Llegan reediciones de Superchunk

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A las ya reediciones de “No pocky for Kitty” (1991) y “On the mouth” (1993), de hace un lustro, y a la de "Indoor Living" (97) del año pasado tenemos que añadir la reedición de su mítico "Come pick me up" original de 1999. Todo ello en su correspondiente foramto de CD y LP. Los bonus tracks son suculentos y apetitosos, vayan pasando por caja.

Come Pick Me Up

01 So Convinced
02 Hello Hawk
03 Cursed Mirror
04 1000 Pounds
05 Good Dreams
06 Low Branches
07 Pink Clouds
08 Smarter Hearts
09 Honey Bee
10 June Showers
11 Pulled Muscle
12 Tiny Bombs
13 You Can Always Count on Me (In the Worst Way)
14 Cursed Mirror (Acoustic) *
15 Pink Clouds (Acoustic) *
16 Low Branches (Acoustic) *
17 Honey Bee (Demo) *
18 Good Dreams (Demo) *
19 Cursed Mirror (Demo) *
20 Smarter Hearts (Demo) *
21 White Noise (Demo) *

Dead Flowers, versión alternativa

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Sus Satánicas Majestades nos ofrecen una maravillosa nueva toma alternativa de Dead Flowers en su reedición de Sticjy Fingers. Sin más, con ella os dejamos.

Produced By George Martin (2012)

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Con nada más y nada menos que 89 años Sir George Martin es todo un mito en la sombra. No es el genial artista creador de discos mágicos, esos eran sobretodo John, Paul, George y Ringo pero sí era ese hombre en la sombra indispensable, ese gentleman adorable que siempre sabía que elemento necesitaba la canción para llegar a la excelencia. En una hora y media de metraje este fantástico documental de la BBC repasa la obra y milagros de este mítico productor, desde sus inicios con Peter Sellers, pasando por la producción de aquella mueva y prometedora banda de Liverpoll llamada The Beatles, hasta sus trabajos posteriores con innumerables bandas, sus trabajos "clásicos" y el estudio de Montserrat. Anécdotas de abuelo cebolleta se encuentran aquí por doquier, entrevistas fantásticas con Macca y Ringo, Michael Palin, Jeff Beck....Todo muy interesante y suculento. Vemos como Martin reflexiona sobre su excitante y triunfadora vida, como habla de tiempos pasados, como reflexiona sobre la destrucció por culpa de un huracán de su estudio en Montserrat donde han grabado innumerables artistas como los Police por poner un ejemplo, como ha seguido implicado en esa isla, y esa frase para la posteridad al evaluar la trayectoria del estudio: "las cosas se crean de la nada, y con el tiempo vuelven a ser nada", lo dice con lágrimas en los ojos quitando el polvo de una barandilla oxidada del viejo estudio... Y bueno, dejando la música a un lado su preparación y explicación del cocktail Martini siguiendo sus pautas claro... magnífico. (yo también prefiero la Ginebra Tanqueray!!!). Recomiendo este documental, sencillo pero bonico del to. Para amantes de la música en general y sobretodo de los Beatles. Grande Sir George Martin, cuanta clase...

Produced By George Martin (2012)
7,5/10
Director: Francis Hanly
Producción de Grounded / BBC Arena.
90min





Por Nikochan

Ween - "White pepper" (2000)

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Está bien considerado pero no es recurrentemente mencionado como "el mejor". Tampoco es el más popular (aún atendiendo a que el término "popular" no debe emplearse tan alegremente con este personal de por medio, de cajón ello). Y, ya puestos y obviamente, tampoco tiene la mejor portada. Y, con todo, mi elepé favorito de  Aaron Freeman y Mickey Melchiondo, o Ween (que es decir exactamente lo mismo y que de hecho se convierten en Gean y Dean Ween respectivamente desde el inicio de su carrera y para la posteridad), no es "Pure guava", "The mollusk", "Chocolate and cheese" ni ningún otro que el siempre bienvenido y tan notable "White pepper" del año que nos cerraba el pasado milenio.


Breve aclaración sobre "el gran drama de Ween" antes de seguir... A pesar de tener firme apoyo incondicional de significante parte de "la especializada" desde casi el principio (sin ir más lejos, hace un par de décadas, en El Ruta se tocaban con "Chocolate and Cheese" y no solo por su tan apreciada portada -o no solo, vaya-), no falta quien siempre les ubica, así a saco, en el ídem de las formaciones humorísticas. Cosa que, de siempre, cabrea la de dios al par de marras (o cabreaba, que reza el prospecto que se disolvieron en 2012... aunque muchos, como quien suscribe, no nos lo acabemos de tragar del todo). Son frecuentes las comparaciones, sin ir más lejos, con They Might be Giants... Y, ojo, aunque uno es acérrimo de las banda de los dos John (el mundo es mucho mejor por existir los TMBG, qué duda cabe), lo de Ween es mucho más ácido, corrosivo y, definitivamente, mal lechoso. Hay mucha sátira, muchas (pero muchas) incorreciones políticas y muchísima crítica desde su discurso de base. Esto es así (cerremos ello, a modo ejemplo gráfico, con que si unos -TMBG- son una serie de Matt Groening los otros son, directamente, South Park -con cuyos creadores tienen un colegueo importante más allá de haberles realizado algún videoclip-). De hecho, resulta completamente imposible atar a Ween a un estilo concreto de forma inefable o siquiera definida... Siendo ello, en verdad, su rasgo más distintivo a la vez que su "maldición". Incluso hay quien ha persistido en meterlos el cajón de lo "arty" por su tan buscada deconstrucción de las formas más tópicas y manidas del rocanrol (y en  "a lo bestia mode")... Pero nada, aunque eso siempre ha sido el combustible más admitido y funcional de la banda (su innegable razón de ser), tampoco acierta de pleno al derogar la vertiente "popular" del asunto. Cosa que Gean y Dean no están dispuestos a sacrificar del todo, faltaría. Y así, que con esta gente podríamos echar el mes aquí a base de matices y puñetillas muchas, entre discos conceptuales sobre la vida marina, desvios imprevistos al country y bluegrass, militancia -forzosa y no forzosa- lo fi, golosas mermeladas que incluyen bajo el mismo título baladas soul a lo Al Green  y virajes hard core que descojónense uds de toda la saga del MacKaye y cia. (entre una cantidad de ejemplos tal que me borrarían las letras del teclado por pura erosión), llegamos al "White pepper"... Su -magnífica- exaltación pop más estándar, aún siempre sin perder de vista de quien venimos tratando. Saludos al "blanco", saludos al "Sargento"... Y, además, como somos la leche en vez de un plátano... pimentón que te crío !. Bravo, y de ahí lo de "exaltacion pop" (de forma y contenido, muy bien).


Y es que les quedó de narices, sí. Con todos sus excesos, ya esperables siendo ellos y por otro lado. Desménucemos el tracklist, así a granel (por esta vez, no se me acostumbren)... Tenemos, sin corte que valga, ese "Lennon alives" imparable en "Even if you don't" lo mismo que algo tan inequívocamente "maccanero" como "Back to Basom". El inicio, emblemática pop song, con "Exactly where i'm at" es como para tirar la discografía entera de no pocas gentes que medraron en los 90's Mtv mediante. Y qué decir de la tan imprevisible, descolocante  y verbenera chirigota caribeña (a lo Elvis en aquellas pelis de camisa hawaiana y tentetieso -hasta le copian, en medida razonable lógicamente, el registro y todo-) de "Bananas and blow"... Benditos sean el par de cabritos. No, no es Ween banda para mogigatos y cortos de miras pero, al mismo tiempo, son tan fáciles de escuchar y de disfrutar... y es que tras eso, tócate lo tuyo, aparece muy cabreado el hermano mayor de Jon Spencer para cagarse en todo con la ultraincendiaria "Stroker ace", dos minutos de adrenalina desbocada sin compasión que medie. Para descongestionar, porque en el fondo son buena gente, la tan psicodélica pieza instrumental "Ice castles", o dos minutos de paz a modo intermedio. "Pandy Fackler" es prácticamente jazz en big band mode (a lo Weather Report) y, por contra, "Falling out" es pura road movie, country-blues de garito de barra strip y tira para adelante (y qué buenas guitarras te puedes encontrar en este elepé, así a traición, por cierto y ya puestos). Que bonita despedida, además, con "She's your baby" (Gene es un cantante bueno de verdad cuando quiere, que quizá no lo dije antes, cierto és), como bonita és también "Stay forever", parada obligatoria para cualquier seguidor de Teenage Fanclub que se precie. Aunque como uno es así de cabrón se queda igualmente con la anterior "The grobe" y su pesado riff zeppelinero, con ese desarrollo a medio camino de un Zappa accesible y un Rundgren especialmente acerado en su siempre reivindicable experimentar. ¿Mi favorita?. La que falta, por supuesto: "Flutes of Chi". Psicodelia oriental que nos aclara, por si falta hiciera y desde "el otro lado el charco", que teniendo a los suecos TSOOL el tan cacareado brit-pop de la última década del pasado siglo és (con alguna muy señalada excepción) como poco una ominosa pérdida de tiempo. Y tan ancho me quedo pues, se congenie o no, así lo entiende (y siente) uno. 


A los que ya conocen de las maneras de este personal no les digo nada (que, ojo, quede evidente que tampoco serían anónimos estos falsos hermanos -por si conviene aclararse antes del fin y tal-) y menos desde éste, su "disco decodificador" (el más concreto y compensado, muy posiblemente). A los demás... Bueno, lo más divertido con Ween es la certeza (no presunción, no, pura "certeza" insisto) de que con esta formación hasta la persona que se ha leído todo lo que precede con el gesto más torcido posible, y sin tenerlo nada claro, tiene algunas canciones perfectas para su solaz personal independientemente de su tirón hacia un u otro estilo determinado... y aunque no se llegue a enterar jamás. Esa, en definitiva, es la grandeza de Ween. Y su "maldición". 


Ween - "White pepper" (2000) : 8'5 / 10 
01. Exactly where i'm at/ 02. Flutes of Chi/ 03. Even if you don't/ 04. Bananas and blow/ 05. Stroker ace/ 06. Ice castles/ 07. Back to Basom/ 08. The grobe/ 09. Pandy Fackler/ 10. Stay forever/ 11. Falling out/ 12. She's your baby.





Por Guzz.

Heaven Adores You, el rockumental sobre Elliott Smith pronto en DVD

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El famoso "kickstarter" ayudó a financiar el documental sobre Elliot Smith "Heaven adore you" que fue dirigido por el cineasta Nickolas Rossi, proyectado por primera vez en San Francisco. Aquí en España se pudo ver en el festival In-Edit Beefeater  en este 2015 aunque el documental data del 2014. La página oficial es www.heavenadoresyou.com. Un documental imprescindible que a mediados de Julio se pondrá a la venta en DVD y Blue-ray de momento sólo en USA pero no creo que tarda en llegar al viejo continente.

Depression Cherry, nuevo disco de Beach House

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Beach House tienen nuevo disco. Después de que sus dos últimos discos "Teen Dream" y "Bloom" sorprendieran y se acercasen a la excelencia, es el momento de refrendar lo escuchado con "Depression Cherry" y que si no andamos mal informados saldrá a finales de Agosto. Han confirmado Tour de presentación que incluye de momento sólo seis fechas todas ellas en las Isla Británicas. Os dejamos con el cancionero: 

'Levitation' 
'Sparks' 
'Space Song' 
'Beyond Love' 
'10:37' 
'PPP' 
'Wildflower' 
'Bluebird'
'Days of Candy'

Neil Young y su "The Montsanto Years"

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La fecha es el 29 de Junio. Ese es el día que saldrá al mercado el disco número 36 de Neil Young, llevará por título "The Montsanto Years" y tendrá como músicos colaboradores a los hijos de Willie Nelson. Las canciones tienen un poso reivindicativo y de denuncia, básicamente contra la empresa agricultora Montsanto, cosa que ya vimos cuando Tito Neil boicoteó a Starbucks por su relación con dicha compañía. .

El cancionero de "The Montsanto Years" es el siguiente: 


'A New Day For Love'
'Wolf Moon'
'People Want To Hear About Love'
 'Big Box'
'A Rock Star Bucks A Coffee Shop'
'Workin' Man'
'Rules Of Change'
'Monsanto Years'
'If I Don't Know'

Mumford & Sons - Wilder Mind (2015)

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Existe últimamente una tendencia peligrosa de muchas bandas hacia la coldplayzación, tendencia hacia sonidos más comerciales con sintetizadores y una sección rítmica muy ochentera, y precisamente, a mi ese sonido típico de los ochenta no es que me apasione, sonido de radiofórmula ojo, que en esa década hay discos gigantescos y muchos de mis favoritos. Desde luego nunca han sido "Mumford and Sons" un grupo de mis favoritos, tengo sus dos primeros discos, lo admito, incluso os digo que el debut "Sigh no More" del 2009 me gustó mucho, fue una sorpresa y su toque fresco y desenfadado me atrapó un tiempo pero también confieso que en este último lustro pocas veces lo he pinchado más. Su segunda aventura, "Babel" en 2012, ya me puso a prueba. De entrada rechacé el álbum y lo dejé apartado, en cuarentena. Algo había cambiado. Demasiada pose. Demasiadas lucecitas en el escenario y poca chicha, pero al final pienso que es un buen disco, un buen segundo disco que intenta mejorar al debut, sin cambiar mucho pero sí intentando abrirse a nuevos sonidos sin prostituirse demasiado, pero joder, con "Wilder Mind" a Marcus Mumford e Hijos se les ha ido la cabeza totalmente. Dónde coño están las mandolinas, los violines, el contrabajo, el banjo y el acordeón? qué mierda es esta? ya lo decía mi modbro Joserra, que a estos tipos no se los creía.... y un servidor no tenía una destrempera tan grande y tan decepcionante desde el segundo trabajo de los Kings of Leon. Y es que el grupo de Nashville de la familia Followilll entregó en 2003 un discazo de rock ultraenergético llamado "Youth and Young Manhood" pero luego, sus siguientes trabajos además de comerciales me parecen una putísima mierda. No digo que lo sean, digo que a mí me lo parecen, al menos tanto como este "Wilder Mind" de los Mumford and Sons.


No sólo es el cambio de sonido, qué también, es la participación de todo el grupo en la composición, ambas cosas contribuyen para que cualquiera pueda pensar que es otra banda, otro proyecto paralelo de Mumford, pero no, son ellos, el padre y sus hijos. La apertura con "Tompkins square park" y esa percusión enlatada con el sintetizador protagonizando la melodía ya me ponía en alerta, al loro!. Al poco de llevar un minuto ya pienso en parar el disco aunque cuento hasta cinco y lo dejo correr, la colplayización es obvia, el querer huir de su antiguo sonido también aunque en mi opinión es un error garrafal. Con todo, y escuchado el disco este primer tema es de lo mejorcito, así que si os parece una mierda mejor no sigáis escuchando porque habiendo como hay grupos como The National (perdón por meterlos aquí de esta manera...) para qué escuchar a los Mumford? Bueno, seguimos. "Believe" es el ejemplo perfecto de lo que digo, sonido Colplay con épica evangelista a lo U2, cansina como ella sola, simple y boba. como digo con esa guitarra apocalíptica a lo The Edge al final.... Me aburro. Tal vez "The Wolf" se podría decir que me gusta, bueno, no la odio al menos, con otras vestiduras, con otros ropajes, con banjos, con madolinas... pues sí... pero así, no. Y la entrada de "Wilder mind" es ya volver a ponernos las hombreras y hacernos el dobladillo del tejano al revés.... qué pedazo de mierda! A todo esto os digo que hay una docena de temas y que no voy a pasarme el día diciendo lo malos que me parecen, no puedo, no tengo ganas, no quiero perder el tiempo. La equivocación está en abandonar "su" sonido por el de otros, el de dejar a un lado lo natural por lo mecánico. "Just Smoke" tocada como antaño sería una delicia, como lo sería también "Cold arms", una lástima. Con "Wilder Mind" pasamos de la sorpresa a la incredulidad, del enfado a la indiferencia, de la emoción a la decepción. Todo muy aburrido, muy previsible, muy Colplay.

Mumford & Sons - "Wilder Mind" (2015)
3,1/10
01.-Tompkins Square Park/ 02-.Believe/ 03-.The wolf/ 04-.Wilder mind/ 05-.Just smoke/ 06-.Monster/ 07-.Snake eyes/ 08-.Broad-shouldered beasts/ 09-.Cold arms/ 10-.Ditmas/ 11-.Only love/ 12-.Hot gates.




*post aparecido originalmente en Nikochan Island por Nikochan 


The Stems - At first sight (1987)

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The Stems, es una banda originaria de Perth, Australia y fueron formados en 1983 por Dom Mariani y Richard Lane, unos serios  y documentados estudiosos del underground de los 60's, el garage punk, el rhythm and blues y la música pop. Pero transformaron esas influencias en un powerpop exquisito, en sus inicios más tirando al garaje, pero ya en este disco de 1987 bastante más elegante y con toques rockeros innegables. Antes de este álbum editaron maravillosos singles (5) y Ep's (1) que ya daban cuenta de su clase y categoría, pero es con este disco con el que parten la pana.
Allí en su tierra se convirtieron en reyes de las emisoras independientes de música, y sus giras eran la mar de exitosas. Desgraciadamente el éxito duró poco cuando en lo más alto de su carrera y en las vísperas de seis semanas de gira por Europa, la banda misteriosamente decidió disolverse. Por suerte, reuniones posteriores consiguieron que viéramos al grupo incluso aquí, en este siglo.
Pero ante todo hablamos de una banda de etiqueta negra, enormes temas, y mucho estilo, con ese toque mod y unos teclados muy presentes en las canciones, a parte de la extraordinaria voz de Dom Mariani, al que le debemos todavía una estatua equestre. Por si fuera poco, luego este genio formaría The Someloves y DM3 ahondando en un powerpop más fino por un lado y por el otro en un sentido más rockero. 
 

 
 
El disco empieza con el tema que da título al disco, armonías al poder, voz descomunal y guitarras acústicas engarzadas, brutal manera de empezar un disco, con cambios de ritmo preciosos y deliciosos. Sad girl con una guitarra circular y potente desparrama desde el inicio, con un rock soberbio y esa melodía bestial con coros descomunales que nos hacen levitar. Rosebud es un pandemónium de guitarras al inicio, que desembocan en el estribillo a posteriori y con una melodía atractiva que tiene sus paradas y arranques perfectamente calculados. Man with the Golden heart empieza con el bajo y esa guitarra que da paso al teclado humeante (muy mod) que nos sumerge en una melodía muy adictiva, una canción que define muchas cosas del grupo. Running around es un precioso tema de powerpop, con estilo, personalidad, y unas guitarras con reverberación y deliciosas que te elevan completamente a otra dimensión. For always con la entrada de los teclados y las guitarras es pura armonía desde el principio, algo angelical, powerpop de altos vuelos, donde es una pasada disfrutar de la melodía que desprende el tema y ese estribillo acompañado de coros celestiales.
You can't turn the clock back es un tema más rockero en su principio, aunque al final las corrdenadas powerpoperas se hacen con la canción de manera increíble, con estribillo y coros adictivos. Move me es una obra maestra en si misma con esa guitarra lúcida y referente del inicio que nos introduce en la melodía, con unos cambios de ritmo bestiales, y donde las guitarras llevan el ritmo de manera bestial, además de tener un final apoteósico. Mr.Misery con los teclados incendiarios del principio es otra burrada de tema, con melodía grasienta, estribillo genial y unos cambios de ritmo acertadísimos. Can't forget that girl con ese inicio sesentero a tope (me recuerda a Cuéntame) es delicioso, una pieza muy pop y casi diría ye-yé. Never be friends vuelve a la senda mod-rockera, con guitarras que corren y un desarrollo precioso con la voz que se inflitra entre las guitarras para correr a su lado. The otherside acaba de manera bestial el disco, puro powerpop de factura descomunal, guitarras, voz y teclados a pleno rendimiento, disfrute absoluto.


En definitiva, de los mejores discos salidos de la gran isla de Australia, con Dom Mariani a la cabeza, y desde luego los mejores representantes del powerpop facturado en aquellas tierras, disco único, intransferible e incunable.

Por Savoy Truffle

Os dejo con el tema At first sight.

 






The Stems - At first sight (1987):10/10
 
1.At first sight/ 2.Sad girl/ 3.Rosebud/ 4.Man with the Golden heart/ 5.Running Around/ 6.For always/ 7.You can't turn the clock back/ 8.Move me/ 9.Mr.Misery/ 10.Can't forget that girl/ 11.Never be friends/ 12.The otherside

Badlands - Prodigy (2015)

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... sonoridades americanas, bluegrass y country en un sentido auténtico atendiendo a los géneros, pero además de saberse la lección destilan arrojo e ilusión..."


Llevo ya un tiempo siguiendo a este joven grupo de Valencia a través de los directos, los encontré la la primera vez abriendo para The Fakeband, más tarde para Arizona Baby, desde el principio me gustaron en su acercamiento a las sonoridades americanas, bluegrass y country en un sentido auténtico atendiendo a los géneros, me transportaron a través de los grandes nombres de la América profunda, incluso tuve la sensación de estar ante una banda en mitad de Nashville, ó en un bar de carretera perdido en Texas, y vale, yo sé que la apariencia no tiene importancia, pero ver cantar con esa emoción a una especie de cruce entre actitud Chrissie Hynde e interpretación Emmylou Harris me impactó cuanto menos. Pero sobretodo hay un detalle que me alegra, y es comprobar que en sus directos han conectado con un sector de publico joven, algo admirable atendiendo a la edad media que suele asistir religiosamente a disfrutar de música en directo cada fin de semana, lo consiguen con un estilo como el country, pero es que además de saberse la lección destilan arrojo e ilusión.

Su colaboración en el nuevo disco de La Gran Esperanza Blanca podría considerarse el mejor de los preludios, ya sólo me quedaba disponer de alguna prueba física grabada en estudio que refrendara mis argumentos, pués su discografía oficial entonces aún no había empezado. Ahora llega Prodigy con el que se estrenan oficialmente, son cuatro canciones de su puño y letra, una de ellas instrumental, una buena oportunidad con las que comprobar sus capacidades a la hora de componer su propio repertorio.


Y efectivamente, las dudas se disipan. El EP abre con Prodigy, una maravilla instrumental a modo de banda sonora evocadora que suena a prados y campo abierto, le sigue Owl Train, muy bien construida sobre el entrelazado de acústica y banjo de Mike Fernández (Red Buffalo, Gran Quivira) y Raúl Pruñonosa respectivamente, omnipresentes en todo momento, y que remata una línea melódica a cargo del violín de Raff Dean, perfecto colchón country para que la voz de May May Ibañez se abra paso, a diferencia de la potencia de los directos, más sosegada, con una melodía a caballo entre el country más añejo y el sonido de las nuevas bandas (Shovels & Rope, Avett Brothers...), Back To Badlands es una balada que me recuerda a Emmylou Harris, a mi entender la voz de May May gana muchos enteros en esta cadencia más lenta, además con el contraste que da la emoción que imprime al estribillo. Esta canción aporta otras dos novedades al sonido habitual del grupo, por una parte la guitarra eléctrica de Mike Fernández que utiliza como si se tratara de una pedal steel, y la harmónica que confiere al sonido un carácter más evocador, elementos que para mí suponen un paso adelante. Cierra el EP Dr.Whiskey, una delicia country-pop que lanzada en plena avenida principal de Nashville sería éxito seguro, de nuevo la sombra de las grandes divas del country de los 70 se personan en esta maravilla anacrónica, añeja y alejada de todo cuanto suena a orillas del Turia. 

Opino respecto a Badlands que dentro de unos estilos en los que ya se ha dicho todo, tienen su propia personalidad y mucho potencial, su música no busca decir nada nuevo, no hay nada alternativo ni moderno en la propuesta, pero ojo que tampoco hay una intención kitsch y/o vintage, no dudo de sus intenciones y me los creo. Un gran paso adelante para este grupo novel que a mi entender supera el estigma de "banda de versiones", canciones de su puño y letra que ofrecen unos cuantos matices más a la ya consabida potencia que destilan en sus directos. No cabe más que esperar a su próximo disco en el que ya están trabajando, llevará por título Homecoming, sólo puedo deciros que permanezcáis atentos a Badlands, se hablará de ellos.

Por Chals


Badlands - Prodigy (2015) 7/10

1.- Prodigy
2.- Owl Train
3.- Back To Badlands
4.- Dr.Whiskey



Podéis descargar y oir estas canciones en su Bandcamp, pinchar aquí
Aunque aconsejo que compréis la copia física, por una parte para apoyar a la banda, y por otra por el diseño de banjo en el cd, bonito, bonito.

Badlands son:
May Ibañez (Voz)
Mike Fernandez (Guitarra)
Raul Pruñonosa (Banjo y coros)
Raff Deen (Violin)
Isaac García (Batería)

Elliott Murphy - Just A Story From America (1977)

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Es rubio, es un principe, es refinado y son tan grandes sus discos de los setenta y primeros ochenta como lo son los de Springsteen, Waits, Parker o Petty o por lo menos, digamos que tiene una primera media docena de discos excepcionales.

Por eso y por mucho más ya iba siendo hora de exiliar a Elliott James Murphy (Long Island-NY-16-Marzo-1949)

Sus colegas, los poetas de la Fender y NY, incluimos ahí losers del tamaño de Forbert, Nile o De Ville, también hicieron sus mejores discos en sus primeros tramos de carrera y en los mismos años. De su quinta, el único que los ha revalidado es Willie Nile; los demás, incluido él, han madurado a piñón fijo con otro tipo de sonido, lo cual es normal pero ninguno ha emocionado igual a este corazón.

Elliott es muy especial, muy original, muy principesco, muy Scott Fitzgerald.
El Coppola del rock and roll, muy detallista y un poeta romántico en toda regla pero si Bruce es de barrio, Murphy es de suburbio, un niño bien al que le enamora el r&roll y tiene las suficientes pelas para comprar buenos discos y asistir a mejores conciertos.

Murphy es como si juntas muchas cosas buenas, muchos libros y películas , fotos y música, a la Velvet con el Bob de Blonde on Blonde y los Stones en Francia, todo con su toque chic, felliniano, europeo..

Nunca lo entenderé. Independientemente de que éste fuera mi flechazo con el rubio neoyorkino hace ya demasiados años, Just a Story from America, su cuarto trabajo, es una obra maestra rotunda tan grande como Born To Run o Darkness On The Edge Of Town.Y no me tiembla el pulso , ni me considero exagerado, para nada.

Añadiria que es el disco más lujoso de todos los de los poetas de la Fender por ser tan equilibrado, estar tan bien producido, resultar tan arrebatador, chic y europeo.
Es el Hotel Ritz del rock and roll y uno de los diez discos que salvaría del incendio, con Night Lights pisándole los talones.

1977 era el año punk y grabar en Londres una necesidad de renovación para los artistas yankees, pues es allí donde entonces se conseguía sonar actual, con punch por la renovación que había supuesto el grito en el cielo de los de las crestas y los imperdibles. 
Allí mismo es donde Elliott parió su cuarta y última oportunidad de convertirse en algo más que un maldito unsung hero. Fracasó y nos lo quedamos para nosotros, los elegidos.

Esta vez era con la CBS, a lo grande y se ficharon ronaldinhos para la ocasión.La casa por la ventana.
Phill Collins, si lo has oído bien, el batería de Genesis golpeando como si fuera Max Weinberg y además de qué manera más primorosa. Tener entre los músicos a Mick Taylor para que te hiciera algún solo,  lo hacía todo demasiado irresistible.

Elliott optó por el contraste, con un refinamiento en letras  -algo que no lo puede evitar-y unos arreglos made in heaven, conviertiéndose por esta varita mágica que sólo tienen los grandes en el Príncipe Americano Exiliado en la Vieja Europa, para ser más exactos en Francia.

Él lo califica como un intento impaciente de ser más grande, es decir, más ventas y fama pero, a pesar de que hizo los nueve hoyos bajo par, como lo venía haciendo desde su primer disco, no consiguió la chaqueta verde. Indirectamente, sí obtuvo su premio, convertirse en el ejemplo eterno de maldito del rock, en ese tesoro que pocos saben encontrarlo y apreciarlo en su justa medida. 

Muchos hablan de Nightlights como su punto culminante de creación,  lo entiendo y hasta lo comparto pero ¿puede uno elegir entre Highway 61 Revisited y Blonde on Blonde? Yo no. De ahí , que al ser Just A Story el primer romance, se encuentre mucho más pegado a mi. 

Yo buscaba un héroe propio, pertenecer a una secta de elegidos y tuve la suerte de toparme con Just a Story From America. Veamos...

La portada: espectacular, como las tres anteriores, esa inclinación a la izquierda, el abrigo de falsa piel de conejo ala Brian Jones, la camisa de rayas horizontales surf y las letras azules y rojas del artista y  su precioso título. Sencilla, enmarcable, black and white, mitológica,  en esta edición netherlands que compré en 1980 en una tienda de la calle Gran Vía de Bilbao en cajón de Importación.

Primer tema, Drive All Night, de quitar el hipo, de cambiar la vida, Las Ronnetes, las Shangri-las, el rock and roll, hermana de Thunder Road o Born to Run pero también de Runaway de Jackie Del Shannon.
Si ya el lujo era su toque de distinción desde que se planteó su carrera aquí es la pura catársis, el punto culminante, la última oportunidad de quemar el cartucho, después ya Elliott volvería al back to basics: bajo, batería , guitarra y algún teclado. 

En Just a Story parece que está el Bolsoi y el coro de la catedral de Viena, es su disco Miguel Strogoff, su Paris 1919, una saga romántica de americano en el viejo continente como sólo puede hacer en canadiense,  Leonard Cohen.

Drive all Night es una de las elegidas, en mi opinión es Last of R&Roll Stars perfeccionada y tiene versos que resuenan como campanas de San Pablo en mi, siendo el principal: and if the sun starts to catch us, we´ll painted the windows black.

Mira baby vamos a vivir una opera rock , monta en el T-Bird porque nos aburrimos en este suburbio de mierda, escapemos donde se mueve la vida, que no nos la joda nadie.
Como Bruce pero ojo, a la vez que Bruce y con ropa elegante.

Elliott se inspiró en el mismo sentimiento romántico pero nació como artista, prácticamente a la vez que el de New Jersey. Tanto monta, monta tanto, el uno como el otro,  otra cosa es los canales de su difusión , la suerte y el llegar al pueblo pero el arte lo tienen ambos por toneladas y su carrera en los años setenta es igual de excelsa.

Tras el torrente que es Drive all Night, llega otra de mi songbook, running so deep: Summer House , el perfecto indian summer, los arreglos dramáticos de cuerda, tratamos de que sea así en la costa de Portugal,  año tras año.


You had bad dreams
You tore your sheets
You're beautiful when you cry
Caught in rain your sweater ran
Your breasts covered with dye
Your breasts all covered with dye
Threadbare oriental rugs
I love to watch you sleep
I'm drawn to you like an old cliche
And still the waters running deep
Running so deep
Rain was my drummer as I played guitar
I try to squeeze love out of steel
You are the reason I keep looking for
I remember summer meals
Charcoal fires and summer meals
After a week I could finally relax
You laugh at me all of the time
The flowers were dead the winter lay ahead
We laughed and drank Perrier with lime
Drinking Perrier with lime


No hay más comentarios. Glupps, nudo en garganta.

La que le da el título,  Just a Story from America con sus marimbas y ritmos calypso recuerda a cuando Paul Simon te pone la sonrisa en Mother & Child Reunion pero es tan gozosa, tan bonita que entra por derecho propio en su setlist perfecto. 

Vamos ya tres emociones: escapada roquera, historía de amor con violines, relato a medio tiempo con aires calypso y cierre de cara A con la balada de baladas, Rock Ballad, imposible de describir.

Con la letra nos hacemos a la idea :

Cuando la luna está en su sitio
podemos apagar las luces y sólo escuchar
y rezamos por la noche
y nos abrazamos
escuchamos el sonido de cristal de las estrellas chocando.

Amantes en vano
a los que gusta caminar en la lluvia
a los que les gusta escuchar la emoción de los trenes en la distancia
y las emisoras de madrugada
las oímos tan bajito
pero nadie debe saber de esta, nuestra devoción.

Balada de Rock,
Balada de Rock
sabes que solíamos mi chica y yo escucharlas durante toda las noche
oh esa lenta canción de rock
hasta que gastábamos todas nuestras lágrimas

Que Mick Taylor haga uno de los punteos más memorables de su vida y que en los ochenta el propio autor la enlazara en directo con I´ve been loving you too long de Otis (Sala The End -Vitoria 1989), la hace cobrar todo el sentido.  Si el rock and roll tiene oraciones-canciones, para el que suscribe,  esta es el padre nuestro.

Seguir con ese nivel parece imposible pero él lo consigue: Think too Hard es ese otro medio tiempo agridulce que está presente en todos sus disco de la época, un tono que sólo lo veo en Big Star cuando se ponen tiernos, la gran epopeya de la adolescencia-juventud americana salvada del tedio por el r&roll. Me es difícil decir qué estilo representan porque son estilo Murphy y aquel que las conoce,  sabe a qué me refiero.

Anastasia es una perla, el cuento de la zarina rusa...your daddy the czar is on the telephone, con unos coros del Volga que te ponen los pelos en punta. Rabia y más rabia al escucharla...por sentir el injusto fracaso.

Darlin´ y Let Go, pueden calificartelas de menores pero no lo son, equilibran intensidades con guitarras hawaianas y harmónicas Honner hasta el majestuoso cierre con Caught Short in the Long Run.

Esta última canción es MITICA, su Jungleland y como si se tratara de You can´t always get what you want, es el broche de un diamante de oro nocturno, de conversación con Geraldine, una suerte de One of Us Must Know (Sooner or Later) de los setenta, con sus crescendos, arpegios y plena emoción.

Roll down your window...y paro por emoción, por sentir que cuento un secreto.

Just a Story From America es uno de los discos de mi vida.

Por favor, que me entierren con él , aunque no pueda escucharlo porque es parte de mí,  en pensamiento y en sentimiento. Retirad el vinilo si quereis para escucharlo pero que la carpeta, al menos, se funda en la tierra conmigo.

Por Joserra

Publicado en rockandrodri land pero actualizado para el Exile.


Elliott Murphy - Just A Story From America (1977)
10-10

1. Drive All Night 2. Summer House
3. Just A Story From America 4. Rock Ballad
5. Think Too Hard 6. Anastasia
7. Darlin' (And She Called Me)
8. Let Go
9. Caught Short In The Long Run



Crónica concierto Chuck Prophet: BCN, sala Marula Café 21/05/2015

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Hará aproximadamente seis meses el Profeta Chuck se paseó por la Península para presentar su magnífico trabajo "Night Surfer", en Barcelona lo hizo en la pequeña sala Sidecar sin un componente esencial de los Mission Express, hablo de Stephie Finch con lo que aquel bolo perdió en preciosos coros y melodías popis pero ganó en músculo, en trempera y rocanrol. El ex-Green On Red se tomó esos conciertos con mucha energía y nos apabulló con una colección de temas brutales donde abundaban los del nuevo disco, luego hubo una tripleta de versiones y un repaso a su obra, magna e imprescindible. Ayer volvió de visita por Barcelona sin nada nuevo bajo el brazo, dando pistoletazo de salida a la minigira española, y lo hizo con los Mission Express al completo. La privilegiada sala escogida fue Marula Café en la que no había estado antes: pequeña, coqueta, con un sonido decente pero con dos columnas que no permitían ver el escenario en todo su esplendor... algo incómodo.... pero que no evitó que disfrutásemos del concierto, el cual empezó con bastantes minutos de retraso....

Antes de la actuación de Chuck, y como viene siendo habitual, salió a tocar sus canciones Jonah Tolchin, presentando su disco debut "Clover Lane" que abordaremos aquí como se merece a su debido tiempo. Jonah sonó estupendo pero me dio la sensación que debido al retraso le recortaron el repertorio... una pena, aquí un servidor le compró el disco y Jonah recobró la sonrisa y se puso más contento que unas castañuelas.... Luego salió el Profeta con sus apóstoles y no nos falló. Su contagioso buen rollo, sus ganas, su profesionalidad, su eterna sonrisa, sus dos micros, su guitarra castigada por viajes y conciertos, sus canciones..... no, no falla. Lo pasamos en grande. Pocas diferencias con el concierto de Sidecar de hace medio año. Pocas, pero importantes, y todas ellas por el factor Stephie. Ella cantó una canción en solitario y por supuesto lo hizo a duo con Chuck con su "Little Girl" que les quedó de cine, y además aportó esas pequeñas cosas que enriquecen a las canciones: los coros, los teclados, la pandereta... Un placer. Y Chuck a su rolllo, algo menos salvaje que la anterior vez pero dándole a los riffs que ni os cuento. Sonaron no sé el orden, no lo recuerdo: "Countrified", "Wish me luck" (con la entrada de "Lodi"), "Ford econoline", "Lonely desolation" y "Tell me anything" de su último disco. Y luego pues joyas del calibre de "Castro Halloween", "Temple Beautiful", "Willie Mays is Up a Bat, "Little Girl, Little Boy", "Summertime Thing" (como siempre impresionante, cómo me acordé de ti Joserra!), "You Did", "Bangkok" de Chilton, y... creo que me dejo alguna, pero en general no hubo sorpresas, cancionero típico, 95% igual en todas partes pero francamente disfrutable y ganador. Ir a ver a Chuck es acertar de pleno, noche de buen rocanrol, de alegría, de cantar a pechopalomo, de disfrutar de su calidad y simpatía. Sin duda, un grande de nuestros días.

The Modern Lovers - "The Modern Lovers" (1976)

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"Pasarse de frenada". Salirse de margen o/y hacer exceso en alguna práctica por abuso u error, sino ambos dos. Y, en síntesis (y para lo que se pretende indicar, hoy aquí): una de las metáforas recurrentes que más veces hemos leído o escuchado extrapolar en relación a un sindios de cosas... Sin embargo, curioso o no, dicha imagen no tiene una forma antagónica clara... En verdad, ¿alguien ha visto u escuchado alguna vez del concepto "pasarse de arrancada"? (o por lo menos fuera de ámbitos deportivos)... Bienvenidos pues al mundo de Jonathan Richman y sus Modern Lovers. 


Cabe decir (o no, pero lo hago caber de todas formas con perdones mil por la ordinariez) que con este disco estamos ante un auténtico y genuino "clásico por cojones" en la Historia del medio. Cuesta mucho en realidad encontrar un trabajo, en ese valhalla de tótems e intocables del Rock, cuyas circunstancias sean más atropelladas e incomprensibles que las que envuelven a de "The Modern Lovers". Es un asunto (o varias docenas de asuntos, en justicia) harto conocido por fieles y simpatizantes pero, sí, en esta ocasión creo que debe quedar ello recalcado en fuego y mármol a fin de tratar de explicar la dimensión de, el HOY, tan renombrado álbum... Álbum que empezara a fraguarse en 1971 para acabar de ser alumbrado en 1976, con todo el lio cimbrelero que deriva y ello por si solo (a mi entender) requiere de la parrafada que sigue...


El punk, con todas sus variantes y desvariantes, es frecuentemente reconocido (puro consenso -o casi-) en dos ramas principales desde una básica premisa de "deconstrucción" que alimenta siempre la caldera principal. Por un lado tenemos la vertiente "broncas" del tema: el viaje que se inicia en los últimos 60's de Detroit, donde se capta la que se viene liando desde hacía un buen tiempo en el estado de Washington con los hoy resucitados The Sonics junto a  algunas otras bandas de menor repercusión (por lo menos de cara a la posteridad), para llegar a los medios y últimos 70's de NY (donde se realiza también y previamente una -indispensable- parada para repostar a costa de Johansen, Thunders y cia) y, finalmente, acabar cruzando océanos y tal. Por el otro, en efecto y que esto es así, nos queda el reverso más arty (aunque no menos rockero, primordial matiz) del tema. Con lo que, faltaría, nos vamos a las latas de sopa, el banano de marras con antes Reed & Cale tocando en la street y, desde ahí, a deshilar madejas hasta el fin que ancha es Castilla. Y Richman, llegamos ya a él, fue el primero (claramente, además) en percatarse del tema por lo tocante a esa segunda rama del árbol. De pillar ese chiste y hacerlo igualmente propio. Se puede relativizar, como todo a mala leche y de sentir la (algo mezquina) necesidad, en el sentido de que no deja de ser "tema generacional" para el creador de "Roadrunner"... Esto és: "él ya estaba ahí" y no dejaba sino de ser "otro fan obsesionado con la VU" (hasta se puede leer en varios sitios que el tío pretendía calcar el registro de Lou). Por ende: si tan bueno era/n, ¿por qué este único disco editado, con la banda ya extinta y tras tantos años transcurridos desde su origen, es tan jodidamente especial?... Por partes. Y la primera en la frente: por mucho que cierto inglesito que cantara a "rarezas espaciales" los pregonara como lo mejor desde Mozart, ¿realmente alguien piensa/cree que la famosa banda de la Factory fue algo similar a los Beatles, Creedence, Stones, Beach Boys y demás en aquellos tiempos?... La apuesta de Richman tenía muchas cosas pero, en ningún caso, la palabra "fácil" u "obvia" debiera asomar. Por una cuestión u otra (elijan su favorita), lo cierto es que se adelantó a todo dios... Se adelantó a los "Horses", a Verlaine y Wynn, a Byrne y a los Feelies, a los Sonic Youth y, en definitiva, a cualquiera que alguna vez haya cometido la osadía de tratar de aportar algo más que tres acordes berreables (en menos de dos minutos, de ser posible) al bicho este del "punk". Así de importante es para la Historia el señor  Richman y, por extensión, lo son igualmente sus modernos amantes. Pero, claro, en pleno apogeo (1971 y años inmediatamente posteriores, no se olvide) del prog rock, con Zep y Purple mandando, la ulterior llegada del soft rock y las mil y una variantes/posibilidades setenteras más a encaber, lo de Modern Lovers era algo así como un "ir para atrás" según algunos sectores hijoputescos y rematadamente cegatos de la industria... Fatal error, hoy felizmente subsanado pero que, sin duda, todavía escuece al pensarse siquiera un poco. Como ocurre con Big Star en el llamado power pop , y atención a los paralelismos también fatales, The Modern Lovers es un km. 2 que recoge lo inmediatamente anterior (que les -nos- interesa) para seguir haciendo camino mientras propone una personalidad única y también fácilmente ubicable (como en el caso de la Estrella de Chilton y cia con Beach Boys, Byrds y demás, lo de Richman y la VU no es sino un testigo recogido, nunca jamás un mero calco insustancial). De hecho, será vital su legado que su sombra no solo se proyecta sobre esas bandas y gentes mentadas que seguirán "deconstruyendo" -pelando plátanos, vaya- sino que llega sin problema al nacimiento de la llamada new wave (ya mentamos anteriormente de pasada a los Talking Heads, a modo ejemplo, pero basta escuchar un par de canciones del maestro Lowe, en aquel sagrado segundo lustro setentero, para intuir la continuidad, -más/menos evidente-, que se destila desde el trabajo que hoy nos ocupa). Y así que nos estaríamos largas horas, dando tumbos sobre las inagotables virtudes de un elepé que de tan enorme suele ser recurrentemente apuntado, de forma seguramente más cruel que paradójica visto en perspectiva, en los primeros puestos de "best records ever"  en no pocos lugares y en presentes días... ¿Qué la mística de cómo fuera fraguado o el pertenecer de alguna manera a la historia velvetera -el grueso del disco está producido por Cale-  ayuda?. Sin duda. Es algo que suma, evidentemente. Pero no tanto como la acojonante música que integra. Que es lo que en verdad le hace eterno y lo que más debe importar siempre. Y de hecho, sin más, a lo que ya vamos...


Y es que ya lo deja claro de entrada la archifamosa "Roadrunner": "I'm in love with R'n'r...". El correcaminos que hacía y hará siempre de declaración de intenciones mientras, de paso y ya puestos, se recuerda a esa Boston donde naciera la formación y, mayormente, cómo no, genera un más que marcado sentir la vida con esa música del diablo ejerciendo siempre de inamovible común denominador... La tierra en el cielo y al revés para cualquier fan de los Replacements que se precie ni que sea un algo, mismamente y por ejemplo rápido. Y qué listo fue el puñetero incluyendo los teclados del futuro "tarro parlante" Jerry Harrison. La base rítmica de Robinson y Brooks es irreprochable, de cajones ello, pero el estilo a medio camino de lo achulapado y cansado de Jojo al entonar, y ese movimiento continuo que proyecta la célebre canción, multiplica lo indecible sus activos al toparse de morros con las notas de Harrison. Igualmente tremenda "Astral plane" que quizá sea en efecto un jocoso choteo abierto al "hippismo" como suele  aceptarse (el título invita, sí) pero que, sin duda, no dejá de ser también un "homenaje" al onanismo casi evidente... "No quieres verme más, (...), pero esta noche en mi cuarto estaremos juntos en el plano astral" (etc). Y tampoco se baja el ritmo para "Old world", estaríamos buenos... Una de mis predilectas con holgura. Razón: se ha escapado del "Marquee moon", la muy cabrona. Tal cual. Le han puesto los teclados para disimular pero a mi no me la dan. Y, mira qué cosas, ese disco es mi predilecto, obviando "dobles" y "directos", firmado jamás por banda alguna... A qué más. Aunque, bueno, "Pablo Picasso" para cerrar la primera cara... Más allá de ser un tema harto versionado (por el mismísimo Bowie sin ir más lejos), las guitarras del propio Richman se adelantan por tanto a las gloriosas marañas de Sonic Youth, a la orfebrería (de nuevo) Televisiva o al marchamo de Patti (y entre un sindiós de cosas más... volvemos sobre lo de siempre, vaya) que acongoja al más pintado. Lo dicho: "clásico por cojones". Pero sigamos que al girar la tarta (desde ésta, su versión analógica de nueve temas más reconocida) hay más, of course, muchísimo  más.


Con "She cracked" nada menos que se inicia la B side. Cancionaca sideral. Y triste, en efecto,  que no engañe su tan vivaz emgalaje sonoro. Una separación pensada, no exenta de pesar ante la certeza de ese imposible poder cambiar (y seguir) a la otra parte con la oportunidad frustrada que queda finalmente en remanente. Y otra nueva certeza, en verdad: el que no se olvida en absoluto Richman de Iggy y cia a la hora de pasear el carrito por el super. Más aplausos pues y sigamos. "Hospital", por sus partes, es putámica a cualquier nivel... Sin más. El sentido lamento del disco que se acelera en inesperado y espasmódico giro. Pieza maestra que es el tocarse para fans de variopintas hazañas posteriores como el "Straight to hell" clashero, los "Crazy rythhms" de los Feelies o el incomprendido (pero magistral) "Don't Tell a Soul" de los Mats, a modo de nuevos e ilustres ejemplos fugaces. Todo ello obviando que estamos ante una de las mejores letras ever por parte de alguien que, de siempre, se ha caracterizado por su finura y acierto en ciernes. "Someone I care about" se acelera sin miramientos y, nuevamente, quedamos ojipláticos al reparar en la cantidad de cosas ulteriores que hemos escuchado dando giros desde ahí. Richman deja claro el tipo de chica que quiere o, mejor, la que no quiere (" I want is a girl that I care about, or I want nothing at all") en esta vivaracha pista que deja cierto poso de chanza (o crítica) privada y velada a la que se nos invita. "Girl friend" (sutilísima separación que da todo el sentido a la bonita letra) es el paseo bucólico por el parque del lote. Amén del momento más abiertamente Reed (modo solateras) aquí hallable. La octava maravilla que ya contamos, en cualquier caso... y esperemos que no la cague/n al final... Y (obvio) nada más lejos, no creo hubieran dudas.  "Modern world" stoniza a la Velvet (de su disco epónimo, mayormente)  como quien se rasca donde quiere. Con una facilidad casi insultante.Y si en la primera cara se decía adiós al "old world", aquí se asegura estar feacientemente enamorado del "modern world" (y lo que depare) ya a modo perfecto broche y atendiendo a la despedida de un disco que, en efecto, debió ser generacional... Y lo fue a posteriori, joder qué sí. Pero, perra lástima, no para su generación (por todo -y más- lo anteriormente explicado). Eso sí, antes del breve balance final, debe decirse aquí que quien quiera coleccionar la obra al completo (o casi, que quedarían las "bonus" encontrables en versiones digitales y alguna que otra cover suelta) de las grabaciones de "los amantes modernos", debe agenciarse perentoriamente el también excelente elepé editado en el 77 bajo la firma "Jonathan Richman & the Modern Lovers"... Después de ello, lógico, queda ya el pelearse con la no poco extensa obra en solitario de Jojo. Pero eso, ni qué decir, ya es batalla para otra día. 

Conclusiones. "The Modern Lovers" -el disco-: un irrepetible, necesario y eternamente honorable pulso perdido al mundo que lo despreció en su momento pero ganado sin duda a la Historia a la que, claramente, se ha terminado por follar en crudo en aras de su grandeza. Imprescindible no hace meramente corto... Es que se "pasa de arrancada", en realidad.


The Modern Lovers - "The Modern Lovers" (1976 ) 10 / 10
01.Roadrunner/ 02. Astral Plane/ 03. Old World/ 04. Pablo Picasso/ 05. She Cracked/ 06. Hospital/ 07. Someone I Care About/ 08. Girl friend/ 09. Modern World.




Por Guzz.

Chuck Prophet: hoy comienza el Spanish Tour

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Chuck Prophet vuelve a nuestra tierra para volver a regalarnos las canciones del magnífico "Night Surfer" en directo, además de muchos de sus clásicos. Quién lo haya visto en directo sabe de lo que es capaz, así que si podéis no os lo perdáis. Seguid al Profeta!!!

Chuck Prophet - Spanish Tour

Barcelona - 21/5/2015 - Marula café
Zaragoza - 22/5/2015 - Las Armas
La Coruña - 23/5/2015 - Garufa
Vigo - 24/5/2015 - Las Iguna
Madrid -25/5/2015 - El Sol

You Really Got Me, el biopic de The Kinks

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Después de ver aquel rockumental sobre Joe Strummer, sí el del "futuro no está escrito", creo que no puede haber nadie más adecuado que Julien Temple para dirigir "You Really Got Me" el esperadísimo biopic sobre los hermanos Davies, sobre The Kinks. El film tratará la historia del grupo pero Temple abordará como ha dicho en alguna entrevista la tortuosa, turbulenta y apasionante relación de Ray y Dave, quienes estarán interpretados por Johnny Flynn y George Mackay. El film parece que comenzará a rodarse a finales de año y.... el notición es que los hermanísimos están trabajando (no sabemos si juntos o no) en la banda sonora del film. Esperemos que vaya bien y se encienda otra vez la llama para volver a tener disco nuevo de The Kinks, lo de la gira ya es para milagro.

Supertramp - Crime of the Century (1974)

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Todavía hoy me parece algo inexplicable que una banda como Supertramp no haya tenido su sitio, su momento en el Exilio, supongo que tiene algo que ver con esa supuesta corriente que tiende a ignorar los discos que parieron en los setenta Rick Davies y Roger Hodgson. En contadas ocasiones son citados como fundamentales en aquellos años y creedme si os digo que lo fueron aunque casi nadie quiera reconocerlo. Son seguramente los abanderados de ese grupo de bandas a las que un servidor cariñosamente llama "guilty pleasures", pues parece hoy un delito reconocer que uno es fan de Supertramp, pues yo lo soy y me enorgullezco de ello. Entiendo que se diga que son un grupo de "grandes éxitos" porque de esos, de grandes éxitos tienen un porrón, en la década de los setenta hacían grandes canciones a cascoporro y la rivalidad creativa entre Davies y Hodgson nos dieron a los habitantes de la Tierra muchísimas alegrías.

Es comprensible que cuando hablamos de Supertramp nos venga a la memoria el descomunal "Breakfast in America", un discazo lleno de singles de radiofórmula con los que sin duda hemos crecido los nacidos en los benditos setenta con adolescencia ochentera. Aquel disco desde su portada transmite genialidad, era y es un disco esencial pero en mi modesta opinión el disco de Supertramp, su obra magna, el disco que les hizo dar un salto de calidad fue el que hoy nos ocupa, fue sin duda "Crime of the Century" que no sólo les colocó en un lugar privilegiado de aquellos años junto a Pink Floyd y Mike Oldfield sino que consiguió rescatarlos del olvido, de la mediocridad, del fracaso en ventas, de la disolución absoluta. Contaron con nuevo productor después de dos discos reguleros que pasaron sin pena ni gloria, contaron con Ken Scott que había trabajado en discos míticos como los "Hunky", "Ziggy" y "Aladdin" de Bowie y en el "Transformer" también de Bowie bajo el seudónimo de Lou Reed, pero es que en esos años trabajó con los Beatles por separado, con el jovenzuelo Elton John, con Harry Nilsson, incluso con los Stones!. Y además se habían reinventado con nuevas ideas y remozado con nuevos integrantes: el bajista Dougie Thompson, el carismático saxofonista John Anthony Helliwell, y la lujosa incorporación del gran batería de Los Angeles, Bob Siebenberger. Cuando uno escucha 40 años después de su salida al mercado "Crime of the Century" siente que su sonido es descomunal, mágico, atómico. Siente que es un gran disco, que sus canciones son estupendas y frescas, y que nunca los Supertramp sonaron mejor o sí, tal vez ese desayuno en América recuperaba la magia, el buen pulso, entre medias y sin bajar casi el nivel, encontramos "Crisis? What Crisis?" y "Even in the quietest moments" que forman el póker imprescindible de esta superbanda británica que en 1974 cometió sin duda el crimen del siglo dándonos uno de los más destacados placeres culpables.  


Como bien dijo en su día Roger Waters "Crime of the Century" es una combinación devastadora de lujuria, codicia y gloria. No se equivocaba para nada, ya lo intuimos en las primeras notas de la canción que abre el disco, "School". Un tema espectacular, mítico, de lo mejor de la banda con esa armónica abriendo fuego y poniéndonos la piel de gallina.... cuando entran los teclados y la voz la cosa se pone al rojo vivo.... Una pequeña "mini ópera", con cambios de ritmos, momentos de gran intensidad instrumental y un final épico donde la voz suena de miedo y no tiene nada que envidiar a nadie. Temón y requetemón. Es momento de que Davies se luzca, después de la brutal "School" de Hodgson. "Bloody well right" es estupendísima, con esa entrada tan... jazzística... guitarras bluseras y unos coros de acojonarse. Lo de "Hide in your shell" ya es para darles de come a parte. Muy clásica de los setenta, una maravilla cósmica, con ese final tan radiofónico, tan intenso, tan orgásmico. "Asylum" es de las pocas que no es un "hit",con ese pianito tan Harry Nilsson, tan Elton, tan estupendo que da paso a dos temas imprescindibles ya no del disco si no de toda su discografía. Primero "Dreamer" nos deja con los ojos como platos y el culo prieto, pop a la enésima potencia, clásico instantáneo, cancionarra del copón bendito. Y segundo "Rudy", en la línea de "School", esta vez la intro es al piano pero se extiende maravillosamente hasta llegar a un clímax épico de dimensiones siderales. La belleza y melancolía de "If everyone was listening" pone los pelos de punta, magnífica interpretación de Hodgson, bonica del to......, y para finalizar esa joya que da nombre al disco, esa "Crime of the century" con un Davies descomunal al que se le van añadiendo poco a poco los integrantes del grupo, lo arropan y lo llevan al paraíso. Un temón como la copa de un pino, puro "setenta", descomunal, mágico, tremebundo, alucinante, sofisticado y dramático. Simplemente genial y necesario, como este disco, como esta banda, que seguramente con este disco tocaron el cielo.

Supertramp - Crime of the Century (1974)
9,5/10
01.- School/ 02.- Bloody well right/ 03.- Hide in your shell/ 04.- Asylum/ 05.- Dreamer/ 06.- Rudy/ 07.- If everyone was listening/ 08.- Crime of the century







Por Nikochan

Lambert & Stamp, la otra historia de The WHO

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Seguramente Kit Lambert y Chris Stamp eran a su  modo las grandes estrellas de los managers, no tienen la categoría mítica de Brian Epstein o la genial locura de Phil Spector pero a su manera eran, como Pete, Roger, John y Keith, estrellas del rock. No se entiende la evolución de los Who que realizaban singles explosivos a aquellos que desarrollaron esa maravilla de rock-ópera que responde al nombre de "Tommy" sin estos dos pájaros. Pete y Kit estaban muy unidos, y su desencuentro acabó mal, muy mal, como bien explica Pete en su autobiografía y como supongo que veremos en este esperadísimo documento visual dirigido por James D Cooper, en él salen infinidad de famosos además claro está de los Who y Chris Stamp que pudo participar antes de dejar este mundo, también creo sale su hermano y actor Terence Stamp cosa que hace que me den muchas ganas de poder ver el documental, el punto de vista parece interesantísimo donde veremos como eran liberados de Shel Talmy, como se formaron los High Numbers, luego los Who, luego su viaje a las Américas, su ópera rock Tommy... sus desencuentros, el proyecto fallido de Lifehouse donde acaban por salir Stamp y Lambert después de una auditoria de Daltrey , etc, etc.... historia del ROCK, desde el punto de vista tan poco habitual de los managers. Barrunta imprescindible.

20 de Mayo, día sin música

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El Exile SH Magazine se solidariza lógicamente con el mundo de la música tras más de dos años de abusos fiscales injustificados y contra el ivazo cultural del 21% que decidió subir el actual Gobierno de Mariano Rajoy en septiembre del 2012. 

Ningún país de Europa tiene un IVA cultural tan elevado como el de España. En Francia un 5’5%, en Holanda y Bélgica un 6%, en Alemania un 7%, en Irlanda un 9%, en Italia un 10%, en Portugal un 13%,… Han descendido los espectadores, se han destruido miles de empleos en el sector. Las salas y locales donde se programa música tributan el 21% frente al 10% de los bares o cafeterías que no ofrecen música en directo. 

Según la plataforma convocante de “Un día sin música” la recaudación del Estado derivada del valor añadido subió en 13,3 millones pero los ingresos generados por el IRPF, impuestos de sociedades y Seguridad Social cayeron en 42,3 millones. Como afirmó Pascual Egea, presidente de la Asociación de Promotores Musicales, “la suma al final es una resta desoladora”. 

Desde el Exile SH Magazine invitamos a todo el mundo a firmar a través de Change.org (enlace pinchando aquí) la denuncia que pide al Ejecutivo una reducción del IVA con el fin de “favorecer el consumo y la reinversión de talento”.


Hoy 20 de mayo aquí apagamos la música  porque con un silencio sepulcral sabemos posicionarnos. 

 "Sin música la vida sería un error"
Friedrich Niestzsche (1844 – 1900) Filósofo alemán.

Ten Years After - Ten Years After (1967)

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Ten Years After se formó en 1965 en la ciudad de Nottingham, Inglaterra. El cuarteto lo formaban Alvin Lee (guitarra y voz), Chick Churchill (teclado), Leo Lyons (bajo) y Ric Lee (batería), y después de varios nombres iniciales, la formación como Ten Years After se mantuvo igual hasta la disolución del grupo. Entre sus integrantes destacaba el genial Alvin Lee, tristemente desaparecido hace 2 años en Marbella (España), un guitarrista impresionante con una técnica muy depurada, y una forma de concebir e interpretar blues muy personal, con unos toques jazzeros, que han creado escuela.
Desde mi punto de vista es un grupo infravalorado, y hablamos de una banda que actuó en Woodstock por ejemplo, pero quizás su aportación quedó diluida por el paso de los años, y sobre todo por grandes grupos que se los comieron en los 70, es decir, Kinks, Stones, Who, etc., pero nunca se debe olvidar sus grandes discos grabados y sus directos demoledores, donde la velocidad de la guitarra de Lee alcanzaba momentos supersónicos.
Este primer álbum homónimo lo grabaron en 1967 para Decca y se editó en uno de sus sellos subsidiarios Deram, y no se editó ningún single del mismo, lo que le impidió una acogida dentro de la escena blues británica, que estaba en pleno apogeo, además de que Cream estaban en todo lo alto y copaban esa parcela de manera egemónica. Curiosamente Ten Yaers After cosecharon más éxito en USA que en UK.
En este primer trabajo se alternan excepcionales versiones de blues con composiciones del propio Alvin Lee con alguna ayuda esporádica de Churchill, el teclista. Fue producido por Don Dudgeon y Mike Vernon.


Comienza a todo trapo el álbum con I want to know, versión de McLeod, donde asistimos atónitos desde el inicio a un desenfreno de rock y blues a partes iguales donde la guitarra de Alvin Lee corre libre y sin correas. Sigue el camino con otra versión de I can't keep from crying, sometimes de Al Kooper y sus Blues Project, con un ritmo pausado al inicio para luego desarrollar la melodía entre solos de guitarra, teclado insinuante y sección rítmica casi jazzística. Adventures of a Young organ es el tema compuesto a pachas por Lee y el teclista, para claro lucimiento de este último, una jam session instrumental donde todos los miembros del grupo tienen su momento de gloria con su sólo. Spoonful es la versión del clásico de Willie Dixon y francamente me entusiasma (la de Cream también me parece soberbia), tanto en la voz como en la guitarra de Alvin que están de cum laude, alcanzando varios momentos de climax a lo largo del minutaje. Losing the dogs es un tema compuesto por Alvin y Dudgeon, uno de los dos productores, bastante más rhythm and blues que sus predecesores y más en onda americana, sin dejar de ser un tema maravilloso de inicio a fin con un ritmo fantástico. Feel it for me, Love until I die y Don't want you woman son tres composiciones de Alvin Lee que forman una particular triada dentro del álbum, tres temas donde se puede apreciar su gran labor de compositor, en los que va del blues más oscuro, al rhythm and blues para acabar casi en el bluegrass con ese toque country. Help me acababa el discarro en cuestión, la segunda versión de Mr.Dixon, y está justificada, ya que ellos bebían de la esencia del blues negro del delta del Mississippi de arriba a abajo, brutal cover con sus subidas, bajadas, solos bestiales y la banda en un estado de forma espectacular.
En la edición que un servidor tiene remasterizada del año 2001 se incluyen 2 singles de aquel año con sus caras B, más dos temas inéditos antes no editados, todos temas compuestos por Alvin Lee, excepto el último que era una versión.

 
En resumen un disco imprescindible en un año muy productivo dentro de la música a nivel general, clave en el devenir de todo lo que vendría después. En el terreno bluesero, sin Cream y Tean Years After no se podría entender casi nada, pero en el caso del grupo que nos ocupa ellos tienen su propio espacio, por derecho propio.
 
Este texto fue escrito por mi en espacio My Kingdom for a Melody y ha sido adaptado para Exile Sh Magazine.
 
 
Os dejo con el tema Spoonful, interpretado en vivo en la televisión francesa en 1968.
 
 

 
 
 
Ten Years After - Ten Years After (1967): 9'5/10
 
1.I want to know/ 2.I can't keep for crying, sometimes/ 3. Adventures of a Young organ/ 4.Spoonful/ 5. Losing the dogs/ 6.Feel it for me/ 7.Love until I die/ 8.Don't want you woman/ 9.Help me