Genesis resumen 47 años en R-Kive

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Mañana sale a la venta "R-Kive", el triple CD con el que Genesis resume 47 años de historia en la música y que abarca 37 temas de material clásico del grupo y una selección de las carreras en solitario de sus miembros, es decir, Tony Banks, Phil Collins, Peter Gabriel, Steve Hackett y Mike Rutherford. El lanzamiento de "R-Kive" irá seguido en octubre por el documental "Genesis: Together and Apart", realizado y producido por la BBC, que ha conseguido que sus cinco miembros se junten de nuevo, al menos para esa película y la fotografía promocional.

CD1:
01 – The Knife/02 – The Musical Box/03 – Supper’s Ready/04 – The Cinema Show/05 – I Know What I Like (In Your Wardrobe)/06 – The Lamb Lies Down On Broadway/07 – Back In N.Y.C/08 – Carpet Crawlers/09 – Ace Of Wands (Steve Hackett)
CD2:
01 – Ripples/02 – Afterglow/03 – Solsbury Hill/04 – Follow You Follow Me/05 – For A While/06 – Every Day/07 – Biko/08 – Turn It On Again/09 – In The Air Tonight/10 – Abacab/11 – Mama/12 – That’s All/13 – Easy Lover/14 – Silent Running (On Dangerous Ground)
CD3:
01 – Invisible Touch/02 – Land Of Confusion/03 – Tonight Tonight Tonight/04 – The Living Years/05 – Red Day On Blue Street/06 – I Can’t Dance/07 – No Son Of Mine/08 – Hold On My Heart/09 – Over My Shoulder/10 – Calling All Stations/11 – Signal To Noise/12 – Wake Up Call/13 – Nomads/14 – Siren

Nick Cave vuelve a Barcelona y Madrid

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Nick Cave volverá a visitarnos en la primavera del 2015 al incluir a Barcelona y Madrid en su futura gira Europea. El 21 de Mayo lo hará en el Fórum de BCN y al día siguiente en el Palacio de los deportes Madrileño. Cave presentará un setlist basado en su amplio catálogo, incluyendo una selección de temas de Push The Sky Away, y lo hará junto a las malas semillas: Warren Ellis (guitarra, violín, mandolina y loops), Martyn Casey (bajo), Thomas Wydler (batería) y Barry Adamson (teclados y vibráfono). Dice el propio Cave que presentará un "espectáculo único, algo especial y fuera de lo común". Ya hay ganas inmensas de ver a uno de los grandes, las entradas se pondrán a la venta a partir de 72€ en Barcelona y 74€ en Madrid este viernes 3 de octubre en los puntos de venta habituales y en la web del promotor, Doctor Music.

David Bowie - The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972)

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Año 1972, David Bowie edita El ascenso y la caída de Ziggy Stardust y las Arañas de Marte, un disco que es icono del glam-rock, y probablemente y sin temor a equivocarme, uno de los mejores discos de la historia, y porqué no decirlo, de la propia carrera del artista en cuestión. En esa mítica formación que le acompañaba, estaba compuesta por Mick Ronson (guitarra, piano y coros), Trevor Bolder (bajo) y Mick Woodmansey (batería).
El álbum es conceptual y narra la historia de Ziggy Stardust, un extraterrestre bisexual de imagen andrógina que se convierte en estrella del rock, en el que Bowie quiso combinar ciencia ficción y el teatro japonés kabuki. Este personaje fue el primer alter ego de su carrera, al que luego sucederían Aladdin Sane y el Duque Blanco.
Bowie en esa época desfasaba, consumía drogas... pero componía como los ángeles, de hecho este disco a día de hoy, te lo vuelves a poner y es una delicia compositiva enorme, desde el primer hasta el último tema.
 




Un disco que empieza con Five years, con ese piano constante, acompasado por las baquetas de la batería y esa voz maravillosa para que luego desarrolle la melodía tiene pocos rivales. Sigue con Soul love que te embelesa, de esas melodías atrayentes como una dulce fragancia o una mujer bella, y sus tremendos y gigantes cambios de ritmo que te elevan a la estratosfera. Moonage daydream es un temarraco que te deja boca abajo con ese mítico punteo de Mick Ronson, y la manera de cantar del genio, una canción hecha para desparramar en directo y para el lucimiento personal de Mick. En el cuarto corte encontramos Starman, que posiblemente, decidme si me equivoco, pero, es un tema perfecto, es que no se puede hacer mejor, lo tiene todo, melodía, estribillo, voz... en fin, tiene que ser la leche componer un tema así y no decir que eres el mejor. It ain't easy acababa la primera cara (la única no compuesta por Bowie) esa versión de Ron Davies, un músico americano de blues.





Lady Stardust  con su melodía pegadiza abre el segundo acto y ese piano con voz de Bowie que estremece. Star y su piano saltarín son inconfundibles, además de esos coros de maravilla. Hang on to yourself volviendo al rock es una pasada, con un ritmo certero de guitarras acústicas y eléctricas que te dejan siempre contento. A partir de aquí, el final del álbum cierra con 3 joyas de calado, como Ziggy Stardust y su mítico riff, una de esas canciones que debes tener si o si en tu cabeza por los siglos de los siglos, con sus jadeos, sus cambios de ritmo y sus guitarras constantemente sonando ardientes, además de ese estribillo mítico. Suffragette citty es un tema de rock and roll clásico, de los que para mi más ha ganado con el paso de los años, rápido, urgente y muy bien rematado. y Rock 'n' roll suicide, es un bombazo de tema para acabar el disco, con la guitarra de 12 cuerdas del genio al principio, para que se introduzca la letra, siga el increscendo, para que entren batería, bajo y guitarras, y como no, los vientos maravillosos... para que la obra acabe por todo lo alto... Wonderful!!!!



 
Si hay alguna persona que a día de hoy no haya oído esta obra maestra de la historia de la música, por favor que le ponga remedio a la velocidad de ya, este disco hay que tenerlo, oírlo, disfrutarlo, machacarlo y seguir aprendiendo... porque ya no se compone así.
Un servidor dispone de la edición 30 aniversario con un cd extra delicioso y la del 40 aniversario, en cuyo vinilo viene un DVD extra. Ambas muy recomendables.
 
Os dejo con Five Years interpretado en 1972 en directo en la BBC, sobran las palabras.

 

 
 
 
 
David Bowie - The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars (1972): 10/10
 
 
1.Five years/ 2.Soul love/ 3.Moonage daydream/ 4.Starman/ 5.It ain't easy/ 6.Lady Stardust/ 7.Star/ 8.Hang on to yourself/ 9.Ziggy Stardust/ 10.Suffragette city/ 11.Rock 'n' roll suicide

Bruce Springsteen - Born to Run: 30th Anniversary Edition (2005)

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Después de explayarme en la reseña anterior con las canciones de Born To Run tocaba entrar al trapo con esta 30th Anniversary Edition que se editó hace casi diez años. Pero antes de entrar en una hipérbole de razonamientos personales y recalentamientos sobre la, a veces, vacuidad de las ediciones deluxe, legacy, aniversary...etc. Os digo de entrada que este box-set hay que tenerlo, eso lo primero, es un crimen no hacerlo y más ahora que vale menos de la mitad del precio inicial. Admitamos que nos están sacando los cuartos a chorro, también, pues respecto a la versión del audio de Born To Run, pués oigan, a mi ya me sonaba fenomenal hace bastantes años, mejor en vinilo, pero vamos a aceptar la excusa por los bonus que se trae.

Esta edición 30 aniversario tiene a favor unas cuantas cosas. Por ejemplo, el famoso concierto en el Hammersmith Odeon principalmente, aquel en el que Mike Appel forró Londres de carteles diciendo aquella famosa frase que tanto cabreó al Boss: "Finalmente Londres está preparado para Bruce Springsteen". Documento visual que no tiene precio, la banda está apoteósica, las interpretaciones suenan grandiosas, y además el repertorio no se limita a Born To Run, interpretan algunas del cancionero de sus dos primeros discos, si alguien duda de si había o no magia en la noche solo tiene que ver y escuchar la catarsis de Spirit In The Night, la desgarradora Lost In The Flood, la grandeza instrumental desplegada en Kitty's Back con intro del Moondance de Van Morrison, o el fantástico homenaje al sonido mítico de una ciudad en Detroit Medley, por poner unos ejemplos. Y no es de diez porque no mete ni New York City Serenade, ni Incident In 57th Street, maldita la gracia. Aún así el repertorio es infranqueable y con tan solo tres discos editados hasta esa fecha. Este concierto también fue editado por separado en cd, pero sería como tener The Last Waltz sólo en audio, estas cosas hay que disfrutarlas con todos sentidos posibles.


Segundo punto a favor es el documental Wings for Wheels: The Making Of Born To Run, trabajado con minuciosidad y con las intervenciones de todos sus protagonistas, importante la presencia de David Sancious, también Mike Appel en tono conciliador con el propio Springsteen y viceversa, no faltan todo el clan de los streeters, mucha información, de donde mayormente he sacado algunos de los datos de la reseña de Born To Run, transparencia ante todo, aunque se deja el tema del puñetazo que Vini López le propino al tirano de Steve Appel, hermanísimo del manager, y que supuso la expulsión de la banda, cosas de la corrección pero aceptamos barco. Y ojo, este rockumental trae consigo una de las joyas de la corona, un bonus documento visual único grabado en directo en 1973 en el Ahmanson Theater de L.A., entonces sí, con Viny López y David Sancious, son solo tres canciones, Spirit In The Night, con un Springsteen más estático de lo habitual sentado al piano, la canción Wild Billy's Circus Story más fluida que en album, y con la que se entiende aquello de nuevo Dylan, y la inédita Thundercrack que suena apoteósica. 

En contra: El texto del libreto está sacado del libro Songs, narración en primera persona del propio Springsteen, pero que tratándose de una edición aniversario hubiera estado bien algo más, hasta la edición del coleccionable que El País editó trae más información, lo digo por si lo véis algún día en un rastrillo para que lo compréis sin dudar aunque la portada elegida rechine mayormente. El libreto fotográfico está bien a secas, muchas fotos inéditas que nunca había visto, aunque podrían haber incluido más postales de las sesiones fotográficas de Eric Meola, y además haber aprovechado el formato box-set para ampliar las fotos. Por último y punto a criticar por encima de todos, es la falta del cd correspondiente de tomas alternativas y canciones inéditas, un fallo que parece responder más a una futura reedición y consiguiente sangrado a los fans ¿en 2015? Si aún queda mundo... así será. 

Para quien no pueda esperar, para esto también estoy aquí, los mejores bootlegs de outtakes de estas sesiones son War and Roses y Born in the Studio. Ambas también fáciles de encontrar digitalmente, en formato físico ya saben, prohibitivo. Ya sabéis, ponedle un par de alas a vuestro vehículo.

Bruce Springsteen & The E Street Band - Hammersmith Odeon, London '75 (2005) 9/10
1.- Thunder Road / 2.- Tenth Avenue Freeze Out / 3.- Spirit In The Night / 4.- Lost In The Flood / 5.- She's The One / 6.- Born To Run / 7.- The E Street Shuffle / 8.- It's Hard To Be  A Saint In The City / 9.- Backstreets / 10.- Kitty's Back / 11.- Jungleland / 12.- Rosalita (Come Out Tonight) / 13.- Detroit Medley / 14.- For You / 15.- Quarter To Three


Wings for Wheels: The Making Of Born To Run (2005), por Thom Zimny 7/10
Bonus Live At The Ahmanson Theater, L.A. 1973: 1.- Spirit In The Night / 2.- Wild Billy's Circus Story / 3.- Thundercrack.

Bruce Springsteen - Born To Run (1975)

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"Con Born To Run establecí una serie de valores. Una serie de ideas intangibles como la fe y la esperanza, la creencia en la amistad y un día mejor. Pero no conoces el valor de esas ideas hasta que las pones a prueba. Me pasaron tantas cosas de golpe que me tuve que concentrar en mi música y no hacer caso a la prensa y el juicio con mi manager. Siempre creí que si la música era buena, conseguiría sobrevivir. Pero si me salía mal, sería el fin de todo." Bruce Springsteen 1984, People Magazine.

Quien me conozca un mínimo sabrá de sobra que Bruce Springsteen supone para mí algo más que uno de mis artistas favoritos, su música ha sido lo suficientemente importante como para verle en determinados momentos como a un padre adoptivo. Con los años entendí que no era yo tan especial como creía, más bien su música siempre tuvo la facultad inspiradora y tan familiar que tanto significó para tantos jóvenes como yo. Ahora soy más como él, un padre que quiere ser igual de inspirador para su hijo, cosa que no quita que le continúe viendo con la misma familiaridad, toda la vida se lo agradeceré y nunca le perderé el respeto. Ya sé que son esas cosas que pensamos los locos que no podemos vivir sin música, pero es así y cuando paso las páginas de este album de fotos familiar surgen instantáneas que reviven ese sentimiento paterno-filial. Hace unos días fue su aniversario, y yo que no soy muy dado a vivir pegado al calendario a la espera del panegírico de turno, si que siento la necesidad año tras año de escribirle una carta, un agradecimiento, un algo. Born To Run es una de esas instantáneas del album de fotos, y éste mi agredecimiento.

Aún conservo la edición española en vinilo que lleva la inscripción "no.uno en usa" debajo del mástil de la fender de Bruce, esta modificación impresa en la portada original podría significar un gran agravio para el coleccionista medio, pero lo compensaban unas traducciones a cargo de Diego A. Manrique (genuflexión) que durante muchos años fueron mi biblia y el complemento perfecto que me ayudó a descifrar todo un mundo, un escaparate donde la escapada era factible, la vida asomaba en constante movimiento ante mis ojos como una huida hacia adelante y donde volver la vista atrás podía significar el hundimiento, unas imágenes tan reales que desde el primer verso cuando se cierra la verja de golpe, no solo a Mary, a quien escuchaba se le ofrece también una nueva oportunidad. Ese golpe de verja aún resuena como un fuerte latido, otro camino posible, es romper con todo lo establecido y tomado como correcto, y que seguramente no lo es tanto como creímos, el precio a pagar podría llegar a ser alto pero a la vez sencillo de materializar. Como dice Springsteen se trata de poner a prueba todos esos valores que recogimos por el camino, la fe, la dignidad, el amor, la amistad, llevarlo todo al límite, saber si son verdad, si existen o simplemente es otra de las patrañas que nos enseñaron en la escuela de manera mecánica para no salirnos del rebaño, y bien sabéis que cuando uno se encuentra o ha encontrado así, solo, en algún momento ante las encrucijadas que la vida nos guarda, esos valores deben ser más que transparentes allá donde se reflejen, aunque eso pueda significar la soledad, o en el mejor de los casos la amistad y el amor verdadero.

Yo sé que habréis leído en infinidad de ocasiones que Born To Run rezuma juventud y que está impregnado del calentón del momento, pero no se trata sólo de ser joven, se trata de recuperar la ilusión y la dignidad de la propia vida, cada cual a su ritmo, algunos tardan en despertar, otros quedaron en el intento, estamos los que no paramos de correr y también están los que obnubilados por el miedo ni tan siquiera lo intentan. En el caso de Springsteen su ritmo se aceleró el mismo año que mi madre me arrojó al mundo. ¿Cosas del destino? no creo, pero hay días que me gusta creer que hay magia en la noche.


Vale que en determinados momentos las dificultades a veces parecen insalvables. Imaginad. Una joven promesa, aclamado nuevo Dylan pero con dos fracasos comerciales en su haber, con su máximo apoyo en la discográfica, Clives Davis, en la puta calle, por si fuera poco después de séis meses grabando una sola canción, su banda empieza a desintegrarse, fue un duro golpe perder a David Sancious y a Ernest Carter porque fue como perder el toque jazzy que tanto gustaba a la crítica. Y la compañía que miraba de reojo a la futura promesa del r'n'r por no serlo tanto en la gráfica de beneficios, se acercaba el momento de cortar el grifo. Pero la joven promesa siguió adelante con la determinación de alcanzar su meta y no rendirse jamás, y es que a veces parece que cuando haces las cosas con convencimiento y pasión, los engranajes giran a tu favor, podéis llamarlo magia, puede decirse "currarselo" mejor, o como queráis, por suerte Bruce tenía un manager que además de tener pocos escrúpulos creía en él ciegamente, en él y en los ingresos que podía generarle, consiguió con una ingeniosa argucia hacer sonar la canción por las radios forzando al sello a renovar el contrato de su ahijado, ya sabéis que por aquel entonces la autoedición era ciencia ficción y tener contrato era primordial si querías llegar a alguna parte. Mike Appel era sagaz, también en poco tiempo facilitó los dos recambios para la banda, una pequeña ovación merecería Mike Appel porque puede que sin él, Springsteen habría quedado sin la posibilidad de crecer como lo hizo.

Y llegó Max Weinberg que no tenía la misma técnica que su predecesor, es más, nunca pudo reproducir su parte de batería en Born To Run en los directos, pero tenía arrojo y la precisión de un metrónomo, junto a Garry Tallent formaban una sección rítmica perfecta para llevar a cabo la contención necesaria que Bruce Springsteen andaba buscando. En cambio Roy Bittan dió un carácter cinematográfico al sonido, sus arreglos y más concretamente las introducciones te meten en una especie de duerme-vela, como una nana, dotó de una mayor complejidad y profundidad al desarrollo de aquellas historias, a mi entender en sus manos nace gran parte del carácter del disco, junto a Clarence Clemons por supuesto, que paseó su saxo noctámbulo por la jungla de asfalto, pintando la noche y dando luz a las farolas de los callejones. El piano y el saxo. El corazón y el alma. Si Bittan era la liturgia, Clarence la religión. No olvidemos a Steve Van Zandt que puso el sello Stax a los arreglos de viento de los hermanos Brecker, un contrapeso terrenal al misticismo de tal epopeya urbana. Y Landau que además de la reseña de marras llevó a la banda a la Record Plant más preparada técnicamente, e indujo a Bruce para que sus canciones sonaran más claras y simples, surgió la complicidad y en aquel momento Bruce empezó a depositar su confianza en él, hasta el día de hoy. 


Bruce descubrió la verdadera grandeza del rock'n'roll en las noches que pasaba en su casa de Long Branch, poco a poco fue dejando los días de blues progresivo atrás sumergiéndose cada noche en sus discos de Roy Orbison, los Beach Boys, las Ronettes y todos aquellos grupos de los 60 a los que nunca había prestado demasiada atención. El sonido de los pioneros formaron la idea en su cabeza de hacer el disco de rock'n'roll definitivo. Intercambió los carácteres pintorescos y locales de Asbury Park por personajes más universales que podrían ser de cualquier sitio, vecinos tuyos, yo, tu mismo, partió su carrera en dos con un repertorio insuperable.

La apertura es antológica, Thunder Road es la puerta de entrada, la invitación a huir de la soledad, una declaración de intenciones que sin que te des cuenta te mete en la historia y te hace partícipe de ella, es romanticismo exacerbado tan necesario para los días que corren. 

Tenth Avenue Freeze Out es la celebración de la amistad en toda su gloria, festiva y Stax, esta tonada puede escucharse en la mirada de complicidad que pilló Eric Meola en la portada, grandiosa.

Night es la escapada a corto plazo que te ofrece la noche, el alivio más directo que pueda encontrar un alma cuando huye de la dura jornada diaria, es rítmica, tensa y vivaz, ansiosa, suena a viernes cinco minutos antes de salir del curro, a esa sonrisa pícara y paranoica por saber que aunque mañana volverás al tajo, queda toda la noche por delante.  

Backstreets es sangrante y realista, es el contrapunto oscuro a la consigna positiva de Born To Run, la lucha diaria contra la resignación de la vida en los callejones, y la heroicidad empañada de cruda realidad donde sólo la amistad verdadera puede resultar decisiva para no caer al abismo. 

La cara B abre con la canción que salvó su carrera, Born To Run es el espítiru del disco, el empujón violento y visceral necesario para dar el primer paso sin mirar atrás, su sonido es el de una locomotora apunto de descarrilar, me es imposible escucharla sin tener que contener mi pie del acelerador.

Con el mismo feeling rítmico del Mona de Bo Didley, She's The One nos trae la lujuría carnal, el amor se vive en el filo de la ruptura y se consuma en un polvo intenso y apasionado.

Y Meeting Across the River tiene una de las intros más hermosas del disco, los arreglos convierten esta historia de perdedores y trapicheos en los bajos fondos en una fábula mágica donde estos protagonistas al borde de la indigencia nunca mueren, simplemente se desvanecen en la oscuridad del callejón, mágica.

Cierra  Jungleland, buf, la jungla es monumental, afirmo sin miedo que pocos discos hay en el rock que terminen tan arriba, y el momento clave donde Clarence fue capaz de contener en su solo toda clase de emociones, soledad, amistad, fe, resistencia, nostálgia, esperanza, esa intensidad que puede llegar a significar la salvación para quien perdió la fe en un mañana, consiguie que las ruedas se conviertan en alas y sus tonadas en el alma de cada canción, aquí Clarence Clemons nos dejó partes de si mismo en cada nota, don't forget Clarence, este solo es el momento más mágico de todo el disco, el que cierra el círculo mirando al horizonte rojizo a punto de amanecer, un final en la cima de tal antológica epopeya de rock'n'roll.

Estas canciones tienen vida propia, cada una por separado y al mismo tiempo en su conjunto interactúan y dialogan unas con otras, los personajes podrían ser todos el mismo, escapadas aparentemente físicas pero que realmente plantéan huídas existenciales y siempre hacia adelante, ahora escucho Born to Run, y oh, gloria bendita! teniéndolo todo en contra... ¿Como lo hizo? Todo es posible si lo haces con pasión y determinación, una afirmación a tener en cuenta en estos tiempos convulsos, es necesario no dejarse amedrentar, y preciso no perder nunca el empuje que esta obra magna del rock'n'roll tiene impresa en cada verso. Un 10.

Por Chals

  
Bruce Springsteen - Born To Run (1975) 10/10
Cara A: 1.- Thunder Road / 2.- Tenth Avenue Freeze Out / 3.- Night / 4.- Backstreets // Cara B: 1.- Born To Run / 2.- She's The One / 3.- Meeting Across the River / 4.- Jungleland



el plano siempre abierto en modo gatefold
grande Eric Meola

Neil Young - Tonight Is The Night (1975)

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Verdades con Tequila

¿Habéis estado alguna vez muy borrachos? Seguro que si. Esa sensación tan eufórica que desprende de ti verdades como templos para después convertirse todo en un sudor frio que acaba en arrepentimiento en forma de vómito.
Tonight is the Night es así de incómodo, por eso sobre todo, si estás sobrio, Tonight is The Night se debe sentir en las entrañas y se sufre, no es algo del todo amable, no es Harvest Moon.

La rabia por alguien al que no vas a verle nunca más, ese desfase que no es normal, una forma de tocar tan four in the morning como la de Blonde on Blonde pero regada de tequila y cocaina, el sonido de las meadas en el muro de la calle porque nadie aguanta una vejiga tan llena, los ruidos de los tumbos y traspiés, la pérdida total del equilibrio y la necesidad de un hombro donde apoyarse. Todo eso y más cosas incofesables es Tonight is the Night.

Es esa noche donde vas a muerte porque quieres quitarte a todos tus fantasmas de las espaldas, porque deseas celebrar los amigos ausentes  y, al final, acabas perdiendo los que te quedan porque te pasas cuatro pueblos con la botella y las drogas.

La canción que le da título, en su simpleza es una obra maestra porque como Cold Turkey de Lennon ilustra a la perfección ese escalofrío de tirarse por una cuesta sin frenos, que sea lo que Dios quiera, carpe diem blues , el momento en que dice my spine es de parálisis permanente, esta noche es la noche. Un piano de bar de mala muerte domina todo el disco y la steel de botiquín, para curar heridas. En el country la steel nació para aplacar sufrimiento, sin ella sería una música demasiado ruda. La steel representa a la perfección el globazo que tienen todos los allí congregados.

Speakin´Out es vulnerable, canta Shaley en el límite de sus agudos, rompiéndose a cachos, maltratándose la garganta y la banda está como en el Hard Rain (discos gemelos) controlando los silencios, las caídas al vacío, las lágrimas al suelo y los viejos recuerdos embadurnados en alcohol. I´ve been a searcher, I´ve been a fool...
Y la falta de un compás claro, el ritmo desacelerado marea, quieres meterte los dedos en la garganta porque esto hay que echarlo todo fuera sooner or later, hasta la última gota.

El caballo loco cabalga desbocado en World on a String como sólo sabe hacerlo él, sonido de caja y un poco de platillo, a piñón, el mundo pendiente de un hilo, otro buen título.
Si la tristeza o el corte de digestión tienen una nana o manzanilla donde después reconfortarse, esa es Borrowed Tune, que partiendo de los acordes prestados de Lady Jane de los Stones nos trae al Shakey más Winnie The Pooh y una armónica que te haces trizas el corazón. Neil al piano es un artista ya completo, no le hace falta más que llorar como lo hace durante todo este purgatorio.

Pero como el arrepentimiento dura la recuperación de la resaca, vuelves al bar de la mano de la esplendorosa Come on Baby Let´s go Downtown: vamos al centro, a beber muchachos, a volver a caer en la misma piedra. Pura actitud Crazy. Canciones de borrachos y riffs simples pero memorables, un perfecto subtítulo para Tonight is the Night.

Y como casi todo el disco es una de cal y otra de arena, una de euforia, otra de arrepentimiento,  llegando otro momento cumbre como Mellow My Mind. Cuando dice ese railroad traaaackkk, Ain´t got nothing que no conoce de edición sino de emoción y exposición, casi podría toser, le da igual, las cosas son como son, estamos como una cuba, asqueados, echando de menos a nuestros mártires de la carretera y esto lo vamos a grabar, o lo tomas o lo dejas. Se oyen los ruidos tintineantes de las botellas de José Cuervo chocando por el estudio.

Otro country vals clásico de repertorio, Roll another Number (for the Road) representa de nuevo, en este eterno ying-yang, la fase de la exaltación de la amistad (esa en la que para ilustrarla Shakey es el rey)
Ahora veo todo lo que mis Lobos Enamorados (The Jayhawks) han escuchado esta jodida (fucked) masterpiece, tratado del tirarlo toda por la borda ( gemelo de Hard Rain, repito) Bellísima canción.

Alburquerque tiene el sonido fronterizo, de desierto y mucha poesía eléctrica que es lo que él es, un poeta o bueno unos poetas porque los Crazy son fundamentales para formar ese enjambre cuya miel nos gusta a todos por ser de jalea real. Además Ben Keith que era Dios y que cuando se juntaba con los Crazy ya era el puto Cielo y en este disco Ben está GIGANTE, casi está pensado para su lucimiento y es él quien lleva el guión, quien compensa toda la debacle.

Los acordes de banjo de los dos minutos de New Mama son escalofriantes y el piano de Nils Lofgren  demasiado evocador, qué gran músico es el pequeño guitarrista. Lookout Joe con Jack Nitzsche pululando a las teclas sigue la tónica de rock and roll ala Exile, una experiencia de la que hay que salir vivo aunque tuvo que ser realmente difícil, estaban en el medio de ninguna parte. Look out Joe, old times were good times.

Antes del reprise de la que le da el título viene una de las que un servidor votó como mejores canciones del canadiense ranchero, Tired Eyes y es que es una de las cosas más bellas que jamás ha grabado, ese monólogo de amigo vendo-consejos pero para mi no tengo. Es un momento tan intimo que duele y eso lo han conseguido muy pocos, por eso él está entre los más grandes, en otra liga.Tell me more, tell me more...quieres decirle para que no acabe esta maravilla y apoyas tus codos en la barra del bar, toda pegajosa y lloras porque él no abre sus ojos cansados y te reconoces humano.

La esencia honda de Neil Young la encontraras en Tonight is the Night porque borracho, encocado hasta las cejas se dicen muchas verdades que luego hay que pagarlas con sufrimiento y esta joya es un tratado de que pese a todo, pese al desatre, siempre debes levantar la copa rota y brindar, porque estamos vivos y podemos disfrutar de actos de generosidad plena como Tonight is The Night.

Tan imprescindible como cualquiera de sus discos de los setenta, no me hagáis elegir entre ellos, os lo ruego, sería un detalle tan feo, Neil Young es la vida en fases y yo me quedo con todas ellas,  aunque como ésta, se sufran.

Por Joserra

Esta entrada se publicó en 2012 en rockandrodri land pero ha sido pulida para el Exile.

Neil Young - Tonight Is The Night (1975)
10-10

1.Tonight's The Night /2.Speakin' Out/ 3.World On A String/4.Borrowed Tune/5.Come On Baby Let's Go Downtown/6-Mellow My Mind /7.Roll Another Number (For The Road)/8.Albuquerque/9.New Mama/10.Lookout Joe /11.Tired Eyes /12.Tonight's The Night

Dean Wareham - Dean Wareham (2014)

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DEAN WAREHAM - (2014) Dean Wareham

Asumo con dignidad que calificar al neoyorkino DEAN WAREHAM (neozelandés de nacimiento para mayores señas) como uno de los artistas más interesantes de los últimos veinticinco años de la historia del rock puede dar pie a pensar que el que suscribe es un bicho raro, cosa que no voy a negar, aunque todo sea dicho, no creo que sea el único que opine de este modo. Y es que aquí uno siempre tuvo en un altar y fue muy fan, a mucha honra, de Galaxie 500, con aquella gloriosa trilogía cósmica entre 1988 y 1991, y de Luna, especialmente de sus primeros discos entre el 92 y 95, dos grupos de culto que curiosamente en los últimos años, gracias al boom de Internet, han obtenido un mayor y, por qué no decirlo, justo reconocimiento. 

DEAN WAREHAM - (2014) Dean Wareham
La cosa no quedó ahí para el ínclito de Dean. Otros proyectos como Cagney and Lacee con Claudia Silver en el 97 o el duo Dean & Britta, tras el final de Luna, serviría de ensamble artístico junto a su esposa Britta Philips a lo largo de la primera década del S.XXI. 

A todo ello vino a sumarse en el pasado 2013 un MiniLp titulado “Emancipated hearts” que, en cierto modo, sin tratar de ser un producto pretencioso, vino a decir que aquí estaba DEAN WAREHAM, en solitario, vivo y coleando, con nuevas aspiraciones, propósitos y planes a sus espaldas.

Y llegamos al presente 2014, y con él un álbum homónimo donde deja bien demostrado el permanente estado de creatividad de esta auténtica institución del pop-rock alternativo. He de declarar sinceramente que con esa injusta tendencia a infravalorar inicialmente aquellos artistas del rock que llevan mucho tiempo en la materia (me autoflagelaré si es preciso algún día), no esperaba que me entusiasmara mucho "Dean Wareham". Error, y de justicia es decirlo. Este disco es una gozada de cabo a rabo, y además apunta fuerte para estar entre lo más selecto del año en curso. Qué buen sabor de boca deja, como la sensación a flúor que se siente después de comer al lavarse los dientes. Es de esos artefactos musicales por los que no entran ganas de dejarlos reposar sino más bien de volverlo a escuchar, como una necesidad vital, una y otra vez más, de forma cíclica. 

DEAN WAREHAM - (2014) Dean Wareham
No se trata de un álbum extenso, ni siquiera en minutaje. Posee nueve cortes donde la morralla brilla por su ausencia y donde ha contado con la producción de Jim James, el líder de My Morning Jacket, cosa que se nota en algunos matices cercanos al country rock americano o en efectos repletos de calidez sonora. También en la parte instrumental y en los arreglos vueve a acompañar su mujer Bretta. Pero lo que destaca por encima de todo es ese distintivo de Mr.Wareham que lo hace tan atractivo y auténtico, hablamos por supuesto de unas bellísimas melodías con un poso melancólico, con un sosegado ritmo de la guitarra y con una voz que en más de una ocasión parece que vaya a resquebrajarse o a emitir un desacertado gorgorito. Una vez más, y van demasiadas, suena moderno, vanguardista como pocos.

Abre el disco un temazo que nos pone en guardia, "The dancer disappears", en la que a mi gusto mejora con creces muchas de las actuales propuestas de caracter neopsicodélico sin dejar de lado ciertas connotaciones del pop o del country. Por su parte "Beat the devil" es de un preciosismo exagerado, donde la solera y el sedimento del mejor Dylan setentero proporcionan un nuevo sentido innovador a un pop-folk de tonalidades sixties. Y si hablamos de "Heartless people" estamos ante una caricia cósmica que se aproxima a la grandeza de un clásico como Nick Drake.

Después, con "My eyes are blue" o con "Holding pattern" nos acercamos a los parámetros más "lunáticos" mientras que una balada como "Love is not a roof against, the rain" posee una entrañable ternura especial y espacial.

El trío de cortes con el que finaliza el disco es de ensueño. "I can only give my all", la más enérgica, con un in crescendo vertiginoso de intensidad sonora."Babes in the wood" me parece la que más se acerca del disco a las virtudes "galácticas" de los primeros tiempos, con su velvetismo elegante, atemporal y renovador, ese que tanto los singularizaba y distinguía. Todo acaba con la joya de la corona, un broche de oro, unos suspiros en forma de coros, unas atmósferas hipnóticas y allá que va "Happy & free", megatemazo de orfebrería sideral como gran colofón de este magnífico trabajo, ese que guarda otra vez más en la trayectoria de Dean Wareham el secreto y las claves de la herencia de Lou Reed y su Velvet o de Tom Verlaine y su Television.

     Escrito por Johnny JJ y publicado originalmente en el siguiente enlace del Espacio Woodyjaggeriano

DEAN WAREHAM - (2014) Dean Wareham
Dean Wareham - Dean Wareham (2014) - 9'2/10

1. The Dancer Disappears / 2. Beat the Devil / 3. Heartless People / 4. My Eyes Are Blue / 5. Love Is Not a Roof Against the Rain / 6. Holding Pattern / 7. I Can Only Give My All / 8. Babes in the Wood / 9. Happy & Free

"Be Lucky", The Who vuelven por sus 50

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El nuevo y flamante single de The Who ya se ha dejado escuchar, no suena nada mal para unos abueletes que preferían morir antes de hacerse viejos. Es el primer nuevo material desde hace 8 años, más o menos desde el notabilísimo "Endless Wire". Este nuevo single sirve para conmemorar los 50 años de banda y dar el pistoletazo de salida para el nuevo recopilatorio "Who Hits 50". Pete Townshend y Roger Daltrey la han grabado este verano con el productor Dave Eringa y los miembros de su banda de directo Zak Starkey (batería) y Pino Palladino (bajo), y el ex Style Council Micl Talbot (teclados). Los beneficios de ‘Be Lucky’ irán destinados a la fundación Teen Cancer America, creada en 2011 por Daltrey y Townshend.

John Hiatt - Terms of my surrender (2014)

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Me declaro culpable de todos los cargos. Podría declarar enajenación mental transitoria debido a un trauma del pasado pero no lo haré porque merezco lo peor. Guillotina, horca, flagelación, empalamiento, gota malaya, cuna de Judas, tormento de la rata... nada de todo esto sería suficiente pues mi pecado es atroz e incomprensible. Gustándome lo que me gusta, apasionado que es uno por la música, últimamente por la americana de los grandes y nunca, de verdad, nunca he profundizado en la carrera de John Hiatt. Lo siento, ahora comprendéis mi desasosiego, mi quemazón interno.... Con más de 20 discos a sus espaldas, más de media docena de cinco estrellas, millones de recomendaciones y de temas que me encantan nunca me he decidido a repasar su obra, siempre le he ninguneado y la verdad es que me arrepiento. Nunca es tarde se dice, pero puede que sí lo sea o no. Lejos queda como disfruté con "Bring the family" e incluso con "The Tiki Bar is Open", dos excepciones que a pesar de encandilarme no encendieron la mecha para devorar la impresionante obra del señor Hiatt. Y mirar por donde, que después de todos esos discos, de tantos años y tantas canciones, caigo yo rendido a los pies de este genio con su último trabajo, con el maravilloso "Terms of my surrender" y pienso que seré perdonado o qué seré juzgado con benevolencia, que no vagaré por el limbo ni condenado a las torturas más crueles y sádicas, antes tendré por eso que pactar, que negociar los términos de mi rendición, será el momento de redescubrir a un grande, a una figura genial que siempre pensé que estaba en segundo plano pero estaba muy equivocado. Hiatt es muy grande, ahora lo sé, gracias a su último disco, a los dos que conocía, y a esa joya de 1983, ese "Riding with the King" que me ha dejado de pasta boniato. Hiatt nos recuerda una vez más que la arruga es bella.


Si algo caracteriza a este disco además de la clase y la bella arruga es sin duda esa voz tan cruda y áspera, tan llena de sabiduría y buen oficio, tan sobrada de calidad, tan sabia y tan verdadera. Hiatt con su vigésimo sexto disco de estudio da una lección más de sobradez absoluta, una auténtica lección para los jovenzuelos y no tanto que se empeñan en rizar el rizo cuando al final, como siempre, lo que importa son las canciones, las buenas composiciones cantadas con alma y sentimiento, y de esas en este disco hay unas cuantas. Desde el primer susurro de "Long time coming" y la posterior entrada de la guitarra uno sabe a la perfección que este disco le calará hasta los mimísimos huesos, luego, lo de la voz de Hiatt es de verdaderos pelos de punta. Temazo absoluto, bello, sincero e inspiradísimo... ya le gustaría al Boss hacer media canción como esta. El espíritu de John Lee Hooker, del viejo blues, aparece en "Face of God" para decirnos que Dios es el diablo hasta que lo miras a los ojos. Increíble blues. La delicatessen "Marlene" me desarma y da paso a uno de mis temas favoritos del disco, esa canción que suena a Steve Earle o Richard Thompson que ni os cuento, esa "Wind don't have to hurry" es acojonante. Y luego, llegamos a la maravillosa "Nobody knew his name", que es otra de mis predilectas, temazo, temazo, temazo.... La que no puedo quitarme de la cabeza es "Baby's gonna kick", rock americano como tiene que ser el rock americano. Lección magistral. Esta primera mitad del disco es de sobresaliente, luego en la segunda aunque en mi opinión baja un peldañito encontramos algunas de las mejores composiciones del disco. "Nothing I love" y "Terms of my surrender" son tremendas, blues a la antigua usanza, tristones pero esperanzadores, el que da nombre al disco es realmente demoledor. Antes de finalizar el disco aparece "Here to Stay" que sin ser mala es la que menos me gusta, por ahora pues va calando hondo, del paquete. "Old people" nos ofrece una bajada de revoluciones, un tema más reposado, más para saborear lo escuchado anteriormente y rematar la faena con la estupendísima "Come back home" que vuelve a la senda springstiniana, la de antes, la buena, no la de ahora. Qué cierre más fantástico para este grandísimo disco que seguro, segurísimo, estará en lo más alto de mis preferidos del año. Discazo con la etiqueta de "la arruga es bella".

John Hiatt - "Terms of my surrender" (2014)
9/10
01.- Long Time Comin’/ 02.- Face of God/ 03.- Marlene/ 04.- Wind Don’t Have to Hurry/ 05.- Nobody Knew His Name/ 06.- Baby’s Gonna Kick/ 07.- Nothin’ I Love/ 08.- Terms of My Surrender/ 09.- Here to Stay/ 10.- Old People/ 11.- Come Back Home.





*post publicado originalmente en Nikochan Island por Nikochan


Vic Chesnutt - Is The Actor Happy ? (1995)

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Cuando la injusticia golpea a tú ventana no la trates con cariño cual paloma, no... Denúnciala por hija de puta !!. Debiera ser llorado en ese funesto ranking no homologado de "músicos desaparecidos prematuramente del último cuarto siglo" al nivel de Elliott, Kurt, Jeff, Amy, Shannon y demás lamentables pérdidas... pero no, no es que no lo conozca ni el tato, pero rara vez encontramos citas o recordatorios para con él... Y que a nadie confunda el tópico (a veces tan cargante) del "artista maldito" que le acompañó ya en vida y acompañará forever, dada su tan desgarrada historia personal... Este hombre era un músico único, tremendo y con una serie de studio albums -de seguidilla además- del caerse de nalgas y lo hubiera sido igualmente aunque hubiera sido un príncipe babilónico de dos metros que meaba chorros de oro y cagaba puras perlas (con perdón por la vulgaridad). Bienvenidos, o no, al mundo de Vic Chesnutt.


Aunque explicado ello cabe admitir antes de avanzar que, -imposible de saltar en este caso tan concreto-, es complicado tratar a Chesnutt sin referirse (ni que sea de pasada) a sus desgracias varias que tanto poso dejan (y nutren) en su discografía y manera de interpretar... Hablamos de alguien que se queda en una silla de ruedas (tras accidente de tráfico a mitades ochenteras) con unos veinte aprox., perdiendo toda movilidad en las piernas y tres dedos de una mano, con una más que recalcitrante bipolaridad creciente y, finalmente,  una horrible colección de intentos suicidas ulteriores que se destilan de ello (fatalmente resueltos el día de Navidad de hará un lustro a finales de este presente 2014)... Vamos que, y como ocurre con el hacedor de "Either/or", conviene cerrar el círculo y poner la pieza que falta al puzzle teniendo ello muy presente pues, of course, es al reparar en todo eso cuando su tono, registro y discurso cobra todo su tan necesario significado. Queda claro, debe hacerlo y en cualquier caso, que el de Athens era mucho más que el amigo de Stipe y la Hersh... Cuando le escucho cantar, con ese timbre tan concreto y ubicable, uno no puede dejar de pensar en parte en un imposible hijo perdido del propio Stipe y del mismísimo Zimmerman (tal cual) pero, sin embargo, a lo que más me recuerda (y muy marcada/paticularmente) es al gran y mejor Cat Stevens de "tillerman" y "teaser"... Dos discos fetiche es poco para mi: esa mezcla de evidente tristeza sin remisión en el tono y pseudochoteo sutilmente sugerido en la ejecución, con doble de contención para mayores inris, me remata sin remisión... No se quiere ejercer de "vende motos" tampoco, al tanto, y Vic no me llega al nivel de un Randy o un Elliott (cada uno en sus historias y maneras)... pero atendiendo que por un lado ese par de dos son "top intocable" para mi y por otro lo que coincido con lo anotado en el breve panegírico personal de Michael Stipe ("un grande"), de verdad se lo juro que en esta década de paso que llevamos donde aparecen "neogenios del folk" en tropel (y cadencia semanal), un artista y songwriter tan denotadísimamente superior y acojonante como Chesnutt  no se haya erigido en genio -o poco menos- es algo que se me escapa por mucho... La de dios y más, en verdad. Vic huele y sabe a calma, a día soleado en el campo, a alumbrar recovecos oscuros de ánimos truncados/puteados... En fin, de gustar el par sugeridos, Nick, Bob, Van, el tito Neil más campestre y demás -tan  contados- megacracks, me atrevo a afirmar que la decepción con Vic Chesnutt es muy altamente improbable (del todo según lo entiendo).


El disco de hoy, mi favorito del artista y descubierto por servidor por un muy nocturno programa  radiofónico de los mid-90's donde participaba el Sr. Julià, me parece (por si todo lo vertido fuera poco) de una belleza tan enorme como indebatible. Y, ojo, que lo más cojonudo es que el tipo se marcó varios de estos... Sea como fuere, este actor cuya presunta felicidad queda en entredicho desde la portada, presenta una regularidad, pureza y cohesión de agarrarse adonde pueda uno/a... Aclarando que aquí referimos la versión "no-extended" original de trece pistas y sin más: (the) "Gravity of the situation"... Que  "llego como un pedazo de nuevo conocimiento"... "Gracioso y humilde", además. Dos adjetivos que le calzan de pleno a Vic o casi, lo segundo está bien pero "sarcástico" (que no irónico)  estaría mejor en lo otro seguramente... Es ello un parecer gratuito by la curra, claro, pero en cualquier caso que buena entrada, muy queda y sin estridencias, para tan hermoso disco. Por otro lado, quizá no este nadie (que no conozca/aprecie ya al artista, se entiende) muy impresionado por el momento... Pasa nada, que recien acabamos de empezar y ese (muy buen) tema no es sino la carta de presentación idónea y muy bien seleccionada para arrancar. Eso sí, ya con la segunda, "Sad Peter Pan", quien no se "pique" con el asunto debiera un poco revisar sus creencias y tal... Empieza con Yusuf Islam atreviéndose con el "Día Perfecto" del genio de la Big Apple para cambiar, sin previo aviso, al "Everybody hurts" del "Automático para el Personal" de su calvorota colega (quién por cierto -Stipe- anunció un documental sobre Vic hace dos o tres años... debo averiguar si se realizó o en qué quedo esto)... Atención al nivel, sea como fuere(a no ser que se sea amante de opinar sin escuchar las cosas y tal, y se derogue porqué sí -horrible praxis pero de todo hay, claro-), of course. Canción de muy altos vuelos que, sigamos sumando, encuentra relevo en "Strange language". Seguramente lo más parecido a un "single radiable" del disco, con esas cuatro enigmáticas notas de bajo de inicio (y entre partes) que, ya lo irán descubriendo los incrédulos, de notas concretas atraviesa-almas el tipo este sabía latín y hasta etrusco. Por cierto, que a nadie despiste la presunta alegría al entonar el chorus y demás: "las sombras del pasillo son largas y hay  extrañas deformaciones hablando en una lengua extraña"... cuidadín con las lyrics de este hombre, sí.  Pero cuidado también, que no sea que se nos vanalice el cocido, que esto es un disco abonado al "songwriteritismo galopante" de manual y quieras que no... Así para "bajar" al estado que se pretende (y logra) transmitir, Chesnutt nos endilga medio minuto de muy ténue sonido de tuba/trombón (o lo que cojones sea) a modo intermezzo con un "Untitled" (el primero de los dos aquí ubicables) de rigor. Que (ojo) se comprende ello después, vaya qué sí... Y qué es eso, al fin (o aparentemente),  sino la alfombra de bienvenida a una "Onion soup" que, de no gustar (tíremos de la manta) es como para borrarse de seguidor/amante de la música y de la humanidad (así en general) al unísono... Es mi canción favorita de disco y artista, por supuesto: "Delgado, sin afeitar, misterioso y borracho... Debo decir que el -mi- estilo de vida es curioso..."... Una canción-carta que habla de cartas no enviadas sobre una relación perdida (que no olvidada) en el tiempo... A ver, este tema es (todo él) de museo y punto. Si lo hubieran escrito en los 60's/70's sería un oldie básico pero, cachís, lo realizó este "fricaso del quince" en los mid 90's... Y además se llama "sopa de cebolla", perfecto, a qué más... De seguidilla, por si poco fuera, entra la bonitez total con la harmónica de "Doubting woman" y su mielosa melodía de quilates de complicado calcular... Y ese parar por ahí en medio que se marca !... Pero qué bueno era este tio. La misma senda reposada para "Wrong piano", lamento sobre elecciones empleadas con un revelador "debo haber tocado el piano equivocado porque ahora me siento nauseabundo" intermedio que deja poco espacio a imaginaciones. Buena track que no debiera ningunearse a la ligera, en verdad, por venir precedida del tremendo par que viene... O de la virguería donde desemboca, claro: "Free of hope", el momento "neilyoungero" por excelencia del álbum. Reposado inicio tras "cánticos cheyennes", reverberante guitarra mal lechosa en crescendo mode... Y la aguja del "talentómetro" soltando humos, vaya. "Betty lonely", por su parte, corre el mismo riesgo que "wrong piano"... Bonita canción que, nuevamente, hará esbozar una sonrisa de complicidad a los seguidores "remeros" de mayor abolengo sin falta u excepción posible... Turno ya para la segunda "Untitled" (y más sonidos/segundos de barco zarpando a cámara lenta en b/n) y, así del tirón, también para la traca final en forma de hat-trick panaceico del copón. "...Es un retrato gráfico desde mi juventud . Y duele en mi corazón esta forzada revisión", más alegría de la huerta para esos nuevos/viejos recuerdos que responden por "Thumbtack", sí. Nueva y bonita reposada melodia atacada, para la ocasión, con rebuznos eléctricos para contextualizar mejor la sensación de abismo emocional (un poco a la manera de Mascis, cuando de esta guisa se pone pero sin solos, que sería la cosa). Y mejor aún, si cabe, se pone el tema con ese nuevo resurgir eléctrico desde el poderoso chorus de "Thailand"... aunque, one more time (cómo no), es la melodía quien acaba reinando en las cuentas finales... y esas cuerdas del final ahí hilvanadas... la madre del tano !.  Posiblemente mi segunda elegida del tan apreciado lote de no ser, obvio, por la ultraburrada del cierre...  "GUILTY BY ASSOCIATION", así, en mayúscula adrede. El "nightswimming" del álbum (que está el que te dije de acompañamiento vocal quieras que no, para más inris), con esos violines y esa preciosidad manifiesta a todos los niveles que la rajan de arriba a abajo... ¿y esos sonidos de fondo que aparecen y desparecen?... anda, coño, las "untitled" que vuelven para cobrar todo el sentido y, está claro, se remata así (al fin) una masterpiece que, para mi al menos, lo será mientras quede mundo. Y sudando mucho (siempre) de si es mucha o poca su popularidad.  
"Un grande" en resumen postrero, sin duda y se reitera a modo cierre (dí que sí, Michael Stipe), que merece ser reconocido como tal... Y de una puta vez, añado. Sumérganse sin miedo ni medida alguna en la obra de este bendito looney, fuente de alegrías y emociones a cascoporro y por doquier. Y fin.

Vic Chesnutt - "Is the actor happy ?" (1995) : 9'4/10
01. "Gravity of the situation"/ 02. "Sad Peter Pan"/ 03. "Strange language"/ 04. "Untitled"/ 05. "Onion soup"/ 06. "Doubting woman"/ 07. "Wrong piano"/ 08. "Free of hope"/ 09. "Betty lonely"/ 10. "Untitled"/ 11. "Thumbtack"/ 12. "Thailand"/ 13. "Guilty by association".



Por Guzz

Escuchen a Lucinda Williams: 'Down Where The Spirit Meets The Bone'

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Kasabian - 48:13 (2014)

2 comentarios :

 
Quinto disco del grupo de Leicester, que están ya consolidados como una de las grandes bandas de Gran Bretaña, no sin cierta falta de reconocimiento de algún sector algo retrógrado. En éste trabajo deciden arriesgar otro poco más, quizás su evolución no sea tan grande como lo fue en Velociraptor!, pero nunca debemos olvidar que Kasabian es un grupo de electrónica que cuando lo quieren mezclar con rock han sido grandiosos, y ese es para mi su gran punto fuerte.
Sin embargo, a pesar de que el disco contiene auténticos bombazos y rompepistas, el resultado en cojunto se queda algo menos compacto que su anterior álbum. Sergio Pizzorno sigue al mando de las composiciones y Tom Meighan cantando de lujo. Eso si, es un disco que con las escuchas (como está pasando con varios discos últimamente) gana muchísimo.
 
 
 
 
La pequeña intro de (Shiva) sirve para chocarte de frente con el primer corte explosivo del disco que es Bumblebeee, un cañonazo de rock y electrónica a partes iguales que el grupo sigue facturando como rosquillas, donde destacan unas segundas voces arrolladoras. Stevie con una leve introducción de cuarteto de cuerda, irrumpe con un ritmo fantástico en una canción que recuerda mucho a la onda del anterior disco. (Mortis) es el siguiente corte de transición para que llegue Doomsdey un tema que va a ser clásico también en sus conciertos, muy en la onda electrónica-rockera con estribillo accesible. Treat nos traslada más a su primer trabajo, tema casi experimental y de onda muy electrónica. Glass es quizás el más psicodélico y lisérgico tema del disco, muy de onda Pizzorno con cambios de ritmo muy acertados. Explodes sigue en la línea de experimentación con teclados casi en onda Kraftwerk, y una melodía acertada. (Levitation) es la tercera microcuña que sirve para enlazar con Clouds, una canción en el mejor estilo de la banda inglesa y que desde luego a mi me resulta el tema más excitante del disco, muy bailable a la vez. Pero si hablamos de rompepistas, Eez-eh cumple esa premisa totalmente, y por eso quizás fue elegida primer single sin duda algúna, tema redondo y muy potente. Bow navega a medio camino entre la balada y la evolución, y se queda como a medias, sin definir del todo. S.P.S acaba el disco tranquilamente con coros y preciosas voces en una bonita balada.
 
 

En definitiva, un buen disco, que sirve de gran excusa para petar estadios, festivales y todo lo que se les ponga por delante, porque en directo son una auténtica apisonadora.
 
Os dejo con Eez-eh, ese tremendo primer y rompedor single.
 
 

 
 
 
 
Este post fue escrito originalmente en My Kingdom for a Melody y ahora ha sido adaptado para Exile SH Magazine.
 
 
Kasabian - 48:13 (2014): 8/10
 
1.(Shiva)/ 2.Bumblebee/ 3.Stevie/ 4.(Mortis)/ 5.Doomsday/ 6.Treat/ 7.Glass/ 8.Explodes/ 9.(Levitation)/ 10.Clouds/ 11.Eez-eh/ 12.Bow/ 13.S.P.S

Guns n'Roses - Appetite For Destruction (1987)

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"Lo nuestro fue como la explosión de un volcán. Estuvimos durante años en L.A. sin comernos una mierda, y en cuestión de meses éramos la banda más popular del mundo entero, todo el mundo nos quería conocer, todo el mundo nos seguía a todas partes. Empezó a llegar el dinero... las drogas llegaron con facilidad..." Izzy Stradlin

Poco puedo contar de Guns n 'Roses que no se haya dicho ya, o no. Hay quienes afirman de manera tajante que es la última gran banda del rock, una afirmación que me resulta muy atrevida más allá del fanatismo o de unas miras en ángulo no muy abierto, no tienen una trayectoria tal, no la hay, eso sí, si nos referimos al "sexo, drogas y rock'n'roll" en el sentido clásico y rolling stone de la frase si que son una de las últimas bandas que ha vivido el rock como en los 70, despiporre, con faldas y a loco, y la cartera llena, así podría aceptarlo a regañadientes, pero a nivel artístico ni de coña, ahí tenemos a unos Black Crowes sin mácula en su discografía y que lo merecerían mucho más, hasta meto a REM por delante. Eso sí, si hablamos de discos clásicos del rock, este disco lo es como el que más porque lo tiene, sigue sonando peligroso y excitante, y eso con la perspectiva que dan los años y el largo bagaje musical (de cada cual) es mucho para un disco.

Así que aquí tenemos Appetite For Destruction empezando por la portada que lució durante dos semanas antes de que fuera censurada, cosas de la doble moral, en las calles de Los Ángeles reinaba la corrupción y la violencia era permitida a todas luces, pero en cambio era motivo de escándalo que un grupo de rock expresara ese sentimiento en la portada de su disco. La portada posterior, la de la cruz y las calaveras sería por defecto la que daría a conocer el disco al gran público. 

Tuve la suerte de vivir aquel momento a la edad conveniente, sólo son recuerdos, lo sé, pero estoy convencido de que algo parecido debieron sentir los jóvenes que vivieron en sus carnes cuando el punk puso el negocio patas arriba. En mi caso, en aquella época fuí de los millones de chavales que se rindió al fenómeno socio-rebelde-mediático-musical, un imberbe cualquiera listo para experimentar en sus carnes la rebeldía hormonal armado con este disco, perfecto aliado para reafirmarse contra la corrección, según los cronistas el rock'n'roll volvía al camino de los descarriados. Aunque otro aspecto importante y a recalcar es que su música además te llevaba hacia otros nombres de interés, desconocidos para el neófito en estas lides musicales, por edad más que otra cosa, con sus dos volúmenes de la Ilusión lo hacían de manera más transparente pués entre versiones de Paul McCartney y Dylan, sonaban a los Stones y encima eran capaces de mantener su instinto asesino.

Los hechos se sucedieron a una velocidad difícilmente asimilable para cualquier grupo, y la leyenda urbana cumplía además demasiadas premisas ya vistas anteriormente como para creerse de primeras que eran tan peligrosos como sonaban. Puede que el sr.David Geffen tuviera bastante que ver, como Malcolm McLaren lo tuvo para los Pistols, sabía sacarle los dividendos a la rebeldía generacional y la gracia para elegir a los kamikazes apropiados (años despúes hizo lo propio con Nirvana). A mi siempre me quedó la pregunta, pese a la contrastada calidad de este disco, de hasta que punto aquello fue real o simplemente correspondía a una artimaña discográfica y de prensa especializada, con sus consiguientes e impresionantes campañas de promoción de mucha pose y poco detrás, Mtv mediante, algo muy típico del rock de los 80 (mainstream, no independiente) que utilizaba la pose dura y violenta como parte del pack de grupo de rock duro.

yonkis en acción
Pero releyendo todo lo que tengo de la época, libro incluido, y escuchando de nuevo esta maravilla me inclino a pensar que allí paso de todo, y al menos en cuanto a actitud y en lo referente a la musica había poco de impostado. La violencia de sus relaciones, sus capítulos con las drogas, y ese choque constante contra el mundo eran reales, era su vida diaria. Recuerdo un reprotaje en tv en el que enseñaban sus posaderas desde las ventanas de desembarque del aeropuerto, otra noticia en la que el presidente de Argentina recomendaba a los jóvenes de su país que no escucharan la música de esos delincuentes... realmente estaban viviendo el rock'n'roll hasta las últimas consecuencias.

Además, cada movimiento fue aprovechado por todos los actores en la función, desde los críticos que los veían como la típica banda generacional con actitud de pataleta juvenil y pose falsa, pasando por las asociaciones de amas de casa que se indignaban con su lenguaje barriobajero al tiempo que iban estampando las etiquetas de "parental advisor explicit content" por doquier, y hasta los aduladores en nómina de fanzines de renombre que no cuestionaban ni uno sólo de sus postulados musicales y que provocaron (hasta nuestros días) una verdadera tormenta de seguidores obsesivos con poca cultura musical pero con suficiente espacio en sus habitaciones para sus posters (los posters de los gunners lucían muy bien) y en el armario para sus camisetas (fue la primera que tuve de un grupo, aun la tengo). Finalmente estaban los críticos que de manera más razonada si que veían en ellos la regeneración del viejo rock'n'roll pero sin afirmaciones tajantes, atrás quedaron Led Zeppelin y los Rolling Stones, ¿que les iban a contar?. Todo confluyó en un mismo punto y durante un espacio de tiempo bien corto.

Pero la historia de Guns n'Roses es también la historia de L.A, y por extensión de una clase media-baja que tocaba fondo. Los Angeles era una ciudad en decadencia, tumulto variopinto y peligroso dominado por la violencia entre bandas y el tráfico de drogas, y como reflejo de toda esa tensión campaban a sus anchas especies urbanas como Hanoi Rocks, Mötley Crüe, L.A. Guns...las rockstars llenaban los tabloides musicales a golpe de sensacionalismo, y su música era la banda sonora de un hervidero a punto de estallar tal que una auténtica Sodoma de los 80, como cantaban los gunners, una auténtica jungla. Como miles de jóvenes en cientos de bandas, el ansia por conquistar el éxito al estilo años 70 y a toda costa, permitía cierta promiscuidad entre los grupos, hoy estabas en esta banda y mañana probabas en la otra, en un abrir y cerrar de ojos podías pasar de los bajos fondos y la casi indigencia, a las actuaciones espontáneas en los callejones cercanos a Hollywood Boulevard y los garitos del Sunset. Y entre los rebotes entre bandas,  Road Crew, Hollywood Rose, L.A. Guns, y que las ocasiones que las pintan calvas ante la posibilidad de un bolo, nacieron Guns n'Roses.

Por tanto y muy importante, esa idea que nos quedó de una banda fragmentada por el éxito y los excesos no es cierta, los problemas internos existieron desde el principio pues formaba parte de su misma forma de ser y constituía uno de los puntales de su música, estaban destinados a quemarse desde el mismo momento que se subieron a un escenario bajo ese nombre, en este disco en concreto pueden oirse los chasquidos de la leña empezando a arder.


Cuando el volcán estalló, dejaron las botellas de Nigh Train y de la noche a la mañana se convirtieron en el mejor anuncio de Jack Daniels. El Appetite se comió a todos sus contemporáneos, incluso a quienes ya llevaban bastante tiempo en una posición cómoda como vanguardia del rock. Tocaron el olimpo rockero por poco tiempo y dejaron una huella imborrable. Aquel breve e intenso triunfo de Guns n'Roses fue también el triunfo del rock en su sentido más primitivo como reflejo del descontento de una sociedad con pocas escapatorias y unos valores morales en desuso, con comunidades enteras en el paro, con una total falta de objetivos, era la vida en las calles y la violencia callejera, era el mismo rock que décadas atrás irrumpía con la rebeldía como modelo de vida al margen de lo bien-visto, cumplía de nuevo su función principal esquivando las reglas del juego, de manera natural y sin pretenderlo, y reflejaron todas esas angustias en los escenarios hasta sus últimas consecuencias.

Y mientras los Guns n'Roses buscaban su sitio, entre tensiones internas y en constante peligro de desintegración, fueron la perfecta coartada para todos los que necesitamos en cierto momento de una ventana que no fuera de cartón piedra por la que escapar. Su música sonaba novedosa, miles de comentaristas no acababan de situar si tiraban más hacia el hard-rock, hacia el punk, o incluso al sleazy. Dejémoslo en rock a secas, partieron de los clásicos, e inducidos por la urgencia actualizaron el rock'n'roll para todos los jóvenes que de lejos habíamos oído hablar del punk o de Led Zeppelin, en su momento incluso algun insensato les dió el título de dignos sucesores de los Rolling Stones. Digamos que fue un disco generacional, el final y el principio de otra cosa, y puede que la última vez que el rock ensució de verdad las listas de ventas de todo el planeta desde los Sex Pistols.

En poco tiempo les estalló en las narices, estaba escrito, nunca sabías si te encontrabas ante el final de la banda o quizás en un nuevo principio, todo para alegría de reporteros que gastaban litros de tinta hablando sobre infancias difíciles e historias de sexo y drogas. Y no tardaron en ser blanco de la satanización por parte de los fundamentalista del rock que esperaban el tropiezo con ansia, con el consiguiente ostracismo de la prensa más especializada, algo normal y ayudado todo sea dicho por los desvaríos de su cantante y el cese de dos de los componentes originales. Izzy, el más grande, queda dicho, para mí el punto de inflexión hacia el desastre.

Ah!... las canciones. Tenemos las siempre archiconocidas, Welcome To The Jungle es una buena crónica de introducción a la L.A. de finales de los 80 arrasada por las políticas anti-sociales de los neo liberales, despiporre, trapicheos y promiscuidad en estado de casi indigencia... su targeta de presentación, otra de las arquetípicas ha sido siempre el adictivo Paradise City con sabor a improvisación y a jam (hacia el final), y el popular medio tiempo Sweet Child O'Mine, aun presente a día de hoy en las kisesefemes y con el riff que más aprendices de guitarra han intentado después del Stairway To Heaven, también la ñoña Think About You parece acercarles al lado pop que explotarían en sus discos posteriores. Del You're Crazy me quedaría con la versión de Lies, le sienta más que bien esa mirada al blues clásico. It's So Easy  tiene el empuje punk de Duff, pocas veces reconocido, con la intro esperas que estalle un Anarchy in the Uk. Pero es la mano de Izzy, mi gunner preferido ever, quien otorga a mi entender una de las grandes bazas de este disco con su visión rolling stone del hard rock, para mí uno de los grandes logros de este disco y que queda perfecto en Nightrain, nombre de la marca de vino barato que sirve de metáfora a sus inicios, esta letra en boca de los Pogues no quedaría tampoco mal, una de mis preferidas.  

Out Ta Get Me nos lleva al hard-rock más clásico y no es de extrañar que se comieran con patatas y de un plumazo a toda la caterva de bandas angelinas aspirantes al título, actitud socarrona en una reafirmación en toda regla contra todas las alimañas que rodeaban la farándula angelina, posteriormente más explícito en Get In The Ring. Los personajes en este disco fluyen como imágenes concretas y sin lijar, como arrancadas de la realidad, al menos no veo a Axl con una invetiva tal como para sacarse a My Michelle de su imaginación. Las drogas no podían faltar en este lienzo y se materializa en Mr.Brownstone, un riff tan glam como clásico, otro de los grandes momentos musicales del disco que pone de manifiesto el peligro de ciertas adicciones. Cierra el disco Anything Goes y Roquet Queen, crónicas de su día a día lujurioso y macarra, compañeras de It's So Easy. Y queda la sensación de haber asistido en primera fila a un acto tan crudo y peligroso como ser ultrajado en un callejón oscuro de L.A.

De no haber grabado este disco, estos músicos seguramente hubieran acabado tirados en un oscuro callejón víctimas de una sobredosis o de una trifulca entre camellos de poca monta. Y es que ni de la peor de las pesadillas de cualquier padre podría haber surgido tal calaña de populares rockstars adorados por sus hijas, algo que en cierta manera les acerca a las mejores épocas del rock cuando el fenómeno fan arropó la insurgencia juvenil que tan peligrosa resultaba para la corrección, el viejo mito del rock'n'roll no podía haberse actualizado de manera tan brutal como con los Guns n'Roses a todos los niveles el día que fueron una banda de rock de verdad y aunque sólo fuese en un breve fogonazo. Recuerdo que tiempo después, cuando ya todo el mundo se las daba de alternativo (de poca monta) en la segunda mitad de los 90, llegué a tener la sensación de que afirmar que te gustaban Guns n'Roses podía dañar tu credibilidad como amante de la música (si es que no lo está haciendo ahora mismo), pero el tiempo pone cada cosa en su sitio y su legado ha encontrado una nueva generación que aunque no vivió aquellos días reconoce en Appetite For Destruction uno de los discos clásicos del rock de todos los tiempos, si trataba de eso, estos chicos lo consiguieron.

Por Chals


Guns n'Roses - Appetite For Destruction (1987) 9 / 10

1. Welcome To The Jungle / 2. It's So Easy / 3. Nightrain / 4. Out Ta Get Me / 5. Mr. Brownstone / 6. Paradise City / 7. My Michelle / 8. Think About You / 9. Sweet Child O'mine / 10. You're Crazy / 11. Anythin goes / 12. Rocket Queen