Concierto The Waterboys , Kursaal, Donostia, 26/11/2013

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"You are only waiting for a moment to be... FREE"

No tengo ni idea de cómo afrontar semejante experiencia vital y voy a tirar, como casi siempre,  de la escritura automática. Perdonadme las faltas.
No era la primera vez que veía sobre unas tablas a uno de los grupos de mi formación musical troncal o, mejor dicho, de mi existencia sino la tercera y las dos prevías ya habia sufrido de colapsos emocionales superiores el ocho en la escala richter , pero lo del martes fue el big one. No por nada concreto, el grupo de Mike Scott nunca da un paso en falso en sus directos sino porque la ocasión , lo que se homenajeaba, era un disco muy especial para mi, mejor, para nosotros.

No voy a ser yo quien quite la razón a mi amigo Johnny de que el This is the Sea de ellos es quizás, el mejor disco de la década de los ochenta (desde luego está entre los que más seismos emocionales produjeron por su grandiosa, que no grandilocuente, mezcla de estilos que en realidad fue una nueva forma de conseguir fuego al estilo primitivo, de nuevo con ayuda de la electricidad y los saxos ardientes) pero Fisherman´s Blues significó lo que el Music From a Big Pink para la gente de finales de los sesenta, un regreso a la raiz verdadera de ese fantasma que está inserto en todo aquello que nos maravilla de la música popular a ritmo de gente con pintas roqueras.

Escuchando el disco verde de la Isla Verde cuando salió, intuía que aquello no eran sólo una docena de canciones sino algo mucho más grande: ese periodo de tiempo fue, ni más ni menos, donde se grabaron las Basement Tapes Atlánticas de Europa Occidental, del otro lado del Océano y a estos músicos mayúsculos y a Mike en concreto les tendrían que hacer una estatua en todos los cabos marinos desde el de San Vicente (Portugal) hasta Wrath (Escocia) pasando por Finisterre y Bretaña y por supuesto, de paso, en el nuestro de Matxitxako.

Cuando me topé con la sorpresa de la casa de Spiddal como fondo de escenario antes de que salieran , me recorrió un escalofrío desde el coxis hasta la coronilla. Recuerdos de locuras hechas por ese mítico disco y de compromisos , amistad y en definitiva amor que aún perdura, bragas y calzoncillos colgados wet with rain dentro de la primera tienda de campaña ligera y barata de unos grandes almacenes. Y que no pesara demasiado porque había que llevársela en la mochila desde Bilbao en autobús hasta Connemara en busca de la Meca, o lo que es lo mismo la casa donde habían grabado los Chicos del Agua la banda sonora de nuestra obstinación con conocer la preciosa Eire y alguno de sus misterios. Irlanda es uno de los destinos esenciales de los que aman la big music.

Recuerdo las tardes en casa escuchando el vinilo, planeando el viaje y mirando el horizonte marino de la contraportada desde ese jardín georgiano wet with rain donde uno divisaba las Islas Aran y pensaba que no iba a hacerse viejo nunca más ( never grow so old again)
Y ahora, pasados los años,  te das cuenta de la metáfora, de la verdad de esa frase morrisoniana de encantamiento ante el momento de una visión, de una pre-concepción de tierra prometida, de tu propia Caledonia...ahí continúa como fuente de renovación, por siempre joven.

Era el año 1991 y quisimos ir a comprobar que aquella casa, la de la portada, era tan bonita y es que lo debe ser. 
Y lo debe ser porque no sería por las vueltas colina arriba colina abajo que dimos por el tranquilo pueblo del oeste irlandés y mira que los de Spiddal eran amables con nosotros y se empeñaban en indicarnos donde pensaban ellos que se ubicaba pero no hubo manera de encontrarla. Sim embargo, puedo aseguraros que Connemmara, Spiddal y el bello Clifden, son así, misty and wet with rain aparte de lugares tremendamente mitológicos.
Es allí donde reina el silencio más musical , donde la lluvía, su propio orbayu o txirimiri te empapa pero te bautiza, donde las huellas del pasado (haunts of ancient peace) permanecen inalterables como cuando le fascinaron a John Ford para su Hombre Tranquilo o a Yeats para su visión poética del hombre a través del paisaje; allí todo sonido sobra si no viene directo de la madre tierra.

Hacía falta tener muy poco dinero para percibirlo, quedarse con una rueda pinchada en medio del páramo color brezo púrpura, con tu darling companion y tirar andando hacia la posada más cercana , con la bici a cuestas,  para calentarte con una Guiness y si había suerte y era domingo, los parroquianos fieles a la misa de doce, te pillaran haciendo dedo o te sirvieran un omelette caliente de huevos de gallina pelirroja.
Todo ese esfuerzo con 25 añitos , de un recien licenciado de la asquerosa mili tras acabar la carrera y una becaria de laboratorio de un Hospital de Bilbao ( con su primer dinerillo misero pero símbolo de nuestra pequeña república independiente)  se vió correspondido antes de ayer, cuando , sin saberlo, la banda escocesa de corazón irlandés o mejor de alma celta de las de verdad ( no perroflaútica) , ejecutó un setlist que ilustró a la perfección , como si fueran nuestras fotos, aquel viaje tan irrepetible.

Mike con su cadencia al hablar tan poética y escalofriante nos adelantó que no pretendian tocar el disco de principio a fin, ya sabemos por la genial boxset de este año con todas las sesiones que el disco sencillo es como las Basement Tapes oficiales de Bob Dylan ya que no representa más que un 15 % de lo que fueron aquellos Bluses del Pescador,  para ellos y para nosotros. Lo que pasa es que si metes como canciones olas de mar, es como con las muñecas rusas, cualquier formato lo tiene todo, es infinito.
Ellos querían explicar en su setlist el espiritu de busqueda que allí , en Spiddal y en Dublin , se trató de buscar, es decir, la vuelta a los instrumentos de palo, cuerda y metal, al sonido del gospel, del blues, del folk y de Hank Williams en un momento en que Kraftwerk cortaba el bacalao de lo cool. (the four germans, los llamó en concreto) 
Al Comandante Scott le apetecía mirar al pasado para avanzar, ensayar en pubs milenarios al calor del amor en un bar y consiguieron ganarle la batalla al peligro de realizar un viaje al pasado y todo por el gigante talento de ese visionario hijo bastardo de una mezcla del semen de Van Morrison y  Bob Dylan con el óvulo de Patti Smith.

Pero como todo lo bello esconde un tipo de dolor,  como dice Not Dark Yet, mi darling companion no pudo acudir por ser entre semana, hacer un frio espantoso y estar agobiada de trabajo pero lo único que me faltó es habernos dado el beso en el concierto a lo John Wayne-Maureen O´Hara y recordar, recordar aquella extrema felicidad de aquellos días que no fueron cómodos porque llovía en mitad de agosto y andabamos por allí como dos pollos empapados pero nos importaba todo una mierda porque eramos jovenes y en el walkman sonaban los Waterboys. Eso me dolió mucho,  no tenerla a ella cerca aunque uno ya fuera en tan buena compañia. Nos hubieramos acordado de los sandwich de smoked salmon y nuestra dieta a base de cerveza negra que allí alimenta el espíritu y de una salad shop donde las dependientas eran muy amables pero las ensaladas realmente asquerosas, nuestras risas que acababan en lloros y esas situaciones dignas de pardillos in a foreign land.

Centrandome ya en el concierto, decir que comenzó de una manera magistral tras el silencio y la oscuridad,  con una incorporación primero de Steve Wickham al violin (el violista de Hammelin, soberbio, básico y adaptado al rock and roll como Scarlett Rivera en Desire y la Rolling Thunder) a los acordes de esa obra maestra que es Strange Boat, mi favorita del disco, su fado, una canción para tiempos de zozobra y quiero recordar que los ochenta también lo fueron, una canción inmensa como el océano y metáfisica de verdad.

Después Mike Scott con su porte de poeta del Soho y su doce cuerdas ( o seis cuerdas) siempre acústicas y su voz antológica y sentida que es incapaz de pronunciar una sola sílaba sin soul y la sorpresa de ver de nuevo sonar ( en este tema la armónica a lo Bruce pero en casi todos los demás, su saxo o la mandolina eléctrica) al gran Anthony Thislethwaite (no hay palabras) y al bajo Trevor Huchtinson (perfección, elegancia , ulsterness) y el batería actual, único que no es de la banda que grabó en Spiddal , estupendísimo y adapatado perfectamente al mood , Ralph Salmins
Es decir, la gloria en verso: nunca, nunca, nunca,  un formato unplugged me ha sonado más electrizante, nunca una música me ha sonado más atlántica. Soberbio sonido, actitud bucanera, y ya directos al Hall of Fame porque ya están tardando en nominarles.
La sucesión de temas está totalmente pensada y equilibrada,  para conseguir hacernos sentir que están en el jardín wet with rain y notar la magía de las nubes blancas cruzando y dando sombras a los ventanales que , a su vez, van modulando los tonos del reflejo del mar en el corazón enamorado de sus acordes y fraseos.
Si tengo que quedarme con momentos, de esos para contar a los nietos, sin duda me decanto por la sucesión de un Don´t Bang the Drum estratosférico, de puro aullido de lobo enamorado seguido del Sweet Thing de Van con la bella intersección del Blackbird del Macca de los Beatles.
Como Aretha con el Respect, Mike robó un poco el Sweet Thing al León de Belfast porque su versión no es de este mundo, una tempestad de primal screams, de sal marina, de ferry boats y de encantamiento donde realmente puedes morir de un ataque de pasión.
Y como ayer era nuestro aniversario y aunque cuando fuimos a Irlanda no estabamos casados porque al final eso es un mero trámite, otro instante fue cuando Mike recordó que cuando estuvieron en Frisco dando otro toque al futuro disco con el gran Bob Johnston y contó lo majara que éste estaba, en una tienda llamada Village Records compraron un viejo disco de Ray Charles con esta soberana joya que interpretó como pidiéndonos casamiento a todos los fans.

Yo ya me casé con los Waterboys y creo que para toda la vida, el martes tan sólo fui a renovar de nuevo la promesa mientras la giga Dunford´s Fancy hacía de marcha nupcial de todo este interminable cuento.

Y esta entrada lleva vídeo y el vídeo es fundamental y es una de las interpretaciones más emocionantes que puedes escuchar en tu vida en you tube: pincha aquí y siente como te bebes el Atlántico en cinco minutos.

Me pasó parecido en el mismo lugar, el Kursaal, con los Pretenders, hay conciertos y luego hay experiencias vitales extraordinarias, Los Waterboys a la tercera vez me vencieron de nuevo y siempre que les tenga a tiro buscaré ese momento para escucharles y ser LIBRE y no sentir que envejeces otra vez recordando esa locura de amor que hiceron dos chavales de Bilbao por culpa de los Blues del Pescador.




SETLIST DONOSTIA 26/11/2013

Strange Boat
Higherbound
A Girl Called Johnny
Girl from the North Country (Bob Dylan)
Stranger to Me
When Ye Go Away
Tenderfootin'
When Will We Be Married?
Come Live With Me (Ray Charles)
The Raggle Taggle Gypsy
We Will Not Be Lovers
I'm So Lonesome I Could Cry (Hank Williams)
Blues for Your Baby
Don't Bang the Drum
Sweet Thing (Van The Man) con Blackbird (The Beatles)
Fisherman's Blues

Bis 1:
Dunford's Fancy
The Whole of the Moon

Bis 2:
On My Way to Heaven 

Por Joserra

*Este artículo fue publicado originariamente aquí: Rockandrodri land

"When you're strange" (2009)/ The Doors

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Hace ya unos años mientras esperaba la llegada de mi primera hija llegó a mis manos el maravilloso rockumental “When you’re strange” de una de mis bandas favoritas de todos los tiempos, The Doors. El documental se estrenó en las Españas allá por el 2010 en el festival barcelonés In-Edit recibiendo muy buenas críticas. No lo pude ver allí por innumerables motivos así que tardó en llegarme al salón de casa, pero para un fan del grupo de Jimbo, ver esto es una completa delicia.

Como digo, si eres un fan de la banda de Morrison esto te va a parecer la repanocha si no es así te va a gustar también porque el documental es de lujo a pesar de que te cargue el organillo de Manzareck. A partir de material de video del propio Morrison, la mayoría de él inédito, el director Tom DiCillo encadena los acontecimientos que llevaron al éxito a los Doors, desde su nacimiento hasta la muerte de Morrison y de la banda pasando por los momentos más difíciles y polémicos del grupo sin olvidar el violento momento político del país, pero a excepción de las imágenes históricas, siempre nos muestran la historia a través de imágenes que ha proporcionado el grupo, incluso hay imágenes de un film que grabó Jim.


Todo está presentado con una clase descomunal aunque a veces algo desordenado musicalmente y con la narración de un gran fan del grupo, Johnny Depp. No hay nada en el documental que no sepamos, no hay entrevistas a nadie, y no se intenta mitificar a la banda en ningún momento aunque ese montaje inicial con Jim al volante por el desierto escuchando la noticia de su propia muerte es realmente cojonuda y mística, agrandando el mito de que Morrison siguió vivo y fingió su propia muerte. Doors en estado puro. Uno de los grandes grupos de la historia te gusten o no, por influencia, por su música y por sus letras. Como dije de mis bandas preferidas de la historia junto a Stones, Beatles y Who, la quinta plaza depende de mi estado de ánimo pero sin desvelaros cual de ellas prefiero os diré algunas que luchan por ese quinto puesto: Led Zeppelin, Kinks, The Band, Clash, Faces/Small Faces/ Queen..., hay tantas. Bueno, ver este documental porque es la releche y retomar los elepés de los Doors como es debido nada de recopilatorios al uso, por orden de preferencia (la mía claro) os recomiendo primero “The Doors”, luego “L.A. Woman”, “Strange days”, “Morrison Hotel”, “Waiting for the sun” y por último “The Soft parade”, para novatos morrisonianos no comencéis nunca por uno de sus directos y si queréis aunque no lo recomiendo porque los discos son mejores, podéis comenzar con el recopilatorio “13” que fue con el que los conocí yo, uno de esos vinilos que debes tener sí o sí. Tremendo grupo, sí señor.


"When you're strange" (2009) 8/10
The Doors
Dir: Tom DiCillo
90 min/ EEUU






Por Nikochan



Kings of Leon - Mechanical Bull (2013)

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Bueno, ya tengo en mi reproductor el último trabajo del grupo de Nashville, y la verdad es que es un disco que me ha sorprendido, y lo digo en el sentido positivo. Cuando hablé aquí de Supersoaker (que no me dijo nada nuevo) y Wait for me (que me pareció un buen tema) me daba la impresión de que el grupo se había estancado... pero no, es oír bien el disco y tiene mucha, pero que mucha chicha, y un aire en las guitarras al Joshua Tree de U2 tremendo. Y lo mejor de todo es que eso se nota en las canciones a medio tiempo, para mi las mejores, y es que es ahí dónde un grupo demuestra si se hace grande o no.


El álbum comienza con Supersoaker, que es el primer single, pero para mi gusto está mal elegido, porque no aporta nada nuevo de la banda, ya que es una canción que a pesar de ser comercial, de esas ya tienen unas cuantas, aunque la voz del cantante es muy poderosa y destaca. Rock City y Don't Matter son los temas más rockeritos del disco e intentan recuperar a los Kings of Leon de su primer disco de 2003, pero se quedan en eso en intentos, aunque son temas muy válidos. Pero llegamos a Beautiful war y ahí la cosa se torna muy interesante... ese comienzo que me recuerda al Bolero de Ravel con esa cadencia del bajo... cuidadín ahí estamos ante un temazo de tomo y lomo, y es aquí dónde se me emparenta mucho con aquel disco mítico de los irlandeses. Temple, que será el tercer single seguro, es de esas canciones que demuestran la madurez del grupo, buena canción de muy buenos cambios de ritmo. Wait for me, que fue el primer tema que realmente me impactó, y que siendo el segundo single, para mi tenía que haber sido el primero, tema comercial, pero de esos que da gusto oir sus medios tiempos, un muy buen tema pop. Family tree con la batería del principio y el bajo a tope nos abren una interesantísima melodía que desemboca en un gran tema encabezado por la voz y ese tono casi funky juguetón, gran tema. Pero por si fuera poco, llegamos a la pepita de oro del disco, Comeback story, dios santo, si parecen rejuvenecidos los propios Eagles... maravilloso tema, con un arreglo de cuerda final superior. Y cuando parece que el disco puede haber dicho basta aparece Tonight, madre del verbo qué manera de cantar ¡¡¡por Dios!!! Impresionante canción.
Coming back again es el tema más llevadero y rapidito con las guitarras surcando libremente, de esos medios tiempos rápidos que tan bien se les dan. On the chin es el típico tema de final de disco, algo lento y predecible.
Yo me he agenciado la edición deluxe y la recomiendo porque de los dos Bonus tracks que trae el segundo es una maravilla absoluta, joya entre joyas ese Last Mile Home, impresionante.
Desde luego un disco que supera con mucho mis expectativas, y que es engañoso por un principio casi anodino, pero que a partir del cuarto tema descubre un gran disco, y que además se escucha del tirón, algo difícil hoy en día. ¿El mejor y más maduro de la banda? Puede, puede.



Kings of Leon - "Mechanical Bull" (2013)
8'8/10
01.- Supersoaker/ 02.- Rock city/ 03.- Don't matter/ 04.- Beautiful war/ 05.- Temple/ 06.- Wait for me/ 07.- Family tree/ 08.- Comeback story/ 09.- Tonight/ 10.- Coming back again/ 11.- On the chin/ 12.- Work on me/13.- Last mile home





Os dejo con Temple interpretada en vivo en el programa de Jools Holland.




Por Savoy Truffle


*Post aparecido originalmente en My Kingdom for a Melody

Bob Dylan - “Nashville Skyline” (1969)

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Algunos terrícolas llaman a “Nashville Skyline” obra menor pero en la galaxia se le conoce como la puta gran obra maestra menor de Bob. Sí. A mí este disco me derrite y me hace feliz. Siempre que lo escucho acabo con una sonrisilla idiota en la cara. Es simplemente genial. Dylan venía de donde venía, del endiosamiento por parte de crítica y público, y de entregar tres de sus grandes obras: “Bringing it all back home”, “Highway 61 revisited” y por supuesto “Blonde on blonde”, antes claro de aislarse en Nashville para entregarnos esta joyita de la que hoy quería hablaros parió otra rareza imprescindible y cien por cien reivindicable como es “John Wesley Harding” pero ese es otro tema, otro disco que hoy desgraciadamente no toca. Hoy toca hablar del disco country de Bob, de ese estado de felicidad y pasotismo que decidió tomar por estar agotado o porque le salió del badajo, quién sabe, con los genios nunca se sabe. También es el álbum donde escuchamos a Dylan sin la pinza en la nariz. Él lo atribuyó a que había dejado de fumar pero esa voz no sale así por dejar el tabaco, no señor, además hay grabaciones más antiguas donde ya escuchamos este registro vocal. Qué registro? Coño, pues el de la canción memorable de este “Nashville Skyline”, sí, esa “Lay lady lay” que es una puta obra maestra. Debería haber estado en el film “Midnight cowboy” pero no, al final Bob se durmió en los laureles y no entró. También será recordado el disco por abrir con un dueto con Johnny Cash que andaba también por Nashville pues estaba liado con aquel “Hello, I’m Johnny Cash”, otra puta maravilla, “menor”?!... Pues eso, el disco abre con “Girl from the north country”, con Johnny y con Bob, disfrutando, gustándose, gustándonos. Y sólo con eso ya te puedes comprar el disco y dar con un canto en los dientes. Claro que además de esto y de “Lay lady lay” hay auténticas maravillas como la instrumental “Nashville skyline rag”, o las countrescas “Peggy day”, “One more night” y “Country pie” que son una puta delicia. Ah! Y no querría yo dejarme dos de las mejores composiciones del álbum, hablo de “I threw it all away” y “Tonight I’ll be staying here with you” que cierra fantásticamente el disco. Obra menor? Es que Dylan tiene obras menores? No sé yo, puede que en los ochenta, con aquellas producciones de hombreras y rimmel puede que entregase alguna que otra regulería, de los ochenta no escapó nadie, ni Bob, aunque los genios se vuelven a levantar y el final de los noventa y el nuevo siglo trajeron a un Dylan sabio, arrugado y con un buen gusto acojonante, pero ese es otro tema que da para mucho. Terrícolas, pueden llamar a “Nashville Skyline” obra menor, capricho country, disco oculto o el álbum de la voz rara de Bob. Da igual. Esto es un discarro de tomo y lomo. Todo un clásico, un gran e imprescindible clásico nikochiano.

Bob Dylan - “Nashville Skyline” (1969) 
9,5/10
01.- Girl From The North Country (With Johnny Cash)/ 02.- Nashville Skyline Rag/ 03.- To Be Alone With You/ 04.- I Threw It All Away/ 05.- Peggy Day/ 06.- Lay Lady Lay/ 07.- One More Night/ 08.- Tell Me That It Isnt True/ 09.- Country Pie/ 10.- Tonight Ill Be Staying Here With You.





Por Nikochan

*post aparecido originalmente en Nikochan Island

Paul Weller - As is now (2005)

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Es el momento de hablar de uno de los grandes, de The Modfather, como le bautizó la prensa británica, el señor Paul Weller. Con The Jam marcó una época a finales de los 70 y principios de los 80, creando himnos imperecederos, y con Style Council flirteó con el soul y el funky con un sonido popero, pero desde que inició su carrera en solitario con su disco homónimo en 1991 su trayectoria es impecable. Supongo que a mis amigos de Garajeland les gustará este post, a ellos va dedicado.


En esta etapa en solitario ha realizado discos de muy alta calidad, dónde nada en varios estilos, rock, folk, gotas de country (quien lo diría), soul, funky, etc,.. Se rodea de músicos de un talento indudable, como por ejemplo Steve Cradock (guitarrista de Ocean Colour Scene), y sus prestaciones en directo son abrumadoras. Entre sus influencias están Marvin Gaye, The Kinks, Little Richard, The Winstons, Bob Dylan, y por supuesto The Who y Small Faces, etc... Todo un caballero del rock británico con talento y elegancia.


Aquí os presento un disco que realizó en 2005, que a mi me gusta especialmente, titulado As is now, todo un compendio de como hacer buena música. El disco es variado y abarca un ramillete de estilos, en los que en todos, el amigo Paul se desenvuelve a las mil maravillas, además de mantener una voz estupenda en un estado de gracia absoluta.


El disco comienza con Blink and you'll miss it una canción de rock y gotas de soul, con un arranque portentoso de voz y guitarras, y un desarrollo perfecto, puro estilo Weller. Paper Smile es una canción con ecos beatle, y del amigo Ray Davies, dónde guitarras acústicas y eléctricas trazan una melodía impecable. Come On/Let's go fué el single del disco, una canción directa, al más puro estilo de los Jam, melodía fantástica y arreglos en su punto de guitarras acústicas y eléctricas. En Here's the good news Paul se pone al piano y su toque beatle se acentúa, me recuerda mucho a McCartney esta pieza, con una trompeta excelente y un sabor añejo precioso. The start of forever es una baladita tranquila de guitarras acústicas y percusiones, que hace de perfecto contrapunto. Pan es otro tema dónde el piano de Paul se hace presente, para dominar casi toda la canción. All on a misty morning es una canción de típico aire folk, dónde las guitarras acústicas mandan de principio a fin. From the floorboards up nos devuelve al Weller más rockero, más rebelde, recordando sus orígenes, de desarrollo rápido y efectivo a tope. I wanna make it alright es una pieza tranquila que nada en tono de rithymn & blues. Savages es una canción dulce, bella y muy bien definida en su concepto y cantada de forma genial por Paul. Fly little bird es una delicada pieza acústica de ritmo lento. Roll along summer se pasea por el folk sin despeinarse, inclusive tocando terrenos de jazz sin desentonar. Bring back the funk, Pts. 1 & 2 son dos piezas en una dónde el soul y el funky se dan la mano de una manera brillante. The pebble and the boy cierra el disco en tono pausado dónde Paul se apoya en el piano.




Paul Weller - "As is Now" (2005)
8'5/10
01.- Blink and You'll Miss It"/ 02.- Paper Smile/ 03.- Come on/Let's go/ 04.- Here's the good news/ 05.- The start of forever/ 06.- Pan/ 07.- All on a Misty Morning/ 08.- From the floor boards up/ 09.- I wanna make it alright/ 10.- Savages/ 11.- Fly Little bird/ 12.- Roll along summer/ 13.- Bring back the funk/ 14.- The Pebble and the boy



Os dejo con el vídeo de From the floorboards up.




Por Savoy Truffle


*post extraído originalmente de My Kingdom for a Melody

Bob Dylan - "The Freewheelin' Bob Dylan" (1963)

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"The songs are there. They exist all by themselves just waiting for someone to write them down. I just put them down on paper. If I didn't do it, somebody else would.
Con una carrera tan extensa y llena de matices, quizás "The Freewheelin' Bob Dylan" no sé si se encuandra entre los discos preferidos a ojos expertos y/o en listas de los cinco o los diez, tarea difícil por otra parte teniendo en cuenta que hasta hace pocos meses sacó un gran disco. Por suerte para mí, filtré el "Blowin' in the Wind" (junto a otras de Pete Seeger y Xesco Boix) a tierna edad gracias al cancionero de las acampadas de verano. Pensándolo en la distancia, me resulta curioso como en un contexto religioso brotarán todas aquellas canciones que hablaban de libertad y fraternidad, no sabía de donde venían, ni que las acampadas que viví de muy pequeño fueron los últimos vestigios del fenómeno de los centros de excursionista que tuvieron su foco en plena dictadura en los 60 en Cataluña, con artistas como el Grup de Folk como enlace a la contra-cultura estadounidense, y que en el País Valencià tuvo su momento en los 80, un poco menos en los 90.

Recuerdo cantar "Vull Ser lliure" de Xesco Boix, imaginad a un grupo de niños de 12 años cantando un himno que habla de romper la esclavitud que nos ata y ser realmente libres, algo impensable ahora mismo, también entonábamos la versión al catalán del "Blowin' in the Wind" en "Escolt-ho en el Vent", popularizada en su momento por el Grup de Folk en su disco "Festival Folk" del 67, puede que sin yo saberlo empecé de muy pequeño a buscar el lado folkie de la vida. Puede que el "Blowin'" sea a las acampadas, lo que el "Imagine" de Lennon a las bodas, bautizos y comuniones, cosa que tampoco le quita ningún valor a las obras en cuestión, al menos para mí, como imaginaréis "The Freewheelin' Bob Dylan" es uno de mis discos favoritos del maestro de maestros y de mi vida.

Las canciones contenidas aquí parecen no pertenecer a su autor, ya son universales, como dijo el propio Dylan, son canciones que ya estaban allí, él simplemente las recogió. Con este disco toda una generación creyó tener un salvador, y el joven Bob Dylan, además del mayor melómano que haya pisado la faz de la tierra, sólo (sólo?!) era el mejor artista salido de Greenwich Village de su generación, no es poco para su segundo disco. Incluso Johnny Cash, ya todo un superventas, quedó impresionado (entonces comenzó a cartearse con él), también hizo despertar a Sam Cooke del sueño pop del mejor soul de los 60, 'estas canciones las debería haber escrito un negro', pensaba Cooke al tiempo que le inspiró "A Change Is Gonna Come". ¿A caso se había tragado el espíritu de Woody Guthrie en alguna de sus numerosas visitas al hospital? ¿o tal vez el alma de Blind Lemon Jefferson? sería una explicación lógica para "The Freewheelin' Bob Dylan".

Mejor sería pisar tierra firme con un disco como éste, que por encima de todo muestra una capacidad de aprendizaje y síntesis sobre las cinco décadas anteriores fuera de lo habitual para un jóven de su edad. Con las "Crónicas Vol.1", uno ya se puede situar en contexto e imaginar la gran inquietud y la curiosidad musical infinita que atesoraba, pasión que aún le acompaña después de tantos años, pienso que es su mejor secreto artístico, junto a que es un currante de la música como pocos. Encontró su punto de partida apadrinado por Pete Seeger, quien creyó encontrar la piedra roseta del folk y la esperanza para toda una generación, no cayó en la cuenta que Bob Dylan era más poeta que político. Con Dylan y este disco como ejemplo, me doy cuenta ahora de dos cosas, la primera es que la música tiene el poder de cambiar las cosas, al menos materializar la esperanza, y la segunda, que las personas a veces somos como borreguillos necesitados de un cabeza de cartel, de alguien que te guíe y te diga cómo debes pensar y actuar, esto en ocasiones puede ser contraproducente, un gran error, y supongo que una de las razones por las que Dylan renunció a su cetro generacional. Cada día estoy más convencido de ello.


En su día Seeger identificó el espiritual "No More Action Block" en el "Blowin", al igual que "Masters of War" provenía de la tradicional inglesa "Nottamun Town", todas las canciones en este disco ya habían sido cantadas con anterioridad, pero no como aquí. Si en algún momento alguien encontró pruebas irrefutables de que Dylan era el mayor farsante... no importa, y si fue empujado por el ambiente político que rodeaba a su pareja, Suze Rotolo en portada, menos aún, viéndolo con perspectiva, Dylan ya representaba al artista en estado puro más que al activista, un actor refinado que sabía mutar de piel, que buscó en su cultura y leyó entre líneas la esencia de sus antepasados​​, desmenuzó la espina dorsal de la canción popular y la volvió a montar a su aire, bebiendo directamente de fuentes como el capo del folk de New York, Dave Van Ronk, y por supuesto del mítico Woody Guthrie (entre muchos otros).

No es de extrañar que toda una generación confusa por los acontecimientos que se iban sucediendo a su alrededor le tomara como su portavoz, con las mismas canciones podría haberlo sido cuarenta años antes y cuarenta años después, canciones que parecen hablar desde la verdad, que inspiran confianza y abren con esperanza las pequeñas rendijas de luz por donde nada está dicho definitivamente. Es curioso como estas canciones han perdurado con los años, continúan vivas, aunque las ideas de aquellos que las hicieron suyas no, en ese aspecto Dylan ganó la partida. Hoy por hoy escucho, leo y releo canciones como "A Hard Rain's A-Gonna Fall" y "A Girl From the North Country", y me siguen maravillando como el primer día, con sólo dos discos estaba a años luz de sus compañeros de profesión, aun lo está a nivel lírico. Poco más puedo contar de un disco mítico de la historia de la música, uno de mis favoritos de Dylan, si el folk en algún momento tuvo un punto alto, una cumbre, para mí es "The Freewheelin' Bob Dylan", la esencia del folk'n'roll way of life.



Bob Dylan - "The Freewheelin' Bob Dylan" (1963) 10/10
1.- Blowin' in the Wind/ 2.- Girl from the North Country/ 3.- Masters of War/ 4.- Down the Highway/ 5.- Bob Dylan's Blues/ 6.- A Hard Rain's a-Gonna Fall/ 7.- Don't Think Twice, It's All Right/ 8.- Bob Dylan's Dream/ 9.- Oxford Town/ 10.- Talkin' World War III Blues/ 11.- Corrina, Corrina (Traditional)/ 12.- Honey, Just Allow Me One More Chance/ 13.- I Shall Be Free






Por Chals

"Stop Making Sense" (1984) / Talking Heads

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En 1984, Jonathan Demme director de joyas como The Silence Of The Lambs o la melancólica Philadelphia realizó uno de los mejores retratos que se se pueden hacer de una banda de rock en su habitat natural, el directo, momento que sirve para poner a cada uno en su sitio. Fuera mascaras, sin trucos y sin trampas.

En 1984, Talking Heads en pleno esplendor y a mitad de su carrera, había publicado ya espléndidos discos muchos de ellos obras maestras como “Talking Heads” (77), “More songs about buildings and food” (78), “Fear of music” (79), “Remain in Light” (80) y “Speaking in tongues” (83), despachan un directo que se realizó justo antes del clásico nikochiano “Little creaturas” (86) con el que tocaron techo. Luego un par de discos con exitazos eternos y disolución del grupo. Así pues “Stop making sense” llegó justo cuando los Talking Heads y sobretodo David Byrne estaban en el mejor momento, un concierto redondo que fue filmado con maestría, en el que no hay artificios, ni entrevistas, ni mandangas que valgan, sólo hay música y un tipo algo locuelo encima del escenario, un Byrne que definitivamente se consolidó como uno de los genios de la época. Su grupo, su música, su energía en el escenario, su capacidad vocal, su baile,…. tremendo!, Sinceramente creo, y que me perdonen algunos, es mejor grupo que otros coetáneos como Police, Pretenders, Cars, Jam, Clash, Cure, Joy Division/New order, e incluso mejor que los sobrevalorados Smiths, aunque, la verdad, estos aparecieron después de la disolución de las cabezas parlantes cogiendo el relevo de grupo que marca tendencias, estilos y época.


En mi opinión y aunque los conocí tarde gracias a mi hermano, tengo que admitir que son uno de los grandes, una de las grandes bandas, tal vez la última gran banda con sonido propio, reconocible e irrepetible que al oírla me transmiten algo, a veces son algo difíciles de escuchar pero entrar en su mundo vale la pena, ahora que le salen imitadores por doquier, y ahora que todas las revistas especializadas y críticos le chupan la poya a Byrne es necesario recordar, a pesar de que todos sus discos valen la pena, que se puede empezar por el accesible “Little creaturas”, después el recopilatorio “Sand in the vaseline” (imprescindible) y por supuesto el visionado de este increíble concierto, “Stop making sense”, que es sin duda alguna una lección de rock, pop, american punk, new wave, dance, salpimentado todo con esa fusión negra que tanto gustaba a Byrne. Contiene momentos memorables, ese inicio viendo las zapatillas blancas de Byrne vestido con su traje ochentero gris, solo en el escenario, con un cassete de doble pletina, el escenario vacío…, entonces deja el cassete en el suelo le da al play y nos regala acústica en mano el “Psycho killer”, luego “Heaven” mientras los músicos van llenando el escenario. A destacar “Burning down the house”, “This must be the place”, la magnífica y algo anfetamínica “Once in a Lifetime” con el baile de psiquiátrico, y la versión estupenda de “Take me to the river”. Hay que quitarse el sombrero con el resto del grupo, y con los músicos y coristas negros que aparecen, calidad de la buena para este concierto, sin duda, un concierto mágico. El director Demme se marca uno de los rockumentales de referencia de todos los tiempos, tal vez el mejor junto a “The Last Waltz” de Martin Scorsese.


"Stop Making Sense" (1984) 10/10
Talking Heads
Dir: Jonathan Demme
88 min / EEUU






Por Nikochan

"Atraviesa El Fuego. Todas las canciones", por Lou Reed (2000)

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Lou Reed - "Atraviesa El Fuego" (2000) 8/10

En cuanto a libros, mi abanico se reduce a lo meramente musical, muy a mi pesar y después de haberlo intentado en diversas ocasiones con otros géneros. Las páginas pasan volando sólo cuando la música o algún artista es protagonista, nadie es perfecto. Dentro de la literatura musical, uno de los géneros que más consumo además de las biografías, es el de los libritos de canciones con traducción (o sin ella). Me ayuda a complementar mi justo conocimiento del idioma anglosajón hablado y escrito. En ese campo puede decirse que la editorial Espiral ha sido la nº1 (si es que no lo es aún), con ediciones más bien austeras de algunas discografías esenciales del rock, por supuesto que tengo el correspondiente a la discografía de Lou Reed, pero por desgracia no incluye todas las canciones, a tres o cuatro canciones por disco se me quedaba corto.

Hasta que apareció este "Atraviesa el fuego", y menuda alegría me dió la coletilla "Todas las canciones". Pero además de poseer toda su discografía escrita (hasta "Ecstasy"), tiene un valor añadido gracias al diseño, ofreciendo un buen objeto de deseo para cualquier admirador de Reed que se precie, y que sepa valorar el acabado final del producto y/o de consumo melómano. Reconozco que al principio me mosqueé e incluso casi fui a que me lo cambiaran cuando descubrí páginas arrugadas, que misteriosamente guardaban las dimensiones del formato, incluso manchas como de aceite, y versos borrosos, me descojoné cuando entendí que daba a sus letras otra dimensión a base de tipos de serigrafía e impresión, algo que puede parecer descabellado pero que resulta normal cuando el protagonista es Lou Reed y la Velvet.

Hay que admitir que las traducciones de los libritos de Espiral a veces deberían tener un sentido menos literal del lenguaje, bajo mi punto de vista entiendo que ante determinado tipo de artistas conocer su obra es fundamental para alcanzar el punto correcto de interpretación en los versos que se pretenden traducir, no sé si es el caso de los traductores de esta edición, cosa que parece por el excelente resultado, es lo que hace de "Atraviesa el Fuego" una colección de traducciones muy finas, perfectas para la lectura que acompañe a la escucha.

En la introducción el mismo Lou Reed explica que algunos de sus versos preferidos, en lo que a su carrera se refiere, se encuentran en el disco "Magic & Loss", de la misma canción extrae el título para el libro. Sólo un "pero", la traducción al castellano aparece a pie de página en letra un tanto pequeña y en rojo, algo no muy cómodo, pero que creo obedece más a conservar la estética del conjunto, una menudencia que hace que no valore con un 10 la edición, pese al magnífico resultado del conjunto, además sería un buen momento para que se reeditara el libro con todas las canciones hasta "Lulu". En definitiva, una edición indispensable para cualquier admirador de Lou Reed y una buena biblia para tener en la mesita de noche.

The Beatles – “Beates for Sale” (1964)

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Qué buenos eran, coñio!!! En 1964 los Beatles se pusieron en venta y claro, todos los terrícolas y la gran mayoría de marcianos de todas las galaxias los compramos. Los Fab Four estaban agotados de la Beatlemanía, de las nenas alocadas y gritonas, también porqué no del negocio. “Beatles for sale” tenía que salir rapidito porque la compañía necesitaba money money y entregaron religiosamente su disco, su cuarto disco, el que muchos catalogan como su disco más flojo, ilusos! Los de Liverpool no tienen disco malo ni que baje del sobresaliente!. Su carrera es perfecta, en clara evolución y está repleta de canciones maravillosas y en este caso no iba a ser diferente, además casi la mitad del cancionero son versionacas y ya sabéis como me gusta coverizarme. Vale, no es el disco con más exitos famosos del grupo pero eso no quiere decir nada, el disco es tremendo y personalmente le tengo un cariño especial, me encanta, es acojonante. Es el último disco de los Beatles que tiene el formato básico de pop de la época, bueno, el que ellos marcaron pues luego llegó la traca con “Help”, “Rubber soul”, “Revolver”….. Sí, cada vez nos daban más, cada vez eran más y más geniales, y cada vez se alejan más de aquello que eran en 1964. Llegó la psicodelia, el hippismo, los álbumes conceptuales, el LSD y llegó Yoko… pero eso es otra historia. Vamos pues con este grandísimo disco que me alegra siempre la existencia, que me hace feliz. Vamos con (me hace gracia) el disco más flojo de los Beatles…

De entrada Lennon toma protagonismo absoluto. “No reply”, “I’m a loser” y “Baby’s in black” forman una tremenda tripleta de John. Me encanta “No reply” y a quién no? Las tres tienen ese regusto cincuentero y esa melancolía que no tristeza que muy bien sabía plasmar Lennon, por cierto, no puede cantar mejor el gañán. La magnífica “I´m a loser” es una de esas que me gusta tararear, que me viene siempre a la cabeza porque yo también soy un loser y a mucha honra. Es un caramelito esta canción, y joder con Paul, vaya pedazo de coros. “Baby’s in black” es bonica del to, qué puedo decir de ella? Pues nada, sólo que es ponerla y caer enamorado. Para rematar, John, coveriza a la perfección el “Rock’n’roll of music” del maestro Berry y joder, qué bien lo hace. Y entonces Paul se reivindica con una de sus joyas pop, de melodía perfecta, de morirse de bonita. “I’ll follow the sun” es 100% Macca, imitada después hasta la saciedad por miles de grupos y en todas las décadas: esos acordes, esa sencillez, esa belleza… puro sonido Beatle, puro sonido Macca. Dos covers más le siguen: Mr Moonlight cantada por John (qué comienzo Virgen Santa!) y “Kansas city/ Hey hey hey” por Paul que es la monda lironda. Una cosa. Macca canta de putísima madre, es uno de los mejores, en conjunto puede que el mejor por composición/cante/virtuosismo. No hay otro como él. Como canta el rock! La madre que lo parío!. Después de todo esto llega el hit del disco "Eight Days a Week", el que todo el mundo recuerda y que personalmente creo que es una de las canciones más flojas del álbum y más aún de las compilaciones al uso. Eso sí, se pega como ninguna, y  Lennon la canta a la perfección. La cover de Holly “Words of love” es otra maravilla que fácilmente hacen suya y luego como siempre, por la track 10 más o menos llega el momento Ringo. Ya sabéis que es mi Beatle favorito, y esta versión countresca del “Honey don’t” de Pekins me parece sensacional. Además es la que siempre canto cuando voy taja, cuando me pongo como una cuba acabo cantando esta canción allá donde esté. Me parece tremenda: "But huh uh well honey don't, well honey don't. Honey don't, honey don't, honey don'. A-say you will when you won't, huh uh honey, don't!". Ya llegando al final tenemos esa maravilla de Lennon/Macca cantada por ambos que es “Every little thing”, una de esas joyas ocultas (como tantas) que tienen los Beatles. Es una de mis favoritas del disco, que lo sepáis. Y qué me decís de la alegre “I don’t wan to spoil the party”? Pero luego llega Macca con su “What you're doing?” y te desarma, qué cancionaca, qué batería más moderna!!! qué riff!! qué voz!!! Quién dice que es el disco más flojo de los Beatles? Joder. Y para cerrar otra cover. “Everybody’s trying to be my baby” de Perkins cantanda por George, el tímido George al que le faltaba poco para comenzar a emerger en el grupo y en la composición hasta hacerse importantísimo. Discarro del copón bendito, un auténtico clásico nikochiano. 


The Beatles – “Beates for Sale” (1964) 
8,5/10
01.- No Reply/ 02.- I’m a Loser/ 03.- Baby’s in Black/ 04.- Rock and Roll Music/ 05.- I’ll Follow the Sun/ 06.- Mr. Moonlight/ 07.- Kansas City:Hey, Hey, Hey, Hey/ 08.- Eight Days a Week/ 09.- Words of Love/ 10.- Honey Don’t/ 11.- Every Little Thing/ 12.- I Don’t Want to Spoil the Party/ 13.- What You’re Doing/ 14.- Everybody’s Trying to Be My Baby



Por Nikochan

*post aparecido originalmente en Nikochan Island

Stevie Wonder - “Songs in the Key of Life” (1976)

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Escuchar a solas en una mañana lluviosa “Songs in the Key of Life” del maestro Stevie es una delicia que nadie en su sano juicio debería dejar de hacer. Hacía muchísimo tiempo que no abandonaba mi cuerpo en el sofá y me dejaba llevar por un impresionante disco mientras repasaba las letras a la vez que escuchaba las canciones y revisaba de nuevo las fotos, ilustraciones, músicos y agradecimientos incluidos. La verdad es que este disco es descomunal, un disco doble impresionante de los que se hacían antes, de los que ya no se llevan y de los que requieren algo más de atención de lo habitual. En mi casa adoramos a Stevie, es parte de la familia, y no llegamos muy bien a entender porque no es citado normalmente como uno de los más grandes aunque siempre nos acordamos de su época cutre con bandas sonoras reguleras y campañas publicitarias de tráfico. Sí, eso creo que marco a mucha gente y en definitiva acabó siendo pasto de esta etiquetación tontuna que suele hacer el personal. Pasa un poco como a Elton, que el pobre tiene en sus inicios media docena de discos casi insuperables pero luego los ochenta y su loca salida del armario le hicieron ganar muchos detractores. Pero Wonder es un músico excelente desde que nació, fue un niño prodigio. Coño, Fingertips! con eso lo digo todo, y claro, no me olvido de sus grandes discos repletos de singles imperecederos y absolutos como “For once in my life”, “My Cherie amour” y “Signed, sealed and delivered” por poner tres ejemplos impepinables. Luego llegó lo que llegó. El maravilloso póker de ases de Wonder: “Talking Book” (72), “Innervisions” (73), “Fulfillingness First Finale” (74) y como no, el doble y descomunal “Songs in the Key of Life” del que os vengo a hablar hoy, que me servirá como regalo de cumpleaños al bueno del Stevie (el 13 de Mayo cumplió 63 primaveras) y como reivindicación a su figura pues lo merece con creces.

En este tremebundo artefacto que firma Wonder hay un compendio de estilos que para cualquier otro sería francamente difícil mezclar y combinar, pero Stevie lo hace sencillo, o al menos eso me parece a mí. Hay soul, hay funky, hay baladas que te erizan el bello, africanismos y gospel, hay unas gotitas de pop, un espolvoreado de jazz, hay esos singles abrasadores marca de la casa. Tenemos a un Wonder en estado de gracia tanto musical como vocalmente y unas colaboraciones de lujo como podrían ser las de Herbie Hancock o George Benson aunque creo que el plantel de músicos llegó a los 130. Casi ná. No me veo con la fuerza ni inspiración necesaria para destripar canción por canción este gran disco doble pues en él no hay canción mala ni de relleno, ni un solo pero le podemos poner a Stevie. Es su gran disco, su obra más ambiciosa y me atrevo a decir que aquella también que más ha influenciado a la música negra en las dos últimas décadas. Muchas veces escuchas un éxito y en seguida lo has calado. Dónde los has escuchado antes? Pues aquí, leñe, aquí. Y es que el disco está plagado de canciones inolvidables como: Sir Duke, I Wish, Pastime Paradise, Isn't she Lovely, As, y Another star que son mis favoritas de todo el álbum, son carne de compilación, son de lo mejorcito que ha hecho el bueno de Stevie y seguro que muchos músicos matarían y firmarían por conseguir hacer en su vida esta media docena de canciones. Luego están las maravillas que de primeras pasan inadvertidas y a lo poco que uno entra en el disco le parecen sublimes e incluso mejores que las ya mencionadas aunque tal vez no sean tan fáciles de digerir. Hablo por ejemplo de la canción que abre el disco, hablo de esa maravilla llamada “Love's in need of love today” y de la que la sigue, esa joya que lleva por nombre “Have a talk with God”. Lo de “Village Gettho land” es de traca, qué canción! y qué inicio. Rematado todo con la fantástica “Confusion” y ese par de eternidades de las que hablé anteriormente. Del segundo disco hay tres piezas de esas de las que nadie habla y son la repera, en mi modesta opinión “Joy inside my tears”, “Black man” y “All day sucker” son cojonudísimas pero ya digo que todo el disco lo es. Es un clasicazo de uno de los más grandes artistas que hubo jamás. Un clasicazo doble y eterno, un clásico nikochiano.


Stevie Wonder - “Songs in the Key of Life” (1976) 
10/10
01.- Love's in need of love today/ 02.- Have a talk with God/ 03.- Village ghetto land/ 04.- Confusion/ 05.- Sir Duke/ 06.- I wish/ 07.- Knocks me off my feet/ 08.- Pastime paradise/ 09.- Summer soft/ 10.- Ordinary pain/ 11.- Saturn/ 12.- Ebony eyes  ---- Disco 2----  13.- Isn't she lovely/ 14.- Joy inside my tears/ 15.- Black man/ 16.- Ngiculela - Es una historia/I am singing/ 17.- If it's magic/ 18.- As/ 19.- Another star/ 20.- All day sucker/ 21.- Easy goin' evening (My mama's call)


Por Nikochan

*post aparecido originalmente en Nikochan Island

Eels - “Daisies of the galaxy” (2000)

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Hace algo más de una década, mientras estudiaba Farmacia y pensaba en irme a vivir con la que hoy es mi esposa entré a trabajar en un puesto de esos de teleoperaciones telefónicas donde se organizaban las urgencias médicas, porque antes la gente de clase media trabajábamos, estudiábamos y seguíamos pasándolo bien (al menos lo intentábamos). Sueldo de mierda, horarios de mierda, trabajo de mierda. Allí conocí al que con el tiempo sería mi archienemigo inseparable. Todo un personaje. La amistad vino obviamente por la música, una cosa llevo a la otra y ahora soy el padrino de su hija aunque la verdad y me da algo de vergüenza reconocerlo no me esfuerzo al cien por cien (pondré remedio, lo prometo). Entre muchas cosas Guzzest es un sabiondo de los noventa rocanroleros, un estudioso de Costello y sus variantes. Gracias a él conocí al otro Elvis, a los Pixies y a Pearl Jam. Tres grandes para él y creo que ahora también para mí. Un buen día vino y me dijo: “ten, a ver si mejoran tus gustos”, y dejó sobre la mesa con sobradez y cara de perdonavidas “Beautiful freak” (96), “Electro-shock blues” (98), “Daisies of the galaxy” (00), “”Souljacker” (2001) y “Shootenanny” (03). Sí, a él también le debo conocer a Eels. Bueno, ya lo conocía pero no a fondo. Tenía deberes y aunque él no pudo aguantarse y me marcó la hoja de ruta, yo no le escuché y fui a lo mío. Empecé por aquel que tenía la portada que más me gustaba y ese claro fue “Daisies of the galaxy” aunque ni es su mejor disco ni Eels tiene disco malo. Desde entonces ando maravillado con cada entrega del señor Mark Oliver Everett.

En comparación con el tristón y tortuoso “Electroshock blues”, el “Daisies” es un rayo de luz, una sonrisa de una niña, un auténtico suspiro de felicidad. Eels lo hace todo bien, un pop-rock de etiqueta que a veces suena a Beck a veces a XTC, pero siempre suena como quiere Mr E, y él quería que pudiésemos escuchar saxofones, trompetas, trombones, banjos, violines, clarinetes, pianos, violines, guitarras y si hacía falta hasta flautas. Es el puto amo, y la verdad es que le quedó un disco sensacional. Un disco que empezaba con la estupendísima “Grace Kelly Blues” que enseguida te mete en el rollito y te arranca una sonrisilla que ya no te abandona. Es una de mis favoritas. La guitarrita de “Packing Blankets” quita el hipo y “The sound of fear” es la releche, muy Beck eso sí, me encanta, ese pianito, esas distorsiones…. Y qué decir de “I like birds”???? estupenda. La canción que da nombre al disco es una de esas lentas que te erizan el bello, luego tenemos “Flyswatter” con esa melodía terroríficamente infantil para rematarnos seguidamente con “It’s a motherfucker”. Quién más podría hacer una letra así en una canción de esta guisa y salir victorioso? Sólo llevamos medio disco pero nos damos cuenta que estamos ante una obra maestra, otra de tantas de Eels. Lo que queda del disco es un despiporre, empieza esta segunda parte con la brutal “Estate sale” y acaba con el temazo oculto “Mr E’s beautiful Blues” pasando por las beckianas “Tigger in my tank” y “A daisy through concrete” y la fantástica “Jeannie’s diary”. Tremendo todo ello. “Daisies of the galaxy” fue su tercer disco, su tercer acierto, su tercera obra maestra. Para mí, como dije, fue el primer contacto serio con Mr E y claro, me dejó con la boca abierta y el culo prieto. Luego retrocedí y despaché con gusto sus dos obras iniciales que eran sin lugar a dudas novocaína para el alma pero el recuerdo del primer contacto, de la primera escucha le hacen, con honores, ser un merecidísimo clásico nikochiano.

Eels - “Daisies of the galaxy” (2000) 
9/10
01.- Grace Kelly Blues/ 02.- Packing Blankets/ 03.- The Sound of Fear/ 04.- I Like Birds/ 05.- Daisies of The Galaxy/ 06.- Flyswatter/ 07.- It's A Motherfucker/ 08.- Estate Sale/ 09.- Tiger In My Tank/ 10.- A Daisy Through Concrete/ 11.- Jeannie's Diary/ 12.- Wooden Nickels/ 13.- Something Is Sacred/ 14.- Selective Memory/ 15.- Mr. E's Beautiful Blues.




Por Nikochan

*post aparecido originalmente en Nikochan Island

Ringo - "Ringo" (1973)

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Lennon/McCartney eran el cerebro y Harrison el alma, pero Ringo era el corazón. Los Beatles se separaron oficialmente en 1970, justo cuando George Harrison se destapaba como auténtico genio, muestra de ello es el indispensable e incuestionable discazo “All Thing Must Pass” del mismo año, John Lennon nos entregaba su fantástico “Plastic Ono Band” donde le daba un repaso a Paul, y McCartney se defendía a su manera en “McCartney”. Y 1970 vio aparecer a Ringo Starr en solitario con el estupendo “Beaucoups Of Blues”, estos cuatros discos son una pista de lo que hubiese pasado de haber seguido juntos, todos colaboraban en los discos de los otros beatles, bueno, John y Paul no coincidían, pero el resto sí. Del 70 al 75 todos entregan discos espectaculares, y digo todos, porque el amigo Starkey entregó en 1973 una joya, un tesoro que para muchos está aún por descubrir, hablo del disco titulado Ringo, que en principio contenía 10 temas pero luego se añadieron tres temas extras llegados de caras b’s, uno de ellos excepcional.

Ringo comienza con “I’m the greatest” una canción escrita por Lennon para Ringo, claramente es una canción de Lennon, podría estar en el White album cantada por John, pero no, abre el disco y eso sí Lennon está presente en los coros y en el piano, y Harrison a la guitarra, es una canción estupenda con ese humor tan beatle. Luego llega “Have you seen my baby (hold on)” un tema escrito por Randy Newman, temazo diría yo, que como curiosidad nos presenta un riff muy glam tocado por Marc Bolan, sí conoces a Bolan y a los T. Rex estaba claro, y es que Bolan era un amigo íntimo de Starr. “Photograph” escrita a cuatro manos entre Harrison y Ringo fue número uno con un saxo y un piano de escándalo, el estilo de Harrison se deja notar, una canción bellísima, Harrison vuelve a escribir para Ringo en “Sunshine life for me” una canción del auténtico oeste americano algo country, y entonces llega el tema popero del disco, la versión de “You’re sixteen” con rollito doo-woop, me encanta esta versión, como la canta, que clase, que tabernero, joder, que bueno era Ringo. Y llega entonces otro número uno, “Oh my my” escrita por Ringo es un tema alegre con un piano juguetón y unos saxos que invitan al baile, divertidísima. “Step lightly” baja un poco la energía, Ringo nos entrega una balada country, muy de mi agrado por cierto que nos lleva directamente a la canción que McCartney escribió para Ringo, “Six O’clock”, soberbia, muy del estilo de Paul que se deja notar en los coros con su perfecta voz, muy popi toda ella. “Devil Woman” no enseña los dientes, rock clásico, tal vez lo mas flojito del disco que nos lleva a la décima y última canción “You and me (babe)” otra de Harrison, un buen cierre para el disco, un medio tiempo fantástico, que digo yo, delicioso. Pero la reedición incluyó tres temas mas escritos todos por Ringo, la buenísima, clásica, mítica “It don’t come easy” tan beatle como podrías imaginar, “Early 1970” circense descripción de la separación beatleliana según el punto de vista de Ringo, y finalmente “Down and out” que es lo mas parecido a lo que había cantado Ringo con los Beatles, puro rock’n’roll, excelente, rítmica, rocanrolera, yeahaa!. Y eso, que ringo era el corazón de los beatles, tierno, divertido, borrachín, un gran batería ninguneado muchas veces, un vocalista justito pero inolvidable, un buen tipo seguro, prueba de ello es la gente que suele acompañarle en sus conciertos y en sus discos, en éste por poner un ejemplo encontramos a Marc Bolan, Billy Preston, Klaus Voorman, Nicky Hopkins, Harry Nilsson, Jim Keltner, George Harrison, John Lennon y Paul McCartney, casi ná. Pues, ya está, os dejo con el mejor disco de Ringo, un auténtico clásico, un clásico nikochiano.

Ringo - "Ringo" (1973) 
8,5/10
01. - I'm The Greatest/ 02. - Have You Seen My Baby/ 03. – Photograph/ 04. - Sunshine Life for Me (Sail Away Raymond)/ 05. - You're Sixteen/ 06. - Oh My My/ 07. - Step Lightly/ 08. - Six O' Clock/ 09. - Devil Woman/ 10. - You and Me (Babe)/ 11. - It Don't Come Easy/ 12. - Early 1970/ 13. - Down and Out 




Por Nikochan

*post aparecido originalmente en Nikochan Island

John Lennon - "Imagine" (1971)

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Imagine ya ha sido comentado hasta la saciedad, pero no deja de ser además de uno de los mejores momentos de John Lennon, una obra maestra. Además, independientemente de que la música de Lennon te guste o no (¿a quien no le gustará?), Lennon es un icono cultural de la edad moderna, estatus que incluso ha superado a su propia música, hay tantos aspectos extra-musicales y morbosos que en ocasiones su principal baza, la artística, queda en un segundo plano. Puede pensar el melómano medio, que la canción titular, por desgracia, suena más al cortar de una tarta nupcial o a la emisora de radio que se alimenta de recopilatorios sin mayor profundidad. Aunque incluso en ese punto es una suerte que canciones como ésta queden grabadas a esos niveles en el subconsciente colectivo, manteniendo así viva la música de Lennon y por extensión de los Beatles para generaciones futuras, algo que a priori puede significar para muchos jóvenes curiosos el princpio del camino hacia el frondoso bosque.

La nómina de artistas que intevienen quitán el hipo, desde la producción de Phil Spector, que excentricidades a parte, marcó el devenir de casi todo lo que conocemos ahora, pasando por su compañero George Harrison, excelente en todo el disco, del entorno beatle tenemos además a Jim Keltner, curioso que participara con todos los beatles en solitario a excepción de Macca, ahí lo dejo, otro ilustre es Alan White, batería de Yes, incluso un importante jazzman como King Curtis, que desgraciamante dejó en este disco su epitafio pues ese mismo año se marchó a ver a Charlie Parker donde quiera que esté.

De la canción "Imagine" poco puedo deciros que no sepáis, sólo incitaros a vencer estos prejuicios que os he expuesto, y si lo tenéis por casa dejadla sonar una vez más, ese piano de cola blanco como la nieve te hace vibrar a cada golpe de martillo en cada cuerda y en cada acorde, la letra... ya sabéis, John Lennon se escondía detrás de utopías enormes, puede que para ocultar su enorme inseguridad. Ese Lennon acomplejado se dejaba ver en "Crippled Inside", donde se reflejaba la terapia del doctor Arthur Janov, una tonada pre-rock'n'roll, algo que los Beatles hacían muy bien y que suena tan fresco y directo, como aparentemente fácil de hacer. "Jealous Guy" es la otra canción pasto de recopilatorios, no por ello menos buena, fue mi primera canción preferida de Lennon, aún me pregunto como es posible que después de una carrera con los Beatles plagada de tonadas tan redondas y ahora universales, pudiera sacarse una melodía como ésta. Yo lo veo así, vencer los clichés de la típica canción de amor no era tan fácil a principios de los 70, y si pincháis del tirón con la menos conocida "All My Love", piel erizada, podrá explicarse el amor de mil maneras, pero hacerlo como Lennon en esta canción es inalcanzable para cualquier mortal, esta claro que la figura de Yoko puede cuestionarse cuanto queráis, pero su conexión fue absoluta, con ella Lennon se sentía bien, todo lo demás me sobra. Y aquí "It's so hard", otra de las razones por las que John Lennon me gusta por encima de sus compañeros escarabajos, John tiene el blues y el rock'n'roll en la sangre, cosa que su obra en solitario muestra más explícitamente, en la toma de la voz y su producción se nota su adoración por el rock'n'roll de los pioneros, también está King Curtis dándole veracidad al ejercicio, esta canción suena a Sun Records, y suena a Chess, un canción anacrónica en contraste con el rock que se facturaba a principios de los 70, una joya. Y nada más lejos que continúar con su ejercicio de estilo favorito, con "I don't want to be a soldier" se marca un mantra anti-bélico con toda la banda, King Curtis inclusive, moderna para la época, esta canción nos hubiera venido a las mil maravillas en época de insumisión. Otra de mis favoritas, "Give me some truth", suena a los beatles del disco blanco, pero sobre todo es una de las mejores canciones protesta de su repertorio, esta directita va a Moncloa, con copia al Congreso de los Di-putados. ¿En un mismo disco se puede emocionar y hablar de amor, volver al eterno rock'n'roll, sonar moderno y comprometerse con el entorno social?, sí, se puede, aquí está John Lennon.

"How do you sleep?" habla supuestamente de Paul McCartney, aunque Lennon declaró al respecto en la película "Imagine": "It's not about Paul, it's about me. I'm really attacking myself. But I regret the association, well, what's to regret? He lived through it. The only thing that matters is how he and I feel about these things and not what the writer or commentator thinks about it. Him and me are okay." Aunque no es descabellado pensar en el roce, algo que me queda más claro con el libro de Ignaci Julià, tampoco hay que darle mayor importancia ni descontextualizarlo, imaginad, cuatro chavales sacados de su barrio y puestos a rodar día y noche sin parar, sin poder pisar la calle, de hotel en hotel, eso puede llegar a quemar cualquier amistad, demasiado tiempo juntos con tanta presión, aunque puesto al "tu primero" al parecer fue McCartney el que lanzó los primeros dardos envenenados contra Lennon en su disco "Ram". Yo me quedo con Lennon, si yo me enterara de que mi compañero está intentando comprar las acciones de mis canciones a mis espaldas algo me enfadaría, me preguntaría como puede dormir por las noches. Ahí queda el dato. Conjeturas a parte, la canción es fenomenal, Harrison, como en todas intervenciones, fabuloso, y los arreglos me parecen más propios de la mantequilla soul de Isaac Hayes que de Phil Spector. Continúa la terapia del doctor en "How?", descubriendo la complejidad interior de Lennon, aparentemente seguro de sí mismo cuando se metía entre pancartas y en todos los berengenales que encontraba a su paso, admirable siempre, pero realmente con otro lado en la penumbra, estas canciones tan íntimas muestran la otra cara del artista, inestable, lleno de dudas y con un pasado que parece obsesionarle. Cierra el disco "Oh Yoko!", el amor de su vida y la única persona capaz de hacerle olvidar todos los males, una tonada alegre de auténtica sumisión, muy Dylan, con harmónica incluida. Si esto no es amor nada puede serlo.

John Lennon nunca tuvo problemas en contrarrestar sus complejos y su mundo interior con una actitud y compromiso social por encima de todos sus compañeros de generación, le adoro y adoro su música, y su carrera en solitario es de carne y hueso, es real a todos los efectos, con sus altibajos, desde el más alabado de sus discos al que menos gracias obtuvo. No me considero un erudito de su obra y figura, pero justificaciones a parte, admiro a John Lennon más allá del panegírico y la efeméride. Espero que al menos veáis como yo más allá del prejuicio que suscita la canción "Imagine", repetida hasta la saciedad en millones de emisoras, pero que nunca deje de sonar. Un disco completo que esconde detrás de sus éxitos archiconocidos, un disco plagado de canciones igualmente inmensas.



John Lennon - "Imagine" (1971) 
10/10
1.- Imagine/ 2.- Crippled Inside/ 3.- Jealous Guy/ 4.- It's So Hard/ 5.- I Don't Want to Be a Soldier/ 6.- Gimme Some Truth/ 7.- Oh My Love/ 8.- How Do You Sleep?/ 9.- How?/ 10.- Oh Yoko!/







Por Chals

Old Crow Medicine Show - “Carry me back” (2012)

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Llevo toda la semana escuchando una vez tras otra el nuevo y flamante disco de Old Crow Medicine Show. Me parece un disco fantasbuloso. Impresionante es poco. La verdad es que no esperaba menos. Llevaban a sus espaldas tres fantásticos discos, a cual mejor, en los que fueron engrasando la máquina y perfeccionando la fórmula. En su debut del 2004 tiraban de canciones tradicionales, entregándonos unas versiones acojonantes, con “Big Iron World” del 2006 intercalaron versiones con temas propios sin perder por eso pistonada, éste es tal vez mi disco favorito de ellos, no es el mejor pero le tengo un cariño especial. Y, finalmente, en 2008 apareció “Tennessee Pusher” que sin duda es su trabajo más ambicioso tanto en las composiciones como por las ganas de llegar a un público más amplio, eso si, sin venderse y siguiendo con la misma receta. De entrada te recibían con “Alabama high-test” que es pura matemática del country, para golpearte después con la increíble “Highway halo” y ya no parar de darte placer durante todo el disco, se llevaban la palma “Motel in Memphis” y “Methamphetamine”, y por supuesto el final del disco con “Lift him up” y “Caroline”. Discazo terrícolas. Pues bien, desde el 2008 nos tenían en ascuas. Na de na. Sólo rumores sobre la distancia abismal que se había creado entre Faqua y Secor que podría traer la desaparición del grupo. Por suerte para nosotros eran rumores, y este 2012 llegan con “Carry me back” bajo el brazo. Un servidor estaba al loro, y desde principios de mes consigue las 12 magníficas canciones del paquete y se vuelve rematadamente loco por ellas. Qué bien suenan los canallas! Su sonido es puro espectáculo de la medicina del cuervo… tremendo!


Como dije “Tennesse Pusher” fue muy ambicioso, querían llegar a más público y le pusieron más sal y pimienta al asunto, rocanrolearon más. Aquí, en “Carry me back” vuelven a imponerse los violines, las armónicas y el puto contrabajo. Vuelve el espíritu de la música tabernera, de los gorros de cowboy y la botas con espuela. Esto que nos ofrecen es pura dinamita, un placer, un despipórrensen, imposible que los pies no se te vayan al ritmo de la música. Cómo me gusta esto! Cómo disfruto! Qué puta y deliciosa locura!. Todo empieza a golpe de violín, qué comience el espectáculo! A lo “Seeger session” bordan con facilidad el rollito que se llevó Springsteen (con éxito, por cierto) hace unos años. Qué temazo!!! Si después de escuchar esto no eres feliz tendrías que ir al médico terrícola. “We don’t grow tobacco” es sencillamente acojonante, nos traslada al oeste en un abrir y cerrar de ojos, me encanta esta canción y me encanta la siguiente, “Levi” es sencilla y deliciosa. Qué estribillo! La belleza poética de “Ain’t enough” está fuera de duda, aunque con las composiciones que un servidor disfruta más es cuando se ponen festivos y fiesteros, con “Bootlegger’s boy”, la sensacional “Mississippi saturday night” y “Stepping out”, vaya tres patas para un banco! Luego llega la balada “Genevieve” con ese regusto al “If not for you” de Dylan/Harrison, y la traca final donde destaco “Country gal” muy a lo Hank Williams y ese magnífico cierre, bonico del to, como si de un disco de Kriss Kristofferson se tratase, llamado “Ways of a man”. Amigos, amigas, archienemigos, terrícolas varios. Estamos ante un discazo de tomo y lomo, que probablemente no estará en la lista de los mejores del año (en la mía seguro que sí) por pertenecer a un género fiel a si mismo que se distancia de moderneces e idioteces varias. Old Crow Medicine Show es un grupo a reivindicar y a descubrir, un grupazo con grandes discos y canciones que ofrecernos. 


Old Crow Medicine Show - “Carry me back” (2012) 
8/10
01.- Carry Me Back/ 02.- We Don’t Grow Tobacco/ 03.- Levi/ 04.- Bootlegger’s Boy/ 05.- Ain’t It Enough/ 06.- Mississippi Saturday Night/ 07.- Steppin’ Out/ 08.- Genevieve/ 09.- Country Gal/ 10.- Half Mile Down/ 11.- Sewanee Mountain Catfight/ 12.- Ways of Man





Por Nikochan 

*post aparecido originalmente en Nikochan Island