Presentación del "Blacklisted" de MAD ROBOT

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Y hoy, 28 de febrero del 2014, es el día. En el Deluxe Pop Club sito en la Calle del Poeta Mas I Ros nº 42 de Valencia, el grupo valenciano MAD ROBOT presentará su flamante último disco "Blacklisted". Muy recomendable.

Otis Redding - "Pain in my heart" (1964)

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OTIS REDDING - Pain in my heart (1964)

Aunque intento esquivar en la mayoría de ocasiones la utilización de términos ostentosamente monárquicos así como las excesivas alabanzas personales hacia los artistas, algunos de los cuales creen, o quizás sería mejor decir "les hacen creer", que poseen poderes divinos, no puedo evitar dejar de llamar “rey del soul”, o por qué no "dios de la música popular", a una de mis grandes debilidades, esa que representaba el prototipo del buen hacer musical unido al personal, esa que en un momento determinado me parece una deidad por su forma de cantar y de actuar. 

OTIS REDDING - Pain in my heart (1964) 2
Hurgar en los inicios de OTIS REDDING supone visualizar influencias de Sam Cooke, de Ray Charles y de Little Richard, este último especialmente a nivel interpretativo. Otra de sus llamativas características fue la composición, arreglo y producción en muchos de sus temas, un dato inhabitual en la mayoría de sus contemporáneos del soul. 

Sus antecedentes gospelianos con una voz que le daba mucho énfasis a altos y bajos, unas letras más profanas que en el género de raíces religiosas y el acompañamiento de instrumentos de viento derivarían en su primer álbum titulado Pain in my heart, un disco cargado de vitalidad, garra y ternura, el primer paso antes de convertirse en uno de los grandes iconos del soul y de la música moderna. 

Y para ello se hizo acompañar de una banda que no era ningún moco de pavo en aquellos días. Ahí estaban Isaac Hayes y Booker T.Jones a los teclados, Al Jackson Jr a la batería, Steve Cropper con la guitarra, Donald Duck Dunn al bajo y Joe Arnold, Wayne Jackson y Andrew Love con los instrumentos de viento. 

OTIS REDDING - Pain in my heart (1964) 3
En "PAIN IN MY HEART" conviven las composiciones propias pertenecientes a sus primeros singles entre los años 1962 y 1964 tales como These arms of mine" (nunca fue tan bello el anhelo de sentir un abrazo), "Hey hey baby" (qué placer bailar al compás de esta canción y ni te cuento si fuera con la chica de los ojos azules grandes, la de las caderas bonitas y los labios de rubí), "That's what my heart needs" (jamás suplicó nadie con tanto amor), "Pain in my heart" (quién se atrevió a decir que el corazón es un órgano que no siente si hay veces que lo que único que bombea es amor como en esta adaptación del “Ruler of my heart” de Irma Thomas), "Somehting is worrying me" (con esa mirada y con esa sonrisa ella se delata) y "Security" (ni fama ni dinero, lo importante es el amor), junto a versiones de clásicos como el "The dog" de Rufus Thomas,  el archipopular y enorme en boca del Dios Otis "Stand by me" de Ben E.King, la inmensa balada "You send me" del gran Sam Cooke, la adictiva "I need you lovin" de Don Gardner & Dee Dee Ford , la mítica Louie Louie" de Richard Berry o la inolvidable Lucillede Little Richard pasada por la batidora soul del Rey y de una banda con pedigrí.

Resumiendo, un disco que son palabras mayores, un clásico para el deleite auditivo de negros, blancos, amarillos, rojos, azules, verdes, rosas o marrones, entre otros, porque el dios Otis sigue siendo el Rey.

Escrito por Johnny 'JJ'

* Este artículo fue publicado originariamente en el siguiente enlace del Espacio Woodyjaggeriano, y actualizada en el día de la fecha para el Exile SH Magazine.


OTIS REDDING - "Pain in my heart" (1964) - 9'9 / 10 

1. Pain in my heart / 2. The dog / 3. Stand by me / 4. Hey hey baby / 5. You send me / 6. I need your lovin' / 7. These arms of mine / 8. Louie Louie / 9. Somehting is worrying me / 10. Security / 11. That's what my heart needs / 12. Lucille





Dex Romweber continua rodando, "Roll On" premiere.

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"Él es un enlace vivo a las turbias, a veces peligrosas y siempre impredecibles fuentes del verdadero rock and roll" Bloodshot

Dexter Romweber, la mitad de los míticos Flat Duo Jets, grupo que influenció a Jack White, Neko Case, y a los Black Keys, ahora a duo junto a su hermana Sara a la batería como Dex Romweber Duo, editarán un nuevo álbum titulado Images 13 el 18 de marzo. De momento podemos disfrutar de su adelanto Roll On, en palabras de su discográfica suena bien  "Romweber transita callejones bajo luces de neón, lleno de rock estilo pulp fiction, canciones de ciencia ficción... Images 13 lo podría haber hecho cualquiera desde Duane Eddy a Stan Kenton pasando por Lenny Bruce..."



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Gira 2014 por España de WILLIE NILE

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Ladies and gentlemen of Spain. Nos complace anunciarles los lugares de la inminente gira de Don Willie Nile para el próximo mes de abril del presente 2014:

JUEVES 3 ABRIL:  Gran Café. León.
VIERNES 4 DE ABRIL Ateneu Hostalets de Balenyá
SÁBADO 5 DE ABRIL La Casa del Loco. Zaragoza
DOMINGO 6 DE ABRIL Kafe Antzokia Bilbao
LUNES 7 DE ABRIL Escenario Santander "conciertos Sublimes en Moon River Estudio" Santander
MARTES 8 ABRIL Loco Club. Valencia
JUEVES 10 DE ABRIL Sala Clamores Madrid
VIERNES 11 DE ABRIL Teatro Filarmónica Oviedo;
SÁBADO 12 ABRIL Mardi Gras. A Coruña
DOMINGO 13 DE ABRIL Santa Cecilia. Avilés

Vuelven Echo & The Bunnymen con "Meteorites"

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Echo & The Bunnymen están preparando un nuevo álbum, de momento ya tenemos el título, la lista de canciones, la portada e incluso las fechas de la. Los meteoritos impactaran en nuestras orejas a partir del próximo 28 de abril en UK y el 3 de junio en los EE.UU. para más señas, en 429 Records. Producido por Youth (Killing Joke, The Verve), el álbum contiene diez nuevas canciones escritas por Ian McCulloch y cuenta además de con McCulloch, con Will Sergeant y Gordy Goudie (guitarra) y Stephen Brannan (bajo). Con el lanzamiento de Meteorites, la banda se embarcará en una gira por Europa y el Reino Unido a partir de mayo (ver fechas confirmadas más abajo).

Según McCulloch el álbum tendrá un aire íntimo, además comenta que “Meteorites, el nuevo álbum de los Bunnymen... es por fin el digno sucesor de Cocodriles, Heaven Up Here, Porcupine y Ocean Rain. Meteorites es lo que Echo and the Bunnymen significan y está destinado a estar, ahí arriba en el cielo, inalcanzable, celestial, hermoso y real. Ha cambiado mi vida".

Tracklisting:
1) Lovers On The Run
2) Is This A Breakdown
3) Holy Moses
4) Meteorites
5) Explosions
6) Icarus
7) I Loved The Devil
8) Constantinople
9) Market Town
10) New Horizons

Tourdates:
5/2 Leamington Spa , UK Assembly Rooms
5/6 Paris, France Alhambra
5/7 Antwerp, Belgium Trix
5/8 Utrecht, Holland Tivoli
5/10 Oxford, UK Academy
5/11 Wolverhampton, UK Wulfrun Hall
5/13 Newcastle, UK Tyne Theatre
5/14 Manchester, UK Ritz
5/16 Edinburgh, UK Queens Hall
5/17 London, UK Shepherd’s Bush Empire
5/18 Bristol, UK Academy
5/20 Liverpool, UK Philharmonic Hall

"In my Soul", lo próximo de Robert Cray

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Con aquel "Nothing but Love" del 2012 Robert Cray nos dejó muy buen sabor de boca, ahora, en este 2014, promete disco. El 31 de Marzo podremos disfrutar de su nuevo artefacto: "In my Soul" bajo el amparo de la Robert Cray Band. Muchas ganas y poca paciencia. Os dejamos con un aperitivo.

The Robert Cray Band: "In my Soul"

1.-You Move Me
2.-Nobody’s Fault But Mine
3.-Fine Yesterday
4.-Your Good Thing Is About To End
5.-I Guess I’ll Never Know
6.-Hold On
7.-What Would You Say
8.-Hip Tight Onions
9.-You’re Everything
10.-Deep In My Soul
11.-Pillow (bonus track)*

The Who - "The Who Sell Out" (1967)

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Hacía mucho tiempo que quería traer a The Who al Exilio pues como muchos de vosotros sabréis es una de mis bandas de cabecera. Pete Townshend es un genio, John Entwistle también, la genialidad de Keith Moon está fuera de sospecha, y Roger Daltrey... bueno, como dice el cabroncete de Pete, Daltrey, simplemente es el vocalista... Pero no, eso no es cierto. Daltrey es el corazón de The Who. Pete es el cerebro, Moon el alma y Entwistle el cuerpo. Todos son absolutamente imprescindibles para conseguir ese sonido único que en directo se volvía dinamita pura. Como buen grupo de los sesenta su éxito se construyó a base de singles incendiarios, la competencia era francamente dura con unos Beatles ya reinantes y unos Stones que comenzaban a sacar la cabeza. Sus dos primeros discos: "My Generation" (1965) y "A Quick One" (1966) causaron un gran impacto pero realmente eran los singles los que estaban haciendo grandes a los Who, y Pete ya comenzaba a cansarse y a pensar en cosas mayores, más arriesgadas. Eran junto a The Small Faces los abanderados Mods aunque ellos nunca estuvieron cómodos con aquella etiqueta, eran Mods porque lo necesitaron pero no eran como los Small Faces, The Who decidieron un día ser Mods y al siguiente no serlo. Tal vez 1967 fue el año de separarse un poco de todo aquello, fue el año de la psicodelia, del hippismo y Townshend estaba muy en la onda. 1967 es un año increíble para la música, un año inolvidable donde la competencia es francamente brutal: Sgt Pepper, la banana de la Velvet, el "forever" de Love, las "experiencias" de Hendrix, el "Disraeli" de los Cream que bien apuntó el otro día Savoy, los dos primeros pelotazos de The Doors, mi amado "Surrealistic Pilow", ah! y el maravilloso "Something Else" Kinkiniano.. No sigo que no acabo... Gran año. Tremendo año.


En 1967 Pete Townshend tiene un buen puñado de canciones preparadas para dejar con la boca abierta al personal. Una idea genial que no fue muy entendida en su día pero que hoy brilla con luz propia. "The Who Sell Out" no es precisamente una ópera rock, es más un álbum conceptual, un homenaje a las radios piratas existentes por aquella época en las Islas, como si de "Radio London" se tratase van pasando las canciones y los típicos e indispensables anuncios, algunos de ellos son realmente joyas de pocos segundos escritas por el mago Pete. "Monday, Tuesday, Wednesday"... Abre el disco esa extraña y flipada "Armenia City in the Sky" escrita por el chófer de aquella época de Townshend, sí, John Keene trabajaba de conductor, luego acabó formando "Thunderclap Newman" junto a Pete quién ocultó su nombre bajo el seudónimo de Bijou Drains, de allí nació la maravillosa "Something in the air". Pero volvamos al "Sell Out", ese inició con el falsete de Daltrey es de alucine. Psicodelia pura. "Wonderful radio London...., 1,2,3.. 4!", pasa el anuncio y suena la divertida y extravagante trompeta circense de Entwistle. "Heinz baked beans" es la monda lironda. Una locura genial marca de la casa. "More music more, music more, music more"... "Mary Anne with the Shaky Hand" es una de las grandes canciones del disco, con esa letra tan porculera, irónica y llena de humor. La guitarra de Pete es fantástica, el estribillo pop es contundente, bello y empalagoso. La voz de Roger en falsete está perfecta y los redobles de Moon nos hacen esbozar una sonrisa cada vez que escuchamos la canción. Temazo. "Odorono" es otro de esos temas que no dejan indiferente a nadie. Cantada por Pete magistralmente: "She ripped her  glittering gown. Couldn't face another show, no. Her deodorant had let her down. She should have used. Odorono!". Otra vez el punteo de Pete nos enamora, entra "Tatto", una de mis favoritas y me derrito toa toa. "Welcome to my life Tatto!". Los coros son extraordinarios, la canción redonda, la letra acojonante. The Who son terriblemente buenos, geniales, asombrosos!. "Our love was" es un caramelito mod/pop, puede parecer normalita si es que uno no está atento de la prodigiosa percusión de Moon, un monstruo. "Love, love, love, love....Our love was famine, frustration....", el solo de guitarra y..... el final de la cara A con la espeluznante "I can see for miles", con asombrosos riffs, Daltrey en plena forma y la psicodelica y anfetamínica batería de Moon a todo trapo bien protegida por el bajo de Entwistle. Tema de esos inolvidables, tema alucinante y alucinógeno, tema maravilloso, tema de esos que nos la ponen dura, temazo del copón bendito. Oooooooouuuuh Yeaaaaaaahhhhh!.


La cara B comenzaba con otro "comercial", sencillito y tranquilo para abrir luego con la kinkiniana entrada de "I can't reach you". Pete dándolo todo y otra vez los redobles de Moon desmontando nuestra alma. Pop de etiqueta algo anfetaminizado, pero mágico al fin y al cabo. Entwistle firma otra de sus extrañas canciones que al final se nos hacen imprescindible. "Medac" es una joyita sideral. El inicio de "Relax" siempre me viene a la cabeza. Daltrey otra vez con su falsete de lujo, otro tema donde predomina ese pop psicodélico muy del 67, con esa estrofa magistral: "We try harder and harder, tryin' to get our way But it's a long, long wait until Judgement Day. So settle your affairs and take your time. 'Cause everything in the world is yours and mine. Yours and mine..." y esa guitarra punzante de Townshend. "Silas Stingy" es francamente acojonante. Una de mis favoritas del paquete, escrita por el gran Entwistle, "money money money bag...:".... Llega entonces señalando el final la preciosa "Sunrise", de una belleza descomunal que nos deja de pasta boniato. Cerraba el disco la mini-ópera "Rael 1", una canción ambiciosa con bastantes cambios rítmicos que apuntaban a lo que Pete nos daría más adelante, y eso era "Tommy", como curiosidad encontramos allí la melodías de "Sparks": "He's crazy.., anyway".


Durante los noventa y con la llegada del disco compacto llegó una edición deluxe donde se incluían varios increíbles descartes. Edición que ahora es la edición habitual que encontraremos en cualquier tienda a un módico precio. Allí aparecía "Rael 2" y luego el fantástico jingle "Top Gear". El temazo "Glittering girl" seguía dándonos innumerables alegrías, una locura de tema que nadie entiende como se quedó fuera, con guitarras en la línea del "I can see for miles". Seguimos con el jingle de "coke 2" que es la monda lironda para enlazar con la increíble "Melancholia" que es un temazo descomunal. Otra joya de Entwistle con sus maravillosos metales, "Someone's coming". La alucinógena "Jaguar" nos lleva en una nube a la única canción compuesta para el disco por Daltrey que es muy cuca pero que tampoco aporta nada especial, "Early morning cold taxi" es canturreada frecuentemente por un servidor pero no es gran cosa, eso sí hay que agradecer que se incluyera en esta edición. Lo que sí es de traca i mocador es "Hall of the mountain king" de Edvard Grieg, con ese riff tan tan.... A puntito de acabar nos llega "Girl's eyes" la composición de Moon que nos alegra la vida con ese ritmillo mod, luego una versión alternativa de "Mary Anne" y acabamos con la mini obra maestra que es "Glow girl".

"The Who Sell Out" es uno de los grandes discos que nos dio 1967, una de las grandes obras de Townshend y sus Who. Incomprendida en su momento pero que con el tiempo ha adquirido la etiqueta de obra maestra. The Who comenzaban con este disco su época dorada con la genial idea de la radio pirata con sus jingles/comerciales, llegando a ser una obra conceptual indispensable, con momentos de psicodelia pura, rock anfetamínico y melodías mod.


The Who - "The Who Sell Out" (1967)
9,8/10
01.-"Armenia City in the Sky"/ 02.-"Heinz Baked Beans"/ 03.-"Mary Anne with the Shaky Hand"/ 04.-"Odorono"/ 05.-"Tattoo"/ 06.-"Our Love Was"/ 07.-"I Can See for Miles"/ 08.-"I Can't Reach You"/ 09.-"Medac"/ 10.-"Relax"/ 11.-"Silas Stingy"/12.-"Sunrise"/ 13.-"Rael 1"/ *14.-"Rael 2"/ *15.-"Glittering Girl"/ *16.-"Melancholia"/ *17.-"Someone's Coming"/ *18.-"Jaguar"/ *19.-"Early Morning Cold Taxi"/ *20.-"Hall of the Mountain King"/ *21.-"Girl's Eyes"/ *22.-"Mary-Anne with the Shaky Hand"/ *23.-"Glow Girl"


Por Nikochan

Randy Newman - "Good old boys" (1974)

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De verdad que me gustaría empezar este texto con mayor comedimiento, con más elegancia si prefieren, pero lo cierto es que al pensar en Mr. Newman y recordar su obra de cinco álbumes de estudio que van del estreno homónimo del 68 hasta el "Little criminals" del 77 lo único que me acude y sobreviene és, definitivamente, lo de: "Pero que enorme es este tío, la madre que lo parió"... Tal cual.


Sí, es de cajón, "de casta le viene...". Newman pertenece a una familia (literalmente, no en el sentido de "tipo de artista" a fin de contextualizar) de músicos, mayormente especializados y vínculados con el mundo del Cine. Vaya por ejemplo (rápido) que su primo Thomas es el compositor firmante de maravillas como las respectivas soundtracks de "Cadena perpetua" o "American beauty", o también (que esta no me la sabia hasta hace un rato y me he quedado a squares), el que su tio Alfred es el compositor de la mismísima sintonía clásica de la 20th Century Fox... Ya me imagino las cenas en "Casa Newman": "Pero déjate de pop-rocks de las narices Randy que eso es para alelaos... Compón en serio, joder"... "Pero es que me aburro pasados los tres minutos, coño, pasa que vosotros sóis unos cansinos"... "Mira que eres vago"...etc. Y en verdad, que él mismo lo admite sin problemas, lo és y bastante. Lo que también és, desde el año los anacardos, es un músico admirado e idolatrado no ya solo por el público sino por los propios músicos y compañeros de profesión (nuevo ejemplo rápido y tres palabras: "Nilsson sings Newman" -para tocarse mucho y ahí lo dejo-). Y es que Randy es, claramente a mi parecer, uno de los músicos populares del último medio siglo que más bien y lógicamente encajan (de verdad, sin subjetividades de a granel) en el archivo de la pura y dura "genialidad". Randy es Gershwin y Dylan, Sinatra y Carol Burnett, Taylor y Nat King Cole, Porter y Ray Charles... Sobretodo Ray Charles, joder. Un ente creativo único, ubicable de primeras, que nos deja mirar por la mirilla de la american music del pasado siglo. Un tipo que es un ícono del pop-rock, lo mismo que un "crooner de manual", un geniecillo del vodevil ("hollywoodiense" o no) o, sencillamente, el tipo que canta en el bar de losers con una copa de coñac vacía encima el piano para que el personal deposite los "dollarbills" si lo estima conveniente... Todo eso queda reflejado en un Randy Newman, de una u otra manera, quien para más cojones ni es ni se considera un gran cantante (lo suyo es el "carisma extremo", un registro tan eterno y personal como inimitable y magnético) y que ha hecho del sarcasmo, la ironía, su buque insignia más naturalmente acuñado y querido. Lo que no le ha traído pocos problemas, claro... "Siempre que he tenido un éxito he tenido después que pedir perdón durante semanas y más semanas"... ¿Razón?. Pues resulta que Newman tiene la (jocosa) costumbre de construir sus textos desde la perspectiva de distintos personajes (arquetípicos e/y inventados -mayormente-). De esta forma y por ejemplo cuando triunfa con "short people" (recuerden: "qué motivo tienes para vivir si eres bajito")  salen hasta grupos de presión social denunciándolo, en serio y de verdad, al respective, a lo que Randy tuvo que responder explicando, hasta en la misma luna que: "esa canción es desde el punto de vista de un chalado que por algún motivo odia a la gente baja, sin más"... O cuando lo acusaron de "fascistoide" por ensalzar el modo de vida del sur más conservador y tradicionalista de la "Gran Nación" ("eso es un homenaje a una manera de entender la realidad de algunas personas, no implica lecturas políticas" -de hecho Newman es justo lo opuesto a "conservador", para entendernos rápido y un demócrata a ultranza) con el disco que, al fin, aquí y hoy nos ocupa: el cojonudísimo "Good old boys" del 74. Que es mi preferido pero, persisto, cualquiera de sus cinco primeros estudios (y también los ochenteros "Trouble in paradise" y "Land of dreams" -para completar así lo que mayormente conozco y tengo más empapado del músico-) es altamente recomendable... "randynewmantízate", por lo menos una vez al semestre y caray, que no son pocas las alegrías a extraer.

"Buenos viejos muchachos"... Intachable título de cara a lo que aguarda en su interior. Cuarto disco de estudio y con la presencia de gente del calibre de Ry Cooder o Al Perkins arrimando hombros. Trabajo que, como arriba se comentaba, viene a significar una especie de disco temático a fin de reivindicar las tradiciones y formas de la gente de distintos puntos del sur yanqui y que, importante, no debe malinterpretarse... Newman, furibundo antirracista (toda una lucha personal para él), no se pierde en clichés político-sociales (que por lo visto, en la época, poco menos que hubo quien ya le metía la sábana por encima por lo de este disco... -volvemos a lo de la fina ironía del artista y el no entender muchas veces el personal lo de que él no canta precisa o comúnmente desde su propio punto de vista-). Defiende (eso sí) la manera pausada, campestre de entender la vida y el orgullo que, por qué no cojones, se extrae de ello. Se cachondea de la tontuna y la soberbia (y la hipocresía) del "norte" en varios aspectos, caricaturizando (si es preciso) al tochorro de campo y explicando las cosas desde su perspectiva o también, ya puestos, dando lecciones de historia si resulta menester. De esta forma la popular "Rednecks", voz racista para acusar desde el norte a los racistas del sur (coligiendo frecuente y erróneamente "campesino" y "racista"  en un mismo significante de forma harto estúpida y vejatoria), es la canción de bienvenida a este tan magnífico trabajo. Y quizá pues conviene matizar lo de "no se pierde en clichés político-sociales" (pues si es verdad que a veces lo utiliza como medio, para agilizar significados de lo que se pretende transmitir) pero en cualquier caso la música ha empezado a sonar ya y solo reparando en la manera de "levantar" esta canción inicial, desde el ténue piano y el tan peculiar recitar, a uno ya le mejora el día sin pero que valga... Y sí, sin duda, si alguien que no conoce al artista (o no más allá de sus contribuciones para los films de la Pixar) creyó exageradas todas las comparaciones y apreciaciones sobre el artista vertidas más arriba, todo le cobrará sentido ya desde a partir de aquí. La instrumentación clásica de "Birmingham" con esa slide intercalada es el noveno cielo que el séptimo hace corto (si es que te parecerá  Woody Allen dirigendo "El golpe" en blanco y negro, caray). Aunque lo que más le gusta a veces al músico son esas "canciones de amor directas y sin ambages" y, por estas, "Marie" se deshace entre hirientes violines y un Randy que canta de forma más delicada de lo habitual pues, qué duda cabe, también sabe hacer eso como dios si se tercia. "Mr. President (Have Pity On The Working man)" es un virar hacia las formas más habituales que de paso retrata la visión de un "blanco del sur" sobre la carrera de Nixon. Por su parte "Guilty", otro de los momentos más  "sentíos" de esta ambrosía, te derrota de nuevo sin remisión y, como comentaba no hace mucho en casa propia, cómo fascina siempre esa cualidad de este tipo por sintetizar en tan poco espacio de tiempo tanto contenido y belleza... Como si no quisiera agobiar, como en "pasaba por aquí un momento solo mode". Qué cruelmente cortas, en resumen, son algunas de las piezas que ofrece este hombre, si se prefiere. Llegamos entonces, para más inri, a la mitad del álbum y a "Louisiana 1927"... Y esto lejos de aflojar sigue creciendo. De nuevo instrumentación clásica, piano de pub, entonación de pop star (siempre ese deje socarrón de fondo que te mata twice... superioridad manifiesta one more time). La emblemática y tradicional (y muy breve) "Every Man A King" abre el segundo acto mientras hace de alfombrilla para una "Kingfish" que, definitivamente, es mi canción predilecta de un disco favorito... Este tipo es un gigante de la música (así en general, ni rock, ni folk, ni gaitas) y punto. No se puede estar del todo triste en esta vida si uno sintetiza, ni que sea una vez, ese momento en que cae por primera vez la baqueta en este pescado real. "Naked Man" sigue el tono marcado -alegre- y qué bien casaría en el también tremebundo estreno del pequeño/grandioso Simon, la muy puñetera... "beware beware with..."... Ya te digo. Para la siguiente, "A Wedding In Cherokee County", Mr. Newman se recoge de nuevo en tonos más minimalistas para una de las piezas más solemnes y, en cualquier caso, la más abiertamente bluesera (casi un lamento por tono). Y, para rematar la faena, se nos junta con Cooder y nos ofrece "Back On My Feet Again", implementando para la ocasión esa guitarrilla que derrocha clase y oficio hasta al caerse, dejando ya solo espacio para una "Rollin' " en el que se disfraza por última vez del totémico Mr. Charles y se nos marcha en un doloroso fundido a negro de esos que atraviesan almas. Clásico del recontrasantocopón bendito y con indebatible mayúsculaza que no depende ni mucho menos del símbolo de puntuación que precede.


Randy Newman - "Good old boys" (1974) : 10/10
01. "Rednecks"/ 02. "Birmingham"/ 03. "Marie"/ 04. "Mr. President (Have Pity on the Working Man)"/ 05. "Guilty"/ 06. "Louisiana 1927"/ 07. "Every Man a King"/ 08. "Kingfish"/ 09. "Naked Man"/ 10. "A Wedding in Cherokee County"/ 11. "Back on My Feet Again"/ 12. "Rollin'".




Por Guzz

Nos deja el maestro Paco de Lucía

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Nos ha dejado el maestro gaditano de la guitarra Paco de Lucía a la edad de 66 años. Joven, aún era joven. Considerado uno de los mejores guitarristas de flamenco de la historia nos deja joyas como la rumba "Entre dos aguas", sus alegrías "La Barrosa" y "Barrio la Viña", o su soleá "Homenaje al Niño Ricardo", e inolvidable es también sus colaboraciones con Camarón. Una pérdida irreparrable. Hasta siempre maestro.

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The Pogues - "If I Should Fall from Grace with God" (1988)

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¿Y qué más se puede hacer con el "punk" acabados ya los 70's? La VU nos regaló bastante antes, y ya de entrada, el minimalismo bien entendido (el dejarse de florituras e ir a lo que más alimenta y llega al tuétano), en Detroit Iggy, Kramer y demás le enchufaron al poco esa densidad sónica que amedrentaba y te volaba la almendra... Lo que dejo vía libre a que Dolls primero y, especialmente, Ramones después exportaran, queriendo o no, el asunto a las inglaterras con los resultados harto conocidos... Todo ello con la añadiduras a encaber, faltaría, pero como resumen ahí queda. Y, así en efecto, regresamos a la pregunta de inicio de entrada... Y llegamos a los Pogues. Una de las bandas más ultraconocidas como, eternamente y siempre a mi humilde parecer, ninguneada en los "grandes recuentos". Sí, leyeron bien sí... La importancia de esta formación, através de su ochentera singladura (para mí -soy de esos- cuando "se despide" MacGowan, y por mucho que exista algún meritorio single en los dos postreros discos de estudio noventeros, se detiene el taxímetro) me resulta un pico insaltable en la Historia del rocanrol toda ella. Tal cual. Que tampoco pretendo ir de original ni nada, quede claro antes de seguir, y me consta que ello le pasa a un sindios de gentes y gentuzas.


Quizá el "relativismo", el abonamiento -generalizado en cierta medida- al "molan pero tampoco hay pa'tanto", viene de las atrocidades que se han venido pergeñando en el último par de décadas de paso con registros/instrumentaciones similares, o bien (debe admitirse), a lo fácil que resulta siempre cargar contra el Sr. MacGowan, claro paradigma del exceso, las adicciones y el autoabandono. Sobre lo primero no queda sino aguantarse (que "bisnes es bisnes"), sobre lo segundo... Frecuentemente cuando pienso en este hombre, o me acuerdo de él, me sobreviene esa escena del "Amadeus" de Forman: "yo soy un hombre ordinario pero, Majestad (-enorme como siempre Jeffrey Jones-), mi música no lo és"... Salvando la imposible comparación (sea con quien nos ocupa o con cualquier músico/artista que tenga que ver ni que sea de lejos con esto del Rock) siempre me parece que es un poquito ese caso... Shane decidió, o no decidió, llegado cierto momento "dejarse ir". Abrazar esa cochambrosa "espiral personal" hasta acabar bajando por el mismo desagüe... Pero, mucho ojo, que a muchos/as eso nos importa un montón de huevos y seguimos quedando en gran deuda (ayer, hoy y forever -y por el puro y duro talento que nos es dispensado-) con este borrachuzo, adicto a todo sin medidas (normalmente ello en sus formas menos conspicuas, por supuesto) y con eterna pinta de horrible pendenciero de taberna bucanera. Y por supuesto que los Pogues no eran solo MacGowan, que ahí están desde el principio Stacy y Finer (sin descuidar por ejemplo, y ni mucho menos, al gran Terry Woods que llegaría más tarde, etc.)... Pero creo que, viendo -muy claramente además- en lo que se convertirá la formación sin sus aportaciones, estaríamos fácilmente de acuerdo en que si hay algún miembro insustituible en el renombrado combo es/era el mellado y "melopeante" cantante. En cualquier caso, Shane, junto al par apuntado, dieron con la tecla de pleno cuando, partiendo de una militancia punk de manual, probaron a entonar con esa rabia sin ambages que tan bien conocían, por generación, algunas canciones populares del irish folk que les era propio por genética (aunque, y como suele señalarse, no de facto al ser ya ellos propiamente londinenses -hijos, eso sí, de inmigrantes irlandeses-). Esto fue una revelación también claro... ¿punk rock con banjos, flautas, acordeones y mandolinas?, ¿qué estamos piraos o qué?... Pues "o qué", claramente "o qué"... Y no es que faltasen ya en la historia superhéroes del folk desenchufado que le habían atizado a las injustícias del mundo y, en verdad, los Pogues eran (seguramente) tan o más reivindicativos por registro y estilo que por discurso (aunque, obvio, también medien candela seria ahí, que es de cajones). Pero ese plus de rabia, de bronca tan presente, de la mano con ese más que notable, e insospechado quizá de primeras, buen gusto para atacar paisajes menos tormentosos les hace, y me repito, definitivamente únicos y necesarios... The Clash Vs. The Dubliners... Y ganamos todos. Bravo. 

Joder... Y, además, cómo no me van a gustar "la de diosescristo" los Pogues si para más inri el líder de "mi banda" favorita tocó regularmente con ellos (ya lo había hecho antes pero, mayormente, Strummer les echó un cable con los directos tras salir Shane aunque, eso sí por supuesto -y me parece algo que le honra y mucho-, se negó a adquirir su rol en estudio aún a  pesar de haberles producido el "Hell's ditch"), de la misma forma que mi artista predilecto firmando en solitario (con el único permiso de Bowie, Reed o Cooke -aunque este era marciano y no cuenta-) les produjo aquél segundo disco que les diera el empujón definitivo... En efecto, es bien conocido que Elvis Costello se encarga de la producción de "Rum Sodomy & the Lash" (1985), con el que ya, definitivamente, se consolidan de todas todas... El disco de "dirty old town" o "Sally Maclennane", por ejemplo y poca coña y, a qué negarlo, el otro elepé indispensable de los cinco con MacGowan ("los que cuentan" para un ingente considerable, recordemos) y el único que puede batirse en duelo con el que hoy reza en cabecera de posteo... Y en el que se acordará MacGowan -de Costello y ya puestos-, en alguna de las letras por haberle birlado a su bajista Cait O'Riordan para casarse con ella y tal... Pero eso ya es otro tema. Sea como fuere, tras terminar "RS&L", los Pogues verían pasar tres largos años antes de tener álbum en las tiendas... Señalemos principalmente a Shane y "sus rollos" por la tardanza, claro. Aunque, que esta es buena, en dicho lapso varios miembros de los Pogues (con su cantante en cabeza -y además con rol significante en el tema-) se embarcan en ese proyecto de Alex Cox llamado "Straight to hell" (que dioses y demonios me libren de llamarle "film"), suerte de pseudo-psicowestern filmado en nuestro sur peninsular y con un potosí de caras conocidas del rocanrol y el cine en danza (investiguen y flipen de no conocer la historieta)... Y ya solo queda, antes de abandonar párrafo y tratar de una maldita vez el disco de hoy, el reconocer que viendo la "pericia interpretativa" de MacGowan, Costello, Strummer y demás (que ni el mismo Dennis Hopper salva "eso") el zapatero, más que volverse a lo suyo, se jubila ipso facto tras autochamuscarse los globos oculares a lo Strogoff de puro y devastador horror (así, sin anestesia previa ni nada).

"... Let me go boys/ Let me go down in the mud/ where the rivers all run dry"

Llegados a este punto que no se piense nadie que se me escapa el hecho de que me está quedando un texto especialmente extenso ("rollero" hay quien lo llama). Pero no me importa mucho, la verdad... Esta gente me lo merece (por únicos y cojonudos, sin más). Y de esta forma y así llegamos al fin al momento de valorar contenidos del  "If I Should..." de las narices. Su tercera y, siempre en la opinión personal de uno, más incuestionable referencia. Que se arranca con la propia  "If I Should Fall from Grace with God" a degüello y sin pedir permiso... Acordeones, banjos, la voz rotísima de Shane con sus piratescos berridos, marchamo sin cuartel... Hemos llegado, sea cielo o infierno, pero hemos llegado al fin y buen rato que nos vamos a quedar, desde luego. Que esto va en serio, claro queda de primeras, no hay pose ni tontuna que valga. Esta gente se cree lo que hace y se deja la pericia, el alma y la hueveda en ello. Como debe ser. Y sin tiempo de nuevos alientos que valga, y tras bajar al barro donde los ríos bajan secos, llega la cabrona de "Turkish song of the damned"... Dos de dos, nueva enormidad que nos trae, sin tregua y para la ocasión, esa mezcla de tonos moriscos a los que se sumaran  al llegar el chorus las flautas y los tréboles, sin descuidar ese arreón final que, por mi, podría durar un par de buenas horas más sin demasiados problemas... Invencibles, vaya, y el ritmo que no decae, es más, se acelera incluso pues tras bailar la danza maldita turca nos traen "Bottle of smoke" que es como para liarse a endilgarse pintas por el gaznate como si no hubiera mañana. Encuentra tu taberna irish más cercana cuanto antes, encogorzate rápido y quédate ahí a vivir por siempre, claro qué sí... Y atención a esa irónica letra de perdonados pecados donde "doncellas y sacerdotes beben como paganos". Aunque, obvio y aunque joda, casi todo queda eclipsado por el cambio de tercio que nos aguarda y que, a qué negarlo, integra el momento más popular y aplaudido de la formación a nivel global: "Fairytale of New York". Gloriosa, épica y preciosa, y que por incluir hasta nos regala un cierto caracter literario con las discusiones de esta pareja de yonquis/perdedores que aguarda el new year mientras se estrangula lo mismo que se coge de la mano. Tremendo el sentimiento que Kirsty MacColl y MacGowan le dan (las voces perfectas para una ídem canción) y, ya puestos, el paso de gigante que necesita el disco para cambiar lo "meramente" cojonudo por lo Maestro. Si alguien no coincide con el pleno de este elepé (para mi indebatible) le ruego que se encierre varias horas enteras con esta pieza, sin distracción alguna y llore de vergüenza, que no le queda otra. "Metropolis", la pista instrumental del álbum muy bien ubicada en la estrategia, fusiona paisajes urbanos y excursiones campestres a toda castaña y logra remontar el vuelo de algarabías tras la tan sentida canción precedente. Que no era fácil, ojo. Pero es que a este disco, llegados este punto, ya no lo para ni dios. Pues para cerrar la primera side los cabritos nos habían reservado nada menos que "thousand are sailing". Una de las canciones que más me agradan de combo y disco con esa historia de gentes emigrando a la búsqueda del "american dream" con sus justas dosis de nostalgia... Y esa frase de entrada ("The island it is silent now but the ghosts still haunt the waves..."), y esa salida de estribillo ("... and we dance")... Enorme toda ella perse, y por cojones también. Pero entonces, toda la atención,  le damos la vuelta al disco y...

"We have the song of the Chochona, we have brandy and half corona"

Ay, qué hijos de la grandísima Bretaña... "Fiesta", con toda su fama a cuestas, es la chorrada, el punto irreverente y macarra del disco. Por ser hasta como que resulta el único y principal argumento que pueden hallar los que no vean claro el "masterpiecismo" del álbum que otros otorgamos (los "gusanos" postreros no cuentan, es una boutade de esas de artista a modo brochero y canción popular mediante). Reconozco que es la pista que menos me agrada del disco pero, del mismo modo, siempre la entendí como el gamberro y rompedor momento que marca el ecuador del viaje... Que bien mirado, ahora que reparo, tampoco veo a qué echarle pestes... En justicia mucha de la fama de los Pogues, y en estas nuestras latitudes mayormente, se le debe al tombolero y verbeneante discurso de "Fiesta", canción que, sencillamente, solo busca ser el paradigma y acábose de la celebración haciendo honor a su tan evocador título. Y eso, debe admitirse sea apreciada o justo lo contrario, lo consigue con plena holgura esta canción. En cualquier caso, tras la chirigota llega la calma (relativa) y con ella el resto de la B side que, al tanto, considero personalmente el alma y principal activo de este disco... La (muy tradicional) pista conocida sencillamente en este disco como "Medley" y que se compone de "The Recruiting Sergeant/The Rocky Road to Dublin/The Galway Races", se despacha en apenas cuatro minutos donde caben buena parte de las aptitudes de este personal. Algo así como el mejor muestrario existente a fin de hacer entender o enseñar a alguien lo que son y saben (o sabían) hacer The Pogues. Pero cuidado que lo que sigue es todavía mejor: "Streets of sorrow/ Birmingham Six", donde se hace al fin hincapié -ya a cara descubierta- en temas de índole política lo que, o eso cuenta la leyenda, creó disensiones y malos rollos importantes en el mismo seno del grupo... Investiguen si hace falta sobre los Seis de Birmingham o los Cuatro de Guildford (la famosa película "En el nombre del padre" de Sheridan explica -de la mano con lo de los Siete de Maguire- esto último, sí). Sea como fuere estamos ante una canción/díptico que, junto a la que sigue, conforma mi momento predilecto de tan formidable trabajo. Genial el contraste entre su reposado inicio y la más abrasiva continuación, ya en sus formas habituales y con un MacGowan muy sabiamente contenido. Pero, caray, es que musicalmente "Lullaby of London" derrota a quien delante se ponga... Bonita hasta el llanto y con una instrumentación que huele a paz y libertad como ella sola... No me sorprende el entusiasta escrito que el Sr. Earle firmara en alguna de las reediciones digitales, desde luego. Y esto que se viene acabando, cagon-la-mar, y entonces (como para aparcar nostalgias prematuras) entra "Sit down by the fire" que vuelve a subir pulsaciones e invita a baile desbocado, cogidos por las muñecas y dando giros a toda leña sobre sufridas tablas de madera... El último acelerón que además, por supuesto, da inmejorable pie a la mayor solemnidad de "The Broad Majestic Shannon" que despide el disco dejándonos un difícilmente mejorable sabor de boca -entre la enésima e innegociable retahíla de banjos y mandolinas, faltaría-, y dejando ya solo tiempo y espacio para esos "Worms", meramente anecdóticos y que nos dicen adiós, ya definitivamente, de forma tan breve como enigmática. En resumen: brutal, magnífico trabajo que particularmente, además, me resulta lo más enorme (por su inalcanzable, o poco menos, equilibrio calidad-popularidad en estas tan determinadas tesituras) que se haya editado jamás bajo la label "Irish-Folk Rock". Con toda la pompa y tal cual se lo cuento (oigan) y lo mismo que imprescindible en las cuentas de uno. 

Aunque, por supuesto, toooodo lo que aquí vertido (y muchísimo más) es relativo ya que, en definitiva, estamos ante una formación cuyo nombre original, en gaélico, venía a significar algo así como "Bésame el culo"... Lo que, faltaría, es la enésima jerigonza o cuestión a sumar a su misterio y leyenda... Muy grandes, grandes de verdad -que nadie se despiste- esos ochenteros Pogues !

The Pogues -  "If I Should Fall from Grace with God" (1988) : 10/10
01.  "If I Should Fall from Grace with God"/ 02. "Turkish song of the damned"/ 03. "Bottle of smoke"/ 04. "Fairytale of New York"/ 05. "Metropolis"/ 06. "Thousands ara sailing"/ 07. "Fiesta"/ 08. "Medley"/ 09. "Streets of sorrow/ Birmingham Six"/ 10. "Lullaby of London"/ 11. "Sit down by the fire"/ 12. "The Broad Majestic Shannon"/ 13. "Worms".



Por Guzz

BBM - Around the next dream (1994)

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Uno de los mejores tríos musicales que han existido, sin duda, fueron Cream, grupo formado en los 60 por Jack Bruce, Ginger Baker y Eric Clapton. De todos es sabido "lo culo de mal asiento" que era Clapton (ha militado en no menos de 6 ó 7 grupos) por lo que llegó un momento en que aquella maravilla se acabó. Pero en el año 1994 en un concierto homenaje coincidieron los dos ex-Cream con Gary Moore, y le dijeron que si quería él hacer de tercer miembro para un nuevo proyecto. Moore, encantado con la idea aceptó. Y de ahí surgió este disco, que en uno sólo se quedó.



 
El disco, en si, es francamente inapelable. Aborda el rock, con similitudes claras a Cream, el blues (Moore estaba realizando en solitario por aquella época execelentes discos de blues), y el pop rock de los 90, sin más. En las voces se alternan Jack Bruce y Gary Moore, mientras Ginger Baker desparrama toda su sabiduría a la batería. Empieza el álbum con dos canciones muy dignas de la factoría Cream, como Waiting in the wings y City of gold, con un Gary Moore excelso a la guitarra. Where in the world fué el single del disco, una canción preciosa de aires melancólicos y una melodía realmente atrayente. Can't fool the blues y High cost of loving son los momentos de regocijo para Moore, blues ambos de esos que facturaba el irlandés en aquella época uno tras otro. Glory days vuelve a ser una canción que nos recuerda sin duda a Cream, la verdad es que Jack Bruce en el 94 seguía cantando muy bien, porque alterna su voz con la de Moore de manera genial. Why does love (Have To Go Wrong?) es un blues-rock más tranquilo y nostálgico que se convierte en balada. Naked flame es la balada tipo Gary Moore de aquellos años, que queda aquí empastada de manera sublime con sus dos compañeros de viaje. I wonder why (Are You So Mean To Me) es un blues rápido y efectivo donde Moore se sale cantando y a las 6 cuerdas. El final con Wrong side of town es tranquilo y relajado, dónde Jack Bruce toca teclados.
El disco suena a Cream claro, eso es evidente, pero por otro lado es otro grupo con Moore, mucho más efectista a la guitarra, y quizás eso, que no desmerece para nada, sea su diferencia más importante, Clapton digamos que es más fino, y Moore era otro estilo.




He de dejar una cosa clara, Cream son insuperables, no sólo porque estaba Eric Clapton, sino porque la etapa que vivieron jóvenes, era su mejor época, pero este disco os aseguro que es una pasada, y no os va a defraudar para nada. Gary Moore está excelente, y la base rítmica de las más míticas del rock a pleno rendimiento.
 
Aquí les dejo con el vídeo en directo interpretando City of Gold y la mítica I feel free de Cream, de estos tres magníficos músicos, que nunca más se volvieron a unir. Disfruten.
 
 




Por Savoy Truffle

*Post originalmente realizado en My Kingdom for a Melody y adaptado para Exile SH Magazine.


BBM - Around the next dream (1994): 9/10

1.Waiting in the wings/ 2. City of gold/ 3.Where in the world/ 4.Can't fool the blues/ 5.High cost of loving/ 6.Glory days/ 7.Why Does Love (Have To Go Wrong?)/ 8.Naked flame/ 9.I Wonder Why (Are You So Mean To Me)/ 10.Wrong side of town

"Supernova" el dulce avance de LaMontagne

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Ya tenemos el avance del nuevo disco de Ray LaMontagne producido por Dan Auerbach. Hay cambios respecto a trabajos anteriores, hay más pop, más luz, más alegría. Hasta el 6 de Mayo, fecha prevista para su lanzamiento, tendremos una larga espera pero con joyas como esta "Supernova" podemos ir haciendo la espera algo más dulce. Os dejamos con el tema, disfrutad:

Escucha: "Supernova" de Ray LaMontagne

Cream - Disraeli Gears (1967)

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Por fin hablo de Cream en el exilio, uno de mis tríos musicales favoritos. Os anuncio para aquellos que no me conozcan, que Savoy Truffle es un fanático de los tríos...
Cream fue un muy influyente trío de rock compuesto por el mítico guitarrista Eric Clapton, el bajista Jack Bruce y el batería Ginger Baker. A su lado y como complemento lírico, estaba el poeta Peter Brown. En 1967 editan Disraeli Gears, su segundo trabajo, después de que el año anterior dejaran ya con el culo torcido a más de uno con su Fresh Cream. Hablamos de un grupo que se crea alrededor de la figura de Clapton que tenía ya una trayectoria alucinante con los Yardbrids y con John Mayall & The Bluesbreakers, pero en este grupo no sólo él llevaría la voz cantante, ya que tanto Bruce el bajista que cantaba de vicio y tocaba el bajo que te caías para atrás, como Baker a las baquetas que era una absoluta máquina de matar, hicieron de aquel grupo algo explosivo y muy difícil de olvidar. Instrumentalmente superdotados, vocalmente superiores.
El productor del álbum fue Felix Pappalardi, quien convenció a Clapton para que también grabara temas como vocalista principal (algo que no fue del agrado de Bruce).
Pero además una de las cosas más importantes del disco, es que casi todos los temas son composiciones propias, excepto un par de arreglos de blues.




El disco empieza con Strange brew, con un trabajo instrumental fuera de serie y la hipnótica atmósfera ácida, más ese acento bluesero y la voz de Clapton brutal que confieren a este tema la categoría de clásico de la banda. Sunshine of your love, tiene para mi uno de los riffs de guitarras más míticos de la historia, a parte de esa conjunción de las voces que me parece fantástica, hechicera, una obra maestra. World of pain es un tema a medio tiempo, de esos que te embelesan con cada escucha, dónde Baker a las baquetas está sublime, Clapton utiliza el wah-wah en la guitarra, y Bruce está colosal en esta travesía lisérgica. Dance the night away continúa por la senda del tema anterior, pero aquí Bruce se acerca a grupos como Love, tanto en el concepto del tema como en el aire (Forever changes saldría ese mismo año), pero ojo lo veo como coincidencia, no como influencia, deliciosa pieza también. Blue condition es un tema compuesto por Baker y quizás sea la más psicodélica y se emparente con los primeros Pink Floyd de Syd Barret, que también hacían ese año su primer gran trabajo. Tales of Brave Ulysess es pura ingeniería mitológica (letra inspirada en la Osidea de Homero), con esa guitarra de Clapton y el mítico wah-wah y la voz de Jack Bruce sobrecogedora. Swlabr es una maravilla de esas que te dejan absorto, por el ritmo, porque Clapton parece Hendrix, y el trío saca todo su potencial a saco. We're going wrong vuelve a la lisergía antes citada, tema hipnótico de los que en aquella época se hacían como churros. Outside woman blues es una de las dos clásicos blueseros arreglados por el grupo, dónde se nota las raíces blues de los tres, de dónde partían.  Take it back es también muy bluesero con la inclusión de la harmónica y un ritmo muy saltarín y curioso. Mother's lament es el otro arreglo bluesero, este más de guasa y cachondeo, que para mi hace un final de disco de lo más gracioso con ese piano juguetón.



 
Bajo mi modesto punto de vista, Cream es uno de los grupos más importantes de los 60, no tan sólo por su propuesta y extraordinaria calidad musical, sino por su capacidad para conjugar estilos muy diversos en un panorama dónde cabían muchas influencias, pero que era una amalgama inconfundible. Pioneros en la fórmula del power trío, ellos basaron su trabajo en su cruda manera de entender el blues rock, sin olvidar que daban prioridad a la contudencia sonora. A todo esto, cohexistieron con grupos que venían como un avión como Beatles, Stones, Kinks, Who, etc., y aunque al principio este disco no fuese muy reconocido, su valentía al cruzar el charco y su propuesta genuina, calaron hondo con el paso de los años. De hecho, para mi bandas como Led Zeppelin o Black Sabbath le deben mucho a Cream.





Os dejo con el mítico tema Sunshine of your love.

 



Por Savoy Truffle


Cream - Disraeli Gears (1967): 10/10

1.Strange brew/ 2.Sunshine of your love/ 3.World of pain/ 4.Dance the night away/ 5.Blue condition/ 6.Tales of Brave Ulysess/ 7.Swlabr/ 8.We're going wrong/ 9.Outside woman blues/ 10.Take it back/ 11.Mother's lament







 

Bruce Springsteen - "American Beauty" EP (2014)

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Recientemente Bruce Springsteen ha anunciado la edición de un vinilo con cuatro canciones inéditas y nunca escuchadas hasta ahora, descartes de las sesiones de High Hopes, no deja de tener gracia que puedan sacarse descartes de un disco de descartes. Quien sabe, puede que nos sorprenda, el EP llevará por título American Beauty y verá la luz en el Record Store Day del 19 de Abril. ¿le damos otra oportunidad?... claro, como no.

American Beauty (Abril, 2014)

1.  "American Beauty"
2.  "Mary Mary"
3.  "Hurry Up Sundown"
4.  "Hey Blue Eyes" 


Spanish Gold anuncia su debut South of Nowhere

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La revista Rolling Stone da la noticia del proyecto de Patrick Hallahan, el batería de My Morning Jacket, junto al guitarra ex-Grupo Fantasma Adrian Quesaday, y el vocalista y guitarra Dante Schwebel de los Hacienda.

El adelanto lleva por título Out In The Street, y puede escucharse en la mentada revista. El debut de este trío llevará por título South of Nowhere el próximo 27 de Mayo

Sobre el disco cuenta Dante Schwebel "Crecimos con la Mtv cuando aún era un canel de música, la manera como entremezclaban estilos como R&B a Hip Hop, Soul y Pop, es como nos hemos acercado a la grabación. Es un disco de todos esos estilos, como si estuvieras viendo una hora al azar de la Mtv circa 1986-1996".

A decir verdad, la canción no suena nada mal.

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