Bettie Serveert - "Palomine" (1992)

BETTIE SERVEERT - (1992) Palomine

“¡¡¡Uy, que perrito más mono en ese fondo rojo, es precioso!!! Con una portada así debe tratarse de un disco infantil”. Error primero: las apariencias engañan y el perrito de la portada esconde uno de los discos más brillantes de la década de los noventa.

“¿Bettie Serveert? ¿No había un libro autobiográfico con ese título de la mítica tenista holandesa Betty Stöve que alcanzó gran prestigio en la década de los setenta? ¿Será la susodicha Betty que se lanzó al mundo de la canción?”. Error segundo: las apariencias engañan y lo único que tenían en común es el lugar de origen y que la inspiración de ese nombre procede del mencionado libro. Por cierto, cuidado con la ternura de su vocalista Carol Van Dyk, una de esas mujeres distintas, atractivamente sencillas, capaces de romper algún corazón apurado y de las que a mí me pueden quitar el hipo. Musicalmente además, perfectamente arropada por Peter Visser en la guitarra, Herman Burnskoeke al bajo y Berend Dubbe a la batería.

BETTIE SERVEERT - (1992) Palomine - 2
“¿Holandeses? Uhmmm, no sé que puede aportar de interesante un grupo de los Países Bajos”. Error tercero: las apariencias engañan, el precio a pagar musicalmente por no ser paridos en las Islas Británicas o en Estados Unidos salvo escasas excepciones es el de pasar relativamente desapercibidos a nivel internacional, amén de que Holanda es un país del que debieran aprender otras sociedades europeas en muchos aspectos.

Sin más errores iniciales que impidan valorar con suficiente objetividad se puede decir que Palomine”, el primer álbum de BETTIE SERVEERT, es una jodida maravilla. Así, sin más paliativos, una joya oculta y maldita en la historia del rock con la que se iniciaría una trayectoria admirable y honestísima, aunque en cierto modo la sombra de este disco se convirtiera en una losa.

Palomine habla en líneas generales de los primeros contactos del amor o de la amistad, de esos cosquilleos e ilusiones perecederas que forman parte de una primera visión que se modifica con el natural desarrollo de esos mismos valores afectivos. Musicalmente cruza de forma sobresaliente mundos velvetianos con raíces del maestro Neil Young más eléctrico, a los que les añade ciertas pinceladas poperas de luz alternativa cercana a Pretenders o a los R.E.M., y que los lleva a ser dignos representantes del mejor y más renovador sonido independiente de su época a pesar de que nunca gozaron de un reconocimiento generalizado.

BETTIE SERVEERT - (1992) Palomine - B
El resultado final es que no hay ningún tema sobrante en este trabajo. Leg espera tres minutos de tensión velvetiana hasta desatar una tormenta de guitarras tipo Crazy Horses capaz de sacudir cabezas mientras se mantienen los ojos cerrados. Palomine”, el tema que da título al álbum guarda los patrones de la anterior llegando al culmen de la perfección épica desgarradora. Kid’s allright es un pelotazo irreverente de pop inmortal. Brain tag es una balada conmovedora que actúa de contrapunto para darle un nuevo impulso al disco. Tom boy no desentonaría en absoluto si estuviera inmersa en una obra maestra como el “Grand prix” de los Teenage Fanclub. Under the surface duele, te da y te quita, pura pasión.Balentine contiene cierta dulzura pop que se camufla con retales pérfidos y malévolos.This thing nowhere es un cruce de melodías que aprisionan. Healthy sick es el rescate distorsionado que realizan del tema de Sebadoh. Sundazed to the core actua de broche final con radiante intensidad y emotividad.

Nunca es demasiado tarde para valorar esa brecha abierta en la que una mujer y su banda velvetizaron al viejo maestro canadiense y descifrar lo que se esconde detrás de ese perrito tan mono de la portada. Y después a la vitrina de los grandes.

    * Escrito por Johnny 'JJ' 

    * Este artículo fue publicado originariamente en el siguiente enlace del Espacio Woodyjaggeriano.

BETTIE SERVEERT - "Palomine" (1992) - 9'1/10

1. Leg / 2. Palomine / 3. Kid's allright / 4. Brain-tag / 5. Tom boy / 6. Under the surface / 7. Balentine / 8. This thing nowhere / 9. Healthy sick / 10. Sundazed to the core / 11. Palomine (small)

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10 comentarios :

  1. Tengo que poner remedio a semejante laguna.Menuda maravilla colega.

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  2. Pues otro que se une a la laguna galopante, no he escuchado este artefacto sonoro, pero promete a tenor del texto.

    Abrazos truferos.

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  3. Esa laguna es muy habitual, queridos. Bettie Serveert no son muy conocidos a pesar de los méritos en su trayectoria, yo los descubrí en su momento gracias a íntimos del país de los tulipanes y caí rendido ante la Van Dyk. Para mí, de los que he escuchado y constan en mis vitrinas, es el más completo y mejor disco femenino de la década de los noventa, se dice pronto. Abrazos a ambos.

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  4. No tengo ni idea pero tiene buena pinta el asunto.
    Abrazos señores ...

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  5. Otro que alza la mano por desconocimiento supino, habrá que poner remedio digo yo.

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  6. Yo os lo recomiendo mucho, cualquier cosa a vuestra disposición. My king, no sé por qué pensaba que tú si que lo conocías y te gustaba mucho, a tu archi seguro. Abrazos.

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  7. My mestre, este disco tiene muy buena pinta y no me lo voy a perder por nada del mundo. Ese Tom Boy suena de lujo. gran reivindicación de mujeranga!!! Salut my mestre friend

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  8. Me encanta esta banda. Tuve la suerte de conocerles al principio con este maravilloso "Palomine" y me llevaron al huerto a la primera. Pura delicia pop con unas guitarras más que sobresalientes. Su posterior "Dust Bunnies" es algo más flojo, pero muy recomendable también.
    Gran y merecida entrada para los holandeses.
    Saludos,
    JdG

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  9. Un señor disco que no quepa duda alguna. Los descubrí por el Soterrani (programa nocturno de radio que duró cuatro o cinco años en las mitades noventeras y con Mr. Julià de ilustre co-presentador), toda una mina para el que suscribe... Todavía conservo en cassette el inmediatamente posterior "Lamprey" pero, coincido de pleno, este disco que conocí algún tiempo después es especial y eclipsa el resto de su obra (quizá injustamente, que no es poco el embutido a extraer -por lo escuchado al menos-, pero es lo que hay)... Recomiendo, humilde pero fervientemens, "El moodio" de los Eleventh Dream Day como ideal compañero de viaje y ya no queda sino aplaudir mucho al Cosmic Master por el magnífico y reivindicante texto aquí recuperado. Abrazo guzzero !

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  10. Es verdad, en cierto modo este disco eclipsa injustamente el resto de su obra, que no estaba nada mal. A mí me gusta recuperar con bastante asiduidad el gran homenaje a la Velvet "Plays Venus in Furs and Other Velvet Underground Songs". Gracias a todos por comentar.

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