The National - High Violet (2010)

8 comentarios :

The National, en el año 2010, editó la que en su momento se consideró obra magna, definitiva y demás calificativos gloriosos por parte de crítica y público, de la banda de Ohio, hace ya años asentada en Brooklyn, New York. Pero no hay que olvidar que este disco era el sucesor de Boxer, un auténtico puñetazo en la mesa en 2007, y que entre medias, la edición de The Virgina EP, nos dejó saciados a la espera de este artefacto. En el momento de la salida de este disco, muchas voces dijeron que no superaba a Boxer, a día de hoy, cada uno tendrá su pensamiento y su opinión, pero a mi este álbum me parece impresionante, muy redondo, muy bien acabado y quizás falto de un single rompedor que si tenía el anterior trabajo, pero que no le hace falta ya que una de las grandes virtudes de High Violet, es que suena todo muy compacto, todos los tema muy por igual y de muy alto nivel en cada instante.
Con un estilo y sonido completamente consolidado, propio, personal e intransferible, totalmente adulto y de factura impecable, tal vez la banda dio un giro más épico a sus canciones. De lo que no cabe duda y tal vez sea de las cosas más destacables del álbum, es el trabajo extraordinario de Bryan Davendorf a la batería, además de la voz de barítono de Matt Berninger que sigue estremeciendo y emocionando a partes iguales. Hay pocas bandas, que entiendan la melancolía de la manera que lo hace este grupo y para mi gusto, con discos como este, hacen que los adore ya para siempre, además de su manera de transmitirlo, que sobre todo puedes apreciar en sus directos.



Terrible love inicia el disco, una canción espectacular con un increscendo brutal que va de menos a más y estalla con la potente percusión y grandes armonías vocales, una joya para empezar con un aire distorsionado a posta en todo el minutaje. Sorrow es una canción misteriosa y tenebrosa, con ese inicio de las escobillas de la batería y la voz, su aire oscuro en absoluto le resta belleza, típica pieza que va creciendo con cada escucha. Anyone's ghost es una canción donde la sección rítmica se sale, tanto bajo como batería, a la vez que la voz desarrolla la melodía, y ese estribillo pegadizo. Little faith con un inicio ruidoso, nos lleva a una melodía de medio tiempo, otro tema de esos que bordan y que va creciendo con cada escucha. Afraid of everyone es de esos temas que te dejan pasmado, momento álgido y cumbre compositiva, un tema adictivo, misterioso, una inquietante y tenebrosa intro con armonías vocales es la antesala a una canción con ritmo donde una buena y acompasada percusión, guitarra acústica, órgano, teclados, conjunto de vientos y guitarra distorsionada, lo convierten en una maravilla y una delicia para los oídos. Bloodbuzz Ohio es otra joya de la corona, quizás más luminosa y épica, donde batería y guitarra distorsionada acompañan a la tremenda voz de Matt, junto a la melodía que marca el piano y los vientos.
Lemonworld es un tranquilo y oscuro tema, y de, porqué no decirlo, transición preciosa entre partes gloriosas del álbum. Runaway, que en principio iba a llamarse Karamazov (por la novela de los hermanos Karamazov) es una canción lenta, un poco minimalista, pero de una belleza grande, y muy emotiva, con un final glorioso cuando entran los vientos en el estallido final. Coversation 16 crea una atmósfera superior desde el inicio, tema embriagador como pocos, donde la batería se vuelve a salir, y el órgano más las armonías vocales en segundo plano y esas guitarras distorsionadas constantes hacen el resto. England es otra locura de tema, con ese inicio de piano y violín, que nos introducen la melodía, más esa voz descomunal de Matt, una canción que me transporta y me hace viajar, para que la solemnidad y la épica hagan el resto. Vanderlyle Crybaby Geeks cierra el disco, y es una nana, preciosa, donde Matt lo hace casi todo, y se ha convertido en el final de sus conciertos dónde la cantan a pelo con el público.



Un álbum en definitiva imprescindible, ya que si te viene una persona neófita en el grupo y te pregunta porque disco empezar, yo le diría que este sin dudarlo, ya que aquí la banda alcanza su madurez plena, tanto en letras como en composiciones, ya sean más rápidas o más lentas, y desde luego un disco que con las escuchas se convierte en la categoría de obra maestra.

Por Savoy Truffle

Este texto fue escrito por mi en My Kingdom for a Melody y ha sido adaptado para Exile SH Magazine.

Os dejo con el vídeo de Bloodbuzz Ohio.






The National - High Violet (2010): 9/10

1.Terrible love/ 2.Sorrow/ 3.Anyone's ghost/ 4.Little faith/ 5.Afraid of everyone/ 6.Bloodbuzz Ohio/ 7.Lemonworld/ 8.Runaway/ 9.Conversation 16/ 10.England/ 11.Vanderlyle Crybaby Geeks

Gram Parsons/The Flying Burrito Bros. - Sleepless Nights (1976)

1 comentario :

...ligero, etílico, de bar de carretera de tercera comarcal, de una total desidia llevada con extraña luminosidad [...] como una noche de insomnio sin la amenaza de la madrugada


Es curioso, pero llego siempre a Sleepless Nights tras haber escuchado Jackosnville City Nights de Ryan Adams. Como si de un doble disco se tratara, nunca escucho el uno sin el otro. El de Ryan Adams es uno de sus mejores discos en su propia discografía, que por cierto se reivindicó con contundencia aquí en el ExileSH en una reseña a cargo del ilustre redactor Nikochan (entrar a reseña Cold Roses por aquí), y al mismo tiempo a nadie le negaré que Gram Parsons tiene discos mucho mejores, con los Byrds, con The Flying Burrito Brothers y en solitario, en cambio siento un aprecio especial por este disco que encontré casi gratis en una gaveta de segunda mano ya hace mucho mucho tiempo.

Hablamos de versiones de antiguos honky tonks, más alguna más moderna. Podría utilizarse si se desea de ruta por la que llegar a algunas de sus grandes influencias, además aquí están algunas de las canciones que todo buen Countryman debería conocer, y si no, nunca es tarde. Grabadas la mayoría con los Burrito cuando trabajaban en la idea de un disco de sonido country clásico, no les dio tiempo a consolidar aquel proyecto, pues Gram Parsons abandonó el grupo y muchas de las versiones grabadas se quedaron en el cajón. Completa esta extraña compilación tres canciones junto a Emmylou Harris de las sesiones de Grievous Angel, tres canciones que saben a miel, a canela en rama.

Y no me extraña que la Harris quisiera que estas canciones no se perdieran en el cajón del estudio de grabación, sólo escuchando Brand New Heartache uno se da cuenta del valor musical de Parsons, la lleva de la mano por el country sin dejar que suene tan dulce como la hacían los Everly Brothers a finales de los 50, Emmylou Harris fantástica como siempre, me hace entonar aquello de "cuanto más azúcar más dulce". No podía faltar la presencia de Merle Haggard personificada en Tonight The Bottle Let Me Down y Sing Me Back Home, pues como todos sabréis fue después de un concierto suyo que Parsons decidió dejar el sonido del Village para subirse al International Submarine Band y hacer del country su lenguaje. Sólo Honky Tonk Women de los Rolling Stones huye de este escalón clásico-country, versión que poco tiene que ver con el nervio de la original... but I like it.


No es de extrañar la presencia de los Glimmer twins, sobre todo de Keith Richards, quien fue un gran amigo de Parsons, tanto en las largas noches en Nellcote para el Exile, como anteriormente en  su estancia en Inglaterra donde le enseñó los acordes de Your Angel Steps Out Of Heaven (escucha la demo AQUÍ) una balada que en la versión incluida en Sleepness Nights te mece como una nana para adultos engañados. También junto a Emmylou Harris hace una gran versión de Sleepless Nights, de nuevo con los Everly Brothers como valedores del título de pioneros del country-rock, otra versión que justifica este disco póstumo. Y Buck Owens que por cierto fue de los primeros en transferir elementos del R'n'R al country antes que nadie, de él rescata Close Up The Honky Tonks, piedra angular del sonido de los Flying Burrito Brothers, esa guitarra eléctrica es delicatessen. Qué placer la pedal steel de Green, Green Grass Of Home, una balada que describe la vuelta a la casa de la infancia y a la felicidad perdida, hasta que el protagonista despierta de su dulce sueño el día de su ejecución, brutal.

Un disco menor que me parece especial por lo crepuscular, en la desgana de estas interpretaciones encuentro un estado de ánimo casi ligero, etílico, de bar de carretera de tercera comarcal, de una total desidia llevada con extraña luminosidad, como un día libre sin nada que hacer, como una noche de insomnio sin la amenaza de la madrugada, la banda sonora perfecta para acompañar el zumbido de un ventilador una noche calurosa de verano. Parsons con esta agria dulzura canta baladas y medios tiempos a los desamores y las soledades como nadie, te ahoga los dolores y te mece en las noches de insomnio.

Por Chals Roig
Escrito originalmente en aldeano para NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Gram Parsons/The Flying Burrito Bros. - Sleepless Nights (1976)
1.- Brand New Heartache / 2.- Tonight the Bottle Let Me Down / 3.- Sing Me Back Home / 4.- Your Angel Steps Out of Heaven / 5.- Crazy Arms / 6.- Sleepless Nights / 7.- Close Up the Honky Tonks / 8.- Together Again / 9.- Honky Tonk Women / 10.- Green, Green Grass of Home / 11.- Dim Lights, Thick Smoke (And Loud, Loud Music) / 12.- The Angels Rejoiced Last Night


Dan Penn - Nobody´s Fool (1973)

3 comentarios :




...un disco en su conjunto nada fácil, con un aire algo claustrofóbico como el Berlin de Lou Reed pero en Dixie -como si en Memphis hubiera muro- y que necesita su tiempo para que cale porque es como ese suave chirimiri que se intuye en su soberbia portada...


Dan Penn es uno de mis artistas favoritos de todos los tiempos, una obsesión, su nombre es sinónimo de tener el soul.

Él es, ni más ni menos, el padre del blue eyed soul.

El genio de Alabama representa mejor que nadie la conexión blanca entre el soul y el rock and roll de Memphis, esa integración racial y musical que sólo aportó oro en el estudio.

Si ya era legendario como compositor y arquitecto del sonido de Muscle Shoals y por firmar la mejor cheating song de todos los tiempos, la grandiosa The Dark End Of The Street (para James Carr), en la década de los setenta, cuando se acababa de desmontar todo el chiringuito de la música del alma sureña y todo pintaba tan oscuro como en la portada, editó esta absoluta obra maestra titulada Nobody´s Fool.

Un disco crepuscular como pocos que describe los tiempos de Nixon y todo lo que se venía encima del sueño americano. Esa tristeza en que sumieron a la Unión los estragos de la guerra del Vietnan y la muerte del formato single, las factorias de éxitos y el fin de la era del aquario, la paz y el amor.

Si los discos de Big Star son esa carretera secundaria donde se ve más bello el paisaje del rock de los años setenta, habría que sumar a su divina trilogía, esta absoluta maravilla. Recordemos que detrás de un jovencísimo Alex Chilton y sus Box Tops (el Stevie Winwood americano y sus Spencer Davis Group) estaba el maestro de Alabama , el cual les dirigió sus primeros pasos al estrellato con mano dura y singles de éxito como The Letter, Soul Deep o Cry Like a Baby.

El caso es que todos los magos del soul de Alabama, cuando escuchaban sus increibles demos, le animaban para que sacara sus temas con su impresionante voz tan parecida a la de Ray Charles pero él todas sus perlas las cedía, la mayoría de las veces, a las estrellas del firmamento negro del southern soul.
Sus sólidas raices en el rock and roll clásico de los cincuenta tanto como en el country, el gospel y Sam Cooke, son las que le dan a este disco-isla dentro de su discografía,  ese toque de encrucijada de estilos, única e inimitable.

No me parece nada extraño que Elvis Costello lo incluya entre sus desert island records y que sea pieza de coleccionista la edición original en vinilo del sello Bell - cuánto me gustaría tenerla en mi colección mientras se conforma en la balda mi preciada edición en cd.

El viejo Dan en Nobody´s Fool generó un equilibro insuperable entre dos de las tres pasiones musicales de la mítica ciudad de Tennessee: el soul y el rock and roll. El blues que sería la tercera, subyace en cualquier de las otras dos por ser la madre de todas ellas.

Editó un clásico eterno llevando el aire desenfadado y juvenil de sus partituras de éxito para los Box Tops a una madurez plena tras su experiencia como sastre de Aretha, Carr, Sledge y demás luminarias del sello Atlantic desde esas notas de órgano de iglesia que ponen los pelos de punta.

Al final, como Fogerty con Little Richard y Otis Redding, Dan Penn sistetizó a Elvis Presley, Charlie Rich y Ray Charles, sin el boato de sus producciones de la época, creando el blue eyed soul. Gracias a él podemos contar en la actualidad con grupos como Danny & The Champions Of The World porque él siempre tendra una fiel parroquia.

Penn y Chilton ¿ahora a qué vino le damos?


Pero es que además de todo, le dotó a la mezcla de unas dosis justas de pop y Burt Bacharismo,  como comprobamos en la canción Raining in Memphis,  que lo hacen muy especial y entendemos porque Nick Lowe desde hace muchos discos quiere ser como Dan Penn.

También le da al outlaw country en Tearjoint o a la balada inmensa marca de la casa en Time, todo con unos aires de llovizna sucia como la de la luz de su portada. Impresionantes interpretaciones, sinceras, la banda suena cañón.

¿Por qué un artista con una voz tan soulful puede ser  tan desconocido? En fin...

Su cover gospelizada del Lodi de los CCR es puro sacramento sureño y ese Ain´t No Love muy cercano al sonido laid-back de J J Cale es de los que da congoja de lo bueno que es.

En el tramo final, otra balada a lo Charlie Rich titulada I Hate You, desgarradora y la apoteósica Prayer For Peace, mucho más sofisticada, de estrofa intrincada y bien sentida.

En If Love Was Money en la estrofa parece Terry Callier y por tanto, Paul Weller ( un clásico de northern soul para ese momento de achuchar después del bailoteo)

Skin cierra de manera un tanto gótico-sureña, con un recitado sobre liberalismo sureño entre cuerdas infinitas.

Un disco en su conjunto nada fácil, con un aire algo claustrofóbico como el Berlin de Lou Reed pero en Dixie (como si en Memphis hubiera muro) y que necesita de su tiempo para que cale porque es como el suave chirimiri que se intuye en su soberbia portada.

Una vez estás empapado, te calará hasta los huesos y ya no habrá forma de quitarte de encima su revitalizante humedad.


Por Joserra

Publicado en rockandrodri land dentro de la serie discos crepusculares pero actualizado para el Exile.


Dan Penn  - Nobody´s Fool (1973)
*****
1. Nobody's Fool 2. Raining In Memphis
3. Tearjoint 4. Time 5. Lodi
6. Ain't No Love 7. I Hate You
8. Prayer For Peace 9. If Love Was Money
10.Skin

OLD 97'S - Tres fechas, tres lugares

1 comentario :

Se acercan los OLD 97'S a España dentro de la gira que les llevará a lo largo del mes de JULIO por primera vez en nuestor país.

Como plato fuerte su excelentísimo último álbum "Most messed up", uno de los indudables mejores discos del pasado año 2014.

Miércoles 8 julio - Kafé Antzokia - BILBAO

Jueves 9 julio - Loco Club - VALENCIA

Viernes 10 julio - Huercasa Country Festival - RIAZA (SEGOVIA) OURENSE


* Para ir abriendo boca el "Let's get drunk and get it on" (live on KEXP)

The Soft Boys - "Underwater moonlight" (1980)

2 comentarios :

Hay quien afirmará lo mismo sobre Edwyn Collins, Nikki Sudden o hasta del inmenso Graham Parker... Pero en serio, que clama al cielo y es para indignarse mucho, que el Sr. Robyn Hitchcock, en base a lo que hoy ocupa y ya puestos a citar prodigios de los últimos 70's primeros 80's en las islands, no sea más conocido universalmente ya solo por su carrera en solitario ochentera és para ponerse a gritar muy alto. O por cagarse en la puta de a bastos, que es la otra opción. Para la ocasión, eso sí, nos quedamos hoy con su breve etapa al frente de los Soft Boys. Y el estreno del 79 "A can of bees" es la pera y, al tanto, ese inesperado regreso en los primeros dosmiles con el notable "Nextdoorland" es un trabajo bastante recomendable aún despojado (obvio) de parte del arrojo juvenil de antaño... Pero claro: "Underwater moonlight". Pelotazo total y discazo a reverenciar... Vamos ya, sin la menor dilación, con la luz lunera submarina, vamos, qué tiene narices el asunto.


Lo primero aclarar que pienso referirme a su edición estándar -la de diez canciones con duración ligeramente inferior a 40'-, que de este disco hay versiones ulteriores (de esas deluxe remasterizadas del supra-mega-copón bendito) dobles y hasta triples. Y es que, en verdad, aunque los coleccionistas y adoradores varios de este tan tremendo elepé lo agradecerán la de dios, pienso particularmente que despista un algo tanta "macedonia de lujo" en contrapunto a la tremenda y monolítica cohesión de la obra original. Dicho de otra forma: me parece cojonudo el disfrutar de esas añadiduras porque la banda (y sobretodo el artista) merecen esa atención y más... Pero, eso sí, una vez se ha alejado uno bastantes veces unos metros hacia atrás y ha entendido perfectamente la perspectiva y todo el terreno que cubre, a pesar de su engañosamente aparente ligereza, una obra de este calibre desde su forma original. Sin más, el asunto empieza con la emblemática "I wanna destroy you" y su vivaracho tono de incaducable himno newaver de los mejores tiempos que es como la colaboración soñada entre Rockpile y los Ramones que nunca fue. Más me agrada incluso "Kingdom of love" con esa manera de apunkear el tema para el chorus, volvemos a la engañosa ligereza en primeras apreciaciones, sin previo aviso y que me mata twice. La sigue el momento surfero del lote con "Positive vibrations" que es una descarada aceleración guitarrera de "los de la playa" (ya el título no deja mucho espacio a elucubraciones)... y atención al "momento sitar" por favor. Y ahora nos espera "I got the hots" con su brusco viraje hacia un blues bastante oscuro (de inicio) con obvios ecos de Mr. Reed en su evolución... cosa fina fina. Inesperado es un palabro que se puede usar muchas veces con este disco (y aleluya por ello) pero con "Insanely jealous" nos quedamos "aterciopelaos" nuevamente (y al tanto fans de los Violent Femmes con esto) con esta nerviosa narración rematada con unos guitarreos más ásperos que piel de kiwi en bandeja de esparto (puro VU, insisto que me lo merece). 


Para arrancar la B side y que no decaiga ahí tenemos "Tonight", el otro himno más evidente del álbum y aunque no lo sea tan de primeras como "I wanna...". "You'll have to go sideways" es la intrumental y la rareza del disco a la vez, una guitarra monoacorde que se desdobla continuamente sobre si misma con organillo de fondo (a lo Devo por momentos) que hace de antesala a la traca final del disco con su intachable hat-trick de despedida... "Old pervert" a medio camino de las bandas de Byrne y Verlaine, y con esas constantes percusiones y su ex profesa excentricidad por montera, nos devuelven a la senda de la verbena que nos deja a orillas de la fantástica melodia de "Queen of eyes" donde, sin previo aviso, se abraza al fin el dorado legado brit-invasion sixtie y se nos recuerda que la Velvet es irrepetible y el CBGB mola pero, claro... "qué somos de Cambridge coño" (mi favorita del disco junto a "Kingdom of love", a qué engañarse). El broche con el tema que titula el álbum, con su ritmo a más y guitarrilla de salida de chorus (etc), cierra por lo alto el asunto y, por supuesto (o así lo veo), no queda sino volverlo a poner desde el principio (again & again)... Pedazo álbum este "Underwater moonlight", vaya: menos de cuarenta minutos donde cabe de todo y que, por si fuera poco, consigue capturar a la perfección el espíritu de aquellos años de impagable colisión punk/newaver que a tantos nos tiene chalaos perdidos desde el año el anacardo sino antes... Y qué bueno es Robyn Hitchcock, claro (y especialmente aquí para mi, les confieso ya al cierre a brochero modo), la madre qué lo parió.


The Soft Boys - "Underwater moonlight" (1980) : 9'2 / 10
01. I wanna destroy you/ 02. Kingdom of love/ 03. Positive vibrations/ 04. I got the hots/ 05. Insanely jealous/ 06. Tonight´/ 07. You'll have to go sideways/ 08. Old pervert/ 09. Queen of eyes/ 10. Underwater moonlight.





Por Guzz.
Este texto fue copiado, recauchutado y servido en bandeja de esparto y piel de kiwi desde el espacio propio Citizen Guzz.

Alabama Shakes - Sound & Color (2015)

1 comentario :

Un nuevo mundo cuelga de la hermosa y extraña ventana. Un nuevo mundo para los Alabama Shakes, para Brittany Howard, para nosotros, pobres terrícolas. El siempre difícil segundo disco, el disco de la confirmación, de la decepción, del ya te lo dije, del no son para tanto o sí que lo son. El disco que pone las cosas en su sitio, donde ya no cabe la etiqueta "hype". El disco que ya no debe ser flor de un día. El disco. Su debut "Boys and Girls" me cogió por sorpresa, con el pie cambiado. Me cogió cuando me encontraba como un guiñapo, me atrapó y me dio la vuelta cual calcetín. Me zarandeó, me abrió los ojos. La voz de Brittany me descuajaringó el corazón. Hacía siglos que no escuchaba nada igual, no por la innovación pues no hay nada en su debut que no haya existido antes, no es por el contenido (que también) sino por la forma de interpretar, por la garra, la pasión, la fuerza, el alma.. sí, Soul, soul, soul.... porque esto no deja de ser soul lo mires del derecho o del revés, lo escuches como lo escuches. SOUL, sí, señores, SOUL. Canciones magnificas todas ellas, algunas directísimas otras que requerían algo más de tiempo, todas tocadas de lujo, todas interpretadas con magia, la de Brittany, la diosa. "Hold on", "I found you" y "Hang lose", la tripleta que dejaba K.O. al personal, pero había más, mucho más. Primero fue el girar de teloneros de Jack White y las buenas palabras de éste que como vendedor no tiene quién le iguale. La gente escucha y sigue la pista, pero como siempre hay gente que intoxica y te pone la mosca detrás de la oreja hasta que escuchas el disco y caes muerta. El boca a boca fue lo siguiente, pero había quién decía que hasta verles en directo no juzgarían.. y visto como se las gasta Brittany supongo que aquellos que dudaban llevarán tatuado su nombre en las nalgas. Lo de Brittany no es de este mundo, es un torbellino. Vocalmente es una monstrua, lo que hace ella es muy difícil pensar que lo puedan hacer otras u otros, casi imposible, y no lo digo por el debut, en el nuevo disco, en "Sound and Color" demuestra una variedad, una técnica, una potencia..... inigualables.... y a todo eso, llega hasta el fondo, atraviesa almas. Sí, es un Diosa. Desde muestra querida Amy Winehouse no se me ponían los pelillos de punta con eso os lo digo todo. Y "Sound and Color" tiene todo lo que pedíamos a Alabama Shakes y más, y mejor, y más tremendo, y con más garra, y con más sonidos y más colores.


Unos teclados maravillosos junto al vibráfono, muy presente en todo el disco, son los encargados de abrir el disco con una melodía suave y hermosa que se deja arropar por un contundente bajo hasta que entra la batería para marcar el ritmo y la voz de Brittany que nos desmonta. Beautiful and strange. La carta de presentación es inmejorable. La canción, "Sound and Color" que también da nombre al disco, es de esas que parecen sencillas pero que se quedan en nuestra mente para toda la vida, de esas de tararear por doquier. El singlelazo "Don't wanna fight" me da una trempera que ni la pastillita azul, oigan. El grito de Brittany antes de empezar con el sexi funky, me desmonta, y el estribillo, ese falsete... que nos hará sudar en la pista de baile, o en el comedor de casa.... I don't wanna fight no more. No, no, no, no!. I don't wanna fight no more. I don't wanna fight no more. I don't wanna fight no more. I don't wanna fight, I don't wanna fight!. Esta canción es una de las culpables de mi adicción al disco, me voló la cabeza. Y entonces la preciosa, bonica del to, maravillosa y no sé que más "Dunes" me deja muerta. Temón. Soul-pop de etiqueta que tiene ese cuelgue de guitarra por allí en medio a lo Brian Jones.... y Brittany, siempre Brittany....  Y amigos y amigas terrícolas, lo de "Future People" es para darles de comer a parte, y ojo, que la Howard tiene pinta de mejor no invitarla a comer. Quién en la actualidad podría intentar cantar esta canción sin dar pena, cómo se puede cantar de esta manera tan brutal? y el tema? joder, temazo de esos de época, una de las canciones del año: Children. Take or leave it. Come, people. You got to give a little, get a little, and see it. Like future people!!! y guitarrazos por aquí y guitarrazos por allá. La madre que la parió!!! Como veis el disco va subiendo de nivel a cada canción y tal vez uno de los momentazos de este discarral sea sin duda "Gimme all your love", con ese hammond locuelo, pseudo-balada incendiaria, la Brittany desmelenándose....  y un final acelerado, épico, grandioso, gigantesco, el riff de guitarra es de esos de traca, Este tema en concierto puede producir muerte placentera en el acto, avisados quedáis. Llegamos al ecuador del disco con el caramelito de "This feeling", suave, dulce, con un falsete celestial y una guitarra que mece nuestros corazones.


La segunda mitad del disco aviso que no es tan directa ni ganadora de primeras como la inicial pero esconde verdaderas joyas que van entrando poco a poco y se vuelven igual o mejor que las escuchadas anteriormente. Por ejemplo "Guess who" tiene ese regusto soul setentero, esa voz con sonoridades tropicales casi reggae, ese falsete, ese violín por ahí dando colores y nuevos sonidos.... así, de tapadillo, os digo que es una de mis favoritas. "The Greatest" es otra de las canciones llamadas a ser grandes en los conciertos y a hacerse indispensables en su repertorio. Directa, trotona y rocanrolera con ese momentazo donde la Brittany se va por bulerías y ese órgano por el que matarían los vampiros de fin de semana.... La algo stoniana "Shoegaze" se pega como una cosa mala y nos da la marcha necesaria y el buenrollismo antes de abordar una de las grandes canciones del disco, hablo del baladón "Miss You". Bonica del to. Desgarradora. Preciosérrima. Mátame o déjame. Eso es "Miss you", temón asoulado. Antes de cerrar el disco nos encontramos con "Gemini" que aunque está muy bien creo que es el único "pero" del disco, aunque es un "pero" que casi no lo es, es densa y sofisticada, pero no me acaba de pegar con el resto del disco, de todas maneras no es una mala canción, porque es imposible si lleva la firma de Brittany. La encargada de cerrar el disco es la maravillosa "Over my head". "Sound & Color" ha resultado ser mucho mejor que su predecesor, con más variedad, con más sorpresas, con más Brittany, más y mejor, moviéndose por territorios vocales ya explorados por Prince, por el soul de Curtis Mayfield, por el funky de Sly, por el chorrazo vocal de Janis e incluso por la fuerza desgarradora de los LedZep, y esto que os digo no lo digo yo sólo, de hecho lo he leído por ahí (no sé dónde ni exactamente así) y como pienso lo mismo aquí os lo dejo. Brittany Howard es una estrella, una de otra galaxia, seamos conscientes de ello y dispongámonos a disfrutarla como es debido.

Alabama Shakes - "Sound & Color" (2015)
9/10
01.- Sound & color/ 02.- Don’t wanna fight/ 03.- Dunes/ 04.- Future people/ 05.- Gimme all your love/ 06.- This feeling/ 07.- Guess who/ 08.- The greatest/ 09.- Shoegaze/ 10.- Miss you/ 11.- Gemini/ 12.- Over my head.






*post editado originalmente en Nikochan Island por Nikochan

"Five Years", nueva BoxSet de David Bowie

2 comentarios :

Llegará el 25 de Septiembre bajo el nombre de "David Bowie Five Years 1969 – 1973" y será editado por Parlophone en diferentes formatos: 12Cds o 13 Vinilos de los buenos, los de 180g, o por descarga digital. Allí estará todo el material oficial de esos años y alguna que otra sorpresa inédita, caras b, versiones alternativas, etc, etc... Además vendrá un librico de 128 páginas con recortes de prensa de la época, multitud de fotos, y más... un festival.. os dejamos con el listado de canciones. Brutal.

David Bowie Five Years 1969 – 1973

6 Original Studio Albums:

David Bowie AKA Space Oddity*
The Man Who Sold The World*
Hunky Dory*
The Rise and Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars
Aladdin Sane
PinUps*
(*New 2015 Remasters)

2 Live Albums:

Live Santa Monica ‘72
Ziggy Stardust: The Motion Picture Soundtrack


Re:Call 1

The Rise and Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars (2003 mix)

Re:Call 1 – Track Listing

CD1
Space Oddity (original UK mono single edit)*
Wild Eyed Boy From Freecloud (original UK mono single version)*
Ragazzo Solo, Ragazza Sola
The Prettiest Star (original mono single version)*
Conversation Piece*
Memory Of A Free Festival (Part 1)
Memory Of A Free Festival (Part 2)
All The Madmen (mono single edit)*
Janine*
Holy Holy (original mono single version)*
Moonage Daydream (The Arnold Corns single version)*
Hang On To Yourself (The Arnold Corns single version)*

CD 2

Changes (mono single version)*
Andy Warhol (mono single version)*
Starman (original single mix)
John, I’m Only Dancing (original single version)
The Jean Genie (original single mix)
Drive-In Saturday (German single edit)
Round And Round
John, I’m Only Dancing (sax version)
Time (U.S. single edit)
Amsterdam
Holy Holy (Spiders version)
Velvet Goldmine
All tracks stereo except *mono.

Beirut presenta vídeo adelanto de NO NO NO

No hay comentarios :

Ya lo dijimos en el Exilio, llega nuevo disco de Beirut el 11 de Septiembre. Y ahora tenemos el vídeo oficial de No No No... os dejamos con él.

 

Ocean Colour Scene - North Atlantic Drift (2003)

2 comentarios :

En el año 2003, Ocean Colour Scene, la banda de Birmingham, edita North Atlantic Drift, un disco enorme y poco conocido por el público en general. Muchos son los fans que consideran que lo mejor del grupo está en sus discos de la parte final los años 90, y como mucho llegan a Mechanical wonder (otra maravilla), cuando aquí tuvieron una evolución fantástica. Las referencias o influencias del mismo no dejan de ser inevitables, por un lado Beatles, Who o SmallFaces, y por otro el siempre omnipresente Paul Weller (padrino de la banda en su momento). El álbum denota a un grupo que va cogiendo ese punto de madurez, bastante importante a la hora de encajar, cuadrar y rematar composiciones, que desde luego en esta trabajo están a un nivel impresionante. La riqueza instrumental, el sonido potente, y toda la gama de temas, desde más rockeros, hasta las baladas, pasando por el folk (con la colaboración de Linda Thompson) le dan al trabajo un gran empaque.
La formación es la misma que en sus primeros trabajos, es decir, Simon Fowler a la voz y guitarra acústica, Steve Cradock a la guitarra solista, piano y hammond, Damon Minchella al bajo y Oscar Harrison a las baquetas, un batería de un nivel fuera de serie. Decir que este fue el último disco que grabó con la banda su bajista original, Damon, que poco después abandonó el grupo.
Por otro lado, el título del disco (La deriva del Atlántico Norte) hace referencia al comentario político sobre el imperialismo cultural de Estados Unidos y su apoyo incondicional por parte del gobierno del Reino Unido, en concreto ante la inminente invasión estadounidense de Irak, que fue rechazada por la mayoría de la opinión pública británica.



Comienza el disco con I just need myself, un tema rockero, de mucha fuerza con la guitarra de Steve muy presente junto a la sección rítmica, que Simon además canta de lujo imprimiendo su sello característico. Oh Collector es una tremenda canción, que empieza tranquila con la voz de Fowler y leves percusiones para que luego entre la banda a saco y despliegue una melodía hermosísima, tremendo medio tiempo con cambios de ritmo bestiales. North Atlantic Drift, tema que da título al disco, es una preciosa balada dónde Steve a la guitarra solista se sale y con una letra dónde ponen el dedo en la llaga, llamando diablo a George W.Bush (Y donde el Éufrates se une con los otros ríos, Ahora es el hogar del diablo y el mentiroso, Y la pira que va a hacer) mientras suena una melodía grandiosa. Golden Gate bridge, como su título indica, habla del puente de Golden Gate, como metáfora para saber si se puede seguir confiando, mientras la música coge fuerza en un tema hermoso, con la voz de Simon brutal y un estribillo pegadizo.
Make the deal es un excelente tema con influencias de Phil Spector y los Beach Boys, sobre un comienzo vocal con piano que sirve de introducción, nos metemos en una preciosa melodía y en el terreno pop, con arreglos de cuerda muy adecuados. For every corner es otra delicia compositiva que Mr. Fowler vuelve a cantar como los ángeles, hasta que vienen guitarra y sección rítmica para elevar el tema de manera brutal con el estribillo, un gran tema con cambios de ritmo buenísimos. On my way vuelve al rock con ese riff de guitarra inicial que nos introduce en el ritmo rápido y vertiginoso de la canción, además de desplegar una melodía realmente buena. Second hand car es un tema acústico, en tono folkie delicioso, que tiene un estribillo precioso y muy marcado, que amplía la gama de estilos del álbum de manera magistral, tremendo temazo. She's been writing es un tema tributo a Sandy Denny de Fairport Covention, dónde cuenta con la colaboración de Linda Thompson vocalmente, un tema lento en tono folk-country de una belleza exquisita. The song goes on empieza con guitarra acústica, hasta la entrada de la batería y bajo, para desarrollar otra melodía brillante con un estribillo delicioso, otro buen tema. When evil comes cierra el disco, el tema más largo, cuya letra incide en que el diablo viene, y lo hace desde el otro lado del charco, con un inicio lento y la voz del cantante para luego en un increscendo adecuado, entrar todos los instrumentos, gran final.




En resumen, un disco que para mi es fabuloso, de lo mejorcito de su discografía (hay donde elegir) pero del que poco se habla cuando se refiere al grupo, y que aún así, para la propia banda es fundamental, de hecho posteriormente editaron un directo acústico que llevaba el título de uno de los temas de este trabajo.

Este texto fue escrito por mi en mi espacio My Kingdom for a Melody y ha sido adaptado para Exile SH Magazine.

Os dejo con el single I just need myself, interpretado en Top of the Pops.






Ocean Colour Scene - North Atlantic Drift (2003): 8'5/10

1.I just need myself/ 2.Oh Collector/ 3.North Atlantic Drift/ 4.Golden Gate Bridge/ 5.Make the deal/ 6.For every corner/ 7.On my way/ 8.Second hand car/ 9.She's been writing/ 10.The song goes on/ 11.When evil comes

Terry Callier - What Color Is Love (1972)

5 comentarios :

La carta que me faltaba para repoker de los 70 junto a Curtis Mayfield, Marvin Gaye, Esther Phillips y Bill Withers.

Adoro la música de Terry Callier. Hace poco descubrí a este músico y compositor descomunal en la radio gracias a Luis Lapuente (imprescindible su nuevo libro "El muelle de la bahía") y el programa Sonideros (eternas gracias). Ese mismo día me quedé dormido con "Occasional rain" y "What color is love" en autoreverse. De entrada jugó un papel primordial la primera impresión y el flechazo fue instantáneo, me enamoré de la portada de "What Color Is Love" que es para tener en vinilo, aunque los precios disponibles son prohibitivos, de momento he conseguido en formato cd una bonita y sencilla reedición de Verve, sello que por cierto tiene muy buen gusto en todo lo que hace, sobretodo por el sonido y el remasterizado, suenan de auténtico lujo.

Ya sabéis que yo soy un místico de andar por casa, y veo en Terry Callier esta sensibilidad especial no muy habitual en la música, una espiritualidad que impregnaba todo lo que cantaba. Y aunque su música se pueda etiquetar de primeras como soul, que tiene y mucho, percibo a Callier como un artista inclasificable en el mismo sentido que lo fue Nina Simone, pues en su música confluyen muchos de los rasgos de la música negra, sin límites ni barreras, tendiendo a la balada y el preciosismo instrumental acústico con base folk, y siempre con el jazz muy presente, es más, Callier adoraba a John Coltrane.

Terry Callier fue un verdadero unsung hero de la música que en sus inicios no encontró su espacio entre sus contemporáneos, siempre fuera de lugar, tanto musicalmente como por lo profundo de su mensaje, además sus canciones extensas por lo general, nunca gustaron en la radio fórmula. Finalizados los 70, Callier tiró la toalla y decidió dedicarse a la docencia, hasta que a finales de los 90 volvió con otro fantástico disco, el "Timepeace" (1998), fue Luis Lapuente quien se lo trajo de concierto cuando aún era un auténtico desconocido, en cierta manera aún lo es en relación a su grandeza. En esta segunda juventud se empezó a reconocer su discografía y las joyas ocultas que contiene, incluyendo unos últimos discos de una gran calidad. Por desgracia hace pocos años se nos fue, sin grandes homenajes y reconocimientos, nos quedan sus discos.

De momento con "What color is love" he encontrado una puerta por donde entrar en su música. La inicial "Dancing Girl" llega casi a los diez minutos, un éxtasis musical que te lleva por sus subidas y bajadas, se hace corta, "What color is love" es una preciosidad con un mensaje universal, pero necesario, es Simone y es Withers por igual, y que forma tan dulce de cantar!. Además la guitarra acústica siempre muy presente, "You goin' miss your candyman" es un buen ejemplo de cómo construye la canción a partir de unos acordes de guitarra, bongos y bajo funky, en la línea de Curtis. Y vale que no tiene una voz a considerar de las más potentes del soul, algo que no tiene importancia cuando escuchas caramelos como "Just as Llong as we're in love", con estos arreglos orquestales de terciopelo y miel. "Ho Tsing Mee (A Song Of The Sun)" es una fantástica canción anti-militarista, y decidme si no es para fundirse con "I'd rather be with you", una joya acústica acompañada de armónica, un canto de resistencia contra los elementos y con el amor como máximo aliado, que preciosidad. Cierra este disco "You don't care" en clave instrumental y repitiendo los coros como un mantra-lamento "..you do not care ..." que consigue el efecto contrario, pues Callier tiene algo que contar y transmitir, el amor entendido como verdadera religión a seguir, la tolerancia, la hermandad, todos estos valores tantas veces excluidos de lo cool y lo moderno, y que realmente deberían ser todo.

Hacía tiempo que un disco no me atrapaba de esta manera. Transpira una sensibilidad abrumadora, donde sobretodo Callier busca despertar en el oyente un sentimiento de amor hacia todo lo que le rodea, sin condicionantes, un mensaje universal y que puede resultar utópico e inalcanzable, pero que en su voz toma forma física de una manera muy real y creible, logra transmitirlo sin más. "What color is love" es una obra maestra para escuchar del tirón junto "What's going on" y "Curtis". La carta que me faltaba para repoker de los 70 junto a Curtis Mayfield, Marvin Gaye, Esther Phillips y Bill Withers. Adoro la música de Terry Callier.

Por Chals Roig
Texto traducido y ampliado de NO SÉ VIURE SENSE ROCK

 Terry Callier - What Color Is Love (1972)

1.- Dancing girl / 2.- What color is love / 3.- You goin' miss your candyman / 4.- Just as long as we're in love / 5.- Ho Tsing Mee (A song of the sun) / 6.- I'd rather be with you / 7.- You don't care



Especial 50 Aniversario Like A Rolling Stone

2 comentarios :

La canción más grande que ha parido el rock'n 'roll y la humanidad. 50 años cumple Like A Rolling Stone, y continua igual de joven. Aunque no podría hablaros con conocimiento de causa del contexto que la vio salir a la luz, tampoco estuve delante el día que Al Kooper rogó por favor estar en la canción aunque fuera con unos acordes de órgano, el sonido al que Dylan otorgó ser el carácter de la canción, acompañada por esa cadencia que camina a tumbos apuntalada por el arrastre vocal de los versos y la harmónica, de manera tan inmensa y única.

No tengo la experiencia como para recordarla irrumpiendo en las ondas cargándose el formato radio-fórmula con su extensión, y que a pesar de todo fascinó al mundo. Ni tengo constancia contrastada como para poner la mano en el fuego afirmando que realmente la canción habla de la actriz protegida de Warhol, Eddie Sedgwick, y del entorno cool y elitista que la rodeaba. Ni siquiera importa que su título saliera de un verso de "Lost Highway", la mítica canción de Hank Williams.

Sólo podría deciros que amo esta canción desde la primera vez que la escuché en un recopilatorio no oficial de un sello italiano de tercera que compré del típico expositor giratorio en la tienda de electrodomésticos de mi barrio cuando era muy joven, uno de los primeros cds que compré y aún conservo, y "Like A Rolling Stone" que desde entonces nunca me ha defraudado, sigue manteniendo su encanto, un atractivo eterno, impertérrito, inmensa, sexy, putoàmica, la prueba que me ha acompañado toda la vida y argumento para todo aquel que me viniera a contar que el rock'n'roll era cosa de la edad.

El "How does it feel? !!" que nos pide ponernos en la piel de una mujer sin lugar a donde ir, castigada por la vida y sin rumbo, y que realmente somos nosotros, versos que caen con todo el peso contra la soberbia de la humanidad, concentrada ésta en una canción, intensos, un punto fijo en el universo que señala hacia todas direcciones, hacia el pasado y hacia el futuro, sin dirección concreta, nunca pasa de moda el puto Like A Rolling Stone. Amo esta canción.


Uno de los temas más importantes de la historia de la música y que más ha influído a músicos y artistas es Like a Rolling Stone de Bob Dylan, del cual se cumplen hoy 50 años.

Este tema de 1965 y que empezaba el mítico Highway 61 Revisited lo tiene todo, una letra espléndida que habla de una persona que ha pasado de vivir bien y ser una niña mimada y con dinero a vagar por las calles sin un duro y rodar como un canto rodado, un teclado maravilloso de Al Kooper que acompaña de lujo a la melodía, la harmónica y curiosamente de las que mejor le sienta a la voz carrasposa del de Duluth.


Recuerdo cuando vi a Dylan en el Rock in Río 2008, y tardé un ratito en identificar el tema ya que le daba la vuelta como un calcetín, pero cantarla fue un momento magnífico, sin duda.

Entiendo que es el mejor tema que puedes cantar, o por lo menos sentirte identificado cuando estás desarraigado, fuera de casa, olvidado, o estás por una carretera sin saber a donde ir, o te queda mucho camino, porque esa letra es muy definitoria.

Qué se siente al escuchar por primera vez algo que cambiará tu vida? Qué se siente al escuchar la canción que lo cambió todo, el disco que sacudió mentes y almas, al autor probablemente más influyente del folk-rock de la historia? Qué se siente? Qué se siente?

El nacimiento de “Like a Rolling Stone” cuentan que no fue nada fácil. Canción alumbrada a partir de un poema escrito bajo el cansancio de una eterna y agotadora gira. Canción larga, de ritmo plomizo y eléctrico con un parafraseado no escuchado con anterioridad. Canción descartada de entrada pero aceptada después con nuevos arreglos y el órgano demoledor, mítico y celestial de un jovencísimo Al Kooper.

Mi primer acercamiento a Dylan fue con esta canción, tal vez por eso signifique tanto para mí. En aquellos días de mi juventud me parecía algo sensacional y único, me pareció que sonaba moderno y que no había envejecido nada mal. Supongo que en 1965 la gente se quedó con los ojos como platos y el culo prieto. Ese “How does it feel?”…como lo canta, el poso que tiene… esos primeros segundos de órgano, ese órgano que es más rock que el propio rock pero que en su interior contiene puro gospel. Esa sensacional letra, esa forma de recitarla, ese carisma innato del joven de 24 años Robert Zimmerman.

Aquel disco es otra joya insaltable y como no, “Like a Rolling Stone” lo abre de manera mágica y triunfal. La canción tal como la conocemos es un clásico instantáneo pero existen más de una docena de variaciones de aquellas sesiones, las deconstrucciones que el propio Dylan hace de ellas en los conciertos y las innumerables versiones, siendo en mi opinión la de los Rolling Stones la mejor de todas ellas por unir después de muchísimo tiempo “la canción” y “la banda”.

“Like a Rolling Stone” no es folk, no es rock, no tiene nada de ese puto blues como decía Bob, pero es todo eso y algo más, es punk, es gospel, es el futuro, es la poesía, es la vida. Y ahora qué? Cómo te siente? Cómo te sientes?


Retóricamente hablando... ¿Qué decir de "Like a rolling stone" -the song... perdón, THE SONG- a estas alturas por mucho aniversario redondo de medio siglo que medie?... ¿No es acaso esta canción -mundial- santo y seña?. ¿No es tampoco la muda sonrisa de la satisfacción, desde la primera nota, por pertenecer a la oficiosa familia de amantes del tinglado este del rocanrol? ¿No es eso y tantas cosas e incontables más?... ¿Quizá no?... Ok, cambiemos tercio...

Alegóricamente siguiendo... Y es que decir que "eso" (esa manera de proceder) empieza con "esto" resulta caer un poco en la trampa de lo absolutista, si vale... Pero, de la misma forma, negar que tanto el empujón eléctrico a lo que más o menos reconocemos como folk (en su acepción popular sixtie) como la visita a la biblioteca -o cuanto menos al kiosko- del ente conocido como rocanrol a fin de ilustrarse un algo, y como nunca hasta entonces se había escuchado, están ahí, resulta un mucho pesaroso (el negarlo, digo)... No hay loas, parabienes o gratitudes suficientes. Sin más... Y sigue, vaya qué sí, sigue y seguirá rodando, porque por si todo ello (y tanto más) fuera poco jamás olvidemos...

Sintéticamente completando... Que está clarinete que más allá de dires, diretes e historietas a miles, estamos ante algo que, en síntesis, es una canción tan de puta madre que echarle la más mínima ponzoña encima es como negarle a jesusito trescientas que no tres veces... Lo fue y lo sigue siendo. Que el folklore y la adoración farandulera tiene su rollo pero sin contenido... Y es ahí, no nos perdamos en laberintos de biografías y textos auto y desautorizados a quintales, donde radica el triunfo final de "Like a rolling stone". Además que y por la parte que me tocas...

Personalmente acabando... Está el siempre recurrente hecho de que para muuuchos, entre los que claramente me cuento, esta canción tiene un innegociable plus de puro cariño al resultar (haber resultados a tantos) una de las puertas de entrada más claras e indiscutibles a las mejores y más añejas formas del arte al que pertenece y que, a su vez, sigue, tan ricamente, atrayendo generación tras generación de nueva savia a esa gran familia que se menciona en el primer párrafo... ¿50 qué dicen?... Esto no tiene edad, joder y tal cual. Aunque, claro, uno no sería uno si, y aún a pesar de todo lo vertido, no se despidiera...

Puñeteramente rematando (que no se pudo evitar ello, claro -tara de fábrica, se siente-)... Porque con todo, qué cosas, resulta que mi disco favorito de Dylan de ese año (o de cualquier otro) ya lo había sacado unos meses antes y con pieza bandera/maestra igualmente de la mano... Sí, escalofrío eterno y gratitud a juego con lo que hoy nos ocupa y se homenajea pero, aprovecho ahora que el mundo entero mira, aplaude y recuerda con nostalgia al inmortal "rodante canto", que -para muchos- de "señor tamborilero" solo hay -y habrá- uno y a todas las demás tracks (o poco menos) las encontré en la calle... ¿Dónde estuvo su cincuenta aniversario específico solo para ella, cabrones/as -y así en general al planeta-?. Dicho he... Bueno, casi: "Hey, Mr. Tambourine man play a song for me, I'm not sleepy and there is no place I'm going to", etc...

Por Guzz


Mira que han intentado veces lanzar veneno al son de guitarras eléctricas, con ruido y desdén desde Dizzy Miss Lizzy a Anarchy In The UK o Seven Nations Army, sin embargo, nunca te han llegado a la suela de tus tacones cubanos.

Contigo la parte más inteligente del cerebro musicada salió a la luz desde ese primer segundo mejor grabado de toda la Historia que anunciaba un tsunami.

Pum, se abren las puertas de Jericó y llega un nuevo vitriolo cargado de amor, quedémonos suspendidos en esa décima de segundo.

Y luego ese reproche continuo de ese amigo mordaz que con su crítica te deja hecho polvo pero tú sabes que él lo hace porque te quiere.

Y esas notas del hammond B3 de un Al Cooper novato que escuecen mientras el piano tintineante de Paul Griffin lanza un soplido que alivia entre honky-tonk y de cámara.

Y la fuerza centripeta del Señor de la Pandereta (Bruce Langhorne) llevándolo todo al centro de la plena libertad que sugiere el eterno arpegio-riff de Mike Broonfield ( "Mike, por favor, no me toques como BB King porque se llame Like a Rolling Stone")

Es en los tambores de Bobby Gregg, en ese golpe certero de caja inicial donde se inventa el mundo de nuevo.

El bajo majestuoso de Joe Macho Jr. palpita ardiente con una fuerza descomunal, generando la fuerza de la más amplia ola del mas inmenso océano.

Me vuelas la cabeza Señora Like a Rolling Stone porque suenas a disparo que despierta, que da vida, que resucita del letargo de las canciones cómodas, a que ya nada fue ni será lo mismo desde que te grabaron, en definitiva, a que te lo debemos casi todo.

En el compás de los mortales, el 4 x 4, el de la Bamba, el de Twist & Shout, clave de sol, del más generoso de los mayores a menores y tu sublime si menor como insistiendo en contar sin respirar porque todo lo tienes que vomitar.

Clinton Heylin lo contó muy bien: “La confluencia de palabras importantes, una melodía familiar de rock, su tenso ritmo lleno de odio, un milagro protagonizado (sin quererlo) por músicos maestros y el productor más hipster del planeta se fusionaron todos juntos y permanecieron unidos por seis sólidos minutos rompieron las reglas para siempre"

Yo añadaría y un timing vocal como el de la voz de dios.

Curioso observar tu desboque sublime en alguna de tus estrofas, que te hace real, eterna, mágica, incombustible, milagrosa.

No estás sin hogar, ni eres una completa desconocida, ni piensas en ti misma porque te has dejado de pertenecer, eres como una piedra rodante que se va haciendo cada vez más inmensa. Eres la mejor y lo sabes y nunca te toseran...

No hay plataformas en el mundo para compensar la altura de tus sólidos tacones cubanos.

Felicidades hermosa!

Por Joserra


Ni me parece la más sobresaliente canción de la historia del rock ni la considero como la más brillante de la extensa discografía de BOB DYLAN. O mejor sería hablar de mis preferidas, y para eso ya ocupan su inamovible lugar respectivo el “Sympatyhy for the devil” de los Rolling Stones por una parte y el “Hurricane” del Mr.Zimmerman por la otra. Ahora bien, ojo, estamos igualmente hablando de otro “pata negra”, con una calidad excepcional, en otro nivel, en otra dimensión, de una canción galáctica con una importancia histórica mayor e incluso más determinante en el devenir evolutivo. En definitiva es como si en cuestión de un sustancioso disfrute alimenticio hablásemos por analogía del jamón procedente del cochino ibérico, ese que es criado en libertad, el que busca la sombra de encinas o robles para papear sus bellotas.

Cuando mis “kompis-kamaradas exiliados” me dijeron que deberíamos rendir un oportuno homenaje al medio siglo del dylaniano “Like a rolling stone” me pareció una idea interesante puesto que si hay una canción que se merece esto y mucho más es la que nos ocupa. Además prefiero celebrar la efemérides de una canción, álbum u obra que el aniversario del artista en cuestión. Mola que las estrellas del rock cumplan años pero para solemnizar un acto como el cumpleaños me inclino a dejar de lado mitomanías y distinguir casi exclusivamente el de familiares o amigos.

El legado es el legado, y con Dylan hablamos de palabras mayores, ayer, hoy y mañana, porque “Like a rolling stone” es pasado, presente y futuro. Sí, si, porque le pese a quien le pese Bob Dylan está en casi todos los lados, levantas una piedra y zas, ahí puede estar Dylan, te giras y también, como cuando escuchas música de calidad a fulanito o a menganito. La intensa carga emocional de la melodía o el vistoso teclado de Al Kooper son algunas de las características que dotan a esta copla de atemporalidad y de eterna juventud. Sin duda la gran perla del “Highway 61 revisited”, un álbum tan fundamental como trascendental.

Se podrían decir tantas cosas, tantas opiniones o visiones del “Like a rolling stone” que, sin llegar a “En busca del tiempo perdido”, la obra del francés Marcel Proust que aseveran como la más extensa de la historia, siempre habría algún nuevo y sorprendente detalle a tener en cuenta. Por encima de todo me congratula mucho interpretar su letra como una crítica incisiva y algo mordaz a una chica pija (también se podría aplicar a un chico, claro), esa que se creía el ombligo del mundo, esa que todo le daba risa, esa a la que la gente le doraba la píldora, esa que seguro que conocemos actualmente, esa cuyos días de gloria también tienen fin.

Este tributo a la imperecedera canción de Bob Dylan cuyo aniversario fue el pasado 16 de junio me ha servido para rememorar su hallazgo o revelación, porque a veces una versión cutrecilla es capaz de abrir todo un mundo. Mediados de los 80's y la adaptación semi-reggae de unos desconocidos Lost Gringos fue el origen aunque, a decir verdad, el detonante real fue descubrir sendas versiones sixties de The Creation y, muy especialmente, de mis siempre apreciados The Remains. Además de las tres citadas vamos a distinguir 47 más que completen la magnitud y envergadura de la original. En total 50 versiones (ninguna de ellas le hace sombra a la de Dylan) de todos los colores en 50 años, todas ellas están más o menos ordenadas cronológicamente: The 4 Seasons, The Gene Norman Group, Dino, Desi & Billy, Billy Strange, The Turtles, The Lee Kings, The Young Rascals, Cher, Sebastian Cabot, Rotary Connection, Calliope, Flatt & Scruggs, Gianni Pettenatti, Maxine Weldon, Jimi Hendrix, The Undisputed Truth, Spirit, Johnny Winter, Taxi Girl, Johnny Thunders, Gang War, Judy Collins, Mick Ronson, The Rolling Stones, John Cougar Mellencamp, The Wailing Souls, Nancy Sinatra, Michael Bolton, Hugues Aufray, Mamá, M-Clan, Patricia O’Callaghan, Robyn Hitchcock, The String Quartet, The Kentucky Headhunters, Drive By Truckers, Anberlin, Mountain, Susheela Raman, Bachaman & Cummings, The Charlie Daniels Band, Green Day, Dan Baird & Homemade Sin, Janet Planet, Pascal Comelade, Peter Viskinde Band, y Seal & Jeff Beck.

Las cosas son como son. Debería ser obligatorio en las escuelas que las nuevas generaciones conociesen canciones populares como por ejemplo el “Like a rolling stone” o, en su defecto, que fuese habitual en cualquier hogar. Tararear su letra siempre produce bienestar emocional. Erase una vez...

Por Johnny J J


El vino y el hierro se marcan unas versiones

No hay comentarios :

Iron & Wine o lo que es lo mismo Sam Beam junto a Ben Bridwell o lo que es lo mismo el líder y cantante de voz preciosa de los Band of Horses se alían, se juntan y nos regalan un disco de versiones de esos que tienen una pinta excelente. El artefacto lleva por nombre "Sing into my mouth" y ya se puede reservar en la página de los Band of Horses en formato vinilo (pinchad aquí). El cancionero es de aúpa, os dejamos con él, y ya os podéis limpiar la babilla...

1 This Must Be the Place (Naive Melody) (Talking Heads)
2 Done This One Before (Ronnie Lane)
3 Anyday Woman (Bonnie Raitt)
4 You Know More Than I Know (John Cale)
5 Bullet Proof Soul (Sade)
6 No Way Out of Here (Unicorn)
7 God Knows (You Gotta Give to Get) (El Perro del Mar)
8 Straight and Narrow (Spiritualized)
9 Magnolia (JJ Cale)
10 Am I a Good Man? (Them Two)
11 Ab’s Song (Marshall Tucker Band)
12 Coyote (Pete Seeger)


* al reservar el disco se nos regala vía mp3 dos temas: "Bullet Proof Soul" y "No Way Out of Here"


Badfinger - No Dice (1970)

6 comentarios :
Beatlesque: 1. Término utilizado habitualmente para aquella música que contiene la esencia, la técnica y el estilo de los cuatro magos de Liverpool, aplicado a innumerables artistas desde la aparición de estos hasta nuestro días. 2. Badfinger.
La época de finales de los sesenta principios de los noventa es en mi modesta opinión donde podemos encontrar la mayor riqueza musical del siglo pasado tanto en calidad como en variedad. Un auténtico despelote creativo. En la Islas Británicas había de todo pero además de la mítica British Invasion fueron los Beatles lo que se quedaron con casi todo el pastel. Reinaron y creo yo, aún reinan. The Rolling Stones, Small Faces, The Kinks, The Who, y un largo etcétera de maravillosas bandas que a pesar de parir discos inconmensurables quedaban siempre a la sombra de los cuatro de Liverpool. Y llegó el día, el día que los Beatles dijeron basta, y la corona se la quedaron sus Satánicas Majestades hasta mediados de la década de los setenta cuando todo saltó por los aires. Pero en aquellos sesenta, cuando los Beatles inventaban cada año algo y todo, cuando eran un referente (cuando han dejado de serlo?), todas las bandas de Inglaterra querían sonar como ellos, y había una, una llamada The Iveys que quería comerse el mundo, desgraciadamente se comió un colín. Cuentan los ancianos del lugar que el mismísimo Ray Davies se interesó por ellos pero que al poco los dejo tirados, al final acabaron en las garras de Apple Records, bajo la tutela de un omnipresente Paul McCartney. Sus primeros singles no lograron llegar a las listas, así que Macca les presta/regala "Come on and get it" y la muchedumbre enloquece, las listas se zarandean y las muchachas se quitan bragas y sostenes. Venden discos sin pestañear, aparecen en la banda sonora del film "Magic Christians" ya bajo su mítico nombre "Badfinger". "Magic Christians Music" fue el disco debut, contenía canciones de aquel film y otros tantos nuevos, pero se quedó en poco aunque ese mismo año parieron "su" disco, el disco que todos los seres del planeta deberíamos amar, su mejor y más acertado disco aunque "Straight up" del 71 no ande lejos. Ente medio del éxito y estos dos discos, acompañaron a muchos ex-beatles en sus discos y grabaciones. Pero bueno, dejémonos de marear la perdiz y dediquémosle un ratito a este pedazo de disco, de esa más que interesante banda llamada Badfinger que por aquellos años estuvo formada por  Joey Molland a la guitarra, Tom Evans al bajo, Mike Gibbins a la batería y Pete Ham a la guitarra y piano.


El disco comienza más alegre que unas castañuelas con el sabor a Beatle impregnándolo todo, esa beatlesque, esa batería a lo Ringo y ese deje vocal Maccartniano que incluso tiene ese gritito sixtie molón con el consiguiente movimiento de cabeza balanceándose sobre los hombros (uuuhhh!). Qué gusto, qué despiporre, qué alegría pal cuerpo!. Qué trempera, qué despelote! Gloria bendita!!! Como he leído por ahí en la blogosfera, y en lo que estoy completamente de acuerdo es que ese sonido era lo que todo el mundo esperaba de McCartney en solitario y no nos entregó. Una lástima pues si Paul hubiese sonado así y no tan ñoño otro gallo le hubiese cantado, aunque tampoco creo que Macca ni nosotros podamos quejarnos. “I don´t mind” tiene ese regustillo a “Abbey Road”. Y así podríamos estar recordando a los de Liverpool hasta cansarnos, ya sea por el título de las canciones como “Love me do” que por cierto es estupenda y nada tiene que ver con aquella o por contener piezas pop perfectas como “No matter what” que si no es la mejor del lote poco le falta. Un auténtico chupinazo de power-pop, de magia, de rock bien hecho. Todo el disco es fantástico, todo muy pop, muy beatle, muy sixtie. Como anécdota os he de mencionar que un marcianito como yo pensaba hace unos años que la canción “Without you” popularizada por mi admirado Harry Nilsson estaba escrita por el mismo individuo pero no es así, la cancionaca que aparece en este disco es original de los Badfinger concretamente de Evans/Ham y creo que es la mejor versión de esta canción que he escuchado en mi puta vida. La he redescubierto y vuelto a disfrutarla como mandan los cánones. Pero no es sólo esa "la balada" del disco, qué me decís de "Midnight caller", no es maravillosa? No todo es beatlesque o sí, también hay algo de americanismos que algunos ven cercano a The Band o no como en "Blodwyn" y "Better days".... Y el espíritu de Abbey Road se apodera de por ejemplo "Believe me".... brutal canción. Y bueno, hoy estoy algo vago, estoy down, pero gracias a este disco estoy recuperando la vitalidad. No os daré el coñazo canción por canción porque todo suena fantástico, todo en su sitio, todo de maravilla, todo a Beatle, aunque independientemente de si copian, plagian, toman su esencia o no, ante todo están las canciones, y las canciones por sí solas son estupendas porque sino no aguantarían el paso del tiempo. La historia de la banda, de Badfinger, es lo más triste y desolador que puede uno escuchar.... discos sin ventas retirados de los estantes, suicidios, batallas legales por los derechos de las canciones.... Pero claramente se tiene que reconocer que tanto "Straight up" y sobretodo este "No dice" son exquisitos. “No Dice” no aportó en su momento nada nuevo así que treinta años más tarde no provocará una revolución musical aunque seguro que os hace pasar muy buenos momentos, un disco de notable alto que siempre queda como uno de esos discos ocultos que suelen pasarnos por alto.

Badfinger - “No Dice” (1970)
8,9/10
01 - I Can't Take It/ 02 - I Don't Mind/ 03 - Love Me Do/ 04 - Midnight Caller/ 05 - No Matter What/ 06 - Without You/ 07 – Blodwyn/ 08 - Better Days/ 09 - It Had to Be/ 10 - Watford John/ 11 - Believe Me/ 12 - We're for the Dark. Bonus tracks: 01 - Get Down/ 02 - Friends Are Hard to Find/ 03 - Mean Mean Jemima/ 04 - Loving You/ 05 - I'll Be the One.



Por Nikochan

Dreams, nuevo single de Beck

No hay comentarios :

Ya hace mucho tiempo que no catamos algo nuevo de Beck. Su último trabajo "Morning Phase" fue divino, sin duda uno de sus mejores trabajos. Su siguiente disco está en marcha, y por lo leído y lo escuchado nada tendrá que ver con aquella joya del 2014.. más bien con garage-bailable según sus palabras.... a mi me suena al Peter Gabriel fiestero de "So".... pero bueno.... de momento tenemos adelanto y portada. Os dejamos con "dreams".

Josh Homme y las águilas tienen nuevo disco

1 comentario :

Josh Homme ha puesto la maquinaria a funcionar esta vez bajo uno de sus innumerables proyectos, esta vez le toca el turno a los Eagles of Death Metal junto a Jesse Hughes. Su nuevo disco, después de siete años, llevará por título "Zipper down". Están de gira veraniega por toda Europa y de momento no hay fecha de salida, ni cancionero pero sí avance: Complexity. Pinchad aquí.


Atentos!!! vuelve en otoño Kurt Vile

No hay comentarios :

Si hay algún artista al que destacar, al que seguir la pista, del que tenemos que estar realmente atentos estos últimos años es sin duda Kurt Vile y sus Violators. Su anterior trabajo "Walking on a pretty daze" es una pequeña gran joya así que no es de extrañar que todos nos hayamos puesto algo nerviosos al conocer la llegada de un nuevo disco que llevará por título "B'lieve, i'm going down" y que sin fecha asegurada llegará en otoño. También se confirman visitas a España, concretamente el 22 de noviembre en el Apolo de Barcelona y el 23 en la Sala Penélope de Madrid.