos Stone Roses.


Las canciones favoritas de la POM que nos ocupa se fueron sucediendo, audición tras audición. Poco después de que viéramos la luz cósmica con esa especie de surf-rock espacial que recorría sus surcos nos enteramos que hubo una avanzadilla previa: Velouria, tan adictiva como abierta a interpretaciones, desde una quimérica tierra o isla lejana, similar a la hipotética Lemuria en la zona de Madagascar, a la adoración eterna por una chica de aspecto aterciopelado. Meses después llegaría el segundo sencillo Dig for fire, otra deliciosa y pegadiza melodía de los de Boston que, según Black Francis, era un tributo a los Talking Heads de David Byrne. Recuerdo que ambos singles incluyeron sendas versiones de Neil Young, respectivamente “I’ve bee waiting for you” y “Winterlong”, las cuales sirvieron para que un servidor descubriera el debut del más grande o ese espectacular triple álbum “Decade” del maestro canadiense. Y es que antaño, cuando no había Wikipedias e Internet, era bastante habitual tirar de la manta de ese modo.


El orden del Bossanova estaba (o aparentaba) muy meditado. No podía comenzar de mejor forma que con una pildorilla instrumental muy vistosa, Cecilia Ann, versión de una rareza sixtie de The Surftones, entre el surf y el western, modernizando la herencia clásica de nombres como los Shadows, los Ventures o Dick Dale. O después con el pepinazo estruendosoRock music para alejar al que no conviene tener cerca. Y algo más adelante con el homenaje, de poco más de un minuto, al pianista, cantante y compositor de jazz y blues Mose "Allison".


Dicen que Black Francis componía las canciones apresuradamente, en servilletas durante los minutos previos a grabar la pista vocal correspondiente en el estudio y, sin embargo, cada una de ellas dejaba en nuestros pabellones auditivos de incurables fans un poso profundo, una marca indeleble, una necesidad de volver a ellas. Difícilmente, por no decir imposible, no caer prendado de Is she weird —hasta hechizó a mi hija años después y yo me preguntaba qué podía tener esa melodía para atraer tanto a una cría—, o por descontado Ana, maravilla cósmica donde las haya, tan playera, para olvidarse de todo y enamorarse perdidamente de una ola de mar, en una línea musical que sería otra vez explotada al final del disco con la dulce brisa de Havalina.


Más. Gloriosa, imprescindible, entre la desesperación y el pensamiento contemplativo, místico o existencialista nos atrapó All over the world. O Down to the well, la desesperada canción para Betty que, aunque yo discrepara, una vez me aseguró un íntimo que era la mejor del disco. O las connotaciones espaciales de Blown away" o de la fabulosa The happening con ese enorme monólogo final. O el Hang wire que por sus versos inspiró el título del disco.

Sí, hoy 13 de agosto del 2020 se cumplen 30 años de Bossanova y continúa tan joven y lozano como el primer día, con estrenada edición roja en vinilo para coleccionistas por tamaño acontecimiento. Dicen que en su gestación hubieron problemas con Kim Deal o que la banda tenía los días contados. Benditos problemas porque aquello fueron palabras mayores y porque todavía quedaba otra muestra maestra de absoluta grandeza: el “Trompe Le Monde”. Los noventa comenzaron con buen pie. Nadie mejor que los Pixies brillaron en la escena rocanrolera alternativa que suponía el cambio de década. En su momento algunos nos percatamos ipso facto que esta magna obra sideral había llegado para acompañarnos hasta el último suspiro. Otros se percataron después. Algunos se percatarán algún día y otros nunca se enterarán o entenderán que "Bossanova" es y será Patrimonio cósmico de la Humanidad.

30 años del 'Bossanova' de los Pixies: Patrimonio cósmico de la Humanidad // por
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3 comentarios :

  1. Dios te salve, Juanjo. Un discazo, aunque Doolittle me parezca superior. Y la entrada, de lujo.

    Un abrazo.

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  2. En su momento tuve a Doolittle como la gran masterpiece de Pixies, hoy, con el paso de los años ya no sabría que decir, pero creo que me quedo con este y el último.
    La reseña te ha quedado de lujo.
    Abrazos

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  3. Magnífico texto Juanjo, a la altura de un disco también colosal. También soy más del "Doolittle", lo descubrí antes y me convertí rápidamente en adicto a su propuesta. Fueron aquellos inicios de los 90 años fantásticos y Pixies uno de los grupos imprescindibles.
    Amunt!

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