Sorpresón! Dr Dog vuelven con "Abandoned Mansion"

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Sorpresa, sorpresa. Hoy mismo tenemos disponible el nuevo disco de Dr Dog. Lleva por título "Abandoned Mansion" y puede escucharse gratuitamente en su página web oficial "drdogmusic". Después de aquel maravilloso disco del 2013 "B-Room". la mágica banda de Pennnsylvania nos tenía algo descolocados. Primero con un directo, y luego respescando y regrabando su primer disco al que muy poca gente tuvo acceso. Su presencia en la próxima edición del festival VIDA de Vilanova i la Geltrú nos hacia pensar que habría disco nuevo en 2017, pero como es habitual en ellos, el disco ha salido ya, acabando el año. El disco puede ya adquirirse en su bandcamp, y como frikada hay una edición limitada en cassette!!! En el disco se dejan de ruiditos y realizan un "back to basics" alucinante, hermoso, bonico del to!, una vuelta al delicioso sonido americano. Os dejamos con el cancionero de "Abandoned Mansion".

1.Casual Freefall/ 2.Ladada/ 3.Jim Song/ 4.Survive/ 5.I Saw Her for the First Time/ 6.Peace of Mind/ 7.Could've Happened to Me/ 8.Both Sides of The Line/ 9.I Know/ 10.Abandoned Mansion.

Dinosaur Jr - Give a glimpse of what yer not (2016)

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Por DON GUZZ


¿Y qué nos conviene esperar en 2016 de un nuevo disco de Dinosaur Jr?. ¿Será la fresca electricidad desmedida de "Beyond"?, ¿el desacomplejado viaje épico de "Farm"?, ¿la síntesis más pulida y pegada inmediata de "I bet on sky"?...  En ascuas que andábamos (hace ya unos meses) los fieles pues, a pesar de que -cómo no- al final siempre esto va  a ser "más o menos lo mismo", la magia recaería sin duda en los consabidos matices a integrar para la ocasión... A sumar, ojo, lo engañoso del single de adelanto a la hora de tomar posibles posturas precipitadas... "Tiny", como ocurrió con "Over it" en "Farm", es una alfombrilla liviana, agradable de primeras  y muy fácilmente asumible que, por contra, pertenece a un elepé que prescinde mayormente de la carta de "lo inmediato" al abarcarse en su conjunto. Y sí, el pálpito (sobretodo para el conocedor de la banda), es correcto. Ahí donde "Been there all the time" o "Watch the corners", sendos temazos/singles del copón superiores -a qué negarlo- al par inmediato anterior aquí mentados, nos "venden el disco" desde ya mismo, "Tiny" ejerce de chocolate del loro y zanahoria del asno. Esto es: te enseño un poco para que te toques un rato pero las fantasias, ya si eso, te las haces tu en casa... 


Y me parece fetén ello, claro: "dar una imagen de lo que no és", significa el título del disco y lo consecuente con ello queda servido de pura premisa-base... Eso sí, por si poco fuera a la hora de reafirmar ese punto de partida (ese "jugar con el título" como concepto primordial), resulta que la primera canción del disco, y la que antecede a "Tiny", es la otra píldora de más fácil y directa ingestión: "Goin down". Riffazo asesino sin contemplaciones sosteniendo el tema en "sopapo mode", que engancha de primeras sin remisión y que tiene, además, ese bridge saltarín entre partes o, igualmente, el breve y ya tan esperable momento de "magia guitarrero-jurásica" sobre el 2'43"... Y, en resumen, una fantástica manera de seguir esa tradición suya de que, vayan por donde vayan después los tiros, la primera del álbum tiene que ser un hostiazo en los morros sin negociación posible. La versión "feliciana" de su acostumbrado discurso (su vertiente más accesible -nos repetimos y en efecto-) queda dispuesta por la ya más que mencionada -y como bastante sobada a estas alturas... sin que por ello deba negársele panes y sales, ojo con eso- "Tiny". Aquí llegados, cabroncetes son estos señores, uno ya se pone en modo "auto pilot" dispuesto a meterse entre pecho y espalda, y tan ricamente, un "I bet on sky 2"... Pero no. El minutaje por lo general breve, al repasar previamente el tracklist, de las canciones y dicho inicio pueden invitar a ello, está claro (a vueltas con lo de las falsas impresiones precipitadas -y que te lo están diciendo en el nombre del disco, coño, ya te lo repito/reitero de nuevo, si-). Y son temas muy cohesionados (en el sentido de que Mascis no tira apenas de largas disgregaciones en "lo suyo") como en el anterior, si, y de la misma forma su producción más ligeramente asilvestrada nos pueden retrotraer a "Beyond",- también ok-, pero al final... el espíritu es el de el otro, el de "Farm",  que nos queda justo en medio. "Be a part" empieza con esa ensoñación de ténues cuerdas de medio minuto para acelerarse muy sutilmente y plantarnos un drama eléctrico en la mayor y mejor tradición de los temas más introspectivos de Mascis (que les recuerdo así de gratis, y por ser así de buena gente uno, que fuera de sus círculos de confianza la "c" es una "k" a fin de no hacer el "ridi" porqué si... que los yanquis no "cecean"). Bonita y enorme canción, con unas guitarras que dicen más cosas que todas las palabras habidas en incontables discografías enteras de otros (sobre el 2'30" y en adelante, deep fan, vas a notar una hinchazón importante en el bajo viente... y, ay, cuando entra la guitarra justo antes de que acabe ese minuto... y el solo de despedida... su puta madre...). Mas. Así, en general, "más", con "I told everyone"... Al puto calabozo los tres por no alargar esto más allá  !!. Y de nuevo esa sensación de descenso al vacio con los sentimientos desbordados que el conocedor de "Farm" abrazará sin reservas... Y qué bien suena el bajo de Barlow rebotando por todas partes... y qué maravilla el solo en el intermedio, justo antes de retomar el motivo principal (uno de los solos más cruelmente breves del melenudo y ya cincuentón skater). Turno para el primero de los dos temas de Lou: "Love is...". Mucho más que meramente "resultón" su concurso como siempre, por ser tan parecido en forma y distinto en ejecución -a la vez- del otro (al que, cómo no, le permite su breve "momento guitarril", faltaría). Sin alcanzar aquí los grandes temas de Sebadoh si que logra apaciguar la estática generada por su amigo/socio dando una lógica mayor presencia al bajo (y qué bajista, claro) que aminora el "efecto metralleta" habitual -y tan básico para seguir al chalao- por una mayor nitidez y fluidez más melódica (y plácida, ya puestos). Un poco, también, la lágrima por intuir uno que esto es lo que tendrían que venir haciendo un poco los puñeteros Posies (en vez de la mierdaca con la que han vuelto en esta misma añada... pero de más lejos que viene ese drama y ahora no toca ello, está claro). 


Tras el ecuador marcado por el primer tema de Barlow (conato de tradición ello también) y recordar ahora que, aunque no lo haya mencionado aún, entre las cabezas más visibles de J y Lou sigue habiendo como siempre un señor batería, Murph, que le arrea a los parches que se queda uno bizco, nos llega "Good to know". La otra canción, junto al single, que no supera los tres minutos y medio y que a priori tiene/tenía una pinta de  "45 rpm" importante... O quizá no. Porque no es tan evidente o pegadiza y tiene, además, un momento donde Mascis parece que va a entrar en el trance de turno pero que, por esta vez,  se queda finalmente en mera impresión para recogerse, tras la breve y esporádica aceleración guerrillera de rigor, en parajes más calmos. Esta canción, ciertamente, hubiera durado el doble (mínimo) en "Farm", si, pero (al tanto) nadie la mire de lado... Es más: de no haberse marchado Lou tras "Bug", hace unos cuantos mundos, es fácil suponer lo distinto que hubiera sonado "Green mind" (por lo menos en algunos momentos) tras echarle medio oido a esto. Y aunque el disco de la niña fumadora es irrepetible a distintos niveles, ok, lo que se dice "sonar mal" tampoco lo hubiera hecho del todo... Además, es la antesala ideal de "lo gordo" del disco... Ese lugar donde los más fanáticos retozaremos en barros como benditos, sacándole las entrañas a cada canción esperando el detallito, la genialidad de turno que, no se dude esto tampoco, nunca va a faltarnos... Lo de "I walk for miles" ya no es un riff asesino como con el tema inicial, no, es puro mármol el cabrón (atención al inicio, con tamaño ejercicio de contundencia a martillazo limpio fanes de Sabbath). Esconde algunos de los pasajes guitarriles más putámicos de la colección (atención fanes de Neil a lomos del horse en la conclusión) y va, sin remisión, de cabeza a la saca de los temas más queridos del lote desde ya... Aunque no tanto como "Lost all day", conviene matizar... Sentida agonía "mascisera" a la enésima. Melodía que te hace llorar lo mismo que sonreír, según te pille, pero que lo que es compañía va a hacer siempre y que se desdobla, a posteriori, en un pasaje instrumental en  crescendo eléctrico-melódico de esos que solo éste poeta de la jazzmaster, el hacedor de "Get me", me ha alcanzado en el rock de los últimos veinticinco años con remarcable, más que cierta, asiduidad. Pero, ojo, que llega la "quedada" del disco: "Knocked around"... Que empieza en un -aquí recuperado- falseto y que si bien deja claro de primeras que, en dichas formas, no esconde en su interior la épica fatalidad de "not the same" o el descenso infernal de "alone" (para los followers ambas legendarias, que lo de meramente "buenas" es un insulto aquí), si genera un cierto sentir de "a ver por dónde tira el cabrito...". Y sí, claro, te/nos la clava de nuevo. A media canción se acelera, de repente y a traición, a lo burro para acabar cuadrando la guitarra con la que uno seguramente, de ser manager o promotor (o algo del estilo) para la banda, utilizaría para venderles la nueva rodaja a los fans de siempre... Más densidad sónica para "Mirror", el penúltimo puerto, con más melodrama y ese curioso intermezzo bluesie "pega-partes" que aunque funcional casi parece una coña marinera en sus manos (aunque, desde cierta perspectiva, se agradece por la frescura y ligereza destila en contrapunto a la fatalidad de J al relatar)... En cualquier caso, trompetas y vítores, la despedida con Lou y su "Left/right", para mi (lo digo desde ya) el mejor tema que ha escrito para la banda desde la reunificación original, aparca del todo el asunto en su correspondiente y muy alto pedestal. El que procede. La melodía, ese segundo estribillo, ese breve momento de acústica inesperado, ese bajo más limpio de nuevo, la guitarra que se deshace... Aquí sí está, de frente y sin cortapisas, el genio-ente creador (o co-creador, si nos ponemos puntillistas) de "Bakesale". Mucho se lo ha currado con ésta, Sr. Barlow. Bravos a mansalvas.


Y hasta aquí el mejor disco de rock del año... Y, en verdad, para mi el mejor de nadie desde 2012 (el de "I bet on sky", si). Solo un pero... Siguiendo su progresión numérica de aparición de discos el siguiente llega, si no lo dejan antes, sobre el 2021... Y esto no se puede permitir. No se compren el disco, que no les contraten para conciertos, háganles tod@s reseñas horribles en sus espacios... Qué fracase mucho éste álbum, joder... Para que tengan que volver con más a la mayor premura  (ayer de ser posible). Yo no puedo estar un lustro esperando más temas de esta banda. "Mi banda". Es un hecho y punto jurásico.

*Post aparecido originalmente en IGWT, aquí en su versión director's cut. Por DON GUZZ.



John Paul Keith - Memphis Circa 3Am (2013)

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JOHN PAUL KEITH - (2013) Memphis Circa 3Am

...se halla disperso un magnífico elenco de influencias heredadas principalmente de los clásicos americanos del rock’n’roll, del country, del blues, del soul o del pop...

En aquel cargado Septiembre del 2013 fui advertido por parte de mi apreciado amigo Jesús, el del Cierzo, un tipo que posee una mirada láser para reconocer dónde está la sustancia y dónde podemos tener más éxito a la hora de separar el grano de la paja a nivel musical. Si él lo dice, y si además lo ratifica el chico del café, de la copa y del puro, yo me inscribo para ir a la misa (metafóricamente hablando, por supuesto). 

Lo cierto es que al grande del Cierzo no le hicieron falta unas gafas antrreflectantes para comprobar lo que deslumbraba y, en cuestión de segundos, ya se había percatado de algo que a mí me iba a costar un par de audiciones. El timbre de voz de JOHN PAUL KEITH en su flamante nuevo Memphis Circa 3AM hace recordar, y mucho, al gran Roy Orbison. 

JOHN PAUL KEITH - (2013) Memphis Circa 3Am 2
Pero vayamos al grano del grano. Al degustar este tercer disco de John Paul Keith se aprecia una premisa fundamental y es que pocos artistas roquean (o rocanrolean) con tanta clase, originalidad y calidad actualmente. A partir de ahí todo es cuestión de gustos aunque hay otro dato importante que no deja lugar a dudas y es que Memphis Circa 3AM supura talento, honestidad y además no baja el listón de sus excelentísimos dos trabajos anteriores (“Spills and thrills” en el 2009 y “The man that time forgot” en el 2011). Además augura una posible y uniforme línea a seguir consistente en que cada dos años habrá material suculento de este señor de Knoxville (Tennessee). 

Sobre el disco de marras se puede destacar que ha sido grabado en el estudio de Sam Philips y masterizado en la Stax Records y, a tenor del resultado, contiene el encanto de esos míticos lugares de Memphis. Entre sus cortes se halla Everything’s different now que sirvió para ponerlo en la pole position de la atención mediática (siempre teniendo en cuenta los pocos medios que muestran interés por un producto de esta categoría). En el mencionado tema así como en los once restantes -You really oughta be with meo "Baby we're a bad idea" (donde maullan todos los gatos como locos en las azoteas), We got all nighto "True hard money" (donde se halla inmerso de forma irrefutable el espíritu de 'The Big O'), “Ninety Prof. kiss”, "Walking along the lane" o "There's a heartache going round" (donde las raíces están muy bien cimentadas), New year’s eveLast night I had a dream about you o "She's almost you" (donde traslada a nuestros días la magia que rodeaba los inicios del rock'n'roll), y finalmente If you catch me staring(collons qué preciosidad, apuntó fuerte a mi canción preferida de aquel 2013), se halla disperso un magnífico elenco de influencias heredadas principalmente de los clásicos americanos del rock’n’roll, del country, del blues, del soul o del pop, y donde la progresión de los acordes que sugiere el nombre de la banda acompañante evoluciona brillantemente en un sonido atemporal y renovado.

Apuesto que la autenticidad que transmiten las canciones de este disco reciben la bendición de Roy Orbison pero también de Carl Perkins, de Buddy Holly, de Johnny Cash y, ya puestos a bendecir, también la de Bob Dylan. Para que luego nos cuenten que el rock’n’roll está muerto. Pero si juega con ventaja, la de la eterna inmortalidad (para los suficientes, todo sea dicho). Long live rock’n’roll!!!

* Texto: Johnny JJ. Publicado originalmente en el siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger.

JOHN PAUL KEITH - (2013) Memphis Circa 3Am
 John Paul Keith - Memphis Circa 3Am (2013)

1. You Really Oughta Be with Me / 2. We Got All Night / 3. Everything's Different Now / 4. Ninety Proof Kiss / 5. Walking Along the Lane / 6. True Hard Money / 7. New Year's Eve / 8. There's a Heartache Going 'Round / 9. If You Catch Me Staring / 10. Last Night I Had a Dream About You / 11. She's Almost You / 12. Baby We're a Bad Idea


Monsters of Folk - Monsters Of Folk (2009)

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Cuando cualquier terrícola piensa en la unión de grandes artistas para formar un nuevo y puntual supergrupo, supongo yo que la primera referencia obvia que a uno le tiene que venir a la cabeza son “The Traveling  Wilburys”, banda compuesta por Bob Dylan, George Harrison, Roy Orbison, Tom Petty y Jeff Lyne como titulares, a los que hay que sumar a invitados de lujo como Jim Keltner. Una banda irrepetible, un lujo, un milagro. De toda la vida la unión de músicos de talento en un único supergrupo siempre ha estado presente y siempre de dicha unión han salido  discos y canciones muy interesantes. En los setenta incluso era algo normal poner en común las canciones de uno para que otro las acabara perfilando y otro las cantara en un acto de total camaradería. Crosby, Stills, Nash y Young son otro de los ejemplos claros de lo que digo, sin duda alguna el mejor supergrupo de la historia que existirá jamás, al menos siempre lo serán para un servidor. En estos últimos tiempos y en diversos estilos han ido apareciendo uniones con mayores pretensiones que el divertimento y la unión esporádica como por ejemplo The Raconteurs formados por Brendan Benson, Patrick Keeler, Jack Lawrence y Jack White; Middle Brother por John McCauley, Matt Vasquez y Taylor Goldsmith; Y  el formado por Josh Homme, John Paul Jones y Dave Grohl llamado Them Crooked Vultures de lo más interesantes y de lo mejor a destacar. Estas aventuras en común suelen tener fecha de caducidad e incluso es muy extraño que se llegue a un segundo disco aunque el primero fuese un éxito rotundo, y es lo que le pasó al supergrupo “Monsters of Folk”, quienes en el año 2009 editaron un primer y único disco homónimo que es un tesoro de belleza incalculable. Los monstruos del folk son Jim James, Conor Oberst, Mike Moggis y M. Ward. Cuatro fantásticos y talentosos músicos capaces de acoplarse musical y vocalmente (no tanto en la composición) los unos con los otros para entregar un disco de esos irrepetibles al que acudir de tanto en cuanto para dejarnos siempre con la boca abierta. 


Se nota que los cuatro artistas, los cuatro monstruos, lo pasaron muy bien realizando este disco, trabajando codo a codo e intentando que el resultado tuviese un sonido homogéneo, cosa que ciertamente consiguen a pesar que está claro quién es el padre de cada canción, dando la sensación que las canciones son escritas por uno, que ese uno manda y aunque a nivel vocal todo sea precioso y quede bien empastado no llega ha apreciarse una colaboración real, dicho esto y escuchando el resultado final tampoco es que importe mucho, tal vez en lugar de ser un trabajo sobresaliente podríamos hablar de obra maestra, pero no es el caso por esa falta de cohesión. El disco comienza realmente de forma espectacular y a partir de la mitad o un poquito más del ecuador baja un algo de calidad aunque gana en riesgo y variedad. A pesar de todo nos regalan al menos una decena de canciones francamente espectaculares en las que predomina el sonido americano y los medio tiempos. El disco comienza con una brutal y preciosa “Dear God” que contiene un falsete exquisito, la voz de Jim James se te mete en la cabeza y te enamora al instante. Claramente es una composición de James, es suya y solo suya como por ejemplo “Say Please” lo es de Conor Oberst al cien por cien con su melodía magnífica y estribillo desgarrador. Qué más podemos pedir?? Pues… “Who Lotta Losing” donde M Ward saca su genio y su calidad desbordante a pasear, un tema que es una americanada de esas que me gusta escuchar y disfrutar cuando alguna sustancia poco legal se ha apoderado de mis neuronas, una preciosidad que me recuerda a uno de mis grupos preferidos de la americana de finales de los sesenta principio de los setenta, hablo de The Grateful Dead, y es que esa forma de cabalgar que tiene la guitarra y esas voces…aijjj!! Viva Jerry García!!!!!. El disco está lleno de buenas canciones, casi siempre las mejores están escritas y/o cantadas o por Oberst o por Ward. “Temazcal” o “The Right Place” son claros ejemplos de lo que digo, dos temas increíbles, mis favoritos del disco, y Jim James con su correspondiente pareja en ellas cantando como los ángeles. Durante todo el disco existen intentos de traspasar los muros de la individualidad y regalar verdaderas y mágicas colaboraciones, a veces lo consiguen y otras no, aunque como ya he dicho siempre tengo la sensación de estar escuchando la canción que cada uno llevó bajo el brazo al estudio y los demás adornaron.  Canciones como la rocanrolera “Baby Boomer” o la preciosa y simongarfunkiana balada “Sandman, The Brakeman and Me”, que son sin duda de las grandes canciones del disco. No se quedan atrás con “Goodway” que remita claramente a New Orleans, o con la bellísima “Slow Down Jo” o “Losing Your Head” que tiene un inicio magnífico y un sonido californiano muy interesante. Monsters of Folk no parece que vayan a repetir la experiencia, no parece que vuelvan a unirse, a repetir ese sonido mezcla de CSN con Jayhawks… lo que realmente es una lástima. Cada uno de estos monstruos ha seguido su camino, cada uno lo ha hecho entregando trabajos maravillosos e interesantísimos proyectos como en éste en el que trabajaron juntos, pues sin duda estamos ante un disco descomunalmente bello y tristemente algo olvidado que debe ser recuperado y reivindicado inmediatamente. 

Monsters of Folk - “Monsters Of Folk” (2009)
9/10
01.- Dear God (sincerely M.O.F.)/ 02.- Say Please/ 03.- Whole Lotta Losin’/ 04.- Temazcal/ 05.- The Right Place/ 06.- Baby Boomer/ 07.- Man Named Truth/ 08.- Goodway/ 09.- Ahead of the Curve/ 10.- Slow Down Jo/ 11.- Losin Yo Head/ 12.-Magic Marker/ 13.- Map Of The World/ 14.- The Sandman, the Brakeman and Me/ 15.- His Master’s Voice.


*Por Nikochan



Paul Simon, Bilbao, BEC, 17/11/2016

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Tras la semana más dura de la existencia en cuanto a pérdidas de músicos excelsos y queridos-Leonard Cohen-Leon Russell-Mose Allison-este concierto cobraba aún todavía más sentido.
Cuando mi amigo Gari me preguntó nada más salir las entradas, son muy caras, tercera fila, pero pillamos? Dije que un sí instantáneo.

No tenía ninguna duda de que algo haría para conseguir los 100 € que costaba la entrada de marras, algo que he pagado sólo por Tom Waits pero a Paul había que ir a verlo y escucharlo.

Aunque sobren las razones sentimentales y de amor a sus canciones, era ver en movimiento y creando a uno de los orfebres de la canción americana de los de los dedos de la mano, sólo Bob, Neil y Joni pueden sentarse en una partida a este difícil juego con este pequeño gigante, lo que más me interesa es su continua investigación en ritmos, sonidos y cachivaches, en seguir sorprendiendo, en mantener el pulso de las cosas fresco como la versión suya en el sur de su Continente, Caetano Veloso.

Había tenido una mañana de trabajo dura, apuntada en el dietario desde hace muchos meses, como el concierto y quería disfrutar de ese placer de haberme quitado una responsabilidad de encima escuchando al Ilustre de Newark NJ y destensando tensión en la mejor de las compañías.

No me gustan los hangares para conciertos por su asqueroso eco pero no había otro remedio, el espectacular escenario llenos de instrumentos, muchos raros y atrezzo, la verdad es que asustaba ya en su belleza estática.

No empezó muy bien, muchos huecos en gradas y delante (los precios y la falta de reconocimiento de las nuevas generaciones a los padres del invento)  ya que estaba empastada la orquesta porque para el de la mesa sonorizar semejante música del paraíso tiene que ser todo un reto pero poco a poco fue mejorando, curiosamente no en la voz angelical y casi perfecta de Simon desde el minuto uno, si no en el conjunto de los extraordinarios músicos que le acompañan.

La combinación de temas de Graceland, con clásicos del famoso dúo con el rubio, y perlas de sus primeros discos en solitario y las 3 más representativas de su nuevo Stranger To Stranger, funciona perfecta como una fiesta porque todo es música de oro, vistosa de ver y tocar, que te da mucha añoranza de esos montajes musicales de antaño que eran pro y que ahora, de la nueva generación pocos se pueden permitir ensamblar ( qué pena que no pude ver a P J Harvey!)

Recordé a Cohen hace años en el mismo lugar, diamante tras diamante.

Nostalgia de poliritmos, de diferentes voces y sorpresas en todos los rincones de los desarrollos para siempre parar en ese diamante en bruto que es escuchar el rasgueo de su Martin y su voz de miel y vista en blanco y negro de Manhattan.

Él llevó a otro estadio el folk del Village escuchando a los Beatles, al Gospel y a los Everly y todo eso es Historia, viva, amazónica e inabarcable.

Quiero destacar varios momentos del concierto y sobre todo una cosa por encima de todo: el amor que demostró por sus canciones, el respeto con el cambio -cambiar los tonos es siempre una señal de profundo amor, eso quiere decir que las canciones te dan besos frescos cada noche nuevos y reafirmantes por mucho que se atisbaba un estiramiento en su cara tan falso como el de Jackson Browne.

Las de Graceland inmensas, todas, destacando la fusión nuclear de Diamonds on the Soles Of Her Shoes con un himno ochentero como es You Can Call Me Al, con esa línea de vientos salsera, tonta y adictiva que te toca la fibra y te anima a mover el bullarengue.

De hecho eso pasó, Paul animaba a venirse arriba al respetable y la gente pasó de estar sentada, no respetando sillas y precios pero sinceramente, a mi me dió igual, era entendible, luego ya volvería todo a su cauce para luego desparramarse de nuevo, como es lógico. Las distancias con ese show no valen y en la cercanía es donde te llegaba el calor.

Las perlas pues cómo no: 50 Ways To Leave Your Lover, America, Still Crazy After All These Years, Homeward Bound, mi favorita del lote un Duncan estratosférico precedido por la coda instrumental de El Cóndor. Dos obras maestras como son The Sound of Silence y Bridge Over Troubled Waters, así como que no quiere la cosa. Descubrir cosas maravillosas de nuevo en Cool Cool River y ver que es mingusiana o del nuevo el vacile y palmeo de Wristband. Volver a emocionarse con The Boxer por sus diferentes inflexiones vocales...

Y lo dicho, un tremendo lujo, el precio de la entrada por supuesto (también hay vinilos que cuestan 40 pavos) pero lo que se ofrece también por lo que  estamos hablando de algo proporcionado. No hay conciertos tan espectaculares y brillantes como éste todos los días.

Y si me tengo que quedar con un momentazo de todo el concierto, el más soul, ese fue cuando repitió dos veces I will confort you tocándose el pecho con ambas manos en el Puente Sobre Aguas Turbulentas, como llaman/aban a ese disco nuestros hermanos mayores o padres, según de qué año seas y en realidad, lo repitió porque es para lo que él trabaja y para lo que sirven canciones tan inmensas como las suyas.

Han sido dos horas pasadas muy hermosas querido Paul.

Gracias gigante, Jobim de NYC, por reconfortarme tras una semana tan dura como la pasada y por llevarme de nuevo a tu brillante y exclusivo delta.


La gira de John Paul Keith por España

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Se acerca el cantante y guitarrista John Paul Keith con una gira por España muy recomendable y donde llevará como plato fuerte su fenomenal último disco "Memphis circa 3AM" del 2013. Estos son los siete lugares privilegiados:

Domingo 20 de noviembre - Sevilla - Sala X

 Lunes 21 de noviembre - Granada - Planta Baja

 Martes 22 de noviembre - Valencia - Sala 16 Toneladas

 Miércoles 23 de noviembre - Madrid. El Sol

 Jueves - 24 de noviembre - Alicante - Sala Stereo

 Viernes 25 de noviembre - Irún - Sala Tunk. Gaztemaniak

 Sábado 26 de noviembre - Vitoria- Gasteiz. Helldorado.

Michael Kiwanuka: Barcelona, sala Bikini 16/11/2016

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Desde que en 2012 apareciese el maravilloso debut de Michael Kiwanuka, "Home Again", un servidor ansiaba verle en directo, medir su voz y su música en vivo, y comprobar que la magia que es capaz de crear en el disco también puede transmitirla en el cara a cara. Kiwanuka desde aquel ya lejano 2012 permanecía agazapado y en silencio hasta este año, pues nos sorprendió con un segundo disco que como ya dijimos en el Exilio es soberbio. Sí, "Love & Hate", es un disco diferente, más maduro y arriesgado, puede que por culpa o gracias al omnipresente Danger Mouse, aunque en realidad hay vestidos diferentes y diversos pero con idéntico esqueleto. El resultado ha sido un disco que en mi opinión supera al debut, y las ganas de escuchar esas nuevas canciones en directo iban in crescendo. Por suerte, se anunció gira peninsular de Kiwa, y Barcelona fue una de las ciudades escogidas, sólo dos citas: Barcelona y Madrid; así que me decidí rápidamente y me hice con la entrada a pesar que la sala escogida no era de mi agrado, ni lo sigue siendo. La sala Bikini es un desastre. No hay un sonido decente y la gente se amontona quedando muchos sin una visibilidad aceptable, si a eso añadimos exceso de aforo y mucho mucho calor..... Por suerte a Michael Kiwanuka le importó todo eso un pimiento y se lució, él y su banda, haciendo constar que ya forma parte de la primera división y que dará mucho que hablar. Tanto él como su banda de acompañamiento, destacando a ese guitarrista superlativo de pelo afro, un primor. Kiwa sonó como le dio la real gana, su voz aterciopelada brilló, pero la sorpresa sin duda fue su pericia a las seis cuerdas, y que nos puede enamorar tanto en plan íntimo como electrizándose a lo loco. La versión de su "I'll get alone" a todo trapo junto a la funki y sudorosa "Black man in a white world" fueron de los momentos álgidos del concierto. Sonar, sonaron muchos de sus míticos e imprescindibles temas, una hora y media da para mucho, y por ejemplo su "Home again" hizo casi aparecer la lagrimilla por mi cara. Bonica del to. Preciosas "One more night" y "Falling" como no podía ser menos. Otra de mis favoritísimas y sin duda otro de los grandes momentos del show fue "The final frame" que me desgarró el alma y me partió el corazón. No os puedo decir una a una las canciones del setlist porque la emoción me envolvió y no lo recuerdo del todo bien... momento mágico cuando antes del bis de rigor iban abandonando uno a uno los músicos, empezando por Kiwa, el escenario, precioso y sorprendente... Para cerrar con la magistral "Love and Hate", un temón. Y así, rapidito, saco varias conclusiones: la primera que la sala Bikini es una mierda pinchá en un palo, segunda que "Love and Hate" es un discón como la copa de un pino pues las canciones de ese disco brillaron, y tercera y última: Kiwanuka es muy grande, tiene mojo, tiene magia. Talento a raudales. Ganas de volver a verle y disfrutarle en un espacio más acorde con su arte.

*post aparecido originalmente y a la limón en Nikochan Island por Nikochan


Hard Working Americans - Rest in Chaos (2016)

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Hace un par de años el clasicismo rock se puso de gala y más contento que unas castañuelas por la aparición por sorpresa de lo que se definió como un supergrupo, una banda repleta de notabilísimos músicos y bautizada como Hard Working Americans, que sin inventar nada, tan solo usando los ingredientes básicos del rock americano despacharon un disco debut homónimo que dio mucho que hablar, que fue llevado al Exilio. A la cabeza de esta superbanda se encuentra Todd Snider, artista de calidad asombrosa, de un talento descomunal pero que por unas cosas u otras y a pesar de llevar ya a sus espaldas tropecientos discos sigue más o menos oculto, así pues Snider decide dar el salto con banda y junta en ella a nada más y nada menos que a  Neal Casal, Dave Schools, Duane Trucks, Chad Staehly y Jesse Aycock. Alineación de lujo. Aquel disco homónimo contenía prácticamente en su totalidad versiones, parecía que era un producto sin pretensiones, un divertimento entre amigos pero la respuesta del público fue más que buena, y la gira no hace más que confirmar el buen rollo y la calidad que atesoran, dejando un gran sabor de boca y tal vez por eso dejaron la puerta abierta para seguir colaborando con la banda. Durante los conciertos, los ensayos, la carretera y la convivencia comienza a fraguarse un nuevo disco debido a la composición conjunta de nuevos temas, temas que forman parte de sus segundo disco, de "Rest in Chaos", un disco cojonudo de buen rock americano del que sorprendentemente poco o nada se habla. Vale, de acuerdo, no inventan precisamente la pólvora pero poca falta les hace con semejante nivel, no os vayáis, ahora os cuento. 


No os voy a engañar, la primera escucha de "Rest in Chaos" no me produjo ninguna sensación especial. Un sonido clásico, podría decir que algo viejuno y pasado de moda, que se dejaba escuchar, que gustaba y que daba la sensación, como así es, de con las escuchas hacerse grande. La primera composición rezuma americana por los cuatro costados, puro Ryan Adams con los Cardinals de Casal pero con otra voz, más rasposa y tabernera. "Opening Statement" es sencilla, es honesta, es muy yanqui toda ella, y a mi me encanta, sobretodo con ese sonido ochentero en el solo de guitarra. "It runs together" tiene cierto regusto a New Orleans y ya con "Half ass moses" el asunto comienza a calentarse, al trote, como unos Dire Straits con espuelas... y rematan el buen inicio con la blusera "Dope is dope", antes de entregar una de las canciones del disco, hablo de "Burn out shoes". "Roman Candle" y "Ascending into madness" nos hacen pasar del ecuador del disco, ambas con un toque delicado crepuscular y con mucha clase. De lo que queda destaco "Throwing the goats", "Massacre" y "The high price of inspiration", sobretodo esta última por ese toque al gran Steve Earle. "Acid" me sobra, no así "Purple Mountain Jamboree" donde el regusto a Bonnie "Prince" Billy cuando se pone movidito, además de obvio, es muy de mi agrado. "Hard Working Americans " firman un notabilísimo disco que seguramente nadie tendrá en cuenta a final de año, un disco y una banda que no serán lo más "in" y que tampoco estarán en boca de todos, y al que seguramente le falte una canción gancho, un hit superior, pero que con las escuchas acaba ganando a los seguidores del rock americano.

Hard Working Americans - "Rest in Chaos" (2016)
8/10
01.- Opening Statement/ 02.- It Runs Together/ 03.- Half Ass Moses/ 04.- Dope Is Dope/ 05.- Burn Out Shoes/ 06.- Roman Candles/ 07.- Ascending Into Madness/ 08.- Throwing The Goats/ 09.- Something Else/ 10.- Massacre/ 11.- The High Price of Inspiration/ 12.- Acid/ 13.- Purple Mountain Jamboree.


*Post aparecido en Nikochan Island por Nikochan

Bobby Fuller Died For Your Sins, vuelve el Profeta

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El Profeta nos une, el Profeta nos guía... Y nosotros, como buenos apóstoles, seguimos sus enseñanzas pues en el Exilio nos declaramos seguidores incondicionales de Chuck Prophet quién por sorpresa acaba de anunciar un nuevo trabajo que llevará el título de "Bobby Fuller Died For Your Sins" y que según el mismísimo Chuck verá la luz el 10 de Febrero de 2017, y define su estilo como "California Noir", todo inspirado en la misteriosa muerte del rockero Bobby Fuller en 1966 en L.A., habrá 13 temas que contarán historias basadas en Fuller, aunque también habrá alguna que otra referencia a Bowie o Alex Nieto, un guarda de seguridad asesinado en San Francisco. El disco ha sido grabado en San Francisco junto a sus The Mission Express: Stephanie Finch (voces, teclados, guitarra), Kevin White (bajo), Vicente Rodriguez (batería, voces) y James DePrato (guitarra). Os dejamos con el listado de temas y el primer adelanto, "Bad Year of Rock'N'Roll".

1. Bobby Fuller Died For Your Sins/ 2. Your Skin/ 3. Open Up Your Heart/ 4. Coming Out in Code/ 5. Killing Machine/ 6. Bad Year For Rock and Roll/ 7. Jesus Was a Social Drinker/ 8. In the Mausoleum/ 9. Rider or the Train/ 10. If I Was Connie Britton/ 11. Post-War Cinematic Dead Man Blues/ 12. We Got Up and Played/ 13. Alex Nieto.

Leonard Cohen - You Want It Darker (2016)

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Cada nueva hornada de canciones de Cohen es motivo de gozo. Nos sobran las razones para esos catorce acontecimientos de poesía hecha canción que nos ha ofrecido hasta hoy.

Con 82 años, the old Leonard es el Decano del Club De La Arruga Bella, ese club de songwriters surgidos en los dorados sesenta que tuvieron su resurgir en cada década siguiente, adaptados a las circunstancias de la edad, con discos tan brillantes como los de su lozano legado clásico.

Fue cumplir los 75 y entrar en un periodo creativo impresionante que nos ha dado ya tres obras de arte como son Old Ideas, Popular Problems y You Want It Darker que suena a testamento.

Y no es que precisamente quieran ser sus últimas voluntades, a pesar del "estoy preparado Señor" "hineni" "hineni" luego matizado con su declaración de absolutas ganas de vivir sino porque a uno le mosquea mucho que insista tanto en que si no es por su hijo Adam, el disco no se graba. Eso significa que el viejo rabino de la canción está cansado y que su movilidad, salud y ánimo no están para alharaca y esfuerzo alguno. No quiero hacer más conjeturas porque me entristece, le considero necesario.

A pesar de todas las interpretaciones, You Want It Darker se posiciona como un disco diferente a los dos anteriores por ser todavía más sentido, rendido y entregado, menos retórico y cínico pero no por ello menos sabio y Cohen, a uno le viene el Life is People de Bill Fay al recuerdo.

Su hilo conductor en una emoción descarnada, como que fluye desde el más allá, es decir, del pelo del American V de Johnny Cash.

Y aunque la canción que le da el título, con coro gregoriano y bajo sintético pero letra impresionante y estribillo pegadizo, nos devuelve de nuevo aquello que inventó en su obra maestra I´m Your Man- la narración subyugante de voz profunda que representa el pensamiento y la conciencia del hombre occidental sofisticado del cambio de siglo- el resto del disco vive Dios que tiene más que ver con sus hazañas del pasado como el soberbio New Skin For the Old Ceremony, ese toque más acústico.

Ese tono mediterráneo de guitarra de palo y acordes esenciales de las tres religiones, con pianos de salón y unos arreglos de cuerda de tienda de chino que si los hiciera Tom Waits o Nick Cave todos estarían de rodillas pero que si los hace él, tienes que escuchar comentarios del tipo "mierda ochentera pasada de moda". En fin, que hay que pararse en las cosas y leer lo que se canta, Len es poeta antes que fraile y además adaptado a edades o mejor, a actitudes mucho más slow que la rapidez de opinión a la que nos vemos hoy manipulados.

Tratar de escuchar Treaty y no llorar es todo un reto. Suena a carta de amor cuando es casi todo lo contrario, una vuelta del amor, unas ganas de aplacar la pasión, de dar carpetazo a la vida con gratitud pero con soledad. Esto todavía queda más claro en Leaving The Table con su guitarra lánguida años cincuenta y su rendición con ese no , no , no, espectacular.

Si entre ambas, colocas On The Level donde los ángeles sobrevuelan en un manto de hammond y piano etéreo y cambias de tercio y acabas la cara con una oración gospel como  If I Didn´t Have Your Love, te queda una side A de auténtica obra maestra.

Sobrecogedora y estás ya hineni, hineni, para lo que sea.

La cara dos continua solemne y clásica con esos violines y esos ritmos típicos de Len que van entre el folclore de la Isla de Yerba y el festival gitano de La Camarga. Traveling Light incide en eso de que "no está oscuro ahora pero hacia allí se llega" con versos haiku del tipo:

I’m running late
They’ll close the bar
I used to play
One mean guitar

It seemed the better way y Steer Your Way (esta última con reminiscencias de su pom Closing Time) son más narrativas y se ponen del lado del Tempest de su hermano pequeño Bob, su Everest, pero ganan con las escuchas y mantienen un nivel altísimo a pesar de la primera cara impecable.

El final, una coda orquestal que suena a funeral, tremendamente hermosa para dentro de ella recitar una nueva estrofa de Treaty, la que creo es una de las canciones más bellas de su carrera, y decir eso tan desgarrador de :

I wish there was a treaty we could sign
It's over now, the water and the wine
We were broken then but now we're borderline
And I wish there was a treaty, I wish there was a treaty between your love and mine

En fin, que el milagro que es You Want It Darker, ese cierre de una trilogía fundamental, hace que, otra vez más, proclamemos que la arruga es bella y sabia y que Leonard Cohen es necesario porque el alma nunca envejece y él es nuestro poeta.

Hineni Hineni...

* Esta entrada fue publicada hace unas semanas en rockandrodri land.

Hoy se nos ha muerto el poeta: descanse en paz.
Tendremos que aprender a vivir sin él pero con sus canciones muy cerca, fuente de vida.


Have to See You Go, segundo adelanto Stoniano

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Como ya os adelantamos en el Exilio,  "Blue and Lonesome" está por llegar. Lo tendremos pronto, concretamente el 2 de Diciembre, es decir, poco, muy poco. Ya hubo adelanto, y la verdad, no sonaba nada mal su "Just your Fool". Ahora sus Satánica Majestades entregan segundo adelanto y videoclip. Con él os dejamos, con "Have to see you go". Disfruten.

Scott & Charlene's Wedding - Mid thirties single scene (2016)

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SCOTT AND CHARLENE’S WEDDING - Mid thirties single scene 1

...las bondades que atesora lo nuevo de estos australianos que estuvieron afincados en New York, un dato a tener en cuenta ya que se nota que llevan bien tatuada en el alma tanto la esencia del tito Lou como la de Tom Verlaine y sus Television...

Se puede decir alto y claro. Las nuevas composiciones del Sr. Craig Dermody en el tercer trabajo de SCOTT AND CHARLENE’S WEDDING son de traca. ¿Qué digo de traca? Si esto es como una mascletà valenciana, incluidos fuegos artificiales en tecnicolor. En Mid thirties single scenemantienen la línea velvetiana habitual pero con tanta pasión y furia que por momentos parece que estemos inmersos en aquellos maravillosos días de vino y rosas de Steve Wynn y sus fabulosos Dream Syndicate. 

SCOTT AND CHARLENE’S WEDDING - Mid thirties single scene 2
Sinceramente creo que ante obras de esta magnitud y calidad no debemos quedarnos cortos en elogios y hasta podría decirse que los suficientes nos hallamos en una especie de obligación moral, la de propagar entre nuestros íntimos, y entre los que no son tanto, las bondades que atesora lo nuevo de estos australianos que estuvieron afincados en New York, un dato a tener en cuenta ya que se nota que llevan bien tatuada en el alma tanto la esencia del tito Lou como la de Tom Verlaine y sus Television. 

Vamos con el contenido. "Maureen" (por cierto el nombre de la mítica dama a la batería de V.U.) o "Delivered" son dos himnos arrolladores que han sufrido la inoculación del líquido seminal velvetiano. Idem de lo mismo es la extraordinaria "Hardest years", una barbaridad de copla in crescendo que evoca perfectamente lo mejor de la escena indie noventera, comenzando por Stephen Malkmus y sus Pavement. También en esa línea hay deliciosos pastelitos de underground como "Don't bother me" o "Scrambled egg"

SCOTT AND CHARLENE’S WEDDING - Mid thirties single scene 3
Pero el ultramegatemazo del disco que nos ocupa para un servidor es "End of the story", el que más recoge la sabiduría del Mr. Wynn mentado en el primer párrafo junto a la parte más eléctrica y experimental de Yo La Tengo. Algo así como una orgía de distorsiones, voces, alaridos y guitarras desbocadas donde emerge la voz de Dermody en un auténtico show medicinal para elegidos que posean paladares selectos diferentes. 

Con "Bush" recuerdan a los Sonic Youth más melódicos mientras que "Distracted" tiene el influjo del “rock 'n' roll animal”, un pepinazo que debe estar bendecido hasta por la Dulce Jane. El colofón es "Forever and a day", balada entre acústicas, teclados y un dueto vocal con clara recuperación de los mejores sonidos noventeros.

No quedan márgenes para las dudas. Los de Melbourne han conseguido culminar un gran disco, tan grande que el que suscribe ya puede asegurar que por el momento es candidato a subir a su pódium personal discográfico del 2016, queda por discernir si oro, plata, bronce o diploma.

* Texto: Johnny JJ. Publicado originalmente en el siguiente enlace del Espacio Woody/Jagger.

SCOTT AND CHARLENE’S WEDDING - Mid thirties single scene 1
Scott & Charlene's Wedding - Mid thirties single scene (2016)

1. Maureen / 2. Don't Bother Me / 3. Hardest Years / 4. Scrambled Eggs / 5. End of the Story / 6. Bush / 7. Distracted / 8. Delivered / 9. Forever and a Day





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Wilco - Schmilco (2016)

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Recuerdan ustedes aquella secuencia de "La vida de Brian" donde se va a cometer una lapidación solo permitida a hombres y todos los lanzadores de piedras son mujeres con barbas falsas? pues así está el gentío con el nuevo disco de Wilco: disfrazados de fans y dispuesto a apedrearles. Un disco que hace un guiño, un gesto de complicidad a aquel maravilloso disco de Nilsson, sí, "Schmilsson" de 1971, un disco con un regusto similar o tal vez con un estado de ánimo parecido. Siempre con la sombra del buen amigo de Harry en la voz de Tweedy, porque, quién no ve o mejor dicho, escucha, a Lennon en todo este fantástico disco? Pero volvamos a la lapidación, volvamos a ella y a los estúpidos fans que quieren enterrar a, tal vez, la mejor banda de rock de los últimos veinte años, a esa banda que amaron tanto en la salud como en la enfermedad, tanto en el country-folk como en el ruidismo experimental, tanto en la beatlesque como en sus perfectos directos. A esos fans que creen tener la razón absoluta y el buen gusto por montera, a esos fans que ya pronosticaban que el bueno, el genio de Uncle Tupelo era Jay Farrar, que el talento en los primeros Wilco lo tenía en exclusica Jay Bennett pues "Being There" es muy suyo y que incluso al irse y ser "Yankee Hotel Foxtrot" el pelotazo inesperado que fue, decir que sin duda había dejado su huella... que los discos con Billy Bragg eran una pérdida de tiempo, que desde la llegada de Nels Cline esto va cuesta abajo.... Nada, que hay gente muy muy  negativa... Vamos a ver, que "The Whole Love" o este mismo "Schmilco" no son ni "Being There" ni "YHF" ni "A Ghost is Born"??? coño, pues claro que no lo son, ni tampoco lo son ni "Summerteeth" ni "Sky blue sky" siendo grandísimos, y mucho menos el 99% de discos de cualquier banda de los últimos veinte años, es que vamos, esa tripleta es descomunal. Es como decir que el "Some Girls" Stoniano no es "Sticky Fingers", pues claro que no lo es, pero joder, de decir eso a decir que la banda va a menos, que no es un discón, que Ron Wood es manco, que estaban acabados o que a la dupla Jagger/Richards se le acabaron las ideas es decir mucho, decir una barbaridad. No digo que Wilco sean los Stones (ni por asomo) pero para discutir al genio de Jeff Tweedy hay que ser cenutrio, porque Wilco es Tweedy y Tweedy es Wilco. Y qué cojones? qué le véis de mal al disco del gato, al de Star Wars? si fue un regalazo, allí había nervio, había espontaneidad, había muy buenas canciones. El único pero, podría ser el disco del "camello" donde sí van con el piloto automático pero joder, si lo hubiesen vendido como un disco de sobras de "Sky blue Sky" por ejemplo, nadie hubiese abierto la boca. Dicho esto, que me he quedado muy a gusto, tengo que decir que "Schmilco" sin ser "Being There" es un discazo, es como siempre algo que no esperábamos (eso parece incomodar a muchos), es un disco otoñal, una obra madura de Tweedy, la cara opuesta a "Star Wars", imaginad si hubiesen mezclado y escogido las canciones de ambos para sacar un solo disco, la leche!!! si acaso podemos reprocharles algo es eso, que últimamente no miden o sopesan todo lo que editan, pero....  joder, "Schmilco" es bueno, muy bueno, no entiendo a los talibanes del rock.... de verdad que no.


A mi, del nuevo disco de estudio de Wilco, de su décimo disco de estudio, me gusta todo, hasta su fantástica portada obra del ilustrador barcelonés Joan Cornellà. No voy a ocultarlo ni a negar la evidencia, a mi este disco me gusta de principio a fin a diferencia de a gran parte del populacho que como he dicho, absurdamente, tiende a ningunearlo. Es claramente el polo opuesto a "Star Wars", más cercano en muchas ocasiones a "Sky blue sky" sobretodo en canciones como "If I ever was a child" y "Cry all day". Como siempre hay mucho Lennon en él, mucho muchísimo, cosa que me agrada porque John es uno de mis ídolos de toda la vida. El folki de "Normal American Kids", que es la canción encargada de abrir el disco, es simplemente una maravilla. Con la acústica por montera y la eléctrica gustándose en un segundo plano, mientras la voz de Tweedy nos mece suavemente. "If I ever was a child" es muy "Sky blue Sky", me encanta, es preciosa, no se puede negar lo evidente y el que no lo vea así, no es que deba ir al oftalmólogo no, es que debe ir al psicólogo o a un curandero porque tiene el alma como un guiñapo. Vamos a ver criaturicas, que le veis de malo a esta canción? y a mi favorita "Cry all day"? porque ésta es canelita, es más "Sky" o mejor dicho es más cómo recuperar aquel espíritu de "Yankee Hotel Foxtrot" y no morir en el intento; y así pues se completa la tripleta bonica del to, el acabose definitivo... Íntimo y personal pero para nada soporífero como dicen algunos, entonces llega "Common sense" y saca la cabeza la influencia lennoniana donde dejan de un lado lo bonico del to para probar ruidismos varios que a mi, por cierto, me siguen gustando. "Nope" es en esencia blusera, más canción marca de la casa que nos prepara para uno de los grandes temas del disco, hablo de "Someone to lose", un tema muy Wilco, muy Tweedy, muy de acojonarse, con las guitarras subiendo y bajando, y otra vez Lennon en el subconsciente. Ya en el ecuador del disco nos enseñan otra muestra más de su paleta de colores, "Happiness" es preciosa, melancólica y muy cercana a la aventura junto a su hijo, "Sukierae". Luego llega "Quaters" y nos vuelve a ofrecer folk de etiqueta antes de punkear un algo con "Locator, que es otra joyita, otro temón, una canción que bien vale un disco. Nos acercamos al final, primero con la muy muy muy Lennoniana "Shrug and destroy", después con la trotona "We aren't the world (safety girl)" que sin ser nada del otro mundo engancha de lo lindo, y finalmente, cierran magistralmente con "Just say goodbye" un disco que no revolucionará el mundo del rock, pues eso pasa en contadas ocasiones, pero que sí nos reafirma en eso de que Wilco son la mejor banda de los últimos años, vale, no siempre se crea un "Revolver", un "Sticky Fingers", un "Blood on the tracks", pero a veces sí un "Yankee Hotel Foxtrot", un "Being There".....  y Wilco de esos, tiene unos cuantos, tampoco es el caso de "Schmilco" aunque creo que el tiempo lo equiparará sin duda a sus mejores obras.

Wilco - "Schmilco" (2016)
8,5/10
01.- Normal American Kids/ 02.- If I Ever Was a Child/ 03.- Cry All Day/ 04.- Common Sense/ 05.- Nope/ 06.- Someone to Lose/ 07.- Happiness/ 08.- Quarters/ 09.- Locator/ 10.- Shrug and Destroy/ 11.- We Aren’t the World (Safety Girl) 12 – Just Say Goodbye.




*Post aparecido originalmente en Nikochan Island por Nikochan