Hiss Golden Messenger - Hallelujah Anyhow (2017)

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Mi primera sensación, y creo la de muchos, al escuchar el nuevo trabajo de MC Taylor bajo sus Hiss Golden Messenger, fue decepcionante de algún modo. Esperaba un servidor que ese disco le diese la vuelta al corazón y le llegase al alma, y de primeras, esa sensación no apareció. Pasa con "Hallelujah Anyhow" como con otros grandes discos de este año, como por ejemplo "Bobby Fuller died for your sins" de Chuck Prophet, el "Poor David's Almanack" de David Rawlings, o sin irnos muy lejos en el año "Villains" de Queens of the Stone Age. Pasa que sus trabajos anteriores, son tan buenos que su sombra es alargada, y más aún, pasa que sus dos o tres últimos trabajos estaban a un nivel casi inalcanzable e inigualable, hablo más concretamente en el caso del Profeta. Dicho esto, obviamente no voy a descubrir nada si afirmo que este "Hallelujah Anyhow" es muy bueno aunque no sea mágico, pero sigue siendo muy muy bueno, vale, es verdad que no es "Heart like a levee" ni "Lateness of dancers", pero aún así, sigue siendo estupendo. Creo que está al mismo nivel del disco que abría la tripleta mágica de la banda, está a un nivel igual o superior a "Haw", pero es que hablamos de un grupo que además de los discos comentados tiene en su haber otros tres grandes discos a redescubrir como son el debut "Country hai east cotton", "Bad dept" y "Poor Moon", que son de notable alto, como el disco que nos ocupa. Y ahora que hemos repasado sus  trabajos originales, y pensándolo bien, podríamos preguntarnos qué banda de la actualidad (que esté en plena forma ahora) tiene esa colección de discos. Tal vez la pega, por poner una, es que "Hallelujah Anyhow" suena a lógica continuación de "Heart like a levee", y no un paso más como este disco en cuestión resultó al compararlo a su predecesor "Lateness of Dancers", el cual, sinceramente, sigue siendo mi favorito. Las canciones de "Hallelujah anyhow" podrían estar en su anterior disco sin cambiar nada, podrían (jugando a imaginar) ser descartes o grabaciones de esas mismas sesiones, porque suenan a eso, a lo mismo, tienen la misma cocción con tan solo el sonar en sus estructuras más aún a un Dylan despreocupado con los arreglos suaves y maduros de los discos de Van the Man de final de los setenta principios de los ochenta sin obviar su estilo propio que rebosa clase y calidad. El disco, como digo, a la primera escucha deja algo frío y descolocado, no por modernez ni cambio de rumbo ni sonido, sino más bien por la sensación de repetición , pero a caso AC/DC no llevan cuarenta años haciendo la misma canción?. Las canciones, que al fin y al cabo, son lo que realmente importa son notabilísimas con alguna cima pseudo-POM como "Harder Rain", tal vez, la mejor del lote. Hay otras, claro, no podía ser de otra manera. Hay otras canciones sobresalientes que se destapan poco a poco hasta llegarnos al tuétano, y dejarnos enganchados a un disco, que sin entrar en comparaciones absurdas, es, otra vez, sobresaliente. 


El nuevo disco de Taylor comienza con la preciosa "Jenny of the Roses" que descaradamente nos ofrece ese aroma a The Band para entregarse inmediatamente a una maravilla de la americana como es "Lost out in the darkness", una de esas canciones que te ganan con las escuchas, con las señas de identidad de Hiss Golden Messenger, con una armónica muy Dylan. "Jaw" es un despiporre, otra vez tiene esa dylanesque llena de sensibilidad y armonías, de esas que rebosaban en su anterior trabajo, justo allí donde este tema no desentonaría para nada. Hasta este momento y siendo justos, el disco es un pelotazo descomunal, si nos olvidamos de lo anterior y nos centramos en él, sin duda es un gran disco, no hay discusión. Más aún cuando nos topamos con una de las grandes canciones del año, hablo de "Harder Rain", una POM en sí misma. Siguiendo por la vía Dylan, claro está, pero abrazando a Van the Man, aquel que nos enamoró (otra vez) en "Veedon Fleece". "I am the song" tiene cierta épica ochentera, algo de Petty, algo del Boss, algo de soul, y un mucho de Taylor. Ya pasando el ecuador me sigo preguntando donde está el bajón de nivel en este disco, yo es que no lo encuentro y la única explicación a la decepción de muchos seguidores de la banda sea la repetición, pero qué queremos? que Taylor haga tecno? que se vuelva Bon Iver? No, desde luego no, queremos canciones como las de "Hallelujah Anyhow", como ese acercamiento al Dios BOB en "Gulfport you've been on my mind" y esa velada reverencia al León de Belfast en "John the gun", que sin duda se ha convertido en una de mis favoritas del lote. "Domino (time will tell)" es acojonantemente buena con esa guitarra tabernera, como lo es también la delicada "Caledonia, my love". Cierra el disco "When the wall comes down" con una letra descomunal. Positiva, amorosa, llena de verdad, de vida. El listón estaba muy alto pero para nada han bajado de nivel, para nada han entregado un disco menor, si el error es no superar lo escuchado anteriormente creo que aceptarán la crítica, pero escuchando con detenimiento el disco, no pensáis sinceramente que es maravilloso?

Hiss Golden Messenger - Hallelujah Anyhow (2017)

01.- Jenny of the Roses/ 02.- Lost Out in the Darkness/ 03.- Jaw/ 04.- Harder Rain/ 05.- I Am the Song/ 06.- Gulfport You’ve Been on My Mind/ 07.- John the Gun/ 08.- Domino (Time Will Tell)/ 09.- Caledonia, My Love/ 10.- When the Wall Comes Down.


*post aparecido en Nikochan Island por Nikochan

Crónica concierto de Redd Kross en Loco Club, Valencia, 5-12-2017

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Volvió a suceder como cada vez que pisan nuestro país los fabulosísimos REDD KROSS. Pusieron patas arriba el Loco Club de Valencia durante la velada del 5 de diciembre del año en curso, y ello a pesar de que el sonido no estuvo plenamente a la altura de las circunstancias.

Redd Kross (crónica concierto Loco Club, 5-12-2017) 2
Cual si hubiesen consumido la pócima de eterna juventud no parece que pasen los años para Jeff y Steven McDonald. Mantienen la energía, la honestidad, la calidad, el buen rollo y la actitud que siempre les ha caracterizado. Y además los hermanísimos están perfectamente escoltados por un extraordinario guitarrista como Jason Shapiro que parecía poseído por alguna fuerza rocanrolera del más allá y por un enloquecido batería como Dale Crover que ofreció una auténtica lección de vigor, dinamismo y eficacia a las baquetas.

La retahíla de hits fue espectacular en una explosiva barbarie guitarrera. Como justamente hace 5 años, en el 6 de diciembre del 2012 y en la misma sala, volvieron a abrir con el himno Lady in the front row, detalle que implica casi con seguridad la inmediata comunión con el personal asistente. La sucesión de ultramegatemazos los (nos) dejó exhaustos. Trallazos del último “Researching the blues” del 2012 como Stay away from downtown yUglier encajaron perfectamente con el resto del repertorio más clásico. 

Redd Kross (crónica concierto Loco Club, 5-12-2017) 3Más. Siempre sanadora y curativa Annie’s gone”, y qué decir de todo un pepinazo de alta fidelidad bien ejecutado como es la versión de The Quick Pretty please me. Pura desinhibición y regeneración neuronal con esa deliciosa rareza juvenil que es Switchblade sister. Ahí el show se desmelenó y se intensificó definitivamente. De pelopunta One chord progression y Mess around, dos de mis favoritas del combo angelino. 

Ellos saben lo que quieren sus fans en directo y se (nos) trastornaron y enloquecieron con el punk garagero deNeurotica”, “Blow you a kiss in the wind”, “Annette’s got the hits o Linda Blair. En pleno despiporre punk-hard-rockero no podía faltar la habitual versión del Deuce” de Kiss y, como con aquel tercer ojo que todo lo controla, el que supuso un antes y un después, culminó la eucaristía rocanrolera con la purísima Bubblegum factory”.

Había sucedido otra vez el milagro terapéutico de los Redd Kross. Algún día la historia los pondrá en el sitio que merecen, entre los grandes porque pocas bandas de la historia pueden competir con ellos en intensidad hard-rockera, glam-rockera y powerpopera. Siempre frescos, siempre juveniles, siempre fabulosos.

* Imágenes pertenecientes al archivo personal del redactor JJ. Texto: Johnny JJCrónica para el Espacio Woody/Jagger y para el Exile Magazine.


Queens of the Stone Age - Villains (2017)

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Sin invitados y con Mark Ronson en la producción, Homme y la Reinas de la Edad de Piedra, anunciaban a bombo y platillo que volvían a primera línea con canciones nuevas para dar forma al que es ya su octavo disco de estudio, "Villains". Un disco corto en minutaje y algo más ligero que su predecesor, el descomunal y mortífero "..Like Clockwork" del 2013. Hacía nada más y nada menos que cuatro añazos desde aquel gran disco, cuatro años donde Homme ha podido hacer un poquito de todo, menos ponerse manos a la obra y darnos el deseado segundo disco de "Them Crooked Vultures", eso sí, parió en 2015 con su banda paralela, Eagles of Death Metal, un disco notable y divertido llamado "Zipper Down", y participó en la resurrección de la Iguana Iggy en su último y grandioso disco "Post Pop Depression" (2016). Homme no ha parado desde el último disco de la "reinonas" pero desde luego esas dos referencias son lo más interesante en estos años. Nuestro pelirrojo favorito reúne a la banda al tener ya unas cuantas canciones nuevas, les dan la puesta apunto y bien engrasadas se las presentan a Mark Ronson que añade la chapa y pintura necesaria para gustar al primer contacto. El trabajo realizado por la banda: Theodore, Fertitia, Shuman, Van Leeuwen y el propio Homme, es como siempre excelente. Sus señas de identidad siguen intactas a pesar que en algún tema se note la mano de Ronson con palmaditas molonas y ritmillo rabiable pero, francamente, siguen siendo los mismas reinas de la edad de piedra. QOTSA son una grandísima banda, una de las pocas que sigue teniendo los riff de guitarra como núcleo central de su trabajo, de sus ideas y canciones, todo gira alrededor de la guitarra y eso es de agradecer. Esto es buen ROCK, y punto. No le busquemos tres pies al gato. Valiéndose de su humor raruno titulan al disco como "Villains" en homenaje al "Heroes" de su ídolo Bowie, del que Homme está tirando últimamente muy mucho que no demasiado, y continúan con una estética demoníaca alucinante, recordando la portada al Fauno de Del Toro. Otro guiño que me enamora. Pues bien, esto no tendría importancia sin las canciones y os aseguro que lo que contiene este "Villains" es una maravilla que no podemos dejar pasar ni escuchar este 2017, año que conforme llega a su final nos entrega más grandes discos.


"Feet don't fail me" se despereza a cada segundo para abrir un grandioso disco. Los coros entran al trapo y teclados de otra época emergen con lentitud hasta que llegamos al clímax con el riff poderoso y la voz desafiante de Homme. Estupendo. Un temazo demoledor que da paso al single del disco, single que por cierto hizo temblar a muchos de los fans de la banda pues la influencia de Ronson se nota muchísimo, dando un tema más comercial de lo normal, aunque nada que discutir de "The way you used to do", pues es una canción irresistible. Debajo de las palmaditas, ruidismos varios y los riffs molones están las reinonas de siempre, como bien demuestran con "Domesticated animals", el tema gigantesco del disco, el que sí consigue equilibrar el por donde iban y a donde van. En cambio en "Fortress" aparece la vena  más comercial, con ecos sonoros a Bowie, uno de los grandes referentes de Homme. "Head like a haunted house" es rara de cojones, parece un tema bastardo de los monos árticos con las águilas del death metal, así al menos la veo yo. Gamberra, algo punkera y acelerada. No es de lo mejor del disco, pero "Un-reborn again", sí. Podría perfectamente estar en su disco anterior, recuerda muy mucho a Bowie e incluso al mejor Bolan, y tiene suficientes matices y cambios para volarnos la quijotera, dando pistoletazo a un final de disco sobresaliente. "Hideaway" hipnotiza mientras que "The evil has landed" es puro QOTSA. Temón. Cierran el disco con una de sus baladas rockeras del siglo veintiuno, cierran así un excelente disco que aún estando por debajo de lo entregado años atrás tiene la virtud de mantener las señas de identidad y abrirse nuevos caminos al mismo tiempo que nos engancha sin remordimientos.

Queens of the Stone Age - Villains (2017)

01.- Feet Don’t Fail Me/ 02.- The Way You Used To Do/ 03.- Domesticated Animals/ 04.- Fortress/ 05.- Head Like A Haunted House/ 06.- Un-Reborn Again/ 07.- Hideaway/ 08.- The Evil Has Landed/ 09.- Villains Of Circumstance.




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David Rawlings - Poor David's Almanack (2017)

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En 2015 David Rawlings junto a su inseparable media naranja Gillian Welch nos regaló una de esas pocas colecciones de canciones que se pueden considerar casi instantáneamente como obra maestra. Parecía exagerado en un primer momento pero simplemente aquel "Nashville Obsolete" es y será siempre una Puta Obra Maestra. Rawlings al frente de su "máquina" superaba lo mostrado en el debut "A friend of a friend", doblaba su apuesta y le otorgaba una magia que difícilmente se puede llegar a igualar, es por eso que tenemos que soportar como muchos hablan de su nuevo disco, el tercero aunque ya sin su "machine", su "Poor David's Almanack", en términos de disco menor, incluso he leído y escuchado que es aburrido y que tiene canciones tontas, y perdónenme o no aquellos que opinan de esa manera pues creo que es una de las mayores estupideces que alguien puede decir sobre este excelente disco. Vale, no es "Nashville Obsolete" pero eso es francamente difícil por no decir imposible, aunque en esta nueva entregar encontremos canciones que podrían pertenecer a aquella joya del 2015. Sí, creo que al menos la mitad de sus canciones no desentonarían en absoluto pero desgraciadamente para todos, en este nuevo disco no encontramos joyas como "Thr Trip" o "Pilgrim", pues encontrarnos con milagros musicales no suele suceder todos los días. Rawlings puede que haya realizado un disco más ligero, y digo puede porque me asalta la duda. Cuenta para ello como siempre con Gillian Welch, con muchos de sus colaboradores habituales y además con colaboraciones estelares como la de Keth Secor, Willie Watson y Critter Fuqua (Old Crow Medicine Show), Griffin y Taylor Goldsmith (Dawes), y Paul Kower (Punch Brothers). El disco es por tanto menos "máquina" y más reunión de amigos, es más ligero y menos introvertido que su predecesor y en cuanto a comparaciones sónicas es menos Tito Neil y más Jackson Browne, menos Dylan y más countrificado aunque, claro, Rawlings viene de donde viene y ramalazos a Dylan y sobretodo al Young de después de la fiebre del oro encontramos por doquier, pero sobretodo está bañado por la vieja medicina del cuervo. Ese es mi parecer, esa es mi sensación al escucharlo. Disco menor? paparruchas!. 


La deliciosa "Midnight Train" da el pistoletazo de salida. Perfectas guitarras que erizan el bello y unas voces, las de David y Gillian, que sencillamente son celestiales. Compenetradas, increíblemente empastadas y complementarías. Mágicas. La divertida y desenfadada "Money is the meat in the coconut" tiene mucho de la esencia de los "Old crow medicine show", y es de las pocas no escritas a cuatro manos por Rawlings y Welch, como los últimos tres temas del disco, tal vez esos temas que firma en solitario Rawlings, son los que hacen bajar un poquito la nota final. Aún así, a mi, personalmente la del "coconut" me divierte y me hace feliz. Llega entonces "Cumberland Gap", la mejor canción del lote, la única junto a "Lindsey Button" que encajarían perfectamente en su anterior trabajo. Es "Cumberland Gap" un tema 99% Neil Young después de la fiebre del oro, su esencia es puro "After the gold rush", y como el falsete no le da a David, pues Gillian se encarga de dar con ese sónido putoámico.  "Airplane" es preciosa de principio a fin. Pura americana, pura tradición. Muy balada "Old crow", porqué no decirlo, con un estribillo ganador. "Lindsey Button" es una de mis favoritas del lote. Canción de cantautor top, canción que nos atrapa poco a poco para no soltarnos y así llevarnos en volandas a "Come on over my house" con el country de pradera por montera... fogatas, violines, whisky y buen rollo. "Guitar man" es la última firmada por la pareja celestial, es un tema precioso, un tema muy pero que muy Jackson Browne, esas guitarras son puro Eagle. La tanda final la firma Rawlings en solitario, y no digo que sean malas, son notabilísimas pero un servidor prefiere que Welch supervise. "Yup" y "Good god a woman" van cargaditas de humor, son divertidas y desenfadadas, pero para nada malas. La segunda de ellas, "Good god a woman" tiene ese aroma a los "Old crow medicine show" que supongo yo proporciona el trabajar con Secor, Watson y Fuqua. Cierra magistralmente volviendo al sonido neilyounguero con "Put'em up solid" un disco que siendo un peldañito menor que su predecesor es toda una delicia.

David Rawlings - Poor David's Almanack (2017)

01.- Midnight Train/ 02.- Money Is the Meat in the Coconut/ 03.- Cumberland Gap/ 04.- Airplane/ 05.- Lindsey Button/ 06.- Come on Over My House/ 07.- Guitar Man/ 08.- Yup/ 09.- Good God a Woman/ 10.- Put ‘Em Up Solid.



*post aparecido en Nikochan Island por Nikochan

Nueva gira de Redd Kross

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Redd Kross - Gira española 2017 - 5 citas - 2


Vuelven los Redd Kross a España y eso siempre nos llena de alegría y satisfacción. 

Redd Kross - Gira española 2017- 5 citas
L
Fechas y lugares privilegiados para ver alguno de sus extraordinarios conciertos, con enlaces a entradas para dichos eventos.

Loco Club – Valencia - 5 diciembre - Entradas Ticketea aquí

Fuzzville!!- Stereo - Alicante 6 diciembre - Entradas Ticketea aquí

The Secret Social Club - Madrid - 7 diciembre - Entradas Ticketea aquí

Hell Dorado - Vitoria 8 diciembre 2017 - Entradas HellDorado aquí

Purple Weekend - León 9 diciembre - Entradas Facebook Purple Weekend aquí

Billy Bragg - Bridges Not Walls (2017)

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Vuelve Billy Bragg con el EP Bridges Not Walls donde reúne las canciones que ha ido publicando en formato single los últimos meses con el añadido de un par de inéditas. Un artista del que no hacen falta excesivas presentaciones, aunque, todo hay que decirlo, poca atención se le prestó a su colaboración con Joe Henry y su recorrido ferroviario. Billy Bragg nunca se fue pero sus incisivas letras no suelen ser del agrado de la prensa musical. Y digamos que este EP es una buena muestra de lo que es Billy Bragg, una vuelta a la protesta más visceral distanciándose de sus últimos discos donde sin dejar de lado su ojo crítico si optaba por unas letras más relajadas en cuanto a la actualidad se refiere. Aquí el sr.Bragg ataca de nuevo en un sentido más directo y Woody Guthrie, con momentos sónicos más crudos que recordaran a sus primeros discos y otras canciones envueltas en arreglos característicos de su última época. 

Esta vez los acontecimientos de unos años a esta parte han sido plasmados en unas canciones minimalistas en cuanto a arreglos y producción, acompañado solamente de su eléctrica en Why We Build The Wall (versión de Anais Mitchell), en ocasiones añadiendo una base rítmica básica en The Sleep Of Reason, se escora hacia el country ayudado de una pedal en la fantástica King Tide and the Sonny Day Flood, sensacional Saffiyah Smiles en mi top de canciones del año, letra excelente, himno a la solidaridad y al love is the answer, deliciosa tonada acompañada de escobillas, acústicas y un órgano, muy del último Dylan. No puede faltar un folk-protesta acústico marca de la casa en Not Everything That Counts Can Be Counted. Y con un piano sombrío guia su reflexión en Full English Brexit, una balada interpretada con cierto desencanto y donde no duda en posicionarse. 

Repasa así las desavenencias sociales de máxima actualidad, Trump representando el estado contra el pueblo, el Brexit, el racismo creciente y una sociedad adormilada por la rapidez de unas complacientes redes sociales. Es Bragg en estado puro, quizás uno de los pocos artistas, pongamos por caso los lejanos y queridos Clash y un Morrisey aún dando tumbos, capaces de no morderse la lengua sin que su discurso artístico palidezca, de los que aún cree que debería existir un estrecho compromiso entre la música y la justicia social. Continúa al pie del cañón después de décadas ahora más completo musicalmente y con unas letras que además muestran su maestría lírica y su gran experiencia componiendo.

Si pensáis que la raza humana está perdida y que a su vez el rock ha perdido cualquier atisbo de actitud ante su entorno, escuchad este Bridges Not Walls y quizás te haga sentir menos solo. Y mientras nos lamentamos de la pérdida de grandes artistas que no nos quede la menor duda de que Billy Bragg además de uno de los grandes tiene en su haber una gran discografía plagada de joyas a rescatar, siempre con una personalidad que le es propia, siempre al pie del cañón. Que se lo pregunten a los murcianos: no se trata de construir muros, sino puentes. Bien por el sr.Bragg.

Por Chals Roig
Escrito originalmente en el siguiente enlace de ON THE ROUTE


 Billy Bragg - Bridges Not Walls (2017)

1.The Sleep Of Reason / 2. King Tide and the Sonny Day Flood / 3. Why We Build The Wall / 4. Saffiyah Smiles / 5. Not Everything That Counts Can Be Counted / 6. Full English Brexit


Danny and the Champions of the World - Brilliant Light (2017)

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La pérdida de Grand Drive en su día no fue un gran problema para un servidor puesto que todavía no conocía la grandeza de su líder Danny George Wilson. Los discos de la banda que Danny creó junto a su hermano Julian Wilson no encontraron acomodo en el hogar nikochiano hasta que Danny nos llegó al corazón con los trabajos de su nueva aventura, los Champions of the World. Lo creado por estos hermanos de origen australiano pero londinenses de adopción es digno de estudio, pues su media docena de discos no tienen desperdicio y me atrevo a decir, con la ventaja que otorga el tiempo, que son uno de los grandes tesoros de la música de las dos últimas décadas. Me quedo, sin dudar, con "True love and high adventure" del 2000 y con "See the morning in" (2002), dos discos por los que muchos artistas matarían o pagarían lo indecible por poder componer algo de este nivel. Curioso es que para la gran mayoría de seres humanos, estos discos han sido olvidados, o simplemente aún no han sido descubiertos. No sé a que espera ese gran tanto por ciento de humanidad para ponerse manos a la obra. Imposible no caer rendido ante esos dos grandísimos discos. Aún con ese nivelón Danny decidió disolver la banda, aventurarse con algún disco en solitario y finalmente crear un nuevo grupo para moverse en otros estilos. Fue entonces cuando nuestros caminos se cruzaron. Fue sin duda "Henry the Van" la canción que me cautivó, ese tema dylaniano que era el corazón de "Street of our Time", disco maravilloso que retomo habitualmente y que fue uno de los más escuchados en el ya lejano 2009. Una joya. Todo lo que ha venido después es oro puro y, poder seguir sus pasos y ver como ha ido evolucionando tanto a nivel compositivo como en variedad estilística, no tiene precio. A cada disco Danny nos sorprendía e inicialmente nos dejaba con el paso cambiado, hasta que caíamos rendidos a sus pies.

La evolución de Danny Wilson en sus discos con los Champions es alucinante. Del folk dylaniano de "Street of our time" (2009), pasando por la épica Springstiniana de "Hearts and Arrows" (2011) hasta abrazar al soul en el espléndido e imprescindible "Stay True" (2013), sin duda su mejor disco, su obra cumbre, repleta de magia e inolvidables canciones. Esa evolución pareció tirar de freno de mano en el 2015 con "What kind of love" que estaba un peldañito por debajo del anterior pero que nos daba todo lo que necesitábamos de los Champions. No defraudaban pero no sorprendían. Era una lógica continuación al haber dado con la tecla correcta, al haber encontrado un estilo y un sonido como banda, banda que en directo (más aún si llevan teclados) es una apisonadora. A todo esto, llega 2017, y es el momento de un nuevo disco, disco que ya sabíamos que llegaría puesto que el dicharachero y alegre Danny ya había anunciado personalmente en su concierto de Frías (en el festival tributo a The Band: el último vals), tocando incluso algún tema nuevo. El disco en cuestión hace mucho tiempo que está en mi poder, hace mucho tiempo que lo llevo escuchando y la verdad, es que he querido dejarlo madurar y aposentarse en mi cabeza puesto que se trata de un disco doble, compuesto por nada más y nada menos que 18 canciones, en las que Danny no abandona su manera de entender el soul pero que lo lleva hacia otros estilos ya conocidos, pues hay trazas de Grand Drive, y del folk y americanismos de sus primeros discos con los Champions. Es como bien escuché o leí por ahí, su "Exile on Main Street", un despiporre musical y de estilos que de primera aturde al personal, lo descoloca, y hace que la mayoría quede empachado por tanta canción y tanto minutaje, tildando al álbum de demasiado largo, y concretamente al segundo disco de flojo. Nada cierto en mi opinión si uno no se apresura en la crítica y deja que el disco vaya arropándole. No digo que sea su mejor trabajo, no lo es en absoluto, pero desde luego creo que está a un nivel excelente, manteniendo la línea sobresaliente de los Champions y aportando aire fresco, dando importancia a la banda, a los Campeones del mundo, puesto que todos participan en la composición de los temas dándonos un disco de country/soul/rock excelente donde todos ellos, todos los músicos tienen su momento para lucirse.


El primer disco comienza de manera sensacional con una composición marca de la casa. "Waiting for the right time" tiene todo lo que nos gusta de los campeones del mundo. Tiene soul, tien magia, tiene un estribillo demoledor, solo de guitarra precioso, unas armonías perfectas y el inconfundible sello de Danny. "Bring to my knees" es fantástica. La guitarra llora rememorando a los Eagles, mientras que la melancolía del piano nos enamora. Segundo tema, segundo temón. "Hit me" es el soul de siempre, un temón descomunal (y ya van tres) que como bien dice Johnny JJ en su reseña del disco nada tiene que envidiar a clásicos del género. Muchos se quedan en esta tripleta. En el fantástico regusto que deja pero el disco solo ha hecho que empezar a andar, a dar sus primeros pasos. La balada "You'll remember me" es de pelos de punta, como nos los pone también uno de los mejores temas del disco, "Swift street". "Consider me" nos devuelve la energía, y nos viene a la memoria el "Hearts and arrows" donde este tema sin duda encontraría acomodo, puesto que tiene esa épica springstiniana que tan bien llevan a cabo los "champions". Lo de "Coley Point" es de traca, bajo esa primera escucha fría se muestra con el tiempo un tema inmenso, uno de mis favoritos del disco. "It's just a game" es un tema con gancho heredero del "Stay True", un as ganador, un triunfo asegurado. Una pedazo de canción que vale por un disco. El final del primer disco se acerca, y "Never in the moment" está allí para desear que nunca termine. Un tema donde asoma la esencia de "what kind of love" y que nos lleva a otro temón para cerrar el primer acto. "Gotta get things right in my life" es oro puro. Nada más que decir.

El segundo disco empieza increíble con una gran canción titulada "Waiting for the wheels", con todas las señas de identidad de los "Champs", un tema que en directo promete ser incendiario, y que es sin duda otro de los grandes momentos del disco. Su toque funk engancha, sus vientos y su ritmo trotón deslumbran, y como siempre Danny vocalmente sensacional. El baladón "Don't walk away" nos lleva a ese regusto de Simon y Garfunkel, ese aroma, esa sensación. En "Hey don't lose your nerve" practica ese soul agustito que borda Van the Man, y es fácil imaginar la canción cantada por el León de Belfast, rugiendo en ella, y haciéndola más grande si cabe pues el tema es excepcional. "Everything you need" y "Long distance tears" son ligeras y nos llenan de felicidad, en el medio de ambas "Let the water wash over you" brilla rememorando a la Creedence. El final está cerca, primero con "The circus made the town" a la que no le acabo de coger del todo el punto y finalmente cierran el disco con la romanticona "Flying by the seat of our pants". Un disco que para nada se hace largo, que para nada baja el nivel de la banda, que los posiciona en una situación privilegiada, como a una gran banda con mucho que decir todavía. Un señor disco al que hay que dedicarle su tiempo, un disco que enamora a fuego lento y que el tiempo lo colocará donde debe, entre los grandes del año.

Danny and the Champions of the World - Brilliant Light (2017)

01.- Waiting For The Right Time/ 02.- Bring Me To My Knees/ 03.- It Hit Me/ 04.- You’ll Remember Me/ 05.- Swift Street/ 06.- Consider Me/ 07.- Coley Point/ 08.- It’s Just A Game (That We Were Playing)/ 09.- Never In The Moment/ 10.- Gotta Get Things Right In My Life/ 11.- Waiting For The Wheels To Come Off/ 12.- Don’t Walk Away/ 13.- Hey Don’t Lose Your Nerve/ 14.- Everything We Need/ 15.- Let The Water Wash Over You (Don’t You Know)/ 16.- Long Distance Tears/ 17.- The Circus Made The Town/ 18.- Flying By The Seat Of Our Pants.

*post aparecido en Nikochan Island por Nikochan

The Parson Red Heads - Blurred Harmony (2017)

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De Portland, Oregón. De sonidos americanos que beben sin disimulo de The Byrds, CSN, Buffalo Springfield, Big Star, Jayhawks y tantos otros. De buena compañía como la que les llevó por tierras peninsulares hace un par de años junto al magnífico Doug Paisley. De talento indiscutible... y es que de esa guisa es imposible no seguir la pista a The Parson Red Heads quienes este año han firmado uno de esos discos de escucha lenta y pausada, que crecen y enamoran conforme pasan los días, las semanas y los meses, y que al llegar el Otoño se hacen imprescindibles. "Blurred Harmony" es uno de mis discos favoritos en lo que llevamos de año. Sus armonías y americanismo me desarman, sus guitarras cargadas de folk-rock en ocasiones psicódelico con cierto aroma sanfrancisquero me trasladan a tonadillas conocidas como las de mis amados Jefferson Airplane, y su inmensa variedad en cuanto a sabores americanos me hacen muy fácil explicar porqué se ha convertido en uno de los discos top del año. El quinteto de Portland se inspira en un poema de Donald Justice para crear sus canciones tomando prestado también su nombre para el disco, y su sonido tiene cierta reminiscencia a Big Star, pero para no irnos muy lejos en el tiempo podríamos decir que tienen un algo de The Jayhawks y de Teenage FanClub, mezclado todo con la sabiduría de Scott McCaughey (que allá donde aparece acaba por convertirse en uno de mis favoritos del momento) con quién por cierto han trabajado en innumerables ocasiones pero que esta vez no se encuentra enfrascado en el proyecto pues es el guitarrista Sam Fowles quién se ocupa de la producción. Las nuevas canciones siguen un hilo común, el del tiempo, lo que nos hace pensar que es un disco "conceptual" vestido de psicodelia folk, esas canciones que se agigantan a cada escucha, trasladando al oyente a paraísos celestiales con olor a tierra mojada hacen a este disco esencial, lo hace inmensamente bello.


Hay tantas referencias míticas en la canción que abre el disco y que ya se han nombrado en incontables reseñas que para qué me las voy a dar yo de listo y repetirlas. "Please come save me" es, independientemente de a qué nos recuerde, un tema descomunal y precioso, concentrando en él casi todas las virtudes del folk/pop/rock americano dejando en cueros a bandas como Fleet Foxes o Band of Horses, mitificados hasta extremos incomprensibles hoy en día. En el segundo tema, "Coming down" visitan la costa oeste americana de finales de los sesenta y se empapan del aroma Sanfrancisquero, sonando, al menos para un servidor, a tonadillas que perfectamente Marty Balin podría firmar como Jefferson Airplane. Delicioso y favoritísima. "Time after Time" es otro pelotazo que nos deja sin aliento ya desde esa guitarra espeluznante hasta su estribillo perfecto. La rara, breve y caprichil "Answer twice" sirve de puente hacia otro de los temas del disco, "Sunday song". Donde encontramos un desarrollo progresivo que firmaría sin pestañear el señor Gilmour, desde luego tiene esa melancolía, ese feeling, esa destreza. Y así podría pasar el rato, dando el coñazo canción a canción intentando decir muchísimo pero repitiéndome más que el ajo. Todas y, sí, digo todas las canciones son magníficas, para qué negar la evidencia ni buscarle tres pies al gato. Claro que tengo mis favoritas, las que creo que son sobresalientes, como por ejemplo el trío que viene: "What have I become", "Terrible Lie" y sobretodo "Time is wheel" que es oro puro. Un temazo de esos que desarman y vuelan cabezas. Del resto? pues todo reseñable, todo de lujo aunque me quedo personalmente con "Today is the day" y "Out of range", otra que hay que amar sobre todas las cosas. Entre medias "Waiting for the call" que no desentona y el final con "In a dream" que pone broche de oro a uno de los mejores discos del año.

The Parson Red Heads - Blurred Harmony (2017)

01.- Please Come Save Me/ 02.- Coming Down/ 03.- Time After Time/ 04.- Answer Twice/ 05.- Sunday Song/ 06.- What Have I Become/ 07.- Terrible Lie/ 08.- Time Is a Wheel/ 09.- Today Is the Day/ 10.- Waiting for the Call/ 11.- Out of Range/ 12.- In a Dream.



*post aparecido en Nikochan Island por Nikochan

Elliott Brood - Ghost Gardens (2017)

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Escuchando el nuevo trabajo de los canadienses Elliott Brood, su "Ghost Gardens", a uno le viene a la cabeza ese sonido que les caracteriza y que les lanzó a la fama en el 2005 con la aparición de su primer LP titulado "Ambassador" aunque ya habían mostrado sobradas muestras de calidad con el EP "Tin Type" del año anterior. Un servidor les conoció gracias al temazo "Second Son" de su primer disco, disco con el que me hice en poco tiempo y que aún disfruto. De ahí recuerdo verles en uno de aquellos "caprichos de Apolo" de la sala barcelonesa y meses después en la pequeña y coqueta sala Heliogàbal, donde ya acabé enganchado a ellos para siempre, pues pocas veces uno puede disfrutar de una banda de esa guisa ni a dos metros de distancia (y sentado en un sofá) con un trío de esta calidad y energía. Cada disco suyo ha sido adquirido y disfrutado por un servidor, observando y paladeando su maduración y crecimiento sonoro. "Mountain Meadows" (2008), "Days Into Years" (2011) y "Work and Love" (2014) son tres joyas descomunales. Como decía, escuchando las nuevas canciones de los de Toronto a uno le viene ese recuerdo del Heliogàbal, esa fuerza, esa energía y a la vez sencillez que les caracterizaba, esa mezcla de country con el lado salvaje del punk. Y creo que esa sensación se ve aumentada al saber que todas estas nuevas canciones son viejas canciones. Leí en algún sitio que eran nuevas canciones con viejos sonidos o eran viejas canciones con nuevos sonidos? no lo recuerdo, en cualquier caso esas canciones estaban en un cajón olvidado, y por suerte para nosotros han sido retomadas, regrabadas y puestas a punto con el toque de banjo, mandolina e incluso me atrevería a decir que la maleta Samsonite de Pitkin está presente otra vez en forma de bombo. Mark Saso, Casey Laforet y Stephen Pitkin siguen demostrando que son una magnífica banda de death-country, frontier-rock, alternative-rock, alt-country... o como queráis llamarlo, simplemente buena música.


Los primeros acordes algo tímidos se aceleran de la mano de Saso y toman cuerpo como lo hacían años atrás en "Ambassador". Un tema estupendo muy marca de la casa, con Saso desgañitándose y hacer lo difícil, fácil. Un inicio maravilloso que empalma con una de las mejores canciones del disco, "Dig a little hole", esta vez cantada por Laforet muy bien acompañado a las voces por Saso, como siempre, sus voces empastan de lujo. Un tema magistral, con un ritmo infeccioso y un ramalazo pop en su estribillo que quita el hipo. "Gentle Temper" es muy americana se mire como se mire, tiene hechuras de M Ward, de Conor Oberst e incluso de Ryan Adams. Preciosa de principio a fin, es un tema que gana con las escuchas. "2 4 6 8" es ese tema perdido del "Ambassador" que pedíamos a gritos, es un tema country-punk de la ostia pues tiene ese desarrollo de guitarras tan fantástico y tan, tan, tan "londocallero", ya me entendéis, los Clash están aquí muy presentes y ese riff roza el plagio, como la canción de los Clah robaba del "Dead End Street" de los Kinks. "The Fall" es otra joya oculta. Otra maravilla sin discusión alguna. "Adeline", de belleza extrema, es una balada preciosa que sin disimulo apunta a la bajada de revoluciones del disco con un piano y un banjo en estado de gracia. El disco desde este momento se vuelve muy tranquilo como demuestran los canadienses a ritmo de Walz con su "Widower" donde un piano ensoñador saca la cabeza. "Thin air" es una pequeña delicatessen instrumental que nos conduce al final del disco con dos piezas cortas pero deliciosas: "T.S. Amstrong" y "Searching" que son bocetos o pequeñas muestras de canciones, pues parecen casi inacabadas. Finalmente, cierran el disco con la maravillosa "For the girl" donde la mandolina nos hace estremecer. Elliott Brood son una grandísima banda de minorías, unos favoritos en la Isla Nikochiana, y su nuevo disco simplemente ha resultado ser sobresaliente a pesar de haberse creado a partir de canciones inacabadas encontradas en un pendrive de un cajón abandonado.

Elliott Brood - Ghost Gardens (2017)

01.- Til the Sun Comes Up Again/ 02.- Dig a Little Hole/ 03.- Gentle Temper/ 04.- 2 4 6 8/ 05.- The Fall/ 06.- Adeline/ 07.- The Widower/ 08.- Thin Air/ 09.- T.S. Armstrong/ 10.- Searching/ 11.- For the Girl.




*post aparecido en Nikochan Island por Nikochan

Steve Wickham - Beekeeper (2017)

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Con este disco Steve Wickham logra zafarse de la idea de pertenencia exclusiva al conocido y famoso combo sin renunciar a sus raíces, superando con creces el disco de su querido socio con un elemento fundamental del que hace gala en cada uno de los cortes y que es ni más ni menos que el talento que atesora como el gran artista que es y siempre ha sido...

Creo que prácticamente a todo el mundo le ha dejado bastante frío el último disco de los Waterboys. La decepción ha sido monumental al menos para quienes siempre esperamos tanto del combo de Mike Scott, los directos son otro rollo, lo sé. Así que cabizbajo y con pocas ganas encaré este segundo disco en solitario de Steve Wickham trece años después de su primer disco titulado Geronimo, no esperando demasiado la verdad. Y no digo que no, que con unas expectativas tan bajas y en comparativa, este disco me haya parecido una joya, pero es que así ha sido después de numerosas escuchas, y disculpen la comparativa con el grupo madre, pero era inevitable. Con Beekeeper consigue un disco precioso, agradable a la escucha y con un puñado de muy buenas canciones.

Algunas de las composiciones tienen casi 30 años de antigüedad, según cuenta el propio Wickham a The Times, se trataba de dar salida a la gran cantidad de composiciones e improvisaciones que suele crear en su día a día y que parece que no llegan a filtrarse a la banda, estar bajo las órdenes de Mike Scott también conlleva estar a merced de las aspiraciones artísticas que no son propias y dar cabezazo al giro creativo que se tercie por parte del capo de los Waterboys. Aunque el auténtico catalizador de este disco fue el encuentro con el pintor Nick Miller, quien le invitó a ser retratado al lienzo. Wickham accedió pero con la condición de que le retratase tocando el violín, y aquí viene lo bonito del asunto porque todo lo que tocó sirvió de base para el presente disco, ayudado por su amigo Mike Scott quien le animó a sacar adelante el proyecto. Por que Beekeeper? Wickham tiene en la apicultura una de sus grandes aficiones, de ahí el título del disco según contó en su momento al Irish Examiner, dicha actividad, dice Wickham, ayuda a ejercitar el autocontrol ante los miedos más primarios, quizás ese sea el espíritu del disco y del propio artista ante la adversidad en asuntos universales, amor, injusticias, el paso del tiempo, reflejado en algunas de sus letras. (http://www.stevewickham.ie/artist/blog/show/lyrics-to-beekeeper)

Me sorprende como vocalista pues es muy solvente aunque sólo cante o mejor dicho recite en la inicial The Band Played On acompañado de los dulces coros de la no muy conocida artista coreana Katie Kim. El propio Wickham admite que él es violinista y no cantante, así que para tal labor vocal prefirió pedir ayuda a algunos amigos artistas afines que por cierto bordan su participación.

Por lo general encontraremos arreglos exquisitos, por supuesto instrumentales como la breve y preciosa The Bohemian, mirando más al Este de Europa tenemos Two Thousand Years y el duo fantástico con el violinista ruso Oleg Ponomarev en The Cells of the Heart which Nature Built for Joy. Una de las gemas de esta colección es The Song Of Lost Things cantada por el artista irlandés Ger Wolfe y que da pie a indagar en su ya extensa obra. No podía faltar el sr.Scott en la que quizás es su mejor interpretación el presente año en la intensa Stopping by Woods, adaptación del poema de Robert Frost y que bien pudiera haber pertenecido por su aire sónico al disco dedicado a Yeats. Fractured se deja llevar a terrenos más country y cercanos a la maestria compositiva de Kris Kristofferson en compañía de los ingleses The Lost Brothers, magnífico arreglo de pedal, una magnífica canción. Preciosa la balada Silence of a Sunday cantada por Camille O’Sullivan y que recuerda a las Murder Ballads de Nick Cave. Otra preciosidad es la balada de aire tradicional Song Of The River esta vez interpretada por el artista folk dublinés Joe Chester. Muy interesante, casi pop la colaboración con el francés Bruno Caliciuri en Les Sombres Soeurs de L’amour, musicalmente una de la más luminosas del disco. Cierra el disco otro breve y suave instrumental bajo el título Cockow. Quizás Beekeeper encarna a la perfección quien es Steve Wickham como artista sin renunciar a la labor bien hecha como waterboy, y la verdad es que consigue entregar un puñado de canciones que recibo como aire fresco.

Cabe apuntar que no es un disco con intención tradicionalista, está claro que el elemento folk y el instrumental está muy presente, sin embargo estamos hablando de unas composiciones que no se estancan en ningún estilo en concreto, es variado, es irlandés, es british y es incluso country y pop, se deja querer por las raíces del este de Europa sin que resulte fuera de lugar, muy fácil a la escucha, pasa de un tirón sin que te des cuenta, además nos invita y presenta a una serie de artistas: Ger Wolfe, Joe Chester, The Lost Brothers... que quedan apuntados en la agenda. Con Beekeeper, Steve Wickham logra zafarse de la idea de pertenencia exclusiva al conocido y famoso combo sin renunciar a sus raíces, superando con creces el disco de su querido socio con un elemento fundamental del que hace gala en cada uno de los cortes y que es ni más ni menos que el talento que atesora como el gran artista que es y siempre ha sido, ojalá su compañero tome nota y le deje participar en el proceso creativo de la banda a un mayor nivel y si no es así esperemos que el violinista nos deleite con más discos como la delicia que aquí presenta. Un disco muy recomendable.

Por Chals Roig

 Steve Wickham - Beekeeper (2017)

1. The Band Played On / 2. Two Thousand Years / 3. The Song Of Lost Things / 4. The Hare / 5. Fractured / 6. The Bohemian / 7. Stopping By Woods / 8. Silence Of A Sunday / 9. The Cells Of The Heart Which Nature Built For Joy / 10. Les Sombres Soeurs De L'Amour / 11. Song Of The River /12. CockCrow


Peter Perrett - How the West Was Won (2017)

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PETER PERRET - How the West Was Won 1

...todas sus melodías están provistas de un halo oscuro, espiritual y romántico, el típico de esos perdedores que acaban siendo los que mejor envejecen...

Ni en los mejores sueños habría imaginado un retorno de este nivel. No me importa admitirlo, hasta es muy posible que lo hubiera dejado pasar sin darle la más mínima oportunidad de no ser por los elogios de amigos fiables, de los que en un primer momento llegué a pensar incluso que estaban sufriendo el típico efecto del aprecio nostálgico. Porque al fin y al cabo ¿qué se podía esperar de un 'maldito' que vivió su época dorada como artista de culto entre 1978 y 1984, que subsistió de un importante período de adicción a las drogas y que su último y único álbum de estudio con The One, tan desconocido como notable, databa de 1996?

PETER PERRET - How the West Was Won 2
Pues fíjense Vds. que están cosas pasan, pocas veces pero pasan. Veintiún años después el Sr. Peter Perret se ha cascado con sus dos hijos (Jamie y Peter Jr -guitarra y bajo respectivamente-), más la inestimable ayuda como productor de Chris Kimsey, un extraordinario trabajo casi comparable con su disco de debut, aquel que vio la luz hace casi 40 años y que contenía la fabulosa "Another girl, another planet".

Amparado por la bendición del tito Lou desde los cielos (o los infiernos) en el tema inicial que además da título al álbum, es en "C Voyeurger" donde más discurre la onda velvética entre profundos anhelos y sentimientos.

Con "An epic story" y "Troika" hay romanticismo y pasión hasta el día del juicio final, tanto amor que en "Man of extremes" se muestra como una tabla de salvación hasta donde llegue, por ejemplo hasta las lecciones de "Sweet endeavour".  Además parece tan devoto de la iglesia jacobita como emocionado musicalmente por recuperar aquellos viejos y gloriosos tiempos con The Only Ones... Por su parte, en "Living in my head" y "Hard to say no" hay cierta aureola mística, tremendo eso de que no se puede complacer a todos antes de partir. 

PETER PERRET - How the West Was Won 3
Menciones especiales para las dos canciones finales que considero las claves de todo el disco. "Something in my brain", maravillosa, la que marca el desafío, la que señala esta resurrección, y "Take me home", la de la liberación y la despedida definitiva.

En "How the west was won" hay una obra de un ingenio y una creatividad apabullante, a mucha, mucha, mucha distancia de la mayoría de publicaciones actuales en el panorama internacional de pop-rock, capaz de aproximarse tanto a Lou Reed como a Tom Verlaine o a Nikki Sudden, y donde todas sus melodías están provistas de un halo oscuro, espiritual y romántico, el típico de esos perdedores que acaban siendo los que mejor envejecen con el transcurso del tiempo.

Sí señor, tan turbulento como anárquico, tan sobrio como moderado, Peter Perret está vivo y ha facturado un disco que debe ser reconocido en el presente y en el futuro como parte de su mejor testamento musical.

* Texto: Johnny JJ. Publicado originalmente en el siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger.

PETER PERRET - How the West Was Won 1
PETER PERRETT - How the West Was Won (2017)

1. How The West Was Won / 2. An Epic Story / 3. Hard To Say No / 4. Troika / 5. Living In My Head / 6. Man Of Extremes / 7. Sweet Endeavour / 8. C Voyeurger / 9. Something In My Brain 10. Take Me Home

Rhiannon Giddens - Freedom Highway (2017)

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...domina y moldea la tradición a su gusto huyendo del ejercicio meramente revivalista para armar un discurso profundo donde la crítica y la protesta se personan a través de dos elementos primordiales: el racial y la lucha de la mujer, mensajes de resistencia a la adversidad que parten de la historia sangrante de sus antepasados y que extrapola a la actualidad a través de una interpretación genuina y apasionada.


Llegamos al final del año y la oferta musical es tan amplia y rica, tanto en estilos como en calidad que puede llegar a extenuar seguir el ritmo de la actualidad, por eso puede que un disco publicado a principios de año incluso nos pueda parecer lejano. Sólo algunos continúan sonando entre mis predilectos después de meses y escuchas. Es el caso de Freedom Highway de Rhiannon Giddens.

No queda nada por descubrir, ni inventar, sin embargo cada vez valoro más a los artistas que lo que traen consigo es una trayectoria sólida y una coherencia, cuando sus intenciones son diáfanas y no hace falta explicación alguna sobre nueva elección de producción, de estilo, de sonido etc... Rhiannon Giddens para mi es ejemplo total de lo que una artista tiene que tener para que vaya a ciegas a escucharla y me deje llevar al huerto, la comparo con mi querida Gillian Welch, ambas con los Apalaches en común y con un sentido de la tradición exquisita, ambas editando discos atemporales donde básicamente la interpretación y su actitud artística acaban siendo la mejor coartada para prestarles atención. Giddens tiene a diferencia de Welch una voz más privilegiada en cuanto a registros, no en cuanto a belleza, pués ambas me encandilan, también un sentido mucho más racial si puede decirse en un sentido musical, y además la intención de recordarnos que este mundo, como decía James Brown... it's a man's man's man's man's world.

Y es que no me hacía falta este disco para confirmarla como la gran artista que es, pués ya lleva bastantes años de buenos discos a sus espaldas con los Carolina Chocolate Drops, a parte de otros proyectos incluido su participación en las decepcionantes nuevas basement tapes de donde sólo a ella salvaría de la quema, ahora con su segundo disco en solitario. Poco hay que explicarle, poco tiene que justificar esta señora, grandísima instrumentista además, factor a remarcar en un sector donde no suele fijarse el personal en ciertas habilidades cuando es una mujer la protagonista absoluta, las cosas como son. Ella lo tiene y sólo queda estar al quite con cada disco que edite para dejarse llevar a sus dominios, no falla.

Ya llevo bastante tiempo con Freedom Highway, segundo en solitario de Rhiannon Giddens, querida en este exilio musical y de la que ya hablé en la reseña de Tomorrow Is My Truth (léase aquí: http://www.exileshmagazine.com/2015/03/rhiannon-giddens-tomorrow-is-my-turn.html).
Creo que no hará falta decir que es una de mis voces favoritas de la actualidad pués me parece siempre muy fino todo lo que hace y todo lo que canta. Una voz clara y potente, cálida cuando quiere, y esta vez a diferencia de su anterior disco, con la mayor parte de las canciones de su puño y letra, continuando eso si con la coherencia temática del debut a su nombre.

Este disco es maravilloso, canciones que necesitan ser degustadas con paciencia y eso me gusta, hay que planteárselo como un recorrido por la música afro-americana empezando por la carretera hacia la libertad de At The Purchaser's Option, profundo tratado sobre la exclavitud, un canto de resistencia magnífico que aunque a estas alturas del s.XXI puede resultar anacrónico no deja de estar a la orden del día por desgracia, hace delicioso The Angels Laid Him Away de Mississippi John Hurt, ahí es nada, también la favorita Julie donde demuestra su maestria con el banjo. A diferencia de su debut donde reinan el folk, el blues y el gospel, en Freedom Highway se deja querer por ritmos más funky y r&b, buenos ejemplos son Better Get It Right The First Time donde se atreve con un dueto rap que oigan, no queda nada nada mal, es más, se ha afianzado como una de mis canciones favoritas, otra Freedom Highway, versión de la familia Staples y la que da título al disco es otra de las maravillas contenidas en este disco, la chica sabe por donde va. Pero Ah! routers! En pleno 2017 encontrarse con un espiritual como We Could Fly es un milagro, una canción de descendencia directa al legado de Odetta y que al mismo tiempo se desenvuelve optimista y luminosa en medio de un discurso donde predomina cierto desencanto y crítica sobre una sociedad que parece confusa y plagada de toda clase de injusticias.

La sensación de que Giddens ha sabido dar otro enfoque a la primera Joan Baez fue ya evidente en su primer disco, evidente en el presente a través de Birmingham Sunday, la tercera de las versiones esta vez de Richard Fariña y popularizada en su día por la mencionada Baez. El recorrido pasa también, como no podía ser de otra manera, por New Orleans con la deliciosa Hey Bébé donde la trompeta juega su papel para situarnos en la capital de la música, de nuevo es la sordina la que manda instrumentalmente en The Love We Almost Had, una de las joyas del disco. Termino este rápido repaso comentando que  tanto Baby Boy como Following The North Star recuerdan a sus Carolina Chocolate Drops, con un enfoque quizás más abierto y quizás sea la señal que confirma que esta carrera en solitario debería tomarse como evolución más que como punto y a parte, hay continuidad y hay intención de enriquecer el discurso que ya dominaba con el grupo madre, y lo hace y creo que hará y crecerá a través de producciones exquisitas donde su voz es el epicentro y motivo principal.

Rhiannon Giddens domina y moldea la tradición a su gusto huyendo del ejercicio meramente revivalista para armar un discurso profundo donde la crítica y la protesta se personan a través de dos elementos primordiales: el racial y la lucha de la mujer, mensajes de resistencia a la adversidad que parten de la historia sangrante de sus antepasados y que extrapola a la actualidad a través de una interpretación genuina y apasionada, con unos arreglos aparentemente austeros y sin embargo con una riqueza instrumental apabullante, una clara evolución de sus Chocolate Drops. Esta mujer es capaz de hacer todo aquello que se proponga, una grande, tiempo al tiempo. Delicatessen.

Rhiannon Giddens - Freedom Highway (2017)

1. "At the Purchaser's Option" / 2. "The Angels Laid Him Away" / 3. "Julie" / 4. "Birmingham Sunday" / 5. "Better Get It Right the First Time" / 6. "We Could Fly" / 7. "Hey Bébé" / 8. "Come Love Come" / 9. "The Love We Almost Had" / 10. "Baby Boy" / 11. "Following the North Star" / 12. "Freedom Highway"





Por Chals Roig
Texto actualizado de ontheroute

Crónica concierto Tift Merritt sala Rocksound, Barcelona 18/11/2017

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Varios eventos importantes se condensaban este fin de semana a mi alrededor lo que lamentablemente había provocado que tomase la decisión de no asistir a la emblemática sala Rocksound para ver en directo las canciones de uno de mis discos favoritos del año: "Stich of the World" de la tejana Tift Merrit. Por suerte para un servidor, uno tiene a su lado a un compañera que no se merece, quién acabó sorprendiéndome con una noche inolvidable que tuvo como broche la sorpresa de ver a Tift en directo. Venía Tift a presentar su último disco casi en solitario, venía sin ser la telonera de Jason Isbell, con quién anda girando por medio mundo, y sin la presencia de Eric Heywood como se anunciaba en el póster promocional pero sí con el músico belga Bart Verbaeck que estuvo tan discreto como excelente. Venía de haber tocado en Madrid un setlist estupendo y prometía hacer lo mismo en Barcelona, como así se confirmó. Pocas variaciones, pero de haberlas haylas. Tocó temas antiguos y una media docena de los nuevos, de esos no faltaron: Dusty old man, My boat, Stich of the world, Icarus, Heartache is an uphill climb... Love soldiers on con la que cerró el concierto de manera espléndida y no sé si me dejo alguna más. La sala Rocksound es perfecta para este tipo de conciertos, americanos y countryfolkeros, pero a Tift, no sé si por timidez o porqué razón, le costó arrancar (ya empezó todo media horita más tarde de lo previsto), estuvo fría inicialmente con algún que otro problema de sonido hasta calentarse tanto que se metió entre el público para tocar la maravillosa "All the reasons we don't have to fight" de su disco "See you on the moon" del 2010. Mágico. Maravilloso. El mejor momento de la velada. Tift Merrit confirmó que sigue creciendo, que las nuevas canciones (y las viejas) tienen magia, que sabe tocar la guitarra con alma, y que tiene una voz portentosa mezcla de Joni Mitchell, Gillian Welch, Emmylou Harrys, Dolly Parton e incluso Bonnie Raitt. Fantástica.


*Por Nikochan

Josele Santiago y la gira del 'Transilvania'

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gira de Josele Santiago presentando 'Transilvania'

Altamente recomendable. La gira de Josele Santiago presentando su flamante nuevo álbum "Transilvania" marcha a buen ritmo tras Murcia, Alicante y Albacete. La banda que acompaña a Josele son Mac Hernández (bajo), Coque Santos (batería), Nico Nieto (guitarra) y Luca Frasca (teclados) y los lugares y fechas confirmadas por el momento son los siguientes:

18 de noviembre - Barcelona - La 2 de Apolo - Entradas Ticketea aquí

24 de noviembre - Zaragoza - La casa del loco - Entradas Ticketea aquí

25 de noviembre - Bilbao - Stage Live - Entradas Ticketea aquí

16 de diciembre - Valencia - 16 Toneladas - Entradas Movingtickets aquí

23 de diciembre - Ferrol - Teatro Jofre - Entradas Ataquilla aquí

8 de febrero - Madrid - Joy Eslava - Entradas Ticketea aquí

Gira de Barrence Whitfield con Los Mambo Jambo

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Altamente recomendable la gira de Barrence Whitfield junto a Los Mambo Jambo.

Fechas, lugares y enlaces de entradas:

16 noviembre en Bareclona -  Sala 2 Apolo - Entradas Codetickets aquí

17 noviembre en Zaragoza - Casa del Loco - Entradas Ticketea aquí

18 noviembre en Vitoria - Helldorado - Entradas Helldorado aquí

19 noviembre en Pamplona - Zentral  - Entradas Musikaze aquí

21 noviembre en Liérganes - Los Picos - Entradas Elmico.es aquí

22 noviembre en Oviedo -  Lata de Zinc

23 noviembre en Madrid -  Sound Stage - Entradas Movingtickets aquí

24 noviembre en Valladolid - Porta Caeli - Entradas Ticketea aquí

25 noviembre en Valencia, 16 toneladas - Entradas Movingtickets aquí

26 noviembre en Castellón, Four Seasons - Entradas Nokitumi aquí

Crónica concierto Chuck Prophet, Barcelona Sala Be Good 10/11/2017

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La última trilogía de Chuck Prophet es algo al alcance de muy pocos. "Temple Beautiful", "Night Surfer" y su último trabajo "Bobby Fuller Died for your Sins" son tres obras supremas donde el Profeta muestra todas sus virtudes. Donde se reafirma en su discurso rocanrolero heredero de Alex Chilton, los Clash y los Kinks, todo con ese toque de San Francisco y del clasicismo roquero aliñado con unas letras siempre excelentes. Nada que no sepamos, nada que sea noticia pues la discografía de Chuck es todo un tesoro. Otra de las cosas que ya no son noticia cuando se relacionan con el Profeta son sus excelentes conciertos. Chuck lo da todo en ellos, es muy bueno en directo, sobretodo a las seis cuerdas pues es un guitarrista fantástico, pero además es un gran showman y por supuesto es un tipo majo, muy simpático y atento que tiene siempre un momento y una sonrisa para los fans. Muchos diréis que es lo normal, que va con el trabajo, pero no, lo de Chuck es simpatía pura y dura, amor a la música, y al trabajo del músico, así pues como seguidor y fan no queda otra que corresponderle comprando sus discos y asistiendo a sus giras. Esta vez, la gira de su nuevo disco, comenzaba en Barcelona para continuar en cinco ciudades más españolas. La sala escogida fue Be Good, un local pequeño y alargado perfecto para rocanrolear si estás en primera línea porque si estás al final toda la magia se pierde. Por suerte, un servidor se colocó a un par de metros de distancia del Profeta y la experiencia volvió a ser inmejorable. Antes de la actuación de Chuck fue el turno del quinteto británico Lords of Lono que vienen siendo los telonerors durante toda la gira y que venían a presentar su disco "Severed" con un sonido interesante pero al que creo que le faltaba algo de chispa, de garra, de embrujo.

Media hora más tarde de lo anunciado Chuck Prophet y The Mission Express subieron al escenario contagiando sus optimismo y felicidad. Un tema instrumental a tope para con el clásico 1,2,3,4! dar paso al tema que da nombre y abre su último disco. En ese momento la contagiosa alegría confirma que será otra gran noche del Profeta. Del disco nuevo no tocó demasiadas canciones para mi sorpresa, se dejó muchas que hubiesen sido la repera pero sí sonaron "Bobby Fuller", "Bad year for rock and roll" puro ochenterísmo, "Jesus was a social drinker" ya un clásico instantáneo, "In the mausoleum" junto a Stephanie. Todas ellas excelentes, y por supuesto muchos de sus grandes hits de todos los tiempos: Temple Beautiful, Lonely desolation, Willie mays is up a bat, Summetime thing, You did.... bueno, fue un despiporre como siempre, aunque uno se queda con la sorpresa de "Holdin On" que me pareció espléndida y el cierre con la versión "Shake some action" de los Flamig Goovies. A pesar de contar con su bajista a medio gas por enfermedad, la banda estuvo como siempre espléndida, y Chuck magnífico. Otro gran concierto del Profeta que fideliza su parroquia y que sigue haciendo nuevos apóstoles. Grande Chuck.


Gira española de Chuck Prophet

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El viernes 10 de Noviembre en Barcelona El Profeta da inicio a su gira española, nosotros como buenos apóstoles acudiremos a escuchar sus enseñanzas, su sabiduría y su puto rocanrol. Seis ciudades son las afortunadas de disfrutar en directo de la presentación de su nuevo disco "Bobby Fuller Died For Your Sins". Quién ya haya presenciado a Chuck sabe lo que le espera, porque el Profeta no falla. No se lo pierdan.