ESPECIAL VERANO 2015: summery records

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Desde el Exilio, y antes de tomarnos unas largas y merecidas vacaciones, queremos proponeros 30 discos para escuchar estos días veraniegos, vacacionales para algunos ya sea en la playa, en la piscina o en el monte siempre con el caloret por bandera sin dejar una de nuestras grandes pasiones. La propuesta es sencilla, cinco discos por exiliado, cinco discos que cada uno acostumbra a escuchar en el verano, que no tienen que ser los mejores pero que por una u otra razón acaban sonando siempre en estas fechas. Esperamos que disfrutéis de nuestra selección y os pedimos que participéis dejándonos en los comentarios cuales son vuestro discos veraniegos. Nada más, buenas vacaciones. Disfrutad de la familia y el buen tiempo, y como no, escuchad música! Volvemos en Septiembre. Stay tuned!!!

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Bruce Springsteen - The Wild The Innocent & The E Street Shuffle (1973)


Puede resultar extraña mi asociación del verano con este disco, pero para mi refleja a la perfección la visión que siempre tuve de la costa turística y de toda la gente que se acercaba en verano, turistas, domingueros, chulos de playa, algún bohemio mochilero y lugareños, una mezcla llena de detalles y situaciones pintorescas. Para mi Cullera es como Asbury Park, capaz de lo mejor y de lo peor, sólo que aquí la escena musical no existió nunca más allá de las discotecas de turno, Bruce se encargó de darle forma en mi cabeza en formato rock con este disco. Adoro The E Street Shuffle, un Astral Weeks playero y canalla. (CHALS ROIG)


Pep Laguarda & Tapineria - Brossa d'Ahir (1977)


A veces nos empeñamos en buscar referentes más allá de los mares, y es curioso, algunos de los lumbrerillas modernetes actuales del estilo que se ha dado por llamar indie-folk, han visto en Brossa d'Ahir un referente. Aquí, ya se sabe, aunque hagas el pino-puente... Este es uno de los discos de mi vida, un disco que además tiene espíritu de libertad vacacional en modo indefinido, fue grabado justo cuando empezaba a respirarse aire nuevo, con la caida de la dictadura solo quedaba alegrarse. En estas canciones hay un fuerte suspiro de alivio, de tranquilidad, y el aroma isleño de Deià. Ayudados por Daevid Allen (Soft Machine) y Pau Riba, Pep Laguarda & Tapineria crearon una de las joyas más grandes del psych-folk de los 70, imprescindible. (CHALS ROIG)

JJ Cale - Okie (1974)


La música de JJ Cale siempre me sonó a vacaciones. Me gusta escucharlo porque tiene esa tranquilidad del aire fresco de la media-tarde de verano, sin agobios. Okie se ayuda de la imaginería hobo años 50 de trenes y carreteras, de ir sin rumbo fijo, algo que a priori no era bueno, pues las gentes de Oklahoma que se desplazaban lo hacían por necesidad, pero Cale lo transforma en actitud frente a la vida en este disco, y me encanta, además en cierta manera mis vacaciones casi siempre han andado por estos derroteros de la improvisación, como Cale, me gusta dejarme llevar por el tren okie. (CHALS ROIG)

Golden Smog - Antoher Fine Day (2006)


Este disco suena a sol y a playa por todos sus poros, y no solo porque su sonido fue grabado en el Puerto de Santa María, además porque este puñado de canciones power-poperas te ponen la sonrisa en la cara quieras o no quieras, como el eterno verano de nuestra niñez que recordamos y perseguimos cada año. Aquí el clan ianqui que se deja querer por el pop británico está que se sale y dejan unas cuantas originales muy buenas, ya os lo conté en el Exile. Uno de los discos soleados de mi vida. (CHALS ROIG)

Devendra Banhart - Niño Rojo (2004)


Vale, ahora se pone gomina y se peina el pelo para atrás. También llevaba barba antes que se convirtiera en símbolo de modernidad. Pero os diré una cosa, hasta Cripple Crow la carrera de Devendra Banhart me parece muy buena. Y aunque este disco va de la mano con el anterior, es mi favorito de Devendra, por las canciones y porque me voló la cabeza el verano que ví su directo junto al grupo de Andy Cabic, entonces estaban en plena forma, y destilaban una actitud hippie, despreocupada y pintoresca que os aseguro que para nada era impostada, lo vivían y lo transmitían, y lo dejaron grabado en este disco, favorito de favoritos en mis escuchas veraniegas, un disco perfecto para echarse a la bartola. (CHALS ROIG)

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Chris Rea - On the beach (1986)


Este disco del artista británico y sobre todo la canción que da título al disco, aunque pueda parecer muy obvio siempre me recuerda al verano. Esos sonidos de guitarra, la voz de Chris y su atmósfera son ineludiblemente mi soniquete de inicio del verano. Es estar tumbado en la arena de la playa y su melodía me viene a la cabeza, es algo que va unido de manera insondable, además de recuerdos de la juventud en que la ponía a todo trapo. No concibo el verano sin este tema y disco. (SAVOY TRUFFLE)

The Mavericks - In time (2013)


El verano de 2013 fue muy emocionante y emotivo, pero este disco lo descubrí en 2014 y fue mi banda sonora de ese verano donde tuve muchas cosas que me llamaron la atención y muchas cosas en mi vida que me afectaron para bien o mal. Sin duda este magnífico álbum fue la banda sonora de todo ello, tanto los temas más rápidos y bailables como los temas más lentos y románticos. Una delicia de disco de los que alegran estas fechas de calor agobiante. (SAVOY TRUFFLE)

The Decemberists - The King is dead (2011)


Un disco que es muy americano por todos sus poros, y que suena a verano típico americano rural, como el que se ve en las películas, pero además es un enorme trabajo donde se dan cabida, a parte del folk-rock campestre a más estilos como el pop, el powerpop, etc., y todos mezclados le hacen un disco imprescindible y que te da muy buen rollo en estas fechas estivales, más hacia el final del verano. (SAVOY TRUFFLE)

The Gaslight Anthem - Get Hurt (2014)


El grupo de New Jersey editó en agosto del 2014 su último trabajo hasta la fecha, marcado por la separación matrimonial de su líder Brian Fallon. A mi me llegó mucho el disco en ese momento justo ya que mi situación personal era parecida y me sentí identificado. La fuerza de las canciones me ayudó, estaban sacadas desde el alma y eso se notaba. Además sirvió para mi reflexión durante la parte final del verano, y por ello es muy importante para mi.  (SAVOY TRUFFLE)

Radio Futura - La Ley del desierto, la ley del mar (1984)


Uno de mis discos de cabecera de los veranos de la época del instituto. Un compañero me lo ponía en su casa en vinilo y no me podía resistir, una maravilla que incluye temas tan veraniegos como Escuela de Calor, En Portugal, La secta del mar, Oscuro Affaire o la mítica El Nadador. Todos ellos definen una parte del verano, el lado más psicodélico y a la vez el más latino, mucha tela, en uno de los mejores grupos que ha parido este país.  (SAVOY TRUFFLE)

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Jack Johnson - In Between Dreams (2005) 


Llegan los calores, el sol, la playa y a mi particularmente me entran unas ganas locas de escuchar esta joya bonica del to. Es el disco perfecto para la playa, ya sea de día o de noche, sólo o en compañía. La obra del surfero Jack Johnson es de una belleza exultante, nunca ha conseguido una colección de canciones de tanta calidad y ya desde su bellísima portada nos indica la calidez de su trabajo. Me parece dificilísimo destacar una canción pues el conjunto es espectacular. Temas sencillos, frescos, con encanto. El compañero de viaje perfecto para las vacaciones. (NIKOCHAN)

The Kinks - Face to Face (1966) 


No podían faltar en mi selección los hermanos Davies. Probablemente este disco sea uno de mis favoritos de The Kinks pero curiosamente pocas veces suena cuando el frío arrecia, más bien suena constantemente durante la época estival. Su sonido british total germen del britpop, su alegría desbordante, su magia, sus letras, sus estribillos.... todo es espectacular en esta obra maestra. Todo va muy acorde con el momento del año, incluso esa "rainy day in June" que es sin duda una de mis favoritas. Estéis o no en un hotel exclusivo ya sea en Waikiki o en otro lugar, este es un disco que tiene que sonar sí o sí durante las vacaciones. Joya absoluta. (NIKOCHAN)

Bob Marley - Catch a Fire (1973) 


Sin duda Marley es el rey de los calores en el hogar nikochiano. Cualquiera de sus discos, cualquiera de sus compilaciones. El artista global que consiguió que en cualquier lugar del mundo imaginable se puedan escuchar sus canciones. "Exodus" es un referente claro pero yo me quedo con "Catch a Fire" pues le veo más empaque, más personalidad y menos para todos los públicos. En él está muy presente Peter Tosh y eso siempre es un plus, sus temas me encantan. Disco sobresaliente y obligatorio. Nadie como el otro Bob para relajarnos y hacernos desconectar de la rutina y el día a día. Este disco debería escucharse por prescripción médica. (NIKOCHAN)

The Specials - The Specials (1979) 


Suenan los primeros acordes del disco y sé que ha llegado el verano. Tan esenciales con los calores como Marley. Suena "A message to you Rudy" y sabes que eres libre, que eres feliz, que las cadenas se han roto. Luego lo que viene es una fiesta non-stop, un deleite, el acabose definitivo. El Reggae jamaicano, el toque de Costello, la esencia guerrillera de los Clash del asfalto londinense, los trajes de etiqueta y los vientos de la Stax. Todo está ahí, todo está en este esencial debut, todo todito todo. Aye aye aye, aye aye aye. Tell you baby, you huggin up the big monkey man.. (NIKOCHAN)

Tribalistas - Tribalistas (2002) 


Cuando llega el verano confieso que se apodera de mi la bossanova y los ritmos brasileiros. Tiro como imagináis de Vinicius/Jobim, de Joao Gilberto, de Toquinho, Chico Buarque, Gal Costa, Caetano...etc, etc... Palabras mayores... Mi debilidad es Marisa Monte, me parece una artista descomunal y su asociación en 2002 con Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown (quién se volvió muy cansino después de esto) es sensacional, y recurro a ellos cada verano. Un único disco, una maravilla, un clásico oculto, una auténtica joya que siempre me gusta rescatar en estas fechas. (NIKOCHAN)

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Wilco - Sky blue sky (2007)


De rondón entre su masterpiece clásica "Being there" y la orfebrería de arreglos mil con "Yankee hotel foxtrot" que se me cuela este "Cielo azul-cielo" para cerrar el podio de tan necesaria formación. Sin entrar en concreciones,- genial desperezarse con las caricias de "Either way" o el perderse en las infinitas guitarras de la excelsa "Impossible Germany"-, este trabajo atesora un entidad propia más allá del "arrejuntar canciones" o ese caracter lennonista que nunca falta quien señale (como si fuera algo malo !)... Su elepé más amable y, por qué no, bonito desde "Summerteeth" en adelante que dejan aquí Tweedy y cia para los restos hasta que lo contrario se demueste. Y menos rollo, vaya. (DON GUZZ)

The Blues Brothers - The Blues Brothers (1980) 


Solo el ponerse a pasar lista con los invitados a la verbena le hace pasar el hipo hasta al demonio. Para más inri, los únicos temas no cantados por Jake (John Belushi) solo o en comándita con su "brother" de lo que és el disco en si, corren por cuenta de musiquillos que un poco el pego si que dan: Aretha, James y/o ese impagable momento de gloria para el gran Calloway... Ok, "banda karaoke" de covers que nace de una excentrecidad televisiva de un (gran) cómico cuyo imprevisto éxito dio para tres discos (este es el segundo y soundtrack directamente desde la peli), amén del conocido y desmadrado film de Landis, que puede -quizá- a algunos no le pase de lo anecdótico... Ahora bien, y perdón por la obviedad, si de verdad gustan de cosas como rocanrol, blues, soul, R&B y demás en sus formas clásicas... Lo de pescar atunes en un barril, sin más. Gozo asegurado. (DON GUZZ)

The Clash - The Clash (1977) 


Y en 2015 "el elepé del verano goes to..."... El estreno de los putos Clash !. Y es que al pensar, intentarlo al menos, en un disco que apetezca escuchar a toda tralla camino a la playa/piscina/rio/lago/palangana (etc) es la primera opción que me viene a la almendra. Tal cual. Jugar con ventaja sin duda esta elección al tratarse de algo tan totémico pero, más allá de folklores varios, su intocable cualidad de ofertar inmediatez e himnos a mansalva hasta el fin de los tiempos (y a este nivel !) lo hace inmejorable para esos calurosos contextos apuntados. El más directo y sin cuartel de los discos de la que para muchos fue la mejor banda del orbe en el segundo lustro setentero (con el único permiso, eso sí, de ciertos aussies de adopción que jugaban con electricidades) se la sigue poniendo bien tiesa al saco huesos más muerto del cementerio. Esto és y será así. (DON GUZZ)

Morphine - Cure for pain (1993) 


Más noches de nicotina, whiskyses y perdiciones muchas para el segundo del malogrado Sandman y cia. Morphine es como la versión combativa del Waits más beodo y en este disco me brillan más y mejor que nunca desde una discografía que, básicamente, resulta intachable. Su discurso bajo-saxo-batería a degüello regado con obvios elementos jazzísticos y rocanrol old-scholl, en justa proporción, encuentra en "Cure for pain" el equilibrio que les facilitará un nutritivo contrato con Dreamworks y, cómo no, el salto al -relativo- mayor reconocimiento masivo (gracias al single "Buena" en ídem medida) pero, básicamente, lo mejor y más nutritivo sigue y seguirá siendo la certeza de estar ante algo tan único y putámico que no hay puros ni putos cuartos para pagarlo. Solo Morphine suena a Morphine y (de comulgar) aquí directamente te matan. (DON GUZZ)

The Incredible String Band - The 5000 spirits or the layers of the onion (1967) 


El disco perfecto para matar el día entre atardeceres mirando al horizonte mientras se lian las cosas y tal (y por sino apetece acercarse al pandemonio morfínico que precede, claro)... El único trabajo que puede batirse en duelo con su masterpiece obligatoria del siguiente año y que puede presumir, al tanto, de incluir una de las canciones más bonitas ever ("First Girl I Loved") es el festival definitivo del buscador de setas acústico. Los primeros discos de Williamson y Heron son algo realmente especial (de verdad qué sí) y, aunque -se admite- quizá no sean para todo el mundo, más concretamente lo de la hija del ahorcado y estos leguleyos de la cebolla resultan su auge más intocable e indebatible... En Rivendel no se escucha otra cosa que te escupen, está claro. (DON GUZZ)

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JJ Cale - Five (1979)


El verano para mi siempre tiene como B.S.O. los sonidos del genio de Tulsa. Desde que compré este disco en el año que salió, 1979, estudiando el BUP, soy fiel soldado de JJ Cale. Me atrapó su portada porque entonces todavía uno coleccionaba sellos pero discos como éste fueron responsable de que poco después, vendiera toda mi colección de estampitas para el franqueo para comprar más discos. 
El caso es que el Five suena a Caribe imaginado, a Golfo de México, a sandia o melón fresco, a terraza de porche trasero, a pies descalzos sobre listones de madera pulida, a gazpacho , a trigal, a meriendas en Frías de panteras rosas y fantas de naranja e imaginar un mundo de amplificadores, guitarras y efectos allende los mares tratados desde ese punto de vista bossanovista del menos es más.Fabuloso. (JOSERRA RODRIGO)

Bob Dylan - Street Legal (1978)


Este disco lo estrené en una bici BH blanca tambaleándose en su baca justo el día que hice 14 años. 
Fue mi regalo de cumpleaños. Lo recuerdo muy bien: un tórrido sol castellano que hacía de locos salir a las cuatro de la tarde de casa. Merecía la pena el riesgo, aquello tenía una pinta estupenda y eran tiempos en que no había adelantos de nada y salían los discos un mes después de Pirineos para abajo. 
Fue escaparme incluso del momento tarta+velas y pedalear a tope para ir al chalet del único amigo sabía que tenía en el pueblo un pick-up para escucharlo. 
No pude entrar en su casa porque habían fregado y había que esperar a que el suelo secara, lo escuché desde fuera, con aquel viento abrasador, el fade in de Cambio de Guardía sonaba y suena a ese día para siempre. 
La estructura de coros, el saxo de Steve Douglas, el sonido de frontera y sus temas sobre reyes y reinas, el tarot y el destino cuajaron en un crío para siempre.La portada indicaba un camino a seguir y ese día tuve claro para siempre cual era. (JOSERRA RODRIGO)

Celso Fonseca y Ronaldo Bastos - Paradiso (2003)


Lo recuerdo bien, andaba uno enganchado a la boxset de Jobim cuando mi amigo Jorge me dijo en Power Records: ¿Sabes cual es el mejor disco e música brasileña de todos los tiempos? Y me recomendó esta perfecta ducha de agua y sol que es Paradiso. 
Celso Fonseca y Ronaldo Bastos actualizan la bossa y la samba en una auténtica obra maestra de sonidos y texturas que son puro verano. 
Utilizan arreglos de cuerdas que desmayan, percusiones que invitan a la fantasía plena y es que esta colección de canciones es su portada. No sientes las ataduras del mundo, levitas, te das la vuelta, es una puta maravilla.Uno de mis discos de isla desierta y del verano. (JOSERRA RODRIGO)

Arthur Alexander - The Warner Bors Album (1972)


Esta claro que están los intocables como el Exile on Main Street, el Blood On the Tracks, el What´s Going On o el Astral Weeks por poner cuatro ejemplos de milagros hechos álbum pero si he de ser sincero y me tengo que ir por patas de un incendio en mi casa -y que Sam Cooke no lo quiera- me llevaría esta joya que indentifica el estilo de música que más me gusta el country-soul-rock ( si ese que hacen ahora nuestros Danny & The Champs) 
Este disco pérdido en los setenta de este artista inmenso e innovador ( en los sesenta hicieron su cover alexandriana los Beatles y los Stones, todo está dicho) es quizás la obra maestra del sonido que nació en Muscle Shoals pero que luego en los setenta se fue difuminando en algo hermoso y más de guitarra de palo. 
Le debo una reseña hace mucho tiempo y soy incapaz de hacérsela y todo por el respeto que me dan unas canciones tan personales, sencillas y a la vez enormes y que disfruto hasta el llanto. 
Volviendo de la playa de Laida, un atardecer hermoso, tuve tal epifanía con este disco en el estéreo que siempre estará asociado al verano, a volver con tu darling companion y tu niño entonces bebé de una jornada memorable, mucho mejor que la de la boda o otras citas más sociales que muchos tienen por el mejor día de su vida. Cuando lo cotidiano es un milagro con el cielo raso y sin mangas...a eso suena el disco de la Warner de Arthur Alexander. Mi disco favorito de todos los tiempos. (JOSERRA RODRIGO)

Beachwood Sparks - Tarnished Gold (2012)


Si alguna vez un grupo ha llegado a reproducir ese sentimiento de días de vino y playas que produce el Notorious Byrd Brothers, esos son y con éste este disco, los Beachwood Sparks. Su último trabajo hasta la fecha. 
Magía dorada en el confín del más violeta de los anocheceres. La costa Vicentina portuguesa es mi California particular y allí se pone el sol igual, es decir, por el oeste. 
La languidez de sus cantes, esas steels celestes, armonías de ángeles con tablas de surf a cuestas, una vuelta nostálgica al sonido sesentas con pinceladitas psicodélicas le hacen ser la última capilla sixtina del jingle jangle como el año pasado ocurrió con el maravilloso disco de los Real State. En serio, si te olvidas el bañador siempre te puedes bañar en pelotas pero si no metes en la bolsa de playa el Tarnished Gold estás perdido. (JOSERRA RODRIGO)

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The Flamin' Groovies - Supersnazz (1969)


En verano lo más sensato es el buen rock ‘n’ roll. El primer disco de larga duración de la mítica banda de culto de San Francisco es mucho más saludable y buenrollista que todas las mandangas que nos venden los garitos y chiringuitos modernillos. A contracorriente, en este disco de dibujos animados, había más fiftie rockabilly y más rhythm&beat sixtie que en muchos clásicos intocables. No nos engañemos, otro año más es el verano de los Flamin’ Groovies. (JOHNNY JJ)

The B52's - Wild Planet (1980)


Tras un fenomenal debut la mítica banda de Athens volvía a demostrar la peculiaridad, poderío y originalidad que poseían. Del amarillo al rojo, fue el color designado para teñir el planeta salvaje. Ejemplo de modernidad, de pocos prejuicios, de imaginación y de calidad. Se puede intentar pero no se puede llevar más marcha molante que ellos. Ponte a bailar este disco en verano. Deberías desinhibirte, tienes una buena oportunidad de disfrutar, te lo mereces. (JOHNNY JJ)

Pixies - Bossanova (1990)


Tremendo y modélico en verano (aunque también en invierno, en primavera y en otoño). Punk, surf, sorprendentes cambios de ritmo, melodías adictivas y un tormentoso vendaval de guitarras son algunas de las claves de un auténtico manual parapsicológico y surrealista digno de explicación científica por eruditos en la materia, por alienígenas, por el inolvidable Jiménez del Oso o más actualmente por Iker Jiménez en El Cuarto Milenio. (JOHNNY JJ)

The Jayhawks - Rainy day music (2003)


Sí, lo reconozco, fui pecador, me autofustigué y recé durante mucho tiempo cientos de padresnuestros y de avemarías como penitencia por comparar y menospreciar este disco con el resto de artefactos musicales anteriores de los Jayhawks. Una tormenta de verano puede refrescar pero con el “Rainy day music” acabará la lluvia y se dibujará un inmenso arco-iris en el cielo. Eso pasa generalmente aunque siempre hay alguna excepción. Glorioso, de flipar.(JOHNNY JJ)

Doctor Divago - La belleza muda de los secretos del mar (2010)


Casi lo pondría a la altura de la fantástica “Revuelta elemental” del 2006. Sus grandiosas melodías entre escondrijos, abismos y secretos del mar me hicieron comprender definitivamente que estos valencianos estaban en otro nivel Un auténtico tesoro en las profundidades del más allá. Ideal para un buen baño y para ahondar con los calores del verano. (JOHNNY JJ)

Ex Libris, las nuevas canciones de Mick Jones

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Con motivo del Record Store Day, el próximo 7 de agosto verán la luz seis nuevas canciones de Mick Jones, miembro de los míticos Clash. Serán 180 gramos de vinilo con un booklet de 12 páginas y en edición limitada de 1000 copias para todo el mundo, 100 firmadas por él mismo. Su título será "Ex Libris".

Este estreno discográfico vendrá acompañada de la apertura de un buen refugio para la cultura moderna y musical, gestionado por él mismo y con pretensiones anti-corporativistas llamado The Rock & Roll Public Library en la Bienal de Venecia. (entrad aquí)

Las canciones:
1. The Ministry
2. The Seventh Of January
3. Pretty Thing
4. Easy Going Man
5. Spaghetti Junktion
6. Bad Mood

Steve Martin and The Steep Canyon Rangers - Rare Bird Alert (2011)

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Hace más o menos unos cinco años quedé totalmente sorprendido por un artefacto musical del que aún sigo enganchado. Un disco prácticamente instrumental de bluegrass que para los no iniciados es una variante del country americano que se basa principalmente en el folk irlandés y en el que predomina el banjo que suele estar muy bien acompañado por el violín. Aquellos que me conozcan no creo que se sorprendan demasiado de estas pequeñas locuras musicales a las que me entrego sin remisión pero lo que seguro que os deja con la boca abierta es el intérprete de dicha maravilla. El tipo en cuestión es el actor odiado/amado americano Steve Martin, un tipo que tiene comedias desternillantes muchas de ellas absolutas kutrangas que no se os deberían pasar por alto, y en contadas ocasiones ha interpretado a personajes míticos como aquel dentista de la tienda de los horrores. Lo que no sabía es que Martin es un virtuoso del banjo de cinco cuerdas, un auténtico maestro que ha tocado con Cash, Paul Simon y leyendas del bluegrass. Martin ya había sacado algún que otro disco pero siempre con un tono de comedia lo que no le otorgaba demasiada credibilidad como músico, pero en 2009 se remanga, se pone serio (bueno, más o menos) y despacha un disco increíble que recibe un grammy en la categoría de mejor disco de bluegrass, casi ná. 

El disco llevaba por título “The Crow: new songs for the five-string banjo” y es un puta maravilla, os lo garantizo. Empezaba con una canción cojonuda titulada “Daddy played the banjo” que nos metía de lleno en el rollito del disco para enlazar con dos instrumentales que quitan el hipo llamadas “Pitkin county turnaround” y “Hoedown at Alice's”, dos pelotazos descomunales que hacen que se te vayan los pies y el cuerpo te pida juerga, cerveza, mujeres, un revolver! Mi vida por un revolver!. Luego llegaba la cachondísima “Late for school” que parece una canción infantil por el tonillo pero que es totalmente alucinante, confieso llevar estos tres días tarareándola por doquier. Todo el disco seguía en la misma linea y en ningún caso baja la pistonada, es excelente de principio a fin, pero tal vez es justo destacar “Wally on the run”, “Freddie's Litl”, “Calico Train” sin duda de las mejores del disco y como no “Banana Banjo”. Sorprendente pero cierto, Steve Martin, uno de los “amigos”, el narigudo de “Roxanne”, el puto padre de la novia, sí, el canalla de Martin se casca un discazo de tomo y lomo aunque realmente no lo hace solo pues en el disco aparecen entre otros Mary Black, Vince Gill, Tim O'Brien, Dolly Parton y Earl Scruggs que ayudan a Steve Martin a entregar una obra maestra, sin duda creo que estamos ante uno de los mejores discos que escuché aquel año. Yeeeehhh-hjaaaa!!!


Hoy y antes de tomarme un merecido periodo vacacional en el Exilio os quería recomendar la gran continuación de "The Crow" que Martin nos brindó allá por 2011 y que llevaba por título "Rare Bird Alert". Sí, en 2011 el bluegrass volvió a mi vida gracias a este incomprendido y discutidísimo actor llamado Steve Martin con un gran talento y virtuosismo al banjo, realmente todo un espectáculo difícil de creer y de explicar, además sus letras no carecen de ironía y de sentido del humor. El disquito del que hoy os quería hablar y como no recomendar tiene por cierto una de esas portadas que quitan el hipo, además a Martin lo acompañan “The steep canyon rangers” que son la banda que le respaldó durante la gira de “The Crow”. Si os gustó aquel, os gustará este. Otro discazo que hace las delicias del marcianito que aquí escribe. Todo empieza con una instrumental de lujo, la canción que da nombre al disco pero rápidamente me enamora con la delicada y perfecta “Yellow-backed fly”. Joder, si hasta canta bien. Luego llega una de las sorpresas del disco: McCartney in person!. El Beatle colabora en la magnífica “Best Love”, Paul aún canta como los ángeles y convierte en oro todo lo que toca. Quién le hubiese dicho a Steve que Macca acabaría cantando una de sus canciones y él le acompañaría al banjo. Tremendísima canción. En el disco hay otra colaboración, la de las Dixie Chicks en “You” que tampoco es manca. El disco tiene momentos gloriosos, cancionacas de lujo donde Martin exhibe su virtuosismo con el banjo, el tipo es un maestro aunque no lo creáis, luego como cómico que es despacha algunas letras cachondísimas que dan ese tono desenfadado al disco como la canción que lo cierra, esa pequeña maravilla llamada “King Tut” o la socarrona “Jubilation day”. No quiero despedirme de vosotros sin nombrar “More bad weather on the way” como mi favorita del disco. Dejaros de prejuicios, sé que Martin como actor genera un amor/odio difícil de explicar pero como músico es sorprendente y sus discos son la releche. Haceros con “Rare bird alert”, no os decepcionará.

Steve Martin and The Steep Canyon Rangers - "Rare Bird Alert" (2011)
8,5/10
01.- Rare Bird Alert/ 02.- Yellow-Backed Fly/ 03.- Best Love (Feat. Paul McCartney)/ 04.- Northern Island/ 05.- Go Away, Stop, Turn Around, Come Back/ 06.- Jubilation Day/ 07.- More Bad Weather On The Way/ 08.- You (Feat. The Dixie Chicks)/ 09.- The Great Remember (For Nancy)/ 10.- Women Like To Slow Dance/ 11.- Hide Behind A Rock/ 12.- Atheists Dont Have No Songs/ 13.- King Tut.


*Post reconstruido y adaptado especialmente para Exile SH Magazine a partir de "The Crow" y "Rare bird alert" aparecidos en Nikochan Island por Nikochan

The Dead Weather: tercer disco "Dodge and Burn"

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Jack White no puede estarse quieto. Prometió descansar durante un tiempo pero eso no incluía sus proyectos paralelos, sólo su carrera en solitario. A´si nos llega repentinamente y por sorpresa el anuncio del tercer disco de The Dead Weather que llevará por título "Dodge and Burn" y será editado en septiembre a través de Third Man Records, el sello del ex The White Stripes y junto a él tenemos al grupo de siempre Alison Mosshart, Dean Fertita y Jack Lawrence. Los primeros avances ya se han podido escuchar: "Open Up (That’s Enough)" y "Rough Detective", y luego "Buzzkill(er)" y "It’s Just Too Bad". Os dejamos con un poquito de su música...

Keith Rirchards solo

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Tal vez no haga falta o sí, tal vez a estas alturas que Richards saque disco en solitario no debería ser noticia o sí pues en solitario sólo se ha prodigado con dos trabajos y de eso hace muchísimo tiempo: 'Talk is cheap' (1988) y 'Main offender' (1992). Su nuevo disco verá la luz el 18 de septiembre y llevará por título "Crosseyed heart" para ello ha contado como escuderos con sus viejos colaboradores Steve Jordan y Waddy Wachtely y con colaboraciones de Norah Jones, Spooner Oldham, Larry Campbell y Aaron Neville. Y como sorpresón también aparece el saxofonista de los Stones, Bobby Keys, fallecido el pasado mes de diciembre en un par de temas. Os dejamos con los temas del disco y un avance: 

Crosseyed heart/ Heartstopper/ Amnesia/ Robbed Bund/ Trouble/ Love overdue/ Nothing on me/ Suspicious/ Blues in the morning/ Something for nothing/ Illusion/ Just a Gift/ Goodnight Irene/ Substantial Damage/ Lover's Plea

Nuevo disco de Josh Ritter en Octubre

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El 16 de Octubre llegará a nuestras manos y oídos el nuevo y esperado disco de Josh Ritter, uno de los mejores cantautores modernos. Su título: "Sermon On the Rocks". Grabado en New Orleans y producido por él mismo y Trina Shoemaker contará con 12 temas y los músicos Matt Barrick de The Walkmen a la batería, Zachariah Hickman al bajo, Josh Kaufman a la guitarra y Sam Kassirer en el piano. Según el propio Ritter estamos ante unas canciones de "messianic oracular honky-tonk" ¿?? seguro que no defraudará. De momento podemos reservar en su página pinchado aquí

SERMON ON THE ROCKS TRACK LISTING 
1. Birds of the Meadow
2. Young Moses
3. Henrietta, Indiana
5. Seeing Me Around
6. Where The Night Goes
7. Cumberland
8. Homecoming
9. The Stone
10. A Big Enough Sky
11. Lighthouse Fire
12. My Man On A Horse Is Here

Mick Jagger - Wandering spirit (1993)

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El pasado domingo Mick Jagger cumplió 72 abriles y hoy en homenaje hablaré del que para mi es su mejor disco en solitario, fuera de los Sus Satánicas Majestades, el Wandering spirit de 1993. Antes en 1989 los Stones se habían reencontrado con Steel Wheels y una gira mundial (algo ñoños por aquella época, todo hay que decirlo), pero antes de parir Voodoo Lounge (un enorme disco), Mick se dió el capricho o gusto personal de editar su tercer álbum en solitario, y desde luego para mi el mejor. A diferencia de sus dos trabajos predecesores, este tuvo éxito y gozó de buenas críticas, y eso se debió en gran parte a que aquí el músico se empleó a fondo con grandes composiciones, y no vivir de su reputación bien ganada. Pero encima hay varios detalles que le confieren al disco un valor especial, y son una banda elegida espectacular donde están entre otros Billy Preston a los teclados, Flea de Red Hot Chili Peppers al bajo, Lenny Kravitz cantando un tema a dueto, Jim Keltner a la batería, Benmont Tench al piano, Jimmy Rip a la guitarra que encima compone algún tema con Jagger, etc., y por si fuera poco todo ello aderezado con la producción de Rick Rubin, lo que hace que ya hablemos de algo superior. El disco tiene rock and roll, funky, soul, folk tradicional y baladones de una categoría brutal. Otro dato que aporto es que las grabaciones se llevaron a cabo durante siete meses en Los Ángeles, no fue en cuatro días y se nota.




Comienza el álbum con Wired all night, un tema stoniano por los cuatro costados, dónde las guitarras mandan fuertes, con mucho gancho, un estribillo demoledor y adictivo y Mister Jagger a tope. Sweet thing fue el single del disco, un tema funky-soul que Mick canta con ese falsete suyo tan particular (me vienen pasajes de Emtional Rescue a la cabeza), posiblemente y sin temor a equivocarme, uno de los mejores temas de toda una década, bestial es poco. Out of focus con ese inicio del piano casi de music hall y la voz de Jagger hasta que llega la base rítmica es casi una canción de coro de iglesia americana en onda gospel. Don't tear me up es un baladón de una categoría espectacular, un medio tiempo brutal donde cada instrumento está perfecto, la voz escandalosa y el punteo fino de guitarra es precioso. Put me in the trash es un rock stoniano también en las guitarras, pero más desenfadado, muy divertido y alegre, con esos coros ye-yés, primer tema que no sólo es compuesto por Mick, aquí a pachas con Jimmy Rip. Use me es la versión de Bill Withers en onda soul total que canta a pachas con Lenny Kravitz y donde el teclado de Preston es una gozada absoluta, con un saxo brutal, una enorme pieza que le da variedad al álbum. Evening gown es el primer tema lento del disco, en aire folk y country (pedal steel guitar destacado) y bien hilada, un buen contrapunto dentro de un trabajo que hasta este momento es glorioso.
Mother of a man vuelve con fuerza a las guitarras, recordando al grupo madre (no pasa nada, es normal y lógico), y claro el disfrute es obvio con la voz del genio en su salsa. Think, que es versión, es guitarrera pero tiene un ritmo funky muy acentuado con un bajo y una batería fuera de serie, y ese saxo que es descomunal, temazo de tomo y lomo que nunca me canso de oír. Wandering spirit es la canción que da título al disco con aires de country-rock, deliciosa pieza con la guitarra dibujando arpegios maravillosos, hasta que se convierte en una pieza de rock con los coros souleros, otro tema para enmarcar. Hang on to me tonight es otro medio tiempo fantástico, donde teclados, batería, y los arreglos de cuerda tienen un protagonismo fundamental, otro gran tema. I've been lonely for so long bebe de las esencias negras más profundas, de Aretha Franklin, de Wilson Pickett, de Sam Cooke u Otis Redding, maravilla total, tema soulero (de esos que estremecen a Joserra Rodrigo ¿verdad?) que vale un quintal, qué deleite. Angel in my heart con ese clavicordio inical estremece, y de qué manera, es una pieza que quizás sea la que más diferente del disco en estilo, pero de una grandiosidad bestial, con una melodía fuera de lo normal que pone los pelos de punta. Handsome Molly es un tema tradicional arreglado, folk total, con el acompañamiento del violín, donde sus raíces salen a relucir y ponen broche de oro a un disco fantástico.




Estamos en definitiva ante una descomunal obra de arte, sin duda el mejor disco del líder de los Stones en solitario, donde despachaba buena forma y unas ganas tremendas de hacer algo gordo y a fe que lo hizo.


Os dejo con el vídeo de Sweet Thing.





Mick Jagger - Wandering spirit (1993): 10/10

1.Wired all night/ 2.Sweet thing/ 3.Out of focus/ 4.Don't tear me up/ 5.Put me in the trash/ 6.Use me/ 7.Evening gown/ 8.Mother of a man/ 9.Think/ 10.Wandering spirit/ 11.Hang on to me tonight/ 12.I've been lonely for so long/ 13.Angel in my heart/ 14.Handsome Molly

Jesse Sykes & The Sweet Hereafter - Oh, My Girl (2004)

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...la voz rasgada y dulce de Sykes, que no sería nada sin los cojines sonoros de la agrupación The Sweet Hereafter, o mejor dicho, de su partenere Phil Wandscher, que para más señas fue fundador, guitarra principal y segunda voz de los Whiskytown de Ryan Adams.


Este nuevo milenio comenzó con un puñado de jóvenes músicos con ideas frescas y buenas influencias, también varios medios predicando que iban a salvarnos el ruancanrol, lo que no sabían es que la salvación nunca ha estado a su alcance. A mí si acaso, los últimos tiempos me han traido mujeres, muy buenas, mujeres que me encantan, que me vuelven loco y me llevan de calle. Mujeres que han entregado algunos de los mejores discos de los últimos años. Y vale, confieso que cuando se juntan mujeres y folk-rock, pues mi cuerpo no responde a ningún tipo de razonamiento empírico. La lista es grande. Jolie Holland, Eilen Jewell, Chan Marshall, Lisa Germano, Neko Case, Laura Cantrell ... y ah (suspiro) Jesse Sykes.

El mágico encuentro sucedió en un recopilatorio de Fargo Records, donde por cierto surgió la etiqueta country-noir, allí estaba "You're Eyes Told". La química fue instantánea. Entonces el sello francés fue líder promocionando artistas yanquis de raíces que por allí no levantaban demasiado alboroto, y en cambio aquí eran recibidos con los brazos abiertos, eso cuando la escena del alt.country aún no estaba totalmente sobresaturada. Yo sólo os diré que el tiempo ha pasado y para mí Jesse Sykes no ha perdido interés, al contrario, os diré que la amo y lo hago con el riesgo de dormir esta noche en el sofá, amo su voz y sus canciones pero amo sobre todo dos discos que para mí son esenciales, uno de ellos es "Oh, My Girl", el disco que hoy os quiero recomendar con total, descubierta y subjetiva devoción, el otro sería "Like love lust and the open halls of the soul", también muy notable, aunque su extensión puede llegar a ocultar algunas de sus grandes joyas, otro día me lo traeré por aquí. Comentar además que las ediciones en vinilo son preciosas.


"Oh, My Girl" presenta al dúo entrelazando sus partes a la perfección, la voz rasgada y dulce de Sykes, que no sería nada sin los cojines sonoros de la agrupación The Sweet Hereafter, o mejor dicho, de su partenere Phil Wandscher, que para más señas fue fundador, guitarra principal y segunda voz de los Whiskytown de Ryan Adams. Todo con un envoltorio de pedales, armonios, viola, acústicas ... Hay química y se nota como se enroscan ambos como un solo duelo, Wandscher es un gran músico, con sus arreglos sabe transmitir el feeling de cada canción, líneas simples pero intensas, mojadas y rematadas de trémolo, una combinación que a veces parece la banda sonora de una película de David Lynch, otras una versión femenina de Roy Orbison, incluso las canciones que Tarantino seguro que utilizaría para alguna de sus escenas escatológicas a cámara lenta. Vintage pero no kitsch, única y visceral, como una evolución de las cantautoras que a finales de los sesenta y principios de los setenta huyeron de los focos de la contracultura pero que al mismo tiempo chuparon de su miel country-rock.

Aquí hay canciones que erizan la piel (de gusto), desde la primera "Oh, My Girl" que se abre paso con gracia y te engancha a su rollo sin que puedas hacer nada, te gana con su melodía melancólica en "You Are Not Gotten Here", tienes que entender que no hay prisa y sólo queda disfrutar de cada verso cantado suavemente y con afección, Phil Wandscher está grandioso en "Troubled Soul" dibujando una de sus mejores intervenciones en una de las mejores canciones del disco. "The Dreaming Dead" sube el tempo pero sin que entre demasiado la luz, con ese ritmo latino que en los tiempos del sonido Brill Building tanto gustaba. "Your Eyes Told" es de una gran belleza sonora, una de las canciones que pongo sin pensar en mi top personal, un folk de calado profundo y arreglos jazz, una canción que no debería pasar desapercibida en un supuesto ranking de alt-country, preciosidad absoluta. Una primera cara imbatible y difícil de superar.


La segunda cara ya sin el factor sorpresa abre con "Tell The Boys" que nos lleva con suaves cadencias, "Birds Over the Water" es la canción más extensa del disco, acompañada de piano y viola con una intro que Hinson soñaría haber grabado. Sólo queda rendirse a su encanto en la recta final, cuerdas y pedal steel y "Winter Hunter", balada para lucimiento del fraseo de Sykes, melodía escuchada antes pero nunca con esta elegancia. El banjo abre para "House By The Lake", alt-country que nada tiene que envidiar a los grandes de las últimas dos décadas, y "Grow A New Heart" deja la escena con final abierto, arreglos casi jazz, batería de escobillas, bajo con cuerpo, violín, pedal, coros que dicen adiós y la guitarra diciendo la suya.

Además de gustarme, digamos, de una manera física por su atractivo Emmylou Harris-años70-Westcoast que me pone hasta decir basta, adoro su voz tan raspada como dulce, como una especie de cruce entre Marianne Faithfull y Karen Dalton, con este revolcarse por el barro de la desolación sin intentar siquiera evitar el dolor, lo hace suyo y utiliza en beneficio propio para limpiarse por dentro. No se trata de autocompasión, se trata más del atractivo de la oscuridad y de la soledad, de una toma de conciencia sobre la mortalidad en su sentido más contemplativo, romántico, muy intenso y poético, y donde el adjetivo gótico supera con creces cualquier propuesta de marca blanca que nos vendan con sonoridades más guitarreras.

Canciones que pasean por el country-rock de los 70 con toques leves de psicodelia, sin estridencias ni ostentación alguna, conducido por un down-tempo de imágenes sugerentes a media luz, con la nocturnidad justa que da su particular personalidad.

El siguiente disco "Like love lust..." es también muy recomendable, además de que obtuvo más atención, de acuerdo, un muy buen disco y doble, pero para mí todavía es "Oh, My Girl" el cenit de su carrera y el disco a recomendar con los ojos cerrados. Canela fina.

Por Chals Roig
Escrito para NO SÉ VIURE SENSE ROCK 

Jesse Sykes & The Sweet Hereafter - Oh, My Girl (2004) 9/10
1. Oh, My Girl / 2. You Are Not Gotten Here / 3. Troubled Soul / 4. The Dreaming Dead / 5. Your Eyes Told / 6. Tell The Boys / 7. Birds Over Water / 8. Winter Hunter / 9. House By The Lake / 10. Grow A New Heart

Arthur Conley - "Sweet soul music" (1967)

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"Los grandes nombres del soul". O "la black music", si prefieren... Esa isla flotante en el folklore (y conciencia) popular que casi todo amante de la música que se precie es capaz de configurar en un parpadeo , con las oportunas y recurrentes matizaciones (ok), tiene también su reverso peligroso y negativo.  Sí, hasta eso tan realmente sagrado y necesario lo puede tener, no se me froten los ojos que es así la cosa. Y es que, yendo más allá de la erudición del sibarita de pro en ciernes que se las sabe todas, por cada andanada de cualquiera de "los de siempre" se puede señalar, al menos, algo puntual que por una u otra razón voló, ni que sea esporádicamente pero lo hizo maldita sea (y de qué manera), a esas alturas quedando eclipsado forever por la grandeza de los tótems maestros (sin los cuales, dígase todo, muy probablemente aún desconoceríamos sin remisión... es algo bastante tortuoso todo ello, sí). Aunque eso es algo que, obvio, los legos hemos tenido que ir aprendiendo... O seguimos aprendiendo, en realidad y seamos honestos, a base de zambullirnos a conciencia, pulmón y sin escafandra en el océano de la música del pasado siglo. A partir de ahí, y por la lógica de aquello del "soul is the answer" (como siempre nos recuerda el Master Joserra sea en este espacio comanditero, el suyo particular o dónde toque), al abarcar el género que hoy nos ocupa es donde, sin duda, humilde servidor acostumbra a extraer las perlas más gordas y brillantes a partir de las apuntadas inmersiones... De hecho es tan fácil, al comparar con otros géneros y formas (siempre en base a gustos propios), que asusta según como. Para el caso, centrando ya el tema, este prodigio de 1967 firmado por Arthur Conley sobre el que derramar proclamas de "recomendable" o "muy bueno" es quedarse tan atrás que uno se queda tonto y bizco a la vez. Estamos, en efecto que lo adivinaron, ante una auténtica y genuina obra maestra de esas que deben conservarse hasta el fin en vitrina con formaldehído para sacarles el polvo, con sumo cuidado y de a diario. No queda otra.


Cuenta la historia que hacia los mid-60's un tal Otis Redding se fija en un jovenzuelo Arthur Conley tras escuchar el primer single de éste de 1964. Desde ahí la relación se vuelve como bastante fructífera hasta el punto que, yendo más allá,  Otis instruye a Arthur en su tan acostumbrada y harto recurrente práctica de expol... homenajear (sorry) al más grande de todos y siempre: Sam Cooke. De ello, por supuesto, sale el tema principal y de cabecera de la reseña de hoy (que en cierta medida puede, pudo en parte y en realidad, tapar al incauto -entonces y hoy- la genialidad global de una maravilla como és este álbum). A decir verdad, lo tan exiguo de la carrera de Conley (cuatro álbumes, con mucha cover mediante, dispensados entre el 67 y el 69) o que uno de "sus hits" más conocido sea su peculiar revisión de obladi-oblada ya para su último trabajo de estudio (qué tendrán canciones aquellos...), pueden resultar otros argumentos prestos al relativismo... Pero nada, de verdad ni lo intenten. "Sweet soul music", el disco, flota por encima de todo de puntillas y sin mancharse en lo más mínimo. Visto de otra manera, antes de entrar de lleno al contenido : está claro que, a pesar de esa voz y arte, Conley no es uno de "los grandes nombres del soul" (por todo lo apuntado de no saber o no poder dar continuidad a su tan rotundo despegue, mayormente) y su trayectoria hasta permite, por qué no, paralelismos con la consabida estrella fugaz... Ahora bien, y sin la menor duda a mediar, "Sweet soul music" SÍ és uno de "los grandes elepés del soul". Y a pesar del consabido arrime de hombro, ya explicado y para el tan famoso tema por parte del Maestro, este "disquito" se lo curró prácticamente él solito y en exclusiva para todos uds...  Y, para resumir el resumen, es que no se acaban los aplausos y punto.


Para abrir disco tenemos ya, cómo no, esa inmortal "Sweet soul music" a cuatro manos con Otis... y que no es sino la canción “Yeah Man” de Sam Cooke, quien nos abandonara -en las tan fatalmente conocidas circunstancias- tres años antes de la edición de este trabajo, convenientemente remakeada (y que sus litigios serios se dieron con los herederos del "hombre que inventó el soul", ya puestos). Por partes:  el tema es básicamente putámico todo él se mire por donde se quiera, esa letra (a mayor gloria de los héroes souleros) da una trempera importante, la intro con la musiqueta de Bernstein para "Los Siete Magníficos" ejerce de cachonda alfombrilla de entrada y quedada a la par con contrastados resultados y, -lo mejor de todo-, Arthur la cantó como los puñeteros ángeles y estoy convencido, creo es fácil de adivinar, que hasta su mismísima souledad Cooke la hubiera aplaudido pues, finalmente: ¿nos queda otra?... Pues eso, a bailarla para siempre y fin del culebrón. Para "Take me (just as i am)", que la sigue, se marca el señor un, reposado pero también altamente sentido, cambio de registro de agarrarse mucho adonde se pueda. Pura "black versión" del Rey en su regreso a Memphis, a lo que se adelanta un par de años y que, en verdad,  nos deja sin dinero el planeta de intentarlo pagar siquiera. "Who's foolin' who" deja re-claro lo que ya se apunta en algún momento de la letra del tema inicial... "Semos mucho de Mr. Brown y qué se note". Con un par. Misa gospel de los Blues Brothers sin compasión y que te deja la huevada torcida del todo con la entrada de los "pitos" y demás. Pero, ojo en pie, todo palidece ante esta maravilla que dignifica por si sola la especie, el planeta y lo que se quiera: "There's a place for us". La mejor canción que le he escuchado al músico (cómo la canta el cabrón !!), favorita de favoritas y una de las cosas más bonitas que se pueden poner en reproductor musical alguno. Tal cual, derrota total para quien suscribe y ahí que lo dejo que es para ponerse a llorar con la hija puta ésta... ¿Y como seguir desde aquí?, puede se pregunte alguien... Pues tirando de la invencible marcheta groovera a lo Aretha, qué dios es woman y además negra (métanse los capiruchos y cruces in flames por el orto pues, motherfuckers), que el tio se marca tan ricamente en "I can't stop (no, no, no)". "Wholesale love", que aquí nadie espere tregua, es otro monumento de quilates a mansalva al soulero anónimo...  y aún con perdones mil por la licencia (que esto, coñas al margen, es un clásico de Atlantic altamente adorado por un potosí de personal, en definitiva y obvio). Nuevo paseo cookero por N.O.  en soleado día cambiando a los Soul Stirrers por las Supremes con más vientos  celestiales y demás. Y que no decaiga, faltaría. En "I'm a lonely stranger" el tipo se vuelve a apoyar en formas más quedas para cuadrar otra enormidad a fuego lento donde guitarra y teclados van meciendo dejando, como único lamento posible, una casi cruel brevedad de poso final. Todo un mantra, según como, ello aquí. Pues de verdad que esta "I'm gonna forget about you" tendría que durar del triple para arriba... El doo wop de marras sale propulsado por la cristalera de la church en esta pista, como en la pelis de vaqueros, y se inunda del glorioso callejeo del alma que tanto nos gusta... Tremenda es poco, vaya (nuevamente y ni qué decir). "Let nothing separate us", la única canción que supera (por 5", tampoco se crean) los tres minutos del botín, es como la hermana en espíritu de la anterior "There's a place..." y nos  vuelve a estremecer Arthur con ese registro más calmado en que tan cómodo se encuentra de forma evidente. El menor embalaje instrumental suma mucho en su favor en este aspecto y, aunque aquí no tengamos esos tan breves como gloriosos mini-speeches impagables entre partes de la otra, es aquí en verdad donde mejor se repara en que, más allá de cuadrar tal o cual estilo concreto, este señór canta como quiere y más. El cierre definitivo corre por cuenta de "Where you lead me" que es la muerte por delirio de todo vanático, en su acepción más "soular", que se precie y tira abajo las persianas por todo lo alto y solaz general.


Y se acabó. A qué más. En escasos 26' de pura gloria que lo aparcaba Conley, y bendito siempre también Otis por (además de todo lo Demás -con mayusculaza imperativa-) pegar la chapa en la discográfica lo indecible hasta que esto, esta pura genialidad que hoy hemos acercado al Exilio, recibió el trato que debía. Así ganamos todos claro que, en efecto y como único broche posible: "soul is the answer". Qué no les falte este disco cerca nunca y finalmente, cómo no, que "su souledad" Cooke nos ilumine y libre de todo mal a todos.


Arthur Conley - "Sweet soul music" (1967) : 10 / 10
01. Sweet Soul Music/ 02. Take Me (Just As I Am)/ 03. Who's Foolin' Who/ 04. There's A Place For Us/ 05. I Can't Stop (No, No, No)/ 06. Wholesale Love/ 07. I'm A Lonely Stranger/ 08. 08. I'm Gonna Forget About You/ 09. Let Nothing Separate Us/ 10. Where You Lead Me.    





Por Guzz.