The Saints - "Eternally Yours" (1978)

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La desvergüenza del genoma humano (y rocanrolero, para el caso) no tiene límites ni finales. Muchas veces he debatido/discutido sobre la supuesta grandeza (que para mi no lo és ni abandonado a la más salvaje de las beodeces) de según quienes que, oh cielos, lo han "petado" rockerísticamente hablando en el último par de decenios de cara a la galería. Ver como se va encumbrando a nivel de "clásico" a según que músico/s que para mi no pasan de los "correcto" o/y "entretenido", "lo que tiene que ser" -sin más- y, por contra, en esta era de medios desmedidos no se aproveche para aupar al fin el discurso de gente, mejor y pretérita, como la que hoy se viene aquí a tratar es como para abrir los ventanales, coger O2 a mansalva, y gritar (hasta la pura afonía): "hyperos de mierda, farsantes engaña-bobos de los cojones !" (con variantes mil a considerar, está claro). Y, directamente, el tema alcanza cotas de pura arcada cuando uno se encuentra con casos como el pseudoanonimato, siempre generalizando (que está claro que en esto de la bloguería quien más/menos es la pera limonera), del segundo disco de The Saints... o el de Radio Birdman del año anterior, o según cual de los Cynics, o según cualo de los Fleshtones, o de los Chesterfield Kings, o de Lyres (considerable etc -y ciñéndonos solo a temas más o menos "garagiles", ojo, que el asunto se podría expander y bastante-)... Uno, eso sí, se autoengaña en la certeza de que como ha ocurrido con los Groovies, Big Star o Television (otro etc), cabe el enrocarse en lo de: "bueno, ya se reivindicarán en algún momento a nivel mediático y se hará justicia". En cualquier caso, siempre nos queda el consuelo a algunos de que, muy de vez en cuando, algún animal del pelaje apuntado asoma las garras y durante un día, un glorioso día oh brothers and sisters, todo parece del color y sabor que uno espera... Ver, por ejemplo, como hace un par de años los McDonald brothers se cagan en prácticamente toda la oferta del pretendido "rock de guitarras" super auténtico de ultimísima "horná" (o del último milenio si prefieren) tras tres lustros de silencio discográfico y sin sudores excesivos es, en efecto, motivo de alegría y honda satisfacción, que diría el famoso guiñol navideño.  ¿Y por qué tanta inquina "mal lechosa"? Así de gratis, un miércoles cualquiera... Pues no, no me he levantao con los gallumbos cruzaos ni me ha salido pagar a hacienda... Es que "Radios Appear" y "Eternally yours" son dos casos muy extremos, muy diáfanos y sin quedar abiertos a debate, en todo esto que vengo a referir. Hoy, sea como fuere y menos rollo, nos quedamos con los Santos y, si nadie de la casa se adelanta, ya iremos en otra ocasión con el igualmente imprescindible estreno de Radio Birdman. Y ya de entrada, para aquellos que no sepan del disco de cabecera que toca les señalo: ¿se imaginan un disco que puedan guardar entre el estreno de los Clash, el "shake" de los Groovies o/y, por qué no, el tercer Replacements del 84  sin desmerecer en absoluto y del que nunca han oido hablar?... Pues en ese nivel estamos, en efecto. 


Repaso contextualizante express:  The Saints son una banda aussie de garage/punk-rock que saca un single de cierto éxito en pleno apogeo punkie-setentero; la EMI les echa guante enseguida y les contrata para tres elepés (todos cojonudos en mayor o menor grado y que se despachan en dos años, 77-78); tras el contundente, y también harto recomendable, estreno con muy discreta producción la banda (un poco desilusionada y agobiada, por lo menos en significante parte, con su nuevo status "profesional") decide ponerlo todo donde toca y, de ahí sin más, nacen los trece sopapos de "Eternally Yours"... Rabia, urgencia, matices souleros, producción impecable... Un bendito y maldito tesoro a la vez y a atesorar por siempre... o "eternaly" si gusta más, vaya. Puestos a seguir resumiendo, conviene ahora mentar el que, one more time, esta bandaza en su periplo clásico e inicial cuenta con el concurso de dos líderes destacados y visibles, en la gran tradición del medio en cuanto a bandas y en las figuras de Chris Bailey y Ed Kuepper (suerte de Strummer/Jones a las finas hierbas australianas). Y siguiendo desde ahí prevengo cuanto antes que The Saints, al loro, se alejan un bastante del puro exabrupto punkie que regia en la época... Hay/había de eso, sí, pero desde ya entonces (y como quedará claro con el transcurrir de su carrera) no se hace ascos a blueseos ni souledades varios y aún sin salirse de la carretera (ni del garage, de hecho). Para mayor inri, además, el registro de Bailey tiene, frecuentemente, un marcado y evidente tono jaggeriano del caerse de nalgas. Y, ahora ya sí, a los temazos del copón en cuestión. 


La primera en la frente con la emblemática "Know your product". Uno se prepara para escuchar un trallazo punk de la época y... ¿"Saxos y trompetas"?. Aunque, extraña y efectivamente, el tema tiene una urgencia y vibración que casa con el "manual" de pleno. Hitazo del copón, punk asouleado y redención absoluta. Sin más, para una canción que es un clásico de pleno derecho por mucho que los historiadores rocanroleros varios se olviden (aunque no siempre, eso sí) cruelmente de ella con denunciable alevosía. "Lost and found" ya se aproxima más a lo esperado, partiendo de premisas iniciales, y encandila desde el primer segundo a seguidores de Buzzcocks y Undertones (a los que estos Saints superan, en base a mi humilde parecer y aún apreciando a sendas formaciones) por igual. Otro castañazo, en cualquier caso (esos guitarrasos finales, my god). Y para seguir "Memories are made of this", que bien podría pasar como una de mis predilectas del disco a pesar de ser de las menos aceradas... Y tampoco es que me considere yo muy blandengue (que me van más los guitarrazos que a un mono un cucurucho) pero es que esa melodía y la manera de cantarla Bailey (con esa forma de parar por el medio) me resulta pura adicción y sin vacuna ni cura a mediar... Demasiado corta la cabrona, eso desde luego (ah, y atención "pixeros" de pro como el que suscribe... que lo de que no pocas escuchas le arreó Francis a esto tras comparar el inicio de esta track con según que momentos del "Bossanova", me parece de clarinete y más). Vuelve el desmadre punkarril con "Private affair", cortada claramente por el mismo patrón que la segunda pista y que, para entendernos rápido, es a los Hives un poco como lo de Kinks y Blur... Me explico: como a unos les de por pedir derechos de autorías los otros acaban irremediablemente en la cárcel porque, y esto es así, no hay dinero suficiente en el planeta para poder asumir el pastizal en cuestión. "A minor aversion" es el momento más reposado del álbum (con todo lo relativizable del término "reposado" aquí, claro), con su pseudoacústica por montera y ese tono que queda a medio camino de los Dream Syndicate y los Rem ochenteros... Cojonuda sin más. Y esto que no decae... ni lo hará ya, adelantamos para ganar tiempo. Y ahora ya nos ponemos en pie pues, hostias pedrín, lo de "No, your product" es muy, muy, tremendo... Barbitúrica, incendiaria, con ese bajo continuo y unas guitarras que te corren a todo trapo por las venas (aquí la parte final, ese acelerar, ya es el tocarse directamente)... Si alguna vez alguien os pregunta por el paradigma del garage-rock le ponéis, sin reparo a valer, esta canción y se acabó lo que se daba. Tampoco mucha compasión nos ofrece "This perfect day" al abordar ya la B side, donde además de la energía nuevamente ofertada e innegociable, queda claro que lo de los tres acordes punkies no se antoja suficiente ni de lejos para las bonanzas instrumentales de este personal... Armónica en ristre para la nueva andanada que responde por "Run down" y su infalible parar para rearmar la hostiaza de nuevo sin respiro que tercie pues además y, por si alguien se amodorra, te la tocan cada vez más rápido con una sobradez que acongoja y acojona por igual. Más de lo mismo, pero con los vientos de vuelta, hallamos en "Orstralia", donde los mismísimos Ramones se van de cañas con los Madness, o aún los Specials, para regocijo de todo personal habido. A estas alturas ya está claro que el álbum de las narices es invencible sin más pero, por si acaso, no bajan intensidad con "New centre of the universe", nuevo ejemplo de vigorismo guitarril de tres pares, para rematarnos con una "Untitled" que arrancará puros aplausos espontáneos a todos aquellos que tenemos el par de "disquitos" de Iggy del año anterior en el pedestal que sin duda merecen. La traca final llega con el "tema hermano" de su anterior hit "(I’m) Stranded" (que además prestaba nombre al álbum de estreno), titulado "(I'm) Misunderstood" y que es más adrenalina centrifugando a toda leña y, cómo no, alguna parte de guitarra de enfermiza y adictiva locura, seguido por la coña marinera esta que se gastan, ya en la despedida, con "International robots", donde a pesar del cachondeito imperante hallamos muy acertado broche  al, mayormente incendiario, todo propuesto. En fin, "Eternally yours" de The Saints, junto al otro ya mentado de Radio Birdman, la mejor y más contundente respuesta que se me ocurre para todos aquellos que piensen que lo mejor y más necesario del periplo punk/new wave de los últimos 70's tiene que pasar siempre y por decreto real por el CBGB's o las grisáceas callejuelas londinenses. Eterno y beatificable -en efecto- sopapo el segundo The Saints.  


The Saints - "Eternally Yours" (1978) : 9'4/10

01. "Know your product"/ 02. "Lost and found"/ 03. "Memories are made of this"/ 04. "Private affair"/ 05. "A minor aversion"/ 06. "No, your product"/ 07. "This perfect day"/ 08. "Run down" / 09. "Orstralia"/ 10. "New centre of the universe"/ 11. "Untitled"/ 12. "(I'm) Misunderstood"/ 13. "International robots".



Por Guzz 
Pd. Esta entrada se la dedico al gurú del garage-rock personal Gonzalo Aróstegui pues, en verdad os digo, muy pocos lugares encontrarás en esto de la interné como la Ragged Glory, donde (entre bastantes otras cosas) la llama del tipo de buena parte de los registros y bandas que hoy se han venido aquí a abrazar/destacar sigue incólume e incorrupta a todos los niveles.

"Remedy", el regreso de Old Crow Medicine Show

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Producido por Ted Hutt, "Remedy", el nuevo álbum de Old Crow Medicine Show saldrá a la venta el próximo 1 de Julio. Su último trabajo fue el impresionante e indispensable "Carry me back" del 2012. Gran noticia. Old Crow Medicine Show es un grupo para adorar hasta los siglos de los siglos.

REMEDY:

1. Brushy Mountain Conjugal Trailer
2. 8 Dogs 8 Banjos
3. Sweet Amarillo
4. Mean Enough World
5. Dearly Departed Friend
6. Firewater
7. Brave Boys
8. Doc's Day
9. O Cumberland River
10. Tennessee Bound
11. Shit Creek
12. Sweet Home
13. The Warden

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Andrelo vuelve de Gira

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Andrés Calamaro ha confirmado las fechas y lugares de su inminente gira española que servirá para presentar en directo su disco del año pasado "Bohemio" y para regalarnos los oídos con viejas y acojonantes canciones del pasado. 

16 de mayo. San Sebastián. Auditorio Kursaal.
17 de mayo. Zaragoza. Sala Mozart.
20 de mayo. Barcelona. Sala Razzmatazz.
23 de mayo. Madrid. La Riviera (entradas agotadas).
24 de mayo. Madrid. La Riviera.
28 de mayo. Santiago de Compostela. Plaza de la Quintana.
30 de mayo. Murcia. Auditorio Parque Fofó.
05 de junio. Oviedo. Auditorio Príncipe Felipe.
06 de junio. Pamplona. Recinto de la Ciudadela.
10 de julio. Sevilla. Auditorio Fibes.
16 de julio. Valencia. Explanada del Palau de la Música.
18 de julio. Nigrán, Pontevedra. Porto do Molle. Festival Portamérica
24 de julio. Cazorla (Jaén). Festival Blues Cazorla.
26 de julio. Santander.

Eagles - Hotel California (1976)

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Voy a desobedecer a uno de mis grandes gurús, El Nota, que aborrece a los "putos Eagles" como dice él, y voy a hablar de ellos, y de un disco que no sólo es mítico, a parte de una maravilla compositiva, sino que en este caso concreto marcaría un antes y un después en la banda, y no sólo por motivos buenos, incluso también desagradables.
Primero ante todo, decir que el disco se edita en diciembre de 1976, y la banda había tenido un cambio en la formación, ya que Bernie Leadon al que sustituye Joe Walsh a la guitarra, ya no forma parte del mismo. El resto de la banda eran los mismos, es decir, Don Henley vocalista y batería, Glenn Frey voz y teclados, Thimothy B.Schmit (sucesor de Randy Meisner que graba el disco y se va) voz y bajo (que no aparece en los créditos) y Don Felder también guitarras.
El disco es conceptual (dicho por ellos mismos) y describieron el álbum como una metáfora por su percepción del declive de América en el materialismo y su decadencia. Aclaremos conceptos, ya que su idea central era celebrar los 200 años de los Estados Unidos, y utilizarían California como un microcosmos del conjunto del país, algo así como una muestra de la población, pero dando un serio toque de atención, resumido como "hemos estado bien estos 200 años, pero vamos a tener que cambiar muchas cosas si seguimos por aquí".



 
Pero es precisamente ahí, dónde este disco por un lado (por supuesto por la calidad musical del disco) se hincha a vender, pero por otro, serán poco menos que aborrecidos por sus propios compatriotas, ya que el sentido de advertencia de su obra, fue entendida por muchos como una crítica a su propia manera de ser, lo que provocó incluso que se mezclara a la mítica portada del Hotel Beverly Hills (El Palacio Rosa) y sobre todo a la canción Hotel California con rollos de drogas y tal, bastante a mala leche, e incluso con temas satánicos y demás a raíz de su letra.
Vayamos a las canciones, y es que este disco mítico de la historia del rock empieza con el tema que da título al álbum, Hotel California, que cambia y gira, al igual que Stairway to heaven de Led Zepellin o Bohemian Rapsody de Queen con los singles de 3 o 3 minutos y medio de la época, para llegar a 6:30, pero llenos de gloria eso si, y romper esquemas de composición hechos hasta ese momento. Su intro del primer minuto, da paso a la melodía, una voz de Don Henley celestial, una parada a mitad del tema para luego desarrollar un punteo final de guitarra de dos minutos, diría que sublime. Según la banda, la canción es una alegoría acerca del hedonismo y la autodestrucción de la industria de la música en el Sur de California, algo así como su interpretación de la alta vida en Los Ángeles, sobre el lado oscuro del sueño americano, y el exceso. New kid in town es una proeza compositiva, delicada canción pop, y perfecta a la vez, dónde a una preciosa melodía se le une una voz de Glen Frey y coros de caerse para atrás, con un estribillo antológico. Life in the fast line es un tema rockero, de banda americana tipo Lynyrd Skynyrd, con los que se emparentaban en esta rama, pero eso si, dando su sello con las voces, aquí Don Henley lleva la principal. Wasted time es un tema lento pero bello a más no poder que a Henley le iban al dedillo cantarlos, con un piano que describe la melodía, un gran tema. El reprise de Wasted time recuerda como acababa la cara A del vinilo y nos da paso al siguiente tema de la Cara B, es una transición instrumental. Y llega Victim of love, ese lado rockero de la banda que vuelve, y le da mucha riqueza al disco, con esos guitarrazos controlados y medidos del inicio para que Henley entre a saco con la voz, tremendo temazo. Pretty maids all in a row es la canción que canta Joe Walsh y también da esa riqueza (poco grupos he visto que canten 4 de sus componentes) con una pausada melodía, de corte clásico y un bonito estribillo de grandes coros. Llega el tema de Randy Meisner, Try and love again, deliciosa composición, la más country del disco y que recuerda como no, a los primeros Eagles, descomunal voz y melodía brillante, muy brillante (como se me emparenta con el Neil Young más country) y esos coros por dios.... ¡¡¡Gloria!!!. El álbum termina con The last resort, una melodía devastadoramente hermosa con piano y la voz de Don perfectamente a tono con la canción, que describe una historia épica, y que denota mucho su preocupación por el ambiente en general, era como descifrar el paraíso, descubrir que no hay fronteras y se colocaba la basura en el espacio. Una manera brutal de terminar un disco.




 
Se puede acusar y de hecho se ha acusado a este grupo, de ser demasiado perfectos o de sonar demasiado bien, yo francamente no le veo el problema, pero si que es cierto que en determinados momentos echas de menos un punteo que se vaya, una línea de bajo que aporte algo distinto, o incluso un redoble de batería diferente, pero su música era así y estaba bien, muy bien. Por eso la música es tan grande, ya que tienes a este tipo de bandas donde ni una nota se sale de la melodía, y otras que se mueven en el caos que ellos generan como peces en el agua, ambas son totalmente válidas.


Os voy a dejar con el tema que compuso Randy Meisner antes de salir del grupo, Try and love again, una joya.
 

 
 
Este post fue redactado originalmente en My Kingdom for a Melody y adaptado para Exile.

Por Savoy Truffle
 
 
Eagles - Hotel California (1976): 10/10
 
1.Hotel California/ 2.New kid in town/ 3.Life in the fast line/ 4.Wasted time/ 5.Wasted time (Reprise)/ 6.Victim of love/ 7.Pretty maids all in a row/ 8.Try and love again/ 9.The last resort

Ronnie Lane - "How Come" (1973)

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El disco debut de Ronnie Lane, Anymore For Anymore, venía precedido por How Come que fue el primer single y su mayor éxito en los charts de la época. Las cosas se sucedieron muy rápidas en 1973, en abril se editó Ooh La La, el último disco de los Faces, en junio dejó el grupo y se llevó el LMS a Fishpool, su granja situada en la pedanía de Hyssington, cerca Churchstoke, en Powys, Gales, allí en octubre se grabó Quadrophenia de los Who, y en diciembre lanzaba su primera canción en solitario How Come, su mayor éxito comercial.
El single lleva dos canciones en la cara B, Tell Everyone, versión de los Faces, y Done This One Before. Acompañado por Benny Gallagher y Graham Lyle, duo que formaría parte de la primera formación de Slim Chance y que más tarde disfrutaría de cierta popularidad, y al igual que Ooh La La producido por Glyn Johns.


La portada de How Come parece más una foto sacada de un álbum de familia, con marco muestra estilo victoriano y muy inglés, la vida familiar que mostraba dista mucho del hedonismo canalla de sus ex-compañeros. Y dentro lo más importante, la música de Ronnie Lane que para mí es bálsamo y cura de la desafección por el mundo que a veces me invade sin yo querer, esta banda sonora junto con mis soles transforma la duda en calidez y en contemplación con esa misma facilidad que lo hace Debris y Ooh La La, me gusta verme reflejado en esa portada y escuchar esta música que hace sentirse en casa de nuevo.

El aire rústico y acústico de How Come se presentaba con la mandolina y el acordeón, y una letra que en cierta manera deja entrever el descontento de los últimos días del grupo, aunque como en todo lo que cantaba Plonk, lo negativo se transformaba en positivo. Y Tell Everyone es una versión alejada de la original, lánguida, de esas baladas para despertarse por las mañanas con un aire fresco entrando por la ventana, tu darling companion al lado y el pequeñín metido entremedias que no quiere estar solo. Y una canción no muy conocida que quedó relegada a segunda posición de cara B y que es una auténtica joya a descubrir, Done This One Before es el blue eyed soul de Ronnie Lane, el hammond de Benny Gallagher es crucial para conectarle con Tamla, y la harmónica de Graham Lyle la transporta de nuevo a la campiña, una canción perfecta para romper con todo y comprobar que a cada día y cada mañana se puede empezar de nuevo, una de las grandes olvidadas y de mis preferidas de su repertorio.

Lástima que tanto How Come, como Done This One Before no se incluyeran en su estreno de largo, Anymore For Anymore sería mucho más de lo que ya es, aunque si que apareció en reediciones posteriores como extra. Un single de tres joyas, tres canciones para conectarse de nuevo al mundo y respirar aire fresco. Un single con tres grandes canciones.

Por Chals
Actualizado de ON THE ROUTE



Ronnie Lane - "How Come" (1973) 10/10
1.- How Come / 2.- Tell Everyone / 3.- Done This One Before









Nuevo disco de Centro-matic

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Se ha anunciado nuevo disco de Will Johnson al frente de Centro-matic, el número 11 para ser exactos, el título será Take Pride In Your Long Odds, saldrá el 3 de Junio pero ya puede descargarse la versión digital con la pre-order en PledgeMusic.Os dejamos aquí el tracklist
  1. Take Pride In Your Long Odds
  2. Every Mission
  3. Salty Disciple
  4. Cross Path
  5. Anything Torn Out
  6. Academy Of Lunkers
  7. Calling You Glad
  8. Cynthia Glass
  9. Hey There, Straps
  10. Relative Unto The Aces
  11. On The Ride Back
  12. Through The Fog, Then Down

Vídeo y cancionero de lo último de Manic Street Preachers

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El 7 de Julio llegara lo último de Manic Street Preachers, "Futurology". Aquí os dejamos con el listado de canciones y el primer adelanto, "Walk me to the bridge".




1. ‘Futurology’
2. ‘Walk Me To The Bridge’
3. ‘Let’s Go To War’
4. ‘The Next Jet To Leave Moscow’ (featuring Cian Ciaran)
5. ‘Europa Geht Durch Mich’ (featuring Nina Hoss)
6. ‘Divine Youth’ (featuring Georgia Ruth Williams)
7. ‘Sex, Power, Love and Money’
8. ‘Dreaming A City’ (Hugheskova)
9. ‘Black Square’
10. ‘Between The Clock And The Bed’ (featuring Green Gartside)
11. ‘Misguided Missile’
12. ‘The View From Stow Hill’
13. ‘Mayakovsky’

CD 2 de la “Deluxe Edition”
1. ‘Futurology (Demo)’
2. ‘Walk Me to the Bridge (Demo)’
3. ‘Let’s Go to War (Demo)’
4. ‘The Next Jet to Leave Moscow (Demo)’
5. ‘Europa Geht Durch Mich (Demo)’
6. ‘Divine Youth (Demo)’
7. ‘Sex, Power, Love and Money (Demo)’
8. ‘Dreaming a City (Hugheskova) (Demo)’
9. ‘Black Square (Demo)’
10. “Between the Clock and the Bed (Demo)’
11. ‘Misguided Missile (Demo)’
12. ‘The View from Stow Hill (Demo)’
13. ‘Mayakovsky (Demo)’
14. ‘Blistered Mirrors’
15. ‘Empty Motorcade’
16. ‘The Last Time I Saw Paris’

Ronnie Lane's Slim Chance - "Anymore For Anymore" (1974)

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Quienes mejor me conocen saben lo pesado que me pongo con Ronnie Lane y lo que me fascina su carrera en solitario empezando con su obra maestra Anymore For Anymore. Su etapa de los 70 fue una auténtica aventura con todos los ingredientes necesarios para una gran tragicomedia. Lane fue un perdedor nato que esquivó la suerte en repetidas ocasiones, se arruinó otras tantas y pese al aura mística que he montado a su alrededor con el plantamiento vital que expone en este ideario sónico, fue un loser que terminó la década abocado al alcohol y a la mala vida, y de la que se rehizo casi llegada su recta final poco antes de que se lo llevara por delante una fatídica enfermedad congénita. Pero todo eso se diluye cuando suenan sus canciones, como dice en la parte trasera del disco "Any rumble on 'Anymore for Anymore' is wind in the microphone, please do not adjust your set at all". Eso es este disco, viento fresco que se coló por los micros del granero de Fishpool y que entra a casa por los altavoces.


No somos pocos los que a estas alturas estamos completamente convencidos de que los Small Faces eran mucho más que el grupo de Steve Marriott, y que de la misma manera los Faces eran mucho más que la voz rasgada y atractiva de Rod Stewart. Puede que Ronnie Lane no fuera tan resultón como cualquiera de los dos, pero hay que admitir que fue un pilar primordial y que su contrapunto folkie dejó para la posteridad canciones memorables. Sin él ninguna de las dos formaciones hubiera alcanzado los logros artísticos que relucen en sus vitrinas, y puestos a reivindicar artistas lejos de la popularidad y los focos de su tiempo, Ronnie Lane es uno a rescatar de los 70.

A veces, pensándolo, da la sensación de que su cumpleaños no podía haber sido otro día que el 1 de abril, el April Fools' Day (el equivalente al día de los inocentes), pués Lane siempre fue un tipo risueño tirando a bromista y cachondo mental, pero es que además resulta casi de chiste el hecho de que dejara a una banda en la cresta de la ola de los primeros 70, con conciertos para aburrir y casi tan populares como los Rolling Stones, además de rentables claro. Incluso el tema extravagante sobre su misticismo vía Meher Baba (si, el de Baba O'Riley), es insignificante con lo que vino después, pues se montó un estudio móvil, el LMS (Lane's Mobile Studio), con el que por cierto se grabaron obras maestras del rock (Who, Led Zeppelin...), se marchó criar ovejas a Fishpool, una granja perdida en la campiña (su Big Pink), incluso hizo broma con el nombre del grupo ante quienes cuestionaron su decisión y adelantaban que no lograría nada, Slim Chance (oportunidad remota/escasa). Fichó entre otros al dúo escocés Gallagher and Lyle, ambos componentes del grupo McGuinness Flint, grandes instrumentistas, quienes dan consistencia a su discurso. Pero no sólo de country y folk vivía Lane, además era un gran amante de la música soul, de Smokey Robinson y Booker T, y no dudó en recoger al bajista de The Foundations, grupo británico que tenía su mayor influencia en la Motown, algún éxito tuvo en la época, Build Me Up Buttercup os sonará si o si. Todos juntos fraguaron su repertorio en el granero de Fishpool. 

No quedó todo ahí, para rizar el rizo montó The Passing Show, un circo con músicos, domadores y payasos, su intención era conectar la música con la esencia bucólica y romántica de la farándula circense, vivirla como una aventura sin más. El espectáculo era de carácter itinerante, iban por los pequeños pueblos y ciudades de la campiña inglesa como si de una caravana gitana se tratara e invitando a todo aquel artista que quisiera unirse a la fiesta, imaginad el desfile entrando en un pequeño pueblo de la Inglaterra profunda. Es de locos. La idea era original y la llevó con entusiasmo, aunque pasó lo que tenía que pasar y el espectáculo fue un auténtico fracaso económico, un caos mal organizado, un auténtico desastre empezando por una flota de camiones maltrechos y acabando por los continúos problemas derivados de aparecer de improvisto y sin avisar en la población de turno. Llegaron a realizar más de una veitena de actuaciones, hasta que se quedó sin blanca. Por contra Ronnie Lane disfrutaba de su anonimato integrado completamente en la vida de campo para más sorpresa de los compañeros de profesión que le visitaban, y aceptado por los lugareños como un igual, además Fishpool, su granja, su Big Pink, su Spiddal, se convirtió en poco tiempo en el centro de una escena cultural viva, algo impensable, la utopía hecha realidad.

Ronnie Lane tenía los bolsillos vacíos y un single metido en los charts ingleses, How Come, con dos canciones en la cara B de las que recomiendo encarecidamente la desconocida Done This One Before, una joya escondida, blue eyed soul del bueno. El siguiente single fue The Poacher, menos popular, y después vino Anymore For Anymore, su primer disco firmado como Ronnie Lane's Slim Chance, obra que pertenece a ese reducido grupo de discos de sabor rural y aura de retiro espiritual, ejemplos en el rock tenemos unos cuantos, algunos marcados por las circunstancias como The Basement Tapes de Dylan y The Band, otros de manera premeditada a modo de retiro vacacional como el RAM de los McCartney, no puede faltar Neil Young con su Comes A Time, también los hay con carácter conceptual como los Kinks y The Village Green Preservation Society, y de ruptura total con el mundo como el Fisherman's Blues de los Waterboys... Discos hechos para dar esquinazo a los focos y neones de la gran ciudad, que quieren dar la espalda al éxito, prensa, proyección comercial y demás. Anymore For Anymore no sólo pertenece a este grupo de discos, además Ronnie Lane lo llevó mucho más allá de mera etapa artística o estación por la que pasar, convirtió esta elección en su filosofía de vida, al menos hasta que su enfermedad le dejó.

El disco abre con Careless Love, su rendición total a New Orleans y a la música negra, Ronnie Lane se situaba a su manera junto a los básicos americanos que también hicieron su versión, desde Elvis Presley, pasando por Leadbelly, Ray Charles, Bob Dylan, Cash... Y es que lo de Ronnie Lane en Don't You Cry For Me son los tres acordes y la felicidad, con un magnífico solo de saxo de Jimmy Jewel que me recuerda que solo Mike Scott junto a Anto eran capaces de similar feeling de ruptura con el mundo, con una auténtica declaración de intenciones en uno de mis versos preferidos ever "I hoped that time would send all the love I feel away now and free me like a bird from this cage that I've been making", Lane rompía con su pasado y con todo aquello en lo que no se quería convertir. (Bye and Bye) Gonna See The King hubiera quedado muy bien en el repertorio de los Faces, una delicia acústica que conecta con la troncal del gospel, y es llevada por la slide y los licks piano-blues hacia un final que te hace estar presente en el granero en directo. Silk Stockings es una de esas delicias breves y simpáticas como sólo los Kinks eran capaces de hacer, music-hall campestre.

Y llega The Poacher, un obra maestra en si misma, única en su especie y fruto del momento, no hay otra canción que suene igual, el oboe y sección de cuerdas la hacen única, y sin contener una lírica compleja, más bien sencilla, ofrece una imagen bucólica y romántica lejos de las desdichas de la working class, sólo Ronnie Lane, ajeno al mundo, podría haber hecho una canción como esta fuera de onda y totalmente atemporal. Fue su segundo y último éxito en solitario. Oir la versión de Paul Weller y Ocean Colour Scene no puede más que emocionar y dar a entender el alcance de su influencia. Roll On Babe es una versión de Derroll Adams, otro unsung hero socio de Ramblin' Jack Elliott y más conocido a través de a quienes ha influenciado, ahí quedó "Epistle to Derroll" de Donovan,  es un born to lose en toda regla, aunque la versión de Lane da con su esencia melódica y la transforma en una cadencia más british que yanqui.

También era inevitable que se repescara alguna de las canciones de los Faces, en otras canciones en forma de reinvención, aquí con una casi irreconocible versión de Tell Everyone, la lleva a su terreno, la única en la que Glyn Johns (además del primer single How Come) pudo meter mano, puesto que su acabado limpio no dejaba colarse los aromas campestres y a Lane no le acababa de gustar, años más tarde estaría más acertado en Rough Mix, otro disco chapeau. Otra de las versiones es la añeja Amelia Earhart popularizada por Dave McEnery (como Red River Dave) en el 39, canción dedicada a la célebre aviadora desaparecida sobre el océano, una tonada digna de la berbena de un pueblo perdido de la América profunda. Y llega uno de los highlights de este disco, puede que The Poacher se considere la parte central, aunque para mí lo es Anymore for Anymore, canción que da título al disco y que Ronnie Lane firma junto a su mujer Kate Lambert, una oda a la vida sencilla y sin pretensiones,instrumentación sencilla pero con mucho gancho. Vuelve a girar la vista hacia la música pre-beatles con Just a Bird In A Gilded Cage de Harry Von Tilzer y datada de 1900, una balada a piano, una pequeña joyita de a penas un minuto perfecta para la voz dulce de Ronnie Lane, y cierra el disco Chicken Wired de fraséos dylanitas y con el mismo beat de rock'n'roll que el bardo le dió al folk en su Bring It All Back Home, de nuevo Jimmy Jewell en un solo de saxo de los que crean afición, buena manera para cerrar un disco clásico como este. 

Su particular carácter, su modo de vida y sus aventuras campestres se filtran en su música y logra evocar los buenos tiempos y la felicidad a raudales de manera fluida y sencilla, con una banda que materializó con gracia su visión acústica de la música, mandolinas, acordeones y sección de viento incluida, con el beat rural del r'n'r de Chuck Berry, y con su inevitable querencia hacia el country que escuchaba de pequeño en los discos de Jim Reeves y que tanto le gustaban a su padre, de la misma manera que los vinilos de Harry Belafonte le hicieron carecer de prejuicios estilísticos colándose en su música un agradable aroma soul.

Esta música está lejos de los años de gloria de la Swinging London y los Small Faces, lejos del glam-rock que tanto se demandaba y estilaba en la primera mitad de los 70, pocos discos representan tan bien el exilio de manera tan literal y lírica al mismo tiempo. Anymore For Anymore es una rara avis de su tiempo, la viva imagen de la carrera de Ronnie Lane, el disco que se me aparece por las noches como un Santo Grial reluciente y místico, mostrándose como la esencia suprema de la felicidad en formato vinilo. Por la mañana el sueño se desvanece, pero queda siempre la sana intención de no dejarme llevar por la acritud de un mundo que suena en streaming y avanza más bien requeante. Llamadme ignorante, iluso o lo que cada cuál prefiera, pero hoy por hoy valoro la visión positiva a más no poder, y en esas este disco es mi panacéa particular y mi hoja de ruta. Un buen manual para dejarlo todo y huir al campo.

Por Chals
Texto actualizado de ON THE ROUTE

Ronnie Lane's Slim Chance - "Anymore For Anymore" (1974) 9/10
1.- Careless Love / 2.- "Don't You Cry for Me / 3.- (Bye and Bye) Gonna See The King / 4.- Silk Stockings / 5.- The Poacher / 6.- Roll On Babe / 7.- Tell Everyone / 8.- Amelia Earhart's Last Flight / 9.- Anymore for Anymore / 10.- Just a Bird in a Gilded Cage / 11.- Chicken Wired

Eels - The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett (2014)

11 comentarios :

No creo que sea casualidad, los dos prebostes de la renovación singer-songwriter post-grunge, nos han animado este 2014 con sendos discos de recuperación de sentimientos a flor de piel, sentidos de verdad, perfectos para el advenimiento de las mañanas de cielo claro y rayos de sol penetrantes tras un invierno ventoso, lluvioso y de color grisáceo.
Beck Hansen y Mark Everett, o lo que es lo mismo Eels, han querido volver a su escritura maestra en modo tranquilo/reflexivo/metafísico si bien ya un poco arrugados por los años que les van cayendo, como a todos,  y ahí radica la diferencia y lo que da una magia especial tanto al Morning Phase del rubio como a estos Cautionary Tales del moreno.
Lo cierto es que ambos trabajos, les mantienen como fueras de serie,  si bien el corazón siempre me late con mayor fuerza ante el autor de "Cosas que los nietos deberían saber" y simplemente porque sus letras están a otro nivel y además Mr E me ha salvado de la pena en varias ocasiones o, mejor dicho, me ha hecho la pena hermosa y le debo una buena factura por ello ahorrada en psiquiatras.
Me tenía un poco saturado, como Tom Waits. Me refiero a que, sacar discos que no aporten algo nuevo aunque sólo sea un nuevo giro emocional leve, ser como "conejas" te lleva a que no te centres en todo lo que paren, parecen que están siempre embarazados y dispuestos a poner disco al año en el mercado.
Eso exactamente me pasó con su Wonderful Glorious, disco en el que todavía y, seguramente, no he tenido la dicha de entrar. Es la única laguna en mi balda que me entristece como soldado del beautiful freak que es servidor desde el minuto uno.
Soy muy de Randy Newman, lo sabéis quienes me conocéis bien y el barbudo es su digno sucesor.
Es por eso por lo que The Cautionary Tales me parece tremendamente milagroso, reconfortante y necesario. Pese a que Mark haya insistido en que su composición (prevía incluso al Wonderful Glorious) está inspirada en el primal scream de un disco para él básico: el Plastic Ono Band, lo cual es cierto, yo le sigo viendo a Randy por muchos de sus costados, lo cual es para quemar la mejor traca de fuegos artificiales.
Todo esto es una forma de expresar un feeling y de hacer justicia con las fuentes ya que Eels suena a Eels, lo pones en el estéreo y tu darling companion al segundo desde la cocina dice eso de : "Eels...cómo me gusta"
El otro día, un amigo del alma me comentaba, Joserra, Eels es como la tortilla de patata de ama, siempre sabe igual pero qué buena está, nunca te cansas. No podría encontrar una manera más hermosa de definir este disco y toda la obra del gafapasta fuma puros.
Yo diría que es como el anuncio del turrón El Almendro: Eels siempre vuelve a casa por Navidad. Es ese ser querido que ahí está, para echarte un cable o para contarle tus problemas, él siempre te va a dar las claves, él ha pasado por los campos incendiados de Mordor y ha salido adelante incluso saludando a la gorda de la gasolinera que le ponía de los nervios por sus malas maneras.
No merece la pena hacer mala sangre, don´t think twice it´s all right. Keep Calm and Listen to Eels.

Si te quedas con lo superficial, si no tienes paciencia, si no crees en las canciones que con las escuchas, unidas a las experiencias del día a día, te enseñan el camino a seguir, The Cautionary Tales no es tu disco. Ya lo dice el título. No es exactamente sólo entretenimiento lo que ofrece Eels como Randy Newman, ellos te implican sin quererlo y haces tuyas sus reflexiones porque los muy cabrones tienen un ojo humano con un millón de megapíxeles.Quizás también ésta sea la mejor comparación con Beck, el californiano, entretiene , embelesa, también inspira pero no se incorpora dentro de tu piel de esa manera.

Ambos planteamientos son la mar de válidos pero esa implicación marca la diferencia en cuanto a quererles con diferentes intensidades.

Es muy importante destacar la bellísima edición en vinilo doble. Con una foto que he sacado con el móvil os lo expreso todo. Es para escuchar con esa luz, los Cautionary son para momentos con uno mismo y luz melocotón.

Unos metales como de funeral de Nueva Orleans, un piano ala Sail Away, una flauta del paraíso abren un instrumental con el que te dan ganas ya de llorar a moco tendido, Where I´m At, nos establece el tono, esto tiene un voltaje emocional trifásico.

Parallels es bellísima y trata de estar perdido en el mundo sintiendo que no se cierra tu historia, sabiendo que hay alguien ahí como tú, en paralelo, sin manera de encontrarse en un punto. Está hecha como en un sueño como todo el disco.

Su piano eléctrico característico remata Lockdown Hurricane una oda a los errores humanos que te llevan al huracán terrible, transgresores de normas que pagan sus pecados. Ventosa y lluviosa como este pasado invierno, nada frío pero molesto como pocos. Una gema, la cajita de música del mundo mágico de Eels perfectamente engrasada.

Agatha Chang te hace pensar en que este es el Berlin de Eels. Even when she disagreed with you it wasn´t a fight. Y los violines barrocos susurran por la oportunidad pérdida, la estupidez de haber dejado a una mujer de una pieza, un ser humano maravilloso. Muy muy intensa, muy muy bella Agatha Chang.

Un arpegio clásico de slow soul song enreda toda entera a A Swallow In The Sun y ya está claro que no hay estridencias ni locuras made in E, todo fluye como un disco de Nick Drake, sin sobresaltos, natural, extraordinario en su suma sencillez gospel, de oraciones ilustradas con dibujos para niños.

La cantinela acústica casi Simon Garfunkeliana que es Where I´m From es una especie de Don´t think twice it´s all right dylaniano revisitado, empresa que borda.Y uno se acuerda de esa pom de canción que es The First Day of My Life de Bright Eyes. Nanas como estas, eso es lo que queremos.

Acaba la perfecta cara A, con una reflexión de musical box: Series of Misunderstandings. Es como una mini película de Bergman: donde hasta se caga en el hijoputa del padre de la chica que ya le desprecía pero que en su día le amó, por educarla de una forma en que la ha convertido en falsa y cruel. The love gone wrong kind of song.
Una perla el comienzo: "Como un hombre moribundo al que se le dice, "te vas a curar", eso es lo que me vendes, cuando sabes perfectamente que no es verdad. Eso es lo que nos está pasando"

La cara B es curiosa y variada, algo más difícil, hay que escucharla. El tono comienza con otro arpegio tope Eels muy en la onda de su obra maestra Electro-Shock Blues, se llama Kindred Spirit y vuelve a aparecer ese ser especial , de corazón privilegiado y claro, de amor sin contraprestación, love minus zero-no limit, al que tenemos que recuperar, esa/ese darling companion que nunca falla.

Como un homenaje a In German Before The War de Randy Newman, se desarrolla Gentlemen´s Choice (realmente llegas a pellizcarte para distinguir a ambos artistas porque la arruga es bella y nos llega a todos)  O de cómo un soñador semejante en un futuro de  distinción y caballerosidad extrema puede acabar despreocupado de su higiene personal durmiendo en sábanas cuya mierda se le pega al cuerpo. Puro Nick Drake, de nuevo.

Como colofón al trio más depresivo (que no deprimente) de canciones que ha colocado seguidas en un álbum, tenemos la tenebrosa Dead Reckoning con unos arreglos de cuerda sublimes para contarnos que la soledad no es más que la muerte en vida.

Hacía falta un bálsamo y Answers, contesta a tanta desesperación, Eels siempre aprieta pero nunca ahoga.Vale muchachos,  he estado perdido, solo, jodido pero he aprendido algo, me he reforzado. El mensaje anguilero por antonomasia: salir del puto agujero en el que se mete uno solito, poco a poco, con paciencia. Cómo me puedo identificar tanto! Esto para mi es maná.

La perla pop la deja para el penúltimo lugar, Mistakes Of My Youth es ya , por derecho propio, de sus mejores canciones. Recuerdo este sentimiento haberlo tenido con Ben Watt y su disco en solitario cuando estaba en Everything But The Girl, el magnífico North Marine Drive ( por cierto, ahora acaba de sacar uno)
Querido Ned, me acuerdo mucho de ti cuando leo esta letra, creo que ese es el mensaje: stop defeating myself, a better road ahead. Eso tenemos que hacer y nos aplicamos el cuento, el Cautionary Tale. Muchas de las cosas que sufrimos son por equivocaciones de juventud y tenemos poco a poco que tratar de liberarnos de ellas y dejar de martirizarnos aunque es una quimera porque azotan fuerte cuando hay temporal y cuando viene del norte, hay que tratar de no encallar y seguir la travesía. Es bonito darse cuenta de donde viene todo y reírse, como propone el anguilero, derrocha humanidad.

Llenando de letra el intrumental del principio (preciosa y clásica manera de hacer una secuencia de un Lp) , Where I´m Going, es ese gospel descomunal, tierno, real, humano y escalofriante que sólo puede firmar él, con algunos tonos en la voz rotos que ponen los pelos como clavos ( ese goinggggg).  Esa es la que sella esta POM, The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett.

Conclusión: Mirad, no tenemos ni pajolera idea de lo que va a pasar mañana , ni en dos minutos pero siempre tenemos que caminar en dirección al buen sentimiento, rumbo al mejor karma y de la mano de todo lo que aportan estas fábulas hermosas del hermano Mark.

Luego están los sublimes extras de la edición, buenísimos, muy acordes con el tono y que dan para otra perorata pero ahora es el momento de disfrutar de la obra conceptual y completa como tal.

Por Joserra






Eels- "The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett"
9-10
01. Where I'm At /02. Parallels/03. Lockdown Hurricane/04. Agatha Chang/05. A Swallow in the Sun/06. Where I'm From/07. Series of Misunderstandigs/08. Kindred Spirit/09. Gentlemen's Choice/10. Dead Reckoning/11. Answers/12. Mistakes of My Youth/13. Where I'm Going.

The Chameleons - "Script of the bridge" (1983)

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Hubo una vez que le aconsejé la música de los CHAMELEONS a un amigo del que no me olvido. Y él, guardián de un torreón inexpugnable y propietario de una fantasía lírica envidiable, dijo acerca del Script of the bridge”:

“Todo el disco es un paisaje helado. Un camino que se estrecha más y más, con sus paredes metálicas humedeciéndote el cerebro. La voz de Burgess es vaho en la madrugada, se difumina en el ambiente glacial que proyectan Lever y Smithies...

...Los juegos de ecos, la voz aterida de Burgess, la guitarra acerada de Smithies y la batería pesarosa de Lever... todo contribuye a la creación de un mundo etéreo, onírico, en el que la tierra se resquebraja a tus pies, las puertas cambian de sitio cuando te acercas a abrirlas, y largos pasadizos pegajosos dificultan tu paso...vas a desvanecer... no puedes respirar... y comienzas a ver el túnel... negro... infausto... Todas y cada una de las canciones están rematadas con una extraordinaria belleza.”



Poco se podría añadir, y es que reivindicar a los Chameleons debería ser un ejercicio generalizado muy saludable. Por ejemplo, cuando las cosas se tuercen siempre es un alivio escuchar Don’t fall”, cuando el pecho arde y la locura asoma cual si fuera la banda sonora de un triste episodio de violencia de género ahí está Here today”, cuando lanzas al vacío cuestiones trascendentales sin respuesta siempre queda el abandono y la calma en Monkeyland”, cuando los sueños se convierten en caricias regresa más intensa Second skin”, cuando el Edén no aparece ni en pintura permanece imperecederamente tatuada una maravilla como Up the down escalator”, cuando las lágrimas brotan sin césar discurre Less than human”, cuando los sentimientos se tornan incontrolables retumba Pleasure and pain”, cuando deambulan insólitas criaturas oníricas estremece Thursday's Child”, cuando existe el deseo de correr nuevos riesgos es gozosa aquella danza de As High As You Can Go”, cuando la vejez atenaza y exprime no desfallece A Person Isn't Safe Anywhere These Days”, cuando el tiempo se detiene no existe silencio en Paper tigers”, pero cuando haya que tener esperanzas en que todo mejore nos taladrará como colofónView from A Hill.

Allí, sobre el puente, se halla un bálsamo cuyas secuencias o cuyo proceso podría ser comparable a degustar un heladito denso y cremoso, me recuerda el de nata con nueces de la Jijonenca con un poquito de caramelo por encima. Sabroso, suculento, ñam ñam, obra maestra imprescindible. Frío, puto frío, pero para todas las estaciones climáticas. Chameleons forever!!!

     * Escrito por Johnny JJ, originario en el siguiente enlace del Espacio Woodyjaggeriano.

Posdata: se recomienda encarecidamene visionar una y otra vez el siguiente video que me he topado del "Up the down escalator" en Youtube, un perfecto montaje donde se pueden hallar las claves y las respuestas a muchas preguntas.



The Chameleons - "Script of the bridge" (1983) - 10/10

1. Don't Fall / 2. Here Today / 3. Monkeyland / 4. Second Skin / 5. Up The Down Escalator / 6. Less Than Human / 7. Pleasure And Pain / 8. Thursday's Child / 9. As High As You Can Go / 10. A Person Isn't Safe Anywhere These Days / 11. Paper Tigers / 12. View From A Hill

Rufus Wainwright al VIDA de Vilanova!!!

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Confirmado. El cantante canadiense Rufus Wainwright actuará en el Festival Internacional de Vilanova i la Geltrú "Vida" 2014, tal y como ha asegurado hoy la organización quedando así cerrado el cartel de este "nuevo" festival de Vilanova i la Geltrú que sustituye al "viejo" Faraday. Realmente el cartel del festival es muy goloso, además de Rufus, tendremos a M Ward, Lana del Rey, Yo la Tengo, Sñr Chinarro, Mishima.... Los conciertos tendrán lugar entre el 3 y 6 de julio en La Daurada Beach Club (día) y La Masia d’En Cabanyes (tarde) de Vilanova. El "VIDA" promete darnos muchas alegrías.


Paul Weller - "Hit Parade - Box Set" (2007)

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La ciudad industrial de Woking perteneciente al condado inglés de Surrey y situada a sólo unos 40 kilómetros de la "City" era famosa por ser la tierra natal de HG Wells y más tarde por ser el centro de operaciones de la escudería automovilística de las flechas grises (McLaren) pero entonces el 25 de Mayo de 1958 nació allí un tal John William Weller que pasó más tarde a llamarse Paul Weller y al que todos ahora conocemos como el Mod Father. Ahora Woking es conocido por ser la tierra de Weller y de su primera banda, la esencial y fantasbulosa The Jam. De allí son también los otros dos miembros del espectacular trío, allí también nacieron Bruce Foxton (bajo y voz) y Rick Buckler (batería), ambos tres años mayores que nuestro Paul quién cantaba, tocaba la guitarra y componía en el 99,9% de temas. Durante 5 años, los que van de 1977 a 1982, y con media docena de discos increíbles repletos de temas imprescindibles, Weller demostró de lo que era capaz. Eran tiempos de rock'n'roll, de punk, de Dr Feelgood, de los Clash, del "never mind the bollocks"..., y sí, The Jam eran todo eso pero no lo eran del todo. Eran también Kinks, Small Faces y Who, era muy Soul y claro, Weller siempre ha sido Mod y eso no se puede dejar atrás. Los últimos discos de The Jam mostraban un cambio en el sonido, mucho más refinado, mucho más brit clasicón, mucho más Mod. Estaban en lo más alto, Weller en un plan creativo descomunal, aparecen las tensiones de siempre y Paul manda a tomar por culo el proyecto The Jam. Se corta el pelo en plan moderno de los ochenta, camisas, gabardinas, zapatos de lujo.... se junta con el talentoso teclista Mick Talbot y juntos forman The Style Council para dar rienda suelta al pop, al soul al R&B o a lo que muchos llamaron modern jazz. Incomprendidos en su tiempo ahora valorados hasta la saciedad. Del 84 al 89 firman auténticas obras maestras, bonicas del to, mágicas. Preciosismo al cuadrado que acaba cuando Weller decide seguir con su arte en solitario. Lo que viene a partir de 1992 hasta nuestros días es un auténtico y maravilloso despiporre: "Wild Wood", "Stanley Road", "Illumination", "As is Now" y "22 Dreams" son sobresalientes en una carrera que nunca, nunca, baja del notable alto. Paul Weller, el Mod Father, es un grande entre los grandes, pero esto, claro, es un perogrullada.

En 2006 salió al mercado una box-set preciosísima. Una box-set de la que hoy quería hablaros en el Exilio. "Hit Parade" es su nombre y en su interior encontraremos lo mejor de Weller repartido en cuatro discos. En esto de las Box-Set existe mucha trampa y cartón, y este caso no es una excepción. Que quede claro que la cajita es de sobresaliente pero no incluye nada que no se hubiese editado anteriormente. No hay nada nuevo y es un poco un nuevo envoltorio de los grandes "greatest hits" que habían aparecido hasta la fecha y que englobaban toda su carrera. Como la cajita salió en 2006 quedan fueran "22 Dreams", "Wake up the Nation" y "Sonic Kicks" que darían fácilmente para un quinto disco, sobretodo por el material perteneciente a "22 Dreams" que si no es el mejor disco que Weller ha creado por ahí andaremos. Pues bien, ahora el Mod Father arreglará el desaguisado con la salida dentro de unas semanas de "More Modern Classics", más leña al fuego... Pero bueno, vamos a destripar la cajita: 


CD1 - "Compact Snap/The Jam, 1983" 10/10
In The City /All Around The World /The Modern World /News Of The World /David Watts /"A" Bomb On Wardour Street /Down In The Tubestation At Midnight /Strange Town /When You´re Young /The Eton Rifles /Going Underground /Dreams Of Children /Start! /That´s Entertainment /Funeral Pyre /Absolute Beginners /Town Called Malice /Precious /Just Who Is The 5 O´Clock Hero /The Bitterest Pill (I Ever Had To Swallow) /Beat Surrender 




CD2 - "The Style Council Greatest Hits" (2000) 9/10
Speak Like A Child /Money Go Round - Pts 1 & 2 /Long Hot Summer /Solid Bond To Your Heart /My Ever Changing Moods /You´re The Best Thing /Big Boss Groove /Shout To The Top /Walls Come Tumbling Down /Come To Milton Keynes /The Lodgers /Have You Ever Had It Blue /It Didn´t Matter /Waiting /Wanted /Life At A Top People´s Health Farm /How She Threw It All Away /Promised Land 




CD3 & CD4: "Modern Classics and Hits" 
CD 3: Into Tomorrow /Uh Huh Oh Yeh /Above The Clouds /Sunflower /Wild Wood /The Weaver /Hung Up /Out Of The Sinking /The Changingman /You Do Something To Me /Broken Stones /Peacock Suit /Brushed /Friday Street /Mermaids  (9/10)
CD 4: Brand New Start /He´s The Keeper /Sweet Pea, My Sweet Pea /It´s Written In The Stars /Leafy Mysteries /The Bottle /Wishing On A Star /Thinking Of You /Early Morning Rain /From The Floorboards Up /Come On/Let´s Go /Here´s The Good News /Blink And You´ll Miss It (8/10)

"Hit Parade" no ha inventado precisamente la pólvora. Es una edición de lujo de recopilaciones antiguas de sus varios y diferentes proyectos. Sumando la calidad de estos, las buenas canciones que incluye, y como no, el módico precio, la box-set del Mod Father se hace pieza indispensable tengas o no dichas compilaciones por separado. Como dije, el único "pero" es por la falta de rarezas o caras B, eso no tiene arreglo, y a decir verdad muchos hubiésemos preferido ahorrarse el disco 4 y allí poner esas rarezas, versiones, caras B.... hubiese sido todo mucho más interesante, pero no fue así. La música de Weller ya sea con The Jam, con Style Council o en solitario es un regalo de los dioses, una maravilla cósmica que nadie en su sano juicio debería dejar de escuchar, y aquí, en "Hit Parade", queda bien resumida una trayectoria de esas que forjan leyendas y mitos.

Por Nikochan

Gira española 2014 The Chameleons

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CHAMELEONS VOX CONCIERTO

Vuelve a España la mítica banda de culto del post-punk para interpretar íntegramente una de sus obras maestras, el maravilloso "Script of the bridge", además de algunos temas de su flamante discografía. Tres lugares, tres fechas a tener en cuenta en la nueva gira de THE CHAMELEONS:

30 de Abril: Sala Noise (Valencia)
1 de Mayo: Sala Arena (Madrid)
2 de Mayo: Sala Apolo (Barcelona)

Entradas en ticketea (pinchando aquí): https://www.ticketea.com/search/?search_term=CHAMELEONS

Eels - "Electro-shock blues" (1998)

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Quizá a alguien resulte exagerado proponer una tercera entrada de Eels en el Exile habida cuenta de la juventud del espacio y de los -obvios y más ilustres- huecos por rellenar aún al repasar etiquetas del lateral (que todo llegará, no se dude). Sin embargo, mire usté, ayer aparecía en las tiendas este "The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett", onceavo disco (treceavo si contamos el par de principios de los 90 firmados como "E") de los Anguilas... o de Mark Oliver Everett que es exactamente decir lo mismo. Tras unas primeras escuchas queda claro que, a pesar de esa inmediata y adictiva preciosidad de segundo adelanto que responde por "The mistakes of my youth", nuestro barbudo prota de hoy ha decidido repetir la estructura "Hombre lobo/End Times", esto és, presentar un "disco-tipo" de la formación,  con sus sencillos eléctricos con buena pegada intercalando con contadas y hermosas postales de mayor reposo, para al poco ofrecernos otro álbum más orientado a ese folk de cámara que, ciertamente, nunca ha abandonado en realidad y que igualmente le define. De los primeros, del primer tipo de trabajos señalado, siempre me brilla con especial fulgor aquel "Shootenanny!"  del 2003, de los segundos... Me parece altamente improbable que pueda superar jamás el disco que hoy me apetecía traer para el Exilio: "Electro-shock blues", uno de mis cinco o diez (nunca menos) álbumes predilectos de su década, del que ya he escrito en otros lugares (y en repetidas ocasiones) y también, vaya el matiz por si a alguien empacha tanta anguila, el "auto-regalo" de santo que hoy me hago... Y es que siempre és y me resulta un placer recordar este tan singular disco, claro qué sí. 

"Electro-shock blues", vaya de entrada, es básicamente un trabajo de asumir/aceptar desgracias en pos de la redención de ánimo, de la calma de espíritu, a fin de poder "seguir adelante", como dicta el tópico. Ni qué decir resulta, además, la soundtrack perfecta tanto para el -recomendable y autobiográfico- libro "Cosas que los nietos deberían saber" de Everett, como para el curioso documental "Parallel Worlds Parallel Lives" de la BBC enfocado en la figura del padre de Mark (un genio de la física tomado por poco menos que chalado en su tiempo y que, cómo no, nunca vió su trabajo admitido y reconocido como verdadero en vida, cosa que ocurrió bastantes años después de morir). En él encontramos todos los dramas del artista, con el figurar estrella de la disoluta e infortunada vida de su hermana Liz hasta su suicidio (tras varios intentos), el encontrarse muerto a su padre años ha o esa agonía de su madre enfrentada al cáncer que finalmente le derrotó solo dos años después de lo ocurrido con su ya mentada hermana... Que aún hay más, claro, pero lo aparcamos aquí. De hecho la desgracia parece abonada a la vida de Mark hasta el punto que, según como, parece que este hombre haya pasado la mayoria de años de su juventud entre hospitales y funerales.  Lo cual, resulta evidente, es una exageración si consideramos ello literalmente pero, en cualquier caso, esos son sus recuerdos y su dolor. Y eso és, volvemos a principio de párrafo, "Electro-shock blues" por encima de cualquier otro aspecto y por encima también de cualquier otro álbum de E/Eels. Pero, atención, que el tema se desdobla también hacia otra dirección... Todos aquellos que (por ejemplo y por qué no) hayan visto el recomendable film de Wes Anderson "Los Tenenbaums" y conserven estima o buen recuerdo, hallarán también en Eels (y aún en este disco, sí -sobretodo en este según se entienda el asunto y aunque parezca ello imposible de primeras-) esa mezcla de nostalgia (de americanas de pana, paredes de papel estampado, olor a tabaco de pipa o puro y, sobretodo, ominosa sensación de grandeza venida a menos -casi tangible-) y muy amargo sarcasmo... O ironía, el humor en definitiva, esa luz al final del tunel para tantas depresiones. Mark supo encontrarla, sabrá quien toque cómo, y menos mal para muchos que no solo para él.


Para no alargar (más) déjemos ya empezar el disco... no sin antes darle vueltas a su embalaje. Tras su tan fácilmente deducible -en cuanto a razón de ser- portada, sus viñetas de cómic con evocadoras imágenes y ese breve preludio escrito cuyo sentido no golpeará de pleno sino tras asumir todo el contenido sónico que contiene, llaman poderosamente la atención las dos lápidas que delimitan las letras del tracklist. La primera, sencilla casi infantil y con esa calavera rematada por halo angelical, reza: "Escuchar en casa"... y está claro. No es este un álbum para "salir de fiesta", ni siquiera para oir de fondo sin más: el puñetero te solicita ya un punto de partida de total atención (algo pomposo quizá de entrada pero, ojo, completamente cierto como después descubrimos). Por su parte la segunda lápida también dibujada, al final de todo como despedida y esta vez a color mostrando una noche estrellada en una imagen que irradia básicamente paz nos indica: "Todo está cambiando"... Esperanza, a pesar de todo. Esa es la moraleja para un disco que también es relato y lo que hace de "Electro-shock blues" un disco precioso en su conjunto, nunca triste y tortuoso por mucho que casi todas (o todas) sus partes tomadas individualmente así lo proyecten.

"Elizabeth on the Bathroom Floor" es la primera pista del álbum, apenas rasgada guitarra, coro casi espectral y: "Laying on the bathroom floor (...) My name is Elizabeth, my life is shit and piss"... La alegría de la huerta, sin duda y ya apuntamos que la mayoría de títulos de canción no dejan mucha duda a mediar. Así, al terminar con esta enigmática entrada que descoloca ya de inicio, empieza "Going to Your Funeral Part I"... "that was once you (...) everything goes away"... Bueno, vale. Los cascabeles del estribillo, su tono de blues fúnebre y esa virulencia concretada al final... Aquí hay "algo", en efecto, pero sigamos, sigamos... "Cancer for the cure", que apareció en la soundtrack de "American beauty" y que es una de las canciones más "movidas" con ideas suicidas de fondo y de por medio. Llegados a este punto uno ya no puede detenerse por un lado ni saber que cojones esperar de seguidilla... Y si "el bicho" te ha picado, estás perdido.  Mas si después de la cacharrería industrial que despide esa canción te enfrentas al principio de "My Descent Into Madness", con sus pajaritos, más cascabeles, los la-la-la y  su aire cándido mediante preciosista instrumentación clásica de fondo (mucho ha crecido Eels desde E)... aunque, eso sí: "voices tell me i'm the shit" (que lo que suena en segundo plano es muy bonito pero lo que se dice no defrauda, no). También más alegre parece, solo parece y a su manera habitual está claro, de primeras "3 Speed" pero esa incertidumbre que encontramos en la letra... Sigamos un poco más, a ver qué pasa... Y lo que pasa es "Hospital Food", suerte de jazz a la manera de Waits y que en cuanto a significado y para su desgracia, por temática, tan bien domina Everett. Escabroso, o poco menos, podría parecer que elija ese género y estilo para una letra con unas lecturas tan hijoputescas (volvemos al sarcasmo amargo que antes se comentaba). Y ya no nos metemos demasiado en lo que esto puede provocar en determinadas gentes que han tenido que permanecer largas horas junto a sus seres queridos en hospitales/clínicas (con quimios, ingresos -imprevistos y/o no- varios y demás)... hasta el punto, por lo inacabable, que todo parece haber perdido ya toda lógica y sentido (se entiende por ahí especialmente el desbarre y lo tan roto de lo propuesto, sí). En claro contraste, la tan escueta como sintética letra y música de "Electro-shock blues", la canción, es de vello erizado con ese tratar de entender desde el sentir, el propio interior, del enfermo terminal (brutal lo casi inexistente del acompañamiento de instrumentación al compararse con la lucha ya sin apenas fuerzas de quien y qué se nos explica). Y así "Efil's god" cierra la primera mitad de la historia ya abrazando "el otro lado" de forma abierta ("puedes traer -del hospital- de vuelta mi maleta pero no puedes traerme a mi") y, qué cosas, con ese breve cambiar de voz para el final, improvisado e inesperado estribillo, que es casi como un giro de optimismo... Curioso. Aunque no tanto para quien, aún sintiéndolo lo indecible, sepa  que al final del todo lo mejor, y valgan redundancias, es que llegué de una puta vez el final.

La segunda parte del elepé se arranca con "Going to Your Funeral Part II", breve instrumental con aires de tímido pero nuevo y bonito amanecer que nos lleva de la mano al "single estrella": "Last Stop: This Town"... Pues a pesar de tanta carga de profundidad y emotividad (siempre a su peculiar manera) el cabrito de Mark se las apaña para plantar un single radiable de aquí te espero (ahí está el video de la clonación via zanahoria que tantos recordarán)... Tener un megahit cuya primera frase es "you're dead but the world keeps spinning" ahí queda, además. "Baby genius" es la anti-nana definitiva: "Bebé genio, mira cómo has crecido/ ¿adónde irás?/ ¿no tuvimos algunos buenos tiempos después de todo lo dicho y hecho?/Pequeños cuerpo y mente/ Gran cabeza y grandes dolores de cabeza/ Mi espalda rota/ bebé genio/Encuentra un paseo nuevo"... Todo ello con sonido de caja de música de fondo y ya sin más, de seguidilla, entramos de pleno en la "traca final" con las cinco canciones que mejor definen y concretan este tan memorable trabajo... Las que, en verdad, le otorgan la vitola de clásico para mi.  "Climbing to the Moon" es la enésima constatación de que, y puede que a alguien sorprenda, es Mr. Young uno de los músicos favoritos, seguramente el que más,  del señor de la barba. Bonita hasta el llanto, con esos arreglos de fondo y su radiante épica con ellos al final alcanzada. En las mismas tesituras se mueve "Ant Farm" con un tono similar a "3 speed" en lo musical y que, coño, hasta parece alegre y todo ("hate a lot of things, but i love a few things... and you are one of them"). Pero todo es relativo con este artista y disco, claro. Así la también pseudoacústica "Dead of winter" (que no lo és de pleno por esos nuevos y ornamentados arreglos, aquí especialmente lejanos), que mantiene la "bonitez extrema" a punto de hacer reventar la aguja del medidor y sacando humo por doquier, se despide con un doloroso: "permaneciendo aquí en la oscuridad"... Que a su vez hace de antesala para algo ya, directamente, impagable como es "The Medication Is Wearing Off"... Está desapareciendo la medicación, si, y con esto ya se pasa: "va a doler, no un poco, mucho"... Puede que sea la canción más hermosa, puede serlo sin problemas, de alguien que, además, se ha caracterizado siempre por salirse de tablaturas en estos registros (se puede comulgar más o menos con E, pero que sabe hacer "canciones bonitas" no creo que a estas alturas nadie lo ponga ya en duda). Y el broche, claro... "P.S. You Rock My World", que te lleva al fin a la orilla con la corriente producida por el magistral cuarteto que antecede y remata con ese auspiciador "and maybe it's time to live"... Prueba superada Mr. E. Pocos discos dejan una sensación tan plena, directa y sentida, y sin caer en falsos dramatismos (aquí todo es de verdad, no hay "sentimientos importados"), como este "Electro-shock blues"... A partir de aquí una carrera sólida, con pocos altibajos y hasta hoy, con buena cadencia en edición  de discos y apreciable firmeza. Debe ser, más allá del obvio talento, la seguridad de tener ya la "masterpiece particular" (no la que más considera la crítica o mejor vende), el disco que querías y necesitabas como ente creativo y persona humana a la par, facturada al poco de empezar. 

Eels - "Electro-shock blues" (1998) : 10/10

01. "Elizabeth on the Bathroom Floor"/ 02. "Going to Your Funeral Part I"/ 03. "Cancer for the Cure"/ 04. "My Descent Into Madness"/ 05. "3 Speed"/ 06. "Hospital Food"/ 07. "Electro-Shock Blues"/ 08. "Efils' God"/ 09. "Going to Your Funeral Part II"/ 10. "Last Stop: This Town"/ 11. "Baby Genius"/ 12. "Climbing to the Moon"/ 13. "Ant Farm"/ 14. "Dead of Winter "/ 15. "The Medication Is Wearing Off"/ 16. "P.S. You Rock My World".



Por Guzz