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Bob Dylan - More Blood More Tracks - Bootleg Series Vol.14- 2018

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...la sencilla que no simple edición es sensacional porque de alguna manera, las NY Sessions Limpias de Polvo y Paja (subtítulo más que apropiado) es otro disco perdido de Bob Dylan, ahora presentado en glorioso sonido (lo mejor de todo este invento) y ya tenemos el "Pink Moon" de Bob Dylan (o su "Hejira"-Joni Mitchell) para disfrutarlo. 


LA MATANZA

Os prometo que nunca había leído tantas críticas anticipadas y consultado tantos foros sobre una edición discográfica.

La obra maestra de los setenta de Bob Dylan y la posibilidad de escuchar en sonido prístino sus posibles outtakes y tomas alternativas, nos motivaba con tanta fuerza a los fieles de esa catedral llamada Blood On The Tracks  -llena de capillas eternas y existenciales- que no íbamos a renunciar a esa ansiedad que da el estar a punto de explorar todos sus recovecos.

Aquellos que entramos de bien chavales en ella, yo tendría 14 años, nos encontramos con unas vidrieras donde luz se filtraba matizada y sentida y comenzamos a entender- o empezar a asentar- a pesar de ser unos mocos, el misterio de las relaciones humanas, adultas y de pareja, las decepciones y los deseos y a relativizar los sucesos que azotan lo cotidiano en el transcurso de la vida, todo según el prisma desde el que se miren, sea en primera o en tercera persona del singular, enredados en BOTT.

También aprendimos dentro de ese templo a ser críticos frente a ese viento idiota que nunca amaina por más que pongamos nuestro granito de arena para deje de soplar. 

La conclusión de todo este estudio previo casi enfermizo -me encantan este tipo de previos- es que he leído de todo, cosas bellas e interesantes pero otras mentecatas y poco reflexivas, vistas desde un punto de vista de fan-fatal que para nada me interesan. Hay que ser un poco crítico, como BOTT nos enseñó, para así no contribuir a que ese tromba de aire aludida no se vuelva huracán. Y en los círculos dylanitas, como en todos los clubs de fans, hay viento idiota para exportar. Y que no te traten de vender la moto de la edición, forma tu propio criterio, aplícate este cuento tan bonito a ti mismo leyendo todos los puntos de vista posibles. Os lo recomiendo.

A un sector minoritario, espero, se les va un poco la olla con esta edición y sobre todo con la caja deluxe de más de 100 pavos cuya necesidad de escucharla no la niego e incluso el que se utilice para ella el símil con Picasso. ¿Quién es el guapo/a que renuncia al privilegio de ver boceto a boceto, error-corrección-cambio de un cuadro como el Gernika?. Pero ¿sabéis? la vida es corta y uno tiene ya una edad (frase genial que el otro día me dijo mi sabia darlin´ companion no sé a cuento de qué- si, de la pasión con la que me bebo los días) y claro, que uno vio los estudios parciales previos de la POM picassiana  pero si ahora tengo que volver al Reina Sofía, me centraría en mirar el cuadro, no perdiendo un segundo en todo el proceso porque ya me lo sé y  time fades away.

Además, cuando están unas canciones tan pegadas a tu corazón y psique, cuando te las sabes by heart, y llevas 40 años amándolas profundamente, lo intuyes todo y poco te sorprende. Es decir, te ves la película con los ojos como niño en mañana de reyes pero en meses no te vuelve a apetecer tragársela entera de nuevo, sobre todo cuando está compuesta de tomas de las misma canción seguidas, algunas fallidas y truncadas de menos de un minuto, otras largas y tediosas a no ser que las escuches de manera aislada y aplicadas a momentos mágicos. Por muy experto que seas en distinguir acentos de Minnesota, del sur o del norte o el desgarro de la gallardía o el resentimiento en una voz de una versión a otra, te apuesto mi copia de Blonde On Blonde con Claudia Cardinale en el gatefold que estará en tu balda (en la mía, seguramente también) pero poco saldrán sus cds de los estuches.Si tuviéramos las vidas de los gatos...

Y mira que es uno de los momentos de sensibilidad a flor de piel del Maestro (ojo, sensitive en inglés aunque también, de sus momentos más "sensibles" en inglés sensatos y de menos dobles sentidos) y eso le caracteriza a BOTT, su sinceridad, su pasión desbocada.

No quiero decir con esto que la escucha completa de la caja de seis cds (por supuesto, gracias mil a mi amigo Xavi Escutia que me la pasó digitalizada antes de que hubiera salido en las tiendas) no deje de ser obligatoria y tenga placeres indescriptibles pero la nitty gritty de la presente edición es la magnífica selección de la versión simple y asequible para cualquier bolsillo ( un cd o un doble lp),  sin impedirte comprar otras ambrosías en forma de disco editadas en este mes prolijo como pocos por ser el pre-navideño. La han hecho sentida y estupenda. Han compuesto lo más parecido a lo que en un primer momento Bobby quería editar si no llega a ser por la cena de Navidad.

El guión de BOTT es muy bonito- podrían hacer una película pero más realista, no con cuentos de desamor oníricos como me temo filmará Luca Guadagnino. Qué tenga suerte, es un morlaco que ha asumido torear con unos pitones demasiado serios.

Erase una vez es un songwriter legendario, el más importante del siglo XX, que vuelve a estar en el centro de la atención mundial-menos en España- con una gira triunfal, histérica y punk con The Band  en 1974 (quizás en la única que se sintió una bobmanía generalizada en los U.S.A.)

Tras acabarla y asistir perplejo a que con la misma banda, le pasaran en ocho años de gritar Judas a decirle God, vuelve a tener el gusanillo de grabar un disco al estilo del Highway 61 Revisited, a lo grande, importante pero en su casa tiene un cristo de padre y señor mío con su esposa Sara y la situación, y vale si, le vamos a creer que también los cuentos de Chéjov le llevan a recibir clases de un loco pintor y  comienza a escribir en unos cuadernitos con espiral del "todo a cien" de entonces, unas letras en las que cada frase encapsula un estado de ánimo con rimas celestiales de dramas de fregadero como los de las cornudas del soul aunque un poco menos realistas y más literarios. Digamos que Dylan se engancha a otro género, el deep folk, que en realidad había inventado hace bien poco Joni Mitchell con una de sus obras maestras, el Blue, una confesión a braga/calzón quitado mediante los tres acordes ( en abierto, por favor, Joni, enséñame cómo hacerlo) y la propia verdad pero un  "en pelotas" integral. Ya como él dijo,  Sara no le percibía como la misma persona y es que este tipo cuando se mete en un rollo se enfanga hasta los rizos.

No es nada descabellado pensar que Bobby estaba enredado en el "Blue", más que en su propia tristeza, es demasiado evidente. Así lo veo y no puedo evitarlo. Son discos hermanos. Discos que van reflexionando sobre si mismos con una inteligencia supina y sobre la marcha, llenos de sucesiones de acordes y melodías certeras, en soledad, aislados pero que te hacen sentirte acompañado. Son esos amigos/as a los que les cuentas todo, no hay auto-cesura, es que ni una miga. 

Pero el caso es que el buen hombre sabía que tenía unas canciones de oro pero no le encajaban a priori en arreglos al modo Highway, eran otra cosa, eran soleás, cante jondo del país del Norte.

Aún así se planta en Nueva York, por supuesto, su ciudad del alma, y en el estudio fetiche de la CBS y tras grabar unas tomas de las canciones sin más acompañamiento que su Martin (siempre en open chords) y su Hohner Marine Band y sobre todo con una voz y un fraseo emocionante, lo prueba al día siguiente con la banda de country-rock Deliverance-pero se comprueba - lo comprobamos en la caja de lujo- que aquello no funciona.

La culpa no la tiene la banda porque ellos son finísimos, la culpa como siempre la tiene el propio Bob Dylan, por tratar de construir un Versalles con jardines salvajes sin podar. La sensación que da la escucha de esas sesiones a partir del cd 2 es de cuando una banda tira para Florida y el artista para Alaska, tratar de verlos llegar a un punto de entendimiento es un espectáculo doloroso como fue todo el parto de ese maravilloso álbum.  El niño venía con la cabeza muy grande. Dylan no quería otro Planet Waves. Eso ya lo había hecho justo unos meses antes. Volvía al redil de su Columbia Records, quería salir de nuevo por la Puerta del Príncipe.

El significado de esos versos y esa voz suplicante, solitaria, al borde del cataclismo era tan profundo que menos era más y poco bien hacía el distraerlo. Y es entonces cuando el caprichoso minesotarra manda a casi todos a su casa y se queda con Tony Brown el bajista porque piensa y acierta, que el bajo es el único latido adicional que requiere un corazón sangrando por todos sus ventrículos.

Visto lo visto, y aunque rescató alguna con todos los músicos para la edición oficial de 1975, el Meet Me In The Morning, su clave de Blues no hubiera resultado tan rica en una versión a pelo, decide tirar por la edición de lo que hubiera sido su Pink Moon (la tercera POM de Nick Drake), es decir, yo con mi mecanismo y mi narcolepsia existencial, vale y por detrás tan solo Tony Brown o Paul Griffin como mucho, este último con algún detalle al órgano.

Ese Test Pressing de lo que siempre se han llamado las NY Sessions fue el que solo escucharon privilegiados músicos de la talla de CS&N y al que dieron el visto bueno ya que esas canciones son milagrosas aunque se toquen con el acordeón de María Jesús la de "los Pajaritos". Y es que el deliver de Dylan, ese sangrado en cochinera de NY, nunca lo iba a volver a repetir.


Ese disco, ya preparado para salir antes de las Navidades de 1974 ha sido bootleg en diferentes versiones que atesoramos los creyentes y, es cierto, que tienen un halo de misterio y eco que aquí-en la edición directa de las master tapes- pierde en bruma y gana en cielos despejados (son dos experiencias distintas que marcan el disfrute en el tiempo) Y nos sentimos como que nos ha privado de algo digno de escucha digna durante demasiado tiempo.

En las comidas de Navidad en las que siempre hay algún reproche familiar, allá en la muy nevada Minessota, su hermano David, el único que tiene, algo más joven que él, le dice que no aburra a todas las vacas del Medio Oeste con semejante disco espartano y menos radiable que el rezo hebreo del Shema. Y le corta a su famoso hermano la digestión de los langostinos.

Ni corto ni perezoso y como se actúa entre hermanos, Bob le conmina para que echando ostias le consiga una banda y un estudio donde meter la pala en la nieve de la puerta para regrabar las canciones a cualquier precio. Solo necesita una Martín muy buena-vintage y doble cero que no pese demasiado y que suene con graves por toda su madera. Porque vamos a ver, Bob quería volver a Highway 61, es decir a la gloria compositiva ok pero también a la gloria en ventas...nos ha jodido. 

David se pone las pilas, no llega a probar la bandeja del turrón, y con el pavo en el estómago recluta a una banda de músicos pros de Minneapolis que se ponen tras el New Years Eve a ello.

La rápida conexión con la banda, el hecho de estar en su dry land, su tierra querida, poder ponerse las zapatillas o vaya usted a saber la razón, hace que todo funcione y rápido (no hay ninguna toma extra o, mejor dicho, no ha quedado ninguna de dicha sesión-porque haberlas las hubo- por lo que ahí la caja está coja) y que las canciones que se seleccionan- la mitad- muten a otro tipo de bestias mucho más ricas en matices pero que traicionan un poco el espíritu "en pelotas" de las grabadas en la Big Apple con Phil Ramone al control de la mesa.

Y con esos cambios navideños tan drásticos se montó la masterpiece: unos cantes de ida y vuelta NYC-Minnesota de primer orden. Y que quieren que les diga, benditas reuniones familiares que tanto maldecimos pero que, a la larga, pueden resultar tan enriquecedoras porque se lanzan miradas y reproches abrasadores.

La composición del  BOTT finalmente editado adquiere un equilibrio entre una aproximación y otra tan  alucinante que  ahora, al conocer el proceso,  lo quiero más.

Es cierto que el tono de la voz en su terruño le cambia, se vuelve algo menos intimista y más de denuncia, el desamparo de las tomas naked neoyorkinas se torna venenoso sonando con premeditación y alevosía, muy letal y eso mola. Pero qué quieren que les diga...Tangled Up In Blue, por ejemplo, es un torbellino hermoso que te succiona en la versión definitiva con la banda de su pueblo y Idiot Wind un impeachment sonoro que todavía pone los puntos sobre las íes y los pelos como escarpias mientras que en la versiones desnudas son otra historia (apasionante si pero más narrativa y menos rock & roll).

En la edición sin lujo, de la que recomiendo si tenéis giradiscos, la edición en doble de vinilo porque suena y está prensada de maravilla, y las fotos y encartes más comentarios están en letra anti-presbicia ( setlist idéntico al cd simple) se han seleccionado se dice en la hoja promo "las tomas más sentidas de NY" o , lo que es lo mismo, las más acústicas y desnudas, un poco para componer una especia de nuevo NY Sessions pero con sonido de estudio, vamos que se te planta el tío en casa desde tus bafles. Buenísima idea y honrada. Hasta ahora en la deluxe dejaban lo esencial, lo atractivo y en la simple lo más estandar, léase la previa edición época gospel del año pasado donde el doble es una tomadura de pelo.

En More Blood More Tracks han elegido muy bien y la secuencia no es la del disco editado en 1975 sino que cambia el orden porque han decidido optar por la cronología del momento de grabación de la versión. Y es diferente escucharlas en diferente orden y en diferentes arreglos, sin el eco y cierta cochambre de los piratas- que no dejan de ser románticos- pero que ahora pasarán a mejor gloria como fotografías queridas pero raído su color en tu álbum de fotos.

Las dos que IMPRESIONAN, por crudelísimo dolor que transmiten son If You See Her Say Hello con unos lamentos que te dejan paralizado y un Simple Twist Of Fate de no creer de bueno ( de esta gema, a destacar que todos las tomas de la deluxe lo son, especialmente en las que le acompaña Deliverance,  que nos avanzan el arreglo de soberbio soft rock, tres años después, de At Budokan)
Tangled ya la conocíamos pero suena con más claridad, como Shelter que tampoco mutó demasiado (en la caja hay una con un piano que a mi me suena un poco ridículo, vamos que no le pega, que Griffin trataba de meter algo sobre la marcha juguetón en algo que no tiene nada jovial)
Buckets of Rain, siempre la hizo bien, en casi todas las tomas por lo que era fácil acertar, lo más destacable es comprobar el homenaje descarado a Mississipi John Hurt que es y lo bien que se aprendió su tipo  arpegios su fan más declarado.Una delicia. Como lo esa otra maravilla llamada You Gonna Make me Lonesome When You Go. Canción que la probó de mil maneras, la trató de hacer mucho más hillbilly pero no funciona salvo que es tan bonita que gusta seguir su letra berreando de amor hasta si la hubiera hecho en clave de muñeira.
Las épicas y panorámicas Idiot Wind y Lilly Rosemary & The Jack Of Hearts, así de desnudas son letanías de narración digna de un Nobel de Literatura, más para que las pienses o imagines cuando las escuchas, como un estado de ánimo de letargo, como una lectura de un libro apasionante pero si he de optar con un sable entre mi espalda y la pared, me quedo con el puñetazo de la primera con la banda de Minessota, que como bien dice Cisco Fran de LGEB es su cumbre.Y es que la fuerza acusticó-electrica le viene al pelo para expulsar veneno al songwriters entre songwriters. Y el atropello y anticipación ente fraseos apocalípticos escupidos a trompicones.
Ver al final de todo el Up To Me emociona porque esa maravilla tenía que haber entrado en su momento en el disco pero también ya la conocíamos aunque haya un montón de tomas , unas algo más rápidas que otras, sinceramente, son todas el Up To me que tu quieras elegir, no es necesario escuchar cada día de la semana uno.

Escribiendo recetas de sashimi-canción para un día llevarse el Nobel
Hablando de sensación global de nuevo...la sencilla que no simple edición, es sensacional porque de alguna manera, las NY Sessions Limpias de Polvo y Paja (subtítulo más que apropiado) es otro disco perdido de Bob Dylan, ahora presentado en glorioso sonido (lo mejor de todo este invento) y ya tenemos el "Pink Moon" de Bob Dylan ( o su "Hejira"-Joni Mitchell) para disfrutarlo.

La experiencia es distinta a escuchar el de siempre, ese que como dice mi amigo Javier de Gregorio es "música callada" porque no es necesario que la escuches ya que está dentro de ti like it was written in Dylan soul from him to us... y vosotros lo completáis, a ser posible con esta otra versión, la desnuda o la deluxe todavía más sacacorchos (y sacacuartos) para nuestro corazón hasta que en noviembre del año que viene, otro Bootleg Series, el 15 ya  (deseo que sea de 1978 o de la gira con Tom Petty y sus Heartbreakers) nos vuelva a indicar que es tiempo de matanza, hora de deshuesar otra pieza del inmenso legado del genio de Duluth.


Sundown , yellow moon...

Crónica concierto Carolina Otero & Mike Grau + Primo (Veles e vents, 9-11-2018)

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La fuerte tormenta del pasado día 27 me impidió asistir a la presentación del disco As I Fade Out de Carolina Otero & Lil'Knife, y con la entrada en la mano!!!. Así que no podía dejar pasar la oportunidad de ver en el mismo lugar el otro disco editado por Carolina Otero & Mike Grau, pués considero Superfruit uno de los mejores discos del presente año.

Tengamos en cuenta que el pasado viernes 9 de Noviembre fue una de las jornadas más intensas en cuanto a directos se refiere. En mitad de una noche con 88 conciertos en la capital del Turia, la presentación de Superfruit, proyecto paralelo de Carolina y Mike, se dió cita en un entorno alejado del centro (como es el reformado y futurista Muelle de la Marina) y en acústico!!!!, tiene mérito tal gesta y no podía faltar a la cita ni por asomo. Y aún con los casi ochenta interesados (esa tierra de nadie de las rrss) en el evento facebookero de turno, fuimos unas afortunadas cuarenta personas (más o menos) las que presenciamos el concierto. Noche que además se saldó con uno de los descubrimientos musicales del fin de semana, ni más ni menos que el cantautor Primo.

Precisamente empezó la velada Naz Aparicio, integrante de Shonen Bat, propuesta musical del underground que seguramente no conoces. Solucionada mi ignorancia al respecto si que puedo decir que las canciones creadas tras el alter ego Primo se desmarcan del hardcore y el alt-rock guitarrero que suele practicar Naz en compañía. Digamos que la equidistancia es similar a la que hay entre Minutem y Will Oldham, con lo cuál podría entenderse el porqué sus canciones de base folk y esencia independiente me gustan tanto. (https://primonaz.bandcamp.com)

 Voz clara y melancólica, y arpegios limpios de acústica son suficientes para apoyar unas letras que podrían definirse como canción protesta intimista. Por mi parte siento especial debilidad por Todo está mal, con la que empezó su concierto y que también abre su EP en bandcamp. Continuó con Ya no pienso y Arder, y nos regaló algunas de las canciones que acaba de grabar en El Mirador de Murcia y que estarán incluidas en su próximo disco, como Demasiado para mí. Finalizó con otra de mis favoritas, Gente normal, Naz es un buen letrista. Su propuesta es humilde pero también muy honesta, y un ejercicio atrevido por su parte si tenemos en cuenta el ritmo al que se desenvuelve todo a nuestro alrededor y la esencia confesional de sus canciones.

A continuación Carolina y Mike nos presentaron las canciones de su flamante Superfruit (poco más puedo añadir a lo dicho en la reseña exiliada: https://bit.ly/2qAfrCM). Según me confesaría el propio Mike Grau después de la presentación, apenas pudieron dedicarle un par de ensayos a este directo que no estaba previsto con demasiada antelación, un mal menor a juzgar por lo vivido ya que a las canciones de Superfruit le sentaron muy bien el tratamiento lo-fi casi desenchufado: a voz, eléctrica y acústica. 

Y es que canciones tan redondas como Tied To You con la que abrieron el concierto que me las den en el formato que sea que siempre entran bien, incluso el contraste con la original en canciones como Night Wolves y sin la pegada de la batería, para la ocasión con Mike Grau aportando los detalles a las seis cuerdas, fluyeron a las mil maravillas. Lo mismo digo de las adictivas Bad Times, Grey y Our Way que de entrada ya tienen el premio seguro de escucharlas en dicho formato con la dulce voz de Carolina. En la agradable intimidad de un Veles e vents de pequeñas mesas y luz tenue el dúo de alt-rockers se despidieron con Body y Gravity dejando la miel en los labios ante la brevedad del repertorio, queremos más!!!!. Por suerte dentro de poco ambos estarán presentes en la próxima presentación de As I Fade Out que tendrá lugar en el Loco Club con los Lil'Knife, el tema es no parar. 

Gracias a Lutxo Barrejat por las fotos y a Primo por el video de una de sus nuevas canciones, aquí Demasiado para mí que estará incluido en su próximo disco.

* Texto: Chals Roig. Crónica para ON THE ROUTE y para el Exile SH Magazine.


Crónica conciertos Lagartija Nick y Radiadores (Loco Club, 9-11-2018)

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Con Lagartija Nick y Los Radiadores (crónica concierto Loco Club, 9-11-2018) 3

...si los valencianos presentaban en directo el 'puño en alto', los granadinos elevaban su propuesta rocanrolera alternativa de casta a los altares de la mejor música nacional hispana...


Sucedió lo que habíamos anunciado e imaginado. Que en el Loco Club de Valencia se juntaban dos tazas de buen caldo musical ibérico. Si los valencianos presentaban en directo el 'puño en alto', los granadinos elevaban su propuesta rocanrolera alternativa de casta a los altares de la mejor música nacional hispana, con mención especial para esa obra maestra que es su último álbum "Crimen, sabotaje y creación".

Con Lagartija Nick y Los Radiadores (crónica concierto Loco Club, 9-11-2018) 2
Decía lo de "puño en alto" de Los Radiadores porque ese es el título del inminente Ep que se avecina para próximas fechas, motivo por el que se incluyó en el setlist su más reciente single "Si sale cruz" u otro nuevo tema como "Vuelva usted mañana"

Tras el oportuno enjuague bucal con chupito por parte del vocalista, guitarra y compositor Raúl Tamarit, dieron rienda suelta a ese punk-rock tan personal que les caracteriza, repasando algunas de las mejores canciones que se hallan repartidas en sus tres álbumes.

"Marte ya no nos quiere" de "Los perros ladraron" fue la encargada de abrir fuego a discreción. Del mencionado álbum del 2017 se sumaron "Estás de suerte" y "Buddy Holly".  Por otra parte no faltó la habitual "Policía detrás", adaptación en castellano del "Police on my back" de The Equals, más popular por la versión de The Clash.

Con Lagartija Nick y Los Radiadores (crónica concierto Loco Club, 9-11-2018) 1
Respecto a "Gasolina, santos y calaveras" del 2014 sonó el temazo que daba título al susodicho, así como "Sin dejar de sonreir". En cuanto al álbum del 2013  se incorporó "Manual de supervivencia" y "La hora de las confesiones", ésta última como colofón con dedicatoria incluida para Jesús Arias.  

Turno para los Lagartija. Contó Antonio Arias que estaba un poco enfermo pero que tras subir al escenario se le habían quitado los males, cosa que pudimos corroborar. Empezaron el vendaval sónico con "Crimen, sabotaje y creación", el tema incluido en "Zona de conflicto" que ha servido de título al último álbum. Incluyeron más trallazos de este siglo XXI como "Lo imprevisto", "Mar de la tranquilidad", o ya de sus inicios en los 90 con tremendos himnos generacionales como "Tan raro, tan extraño", "Esa extraña inercia (anfetamina)", "Estratosfera", "El signo de los tiempos", "La curva de las cosas" y "Nuevo harlem", además de un homenaje a Morente y al sublime "Omega" con "Vuelta de paseo". 

Con Lagartija Nick y Los Radiadores (crónica concierto Loco Club, 9-11-2018) 4
De su más reciente "Testamento del sol" sonaron consecutivamente "Hymno" y "Strummer/Lorca". Pero lo mejor para el que suscribe de todo el concierto fue el repaso al plato fuerte "Crimen, sabotaje y creación". Impresionantes "Analema", "La ira de noviembre", los pepinazos "Agonía, agonía" y "Nuda vida", el homenaje a Federico García Lorca con "El teatro bajo la arena", las reivindicativas "Mapa de Canadá", "Europa, Europa", "La leyenda de los hermanos Quero" y ese maravillosa joya que es "Exilio/Adagio". Indudablemente una divertida velada.

* Texto: Juanjo 'Johnny JJ'. Crónica para el Espacio Woody/Jagger y para el Exile Magazine. Todas las imágenes pertenecientes al archivo personal del redactor JJ.

Lagartija Nick - Crimen, sabotaje y creación (2017)

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LAGARTIJA NICK - Crimen, sabotaje y creación 1

...una obra descomunal. Su lírica sumamente elaborada, su tremenda vehemencia guitarrera, su posicionamiento social, sus pinceladas místicas...


Este próximo 10 de noviembre se cumple un año justo desde que se publicó "Crimen, sabotaje y creación", el álbum con el que LAGARTIJA NICK volvía al candelero musical tras su anterior "Zona de conflicto" en el 2011.

LAGARTIJA NICK - Crimen, sabotaje y creación 2Hablamos de un retorno que, de entrada, tras tanto tiempo sin grabar, podía generar dudas. Junto al compositor, vocalista y bajista Antonio Arías se hacían cargo de las guitarras Juan Codorniu y Miguel Angel Rodriguez Pareja. Con Eric Jiménez a la batería se completaba la formación original de la inicial trilogía discográfica de los granadinos, formada por "Hipnosis", "Inercia" y "Su". Al cuarteto se sumaba la puntual participación de JJ Machuca con los teclados.

Casi inmediatamente después de su publicación se disipó cualquier tipo de recelos o dudas mencionadas en el anterior párrafo. Ahora, un año después, con esa mejor vista panorámica que ofrece el tiempo, considero que "Crimen, sabotaje y creación" es una obra descomunal. Su lírica sumamente elaborada, su tremenda vehemencia guitarrera, su posicionamiento social, sus pinceladas místicas... Todo ello y mucho más son argumentos suficientes para elevarlo a los altares de los mejores discos nacionales, máxime si hablamos de los que pertenecen a la presente década del S.XXI.


Entre los temas que ofrecen mayor actitud reivindicativa podríamos situar el trallazo inicial que lleva por título "Mapa de Canadá", así como "La soledad es política" o "Europa, Europa". Y por supuesto también dos temas donde la contribución folclórica proporciona una extraordinaria originalidad al rock alternativo marca de la casa. Hablo de "Soy de otra Andalucía" y de "La leyenda de los Hermanos Quero". Por cierto, este último apunta claramente a formar parte de lo más granado y selecto del cancionero español, y en el que se rinde homenaje a la resistencia de aquellos maquis que lucharon por la libertad contra la represión franquista.

LAGARTIJA NICK - Crimen, sabotaje y creación 3Más material. A dos temas sumamente enérgicos ("Agonía, agonía" y "Nuda vida") se añaden cuatro sublimes cortes de profundo y penetrante contenido existencialista, como son "Analema", "La ira de noviembre", "La canción del tiempo" o "El teatro bajo la arena", inspirada esta última en sepulturas y fuerzas ocultas de las comedias imposibles de Federico García Lorca

Además, en la versión digital de este álbum se incluye un conmovedor temazo como es "Exilio/adagio", dedicado a Jesús Arias, el hermano de Antonio que falleció en el 2015, y también incorporado en el EP "El testamento del sol" que ha visto la luz durante el año en curso.

Estamos pues ante una obra que crece y crece a través de sucesivas audiciones, hasta convertirse en pura y dura adicción. Y es que ensamblando pieza tras pieza de punk-rock y de rock alternativo culmina una creación que se aleja de todo y que debería obtener unánime reconocimiento por actitud, calidad, ingenio e innovación.

* Texto: Juanjo 'Johnny JJ


LAGARTIJA NICK - Crimen, sabotaje y creación 1

Lagartija Nick - Crimen, sabotaje y creación (2017)

1.Mapa de Canadá 2.Agonía, agonía 3.Analema 4.La ira de noviembre 5.La soledad es política 6.El teatro bajo la arena 7.La leyenda de los hermanos Quero 8.Europa, Europa 9.La canción del tiempo 10.Nuda vida 11.Soy de otra Andalucía 12.Exilio/Adagio

I'm Kingfisher - Transit (2018)

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No recuerdo con exactitud como llegué hasta la bellísima música del sueco Thomas Denver Jonsson. Tirando del hilo creo que debo dicho descubrimiento a Michael McGowan de Purslane y a mi enfermiza inquietud musical. Sin duda sin todo eso nunca hubiese llegado a "Transit" que para Thomas es ya su sexto disco aunque siempre bajo el nombre de "I'm Kingfisher". El autoproclamado Rey Pescador nos obliga, con una nueva colección de canciones que beben del folk-rock clásico, del de siempre, del bello y eterno, y que remiten tanto a un Devendra centrado, como a un Andrew Bird menos musical y más cantante, algo de Oberst, de Buckley, de Jurado o un mucho de un Bon Iver pasado que ya no volverá después de perderse en el absurdo vacío electrónico, a retroceder y repescar en sus obras anteriores, sobretodo en "Arctic" (2011) y "Avian" (2014), pero escuchando aquellos queda claro que con "Transit" ha tocado el cielo, se ha superado y ha creado un disco que estará entre mis favoritos del año, por su calidad, sus canciones y por supuesto, por su belleza absoluta. El disco parece que empezó a coger forma cuando KEXP nombró a la canción que abre el disco, "What good would loving do me now?", como mejor canción del día, del mes o yo qué sé, algo de eso leí por ahí. Desde luego es un temazo que define todo lo que el Rey pescador puede darnos. Define a la perfección su música, su estilo, su sensibilidad. Para un servidor no es ni de lejos la mejor canción del disco, y eso que no hay duda de estar ante un temazo, pero es que este disco es un tesoro sonoro gracias a una guitarra acústica de ensueño, un delicioso y sensible piano, una voz Boniveriana y una atmósfera ensoñadora. 

La guitarra seduce con sus primeras notas en la ya comentada "What good would loving do me now?", luciendo unos coros preciosos muy del estilo Justin Vernon, incluso en ese falsete doblado. Sin excesos ni adornos extravagantes ni futuristas y con toda la simpleza posible, estamos ante una canción de las que arropan almas, perfecta para abrir un disco bonico del to. "Singing ship" tiene una entrada muy Fleet Foxes o diría de manera más correcta muy Stills, se toma su tiempo hasta explotar en un tema algo puesto de peyote y toques desérticos a lo Tito Neil. Fabuloso es decir poco. La balada "The Oaks Rule" es de las de piel de gallina, donde la sencillez se hace grande. "Lick underwhelms me" abre una tripleta de favoritas. Estamos ante tal vez mi canción favorita del disco. Con ecos a casi todos los cantautores folkis que me han gustado en la última década. Un resumen o un homenaje a todos ellos en poco más de tres minutos. "Sarajevo" es una delicatessen de la que poco o nada os tengo que decir, es escucharla y caer rendido a ella y al Rey Pescador. "Can't wait for the future" es puro Buckley, pura nana, puro sueño melancólico.... Pasado ya el ecuador del disco confirmamos las sospechas, "Transit" es un disco grande, uno de los discos de folk del año, una colección de canciones maravillosas como "Superman in a wake" y "Harbour's mouth". La primera más celestial y la segunda más campestre, siendo esta segunda otra de mis favoritas. "Silent spring" nos enseña dulcemente el camino al final, por medio una acústica seductora y muy casera nos embruja en "Topography of a Gabon". El cierre le corresponde a "New house", y lo hace con otra maravillosa tonada folk que esta vez recuerda al Devendra menos molón y más artista. Thomas Denver Jonsson o lo que viene a ser Kingfisher, sorprende con un disco que perdurará en el tiempo y que crece a pasos agigantados a cada escucha. Una colección de canciones íntimas, clásicas y preciosas. Sobresaliente.

I'm Kingfisher - Transit (2018)
01.- What Good Would Loving Do Me Now/ 02.- Sinking Ship/ 03.- The Oaks Rule/ 04.- Luck Underwhelms Me/ 05.- Sarajevo/ 06.- Can’t Wait For The Future/ 07.- Superman In A Wake/ 08.- Harbour’s Mouth/ 09.- Silent Spring/ 10.- Topography Of Gabon/ 11.- A New House.




*post aparecido originalmente en Nikochan Island por Nikochan

Shame - Songs of Praise (2018)

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Poca broma con estos jovenzuelos que me han volado la cabeza con este disco. Si buscáis la esencia british de rock independiente de guitarras, dejaros de monos árticos y de cualquier ejercicio nostálgico del enésimo mesías del brit-pop noventero. Enchufaros este Songs Of Praise de estos chicos salidos de los barrios bajos del sur de Londres que se hacen llamar Shame. No no no, no es la coartada de moda para girar por el festival turístico-hispter de turno. Por fin un grupo británico edita un disco a la altura de la tan británica costumbre de cagarse con gracia y a todo volumen en todo lo que haga falta.

Hay aquí guitarras aguerridas, tenemos el inconformismo juvenil, la rabia contra todo, las guitarras y la intensidad, mucha actitud y unas influencias que se ven a la legua, pero señores, su manera de vomitarlas no deja cabida a la menor duda sobre su valía.  Ellos mismos en su bandcamp se declaran influenciados directamente por grupos como los australianos Eddy Current Supresion Ring y por The Fall, del recientemente fallecido Mark E. Smith. Sí, hablamos de post-rock, pero también tenemos noise, ritmos industriales, indie-rock de alto octanaje que me deja sin aliento.

Desde su inicial Dust To Trial que directamente nos puede transportar a los mejores momentos del rock independiente de los primeros 80, incluso con el ritmo trepidante y la interpretación inflamada de la post-punk Concrete, realmente me emociona escuchar un joven grupo confluyendo en todas estas coordenadas musicales. También con sus ganchos más pegadizos como el riff de One Rizla, tal vez mil veces escuchado, e igualmente gustoso. Baja las revoluciones The Lick, bajo en primer plano, guitarra punzante, lo mejor es que deja patente que estamos no sólo ante un buen grupo, sino también ante un frontman como pocos han surgido los últimos años, ésto es interpretar, fabuloso. Y si hablamos de actitud en Tasteless se mojan, se meten con todo aquel que se haya acomodado, y yo sé que ya no está de moda meterse contra esta sociedad capitalista, pero es que estos chavales lo llevan con un porte digno de elogio dejando algunas consignas lapidarias para enmarcar en la tradición de los mejores panfletos. Donk me lleva directo al punk finales de los 70 de los Pistols y de la misma manera la coreable Gold Hole no sólo recuerda a los Clash, además como los de Strummer, entre sus versos critican fuertemente la falta de actitud en el rock. Y es que la chulería barriobajera de Friction no puede ser impostada, y si así fuera me la han colado doblada, es más, juraría que de no haber sacado un disco, estos chavales serían ahora mismo unos manporreros juveniles. Angie cierra el disco, quizás la más amable, un registro poco tocado en este disco y que deja la puerta abierta a futuras exploraciones sonoras quizás más melosas (dios no quiera), quien sabe si con este explosivo debut hemos dado con la piedra roseta del mejor rock independiente británico o si estos chavales se deshincharán, el tiempo dirá, de momento es indudable la calidad de esta colección de canciones.

Si como bien decía mi amigo Borch, Twin Fantasy pudiera ser el mejor disco de rock de los 90 grabado fuera de los 90 en los últimos años, yo matizaría que desde Estados Unidos, Shame podría ser la respuesta británica, esta vez evocando todo lo que se ha fraguado en las islas desde finales de los 70 y desde la independencia, el punk y pasando por todas sus acepciones 'post'. Unas influencias muy bien absorvidas, una actitud desbordante y unas canciones disparadas como cañonazos que reflejan como pocas en la actualidad esa nueva juventud del no future sin pelos en la lengua de la que tanto andamos necesitados y que se rebelan sin cortapisas contra tanta tontería, tanto musicalmente como en sus letras. Más allá de cualquier argumento que presente para situar a Shame por encima de cualquier propuesta británica actual independiente y guitarrera, este Songs Of Praise me están haciendo disfrutar como hacía mucho tiempo. Un disco ineludible en el presente año.

Por Chals
Escrito originalmente en ON THE ROUTE

 Shame - Songs of Praise (2018)

1. Dust on Trial/ 2. Concrete / 3. One Rizla / 4. The Lick / 5. Tasteless / 6. Donk / 7. Gold Hole / 8. Friction / 9. Lampoon / 10. Angie

The Band - Music From Big Pink (1968) Edición 50 Aniversario

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EL MAMUT


...a bucketsful of clear, cool, country soul...the kind of album that will have to open it´s own door to a new category...the search of a calmer new ethic...a redefined morality, by the thirst for simple touchstones
Alfred G. Aronowisz, Rolling Stone


En la cultura del rocanrol -tan extinguida como el sapo dorado- el envoltorio ha sido igual de importante que el caramelo y ha generado un arte por si mismo. De la estética surgía la ética y entre ambas conseguían, en alguna ocasión, parar las agujas del reloj. Este es el caso. Oh esas divinas portadas de los cuentos de acordes...sugieren.  Con su dibujo al pastel escolar, Bob Dylan hizo una labor de diez. No se si le pagaste por ello Robbie pero menudo favor os hizo, aparte de tantos, en aquel simple giro del destino.


Ayer vi un cartel en una biblioteca de mi ciudad donde una bilbaina famosa decía eso de que "un libro es diferente según cada lector", afirmación perfectamente aplicable a los discos y más a los discos-cuento como del que vamos a hablar un rato.

Con este debut, quizás el debut más revolucionario y moderno-si he dicho moderno- con el banana álbum de la Velvet Underground de la década fundacional, todavía tan vigente en nuestra pequeña Reserva del Sapo Dorado del Rock, a mi me ha pasado de todo y lo tengo que reconocer. Ha transcurrido mucho tiempo desde que me lo agencie en una copia con el sello económico Green Label de Capitol Records, a primeros de los ochenta junto a otros discos seguramente de los Pretenders o Graham Parker. Es decir, entonces Music From Big Pink no llegaba ni a su mayoría de edad pero ya era un disco de culto y fuera de tiempo, difícil de tragar en la efervescencia powerpopera en la que estaba uno sumido aunque ya adorara The Last Waltz. A mi me resultó de buenas a primeras un disco raro. Y es que lo es. 

Me costó mucho entenderlo ya que con el transcurso de los años me he dado cuenta de que encierra el misterio del bosque animado y que requiere de más experiencia vital de la que tenía cuando lo compré para que te ilumine el camino; además de la escucha reposada y vivida  de cientos de discos, anteriores y posteriores, para contextualizarlo y valorarlo como merece. En realidad, MFBP es una república independiente, invisible según Greil Marcus, de la historia del rock de raíces y dentro de la propia obra de la mítica banda. Nacido de la experiencia en un sótano de una casa escondida entre pinos y de una camaradería extraordinaria en esa perita dulce temporal que combina la amistad fraterna entre músicos -contar con el apoyo de un Bob Dylan en paz consigo mismo y generoso no es moco de pavo- y donde se expande la hermosa sonrisa de la musa. Y esa independencia rabiosa de este debut tan antológico como raro, ha producido dos efectos: que se le ponga siempre de manera oficial, en guías y biografías, un pasito y/o estrellita por debajo del Brown Album-su segundo y por otro lado y con el paso de las décadas, poder detectar su influencia desde Bob Iver a Midlake, de Hiss Golden Messenger a Bantastic Fand, de Brinsley Schwarz a Band of Horses y que se reivindique, ahora sin parar y con cierta histeria por el lado más folk-hipster de este negocio como la primera huella en un planeta-etiqueta entonces desconocido llamado Americana. En ambos efectos nunca estaré del todo de acuerdo. Es tan obra maestra como el Brown Album, es un planeta al que nadie puede osar llegar porque es imposible. Quizás en ese sentido Deserter´s Songs de Mercury Rev sea la versión que trata de ponerlo en fecha con un resultado sobresaliente pero nada facsímil; o también el The Trials of Van Occupanther de Midlake que quizás sin quererlo tiene ese espíritu de bosque animado aunque sus columnas sean algo más románicas.

Ni MFBP es un disco de menor categoría que el marrón ni crea un estilo llamado Americana que ya éste existía desde los años treinta que ya sé que suena bonito y panorámico pero que no es del todo preciso para describirlo, a no ser que te bases en su hit eterno, The Weight, que parece querer ser más la simiente de lo que luego desarrollaron a pleno pulmón y de manera exquisita en su segunda POM estos inquilinos de la Gran Rosa y de la que si no te coscas de su buñuelesca letra te puede parecer un precioso western-country gospel que tampoco lo es porque lleva encriptada en su eterna letra las mística de las Basement  Tapes y del John Wesley Hardin, repúblicas hermanas pero independientes.


Todo es único e irrepetible en MFBP: el sonido, la producción, el tratamiento de las voces, los efectos, los arreglos, los ecos, el paisaje y si es curioso observar las influencias ( la troncal es todo lo tocado en lo que son las Basement Tapes de la caja Bootleg Series completa) y también que es un disco atemporal pero de su tiempo ( yo ahora escucho pinceladas de Cream en muchos de sus pasajes y la paradoja es que Eric Clapton decidió disolver el power trío por culpa de este disco) También, y eso está en las hemerotecas pero sobre todo en la escucha con auriculares buenos, mucho Curtis Mayfield, las cosas como son y los méritos a quién corresponden y diciendo esto estamos reivindicando una forma soulera de cocinar los arreglos de guitarra de Robbie Robertson que sirvieron para influir en los legendarios coletazos finales de los Beatles y en el desarrollo más roots de bandas como Traffic, cuyo debut - del año anterior- también fue un poco semejante en planteamiento pero a la inglesa y, por lo tanto, más cortado a la moda Carnaby.

Ahora me gusta más la etiqueta de psicodélico porque lo es y no solo por su speaker Leslie, por el particular sonido del Lowrey organ, o esos metales Marine Band, es decir, el sello personal del gran Hudson, genio absoluto y crucial en este milagro sonoro que es MFBP sino porque este obra maestra absoluta suena, como he disco, a bosque animado y la psicodelía no es más que es una distorsión de la realidad que la vuelve más dulce y llevadera.

Cuando creemos que ya no hay rastro humano en la foresta pero sus fantasmas salen de paseo como la santa compaña; en este caso compuesto de almas de colonos europeos instalados en un lugar del Mundo llamado América del Norte... a eso suena MFBP. Y eso le hace moderno porque no hay nada tangible, todo son fantasmas rabiosos, suplicantes, heridos de amor pero que no dicen gilipolleces.

Acabo de conocer La Dordoña y allí hay un valle, el de su afluente el río Vézère, también llamado el Valle del Hombre por todos los yacimientos prehistóricos y asentamientos trogloditas que tiene y también ahora, entiendo mejor esta colección de canciones. Al final América está hecha en buena parte de Europa. Allí, en ese paraíso francés los pueblos son de cuento y un cuento es este LP, un cuento onírico lleno de libertad pura. Me bañe en el río y también sentí el latido del disco, además coincidió todo con la lectura de la extraordinaria biografía de Robbie Robertson. El mamut de su portada no apareció pero sentí su paso o quizás fuera un trueno lejano. Y fantaseé con esta hilarante comparativa ya que por mucho que quiera no reúno la pasta suficiente para visitar las Catskills Mountains y su casita de chocolate rosa en la Sierra de Nueva York. Pero a su manera imagino que allá resuenan, en el Valle del Hudson, los fantasmas de los indios que la poblaron y de los artistas, escritores, poetas y músicos que hicieron de aquello un edén semejante al Perigord negro. El bosque y el mamut, la santa compaña norteamericana.

En la noche fría dejan sus moradas,
viniendo a este mundo a expiar las culpas.
Mas después de las nueve y en lontananza
multitud de luces caminan sin rumbo.
German Copini/Teo Cardalla

Junto a los trucos de Garth, John Simon, el productor, es esencial para su sonido a cuento y su mérito es conseguir refinar a una banda de rythm&roll de carretera y darles otro rollo; además a todo hay que añadir el aire bíblico dentro del absurdo en el que estaban inmersos por el tipo de fábulas y textos que llegaban en los cuadernos que traía Bobby cuando quería probar rimas y nombres imposibles, botellas de pan y "demasiado de nada", fábulas sobre perdedores al ritmo de rudas polkas con ecos de cemento armado.

Se proclamó esa República Invisible que tan bien definió Greil Marcus, salieron en procesión los ancestros mientras en la radio sonaban los éxitos del nuevo sueño californiano; se grabaron, eso si ya fuera de la casita rosa, las cacofonías de toda la ouija musical que allí se preparó y el vaso dio tantas vueltas sobre la posición circular en la que ensayaban que estalló en mil pedazos y se incrustó en una bendición de espíritus y voces, de ángeles y dulces demonios; como el Camino de Santiago, se debería realizar, aunque solo sea una vez en la vida, el peregrinaje a West Saugerties, Woodstock, NY.


Nada más comenzar Tears of  Rage te sumerges en una fantasía y se te cae alguna lágrima acordándote de que las relaciones con tu hijo "van de mal en peor" y hasta que no termina el falsete divino de I Shall Be Released, le das la manita, como ese niño con abriguito que da la mano a su tío para que le lleve por una ruta diferente a la de sus padres y así conocer otros misterios de la vida.


Y es todo gospel blanco, si es el gospel blanco lo que inventa este contrarrevolucionario disco, surcando todas sus pistas y aquí están presentes más los Staples que los Louvin Brothers que también, y podríamos considerar las voces entrelazadas de Richard, Rick y Levon como los white Impressions. Le veo ese poso pero con una gracia transformadora que lo combina con la música americana más country o ancestral colona y con la inevitable explosión sixties de amplificar con efectos las voces y los instrumentos para generar un escenario, el del bosque animado. Y es entonces cuando caes en la cuenta de que en ese año, el 1968, se formaron varias repúblicas invisibles como Astral Weeks, Village Green Preservation Society, el White Album,  Beggars Banquet o Notorious Byrd Brothers. Y ahí continúan y nadie ha querido meter preso a nadie por proclamarlas. Cincuenta años para tratar de entenderlas y según crees las vas dominando   más incógnitas te generan. Menos mal que el disfrute cada vez es mayor.


Y en 2018 y con 54 años, me pongo la nueva mezcla del 50 aniversario realizada por Bob Clearmountain - uno acudía a ella con reservas harto de tantas  burras viejas que nos venden con otro cascabel- y me lleva a ilusiones nuevas y a luces que antes no vi, diamantes que se quedaron en la cuatro pistas en el proceso de mezcla y masterización. Incluso hasta las ganas de tratar de escribir sobre ellas y reflotar este blog.


Conclusiones: es un delirio lo que destacan ahora las voces de los three angels -incluso four- cuando se atreve Robbie al micro. Es de absoluta carne de gallina sumergirse en el sonido de los parches de Levon, pura piel de animal en la que late un corazón noble. Los imaginativos órganos de Hudson, el aire barrelhouse de Richard hasta haciendo chiscar sus desordenados dientes, la acertada inclusión del one , two, three, four inicial de Lonesome Suzie que la hace real cuando hasta ahora uno dudaba de que esta hermosura la hubiera grabado el común de los mortales. El aire Traffic y Cream de algunos giros (esa melange inmensa que es Chest Fever) que uno quiere pensar que son más producto del sonido de una época, de la moda imperante porque le extraña mucho que en la Big Pink se escucharan sus discos, pero vaya usted a saber...Y qué decir de los licks de Robertson tan Mayfield y Cropper y a la vez tan nuevos, suyos e insuperables, besando en el centro de la boca de las canciones. O de ese In A Station que me hace llorar o de un This Wheel´s On Fire más ácido que nunca.


Y es que MFBP es un musical del drama humano de sentirse solo y acompañado. Las voces arañan el alma, los instrumentos también porque parecen voces humanas. Todo se amplía hasta límites insospechados. Esta remezcla de Clearmountain (chapeau!) me recuerda a la que se realizó con Street Legal o a la rehabilitación de la Sixtina, se les quitó mucha confusión para parecer recién pintadas. Ahora todo suena con espacios, con alientos, con alma, es muy alucinante.

Todas estas novedades y muchas más, que no puedo verbalizar, te hacen amarlo más y que no me parezca nada mal el planteamiento de la nueva mezcla aunque no debemos dejar de lado la original de John Simon, con esa capa de polvo fina que les sienta tan bien a los cuentos, ya con fue con ella con la que abrimos los ojos como niños.Y ahora que soy demasiado mayor para unas cosas pero todavía tan niño para algunas como Music From Big Pink...eureka!, lo he podido entender todo. Ese mamut de trazo bisoño dibujado en la cover es la perfecta descripción de esta obra de arte.

La bestia ha cumplido 50 años pero que ahí sigue criogenizada en su pubertad y ya no me asusta, es más,  me siento tan bien en su regazo....Y el Mamut me vuelve a susurrar y yo a él en call and response y con la voz soulful de Richard:

Once upon a time they used me indeed
Tomorrow never came
I could sing the sound of your laughter
Still I don't know your name
Must be some way to repay you
Out of all the good you gave
If a rumor should delay you
Love seems so little to say

Erase un vez en que me usaron de verdad
el mañana nunca llegó
pude cantar el sonido de tu carcajada
Todavía no sé cómo te llamas
y si hay manera de compensarte
todo lo bueno que me has dado
Si un rumor pudiera retrasarte
"Amor" es tan poco con lo que llamarte

Y uno entonces, vuelve a soñar y a la calmada ética de Music From Big Pink. Porque la unión hace la fuerza y cinco amigos músicos tan geniales como humildes, dieron sonido al bosque desde su propio epicentro y bajo las condiciones más extraordinarias.

*Este texto fue publicado previamente en rockandrodriland donde se hizo un especial tras la reseña,canción por canción. Si pinchas en cada canción seguirás la saga.



Entrevista a Carolina Otero - Presentación del disco 'As I Fade Out' el próximo 27 de Octubre.

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Hace poco reseñaba aquí en el Exile el disco Superfruit, colaboración de Carolina Otero y Mike Grau. Hoy tenemos de vuelta a Carolina Otero con la excusa de la edición de As I Fade Out, el nuevo disco junto a sus Lil'Knife que presentará mañana sábado en el Amstel Arts junto a Palo Domado, aprovechamos para charlar un poco con ella de música, literatura... y un poco de todo.

EX: Hola Carolina, tenía muchas ganas de hablar contigo, tengo que confesar que eres una de las artistas que más admiro y respeto en la actualidad en cuanto a agitar guitarras se refiere.

CO: ¡Superagradecida por ello, Chals! 

EX: Aún estoy disfrutando Superfruit, tu colaboración con Mike Grau, y ahora acaba de salir As I Fade Out con Lil'Knife. ¿Menuda marcha, no? ¿Y seguro que un día nos sorprende Mad Robot con nuevo disco? ¿de donde sacáis el tiempo?

CO: Mad Robot están en ello y yo, poco a poco, participaré en ese lanzamiento. El tiempo es elástico, ya sabes. Hacer es nuestro modo de vida.

EX: La primera canción adelanto de vuestro disco ha sido Searching For The Spanish Stars, fantástica, que melodía!!! y me encanta ese toque sardónico que imprimís a vuestras letras, dime ¿Quiénes son esas estrellas españolas? Las letras suelen exponer en cierta manera vuestro mal estar con respecto a cómo va en general casi todo, directa o indirectamente, globalización de garrafa y tal. 

CO: El texto de “Searching for the Spanish Stars” se refiere a los impostores, que los hay, en todas las disciplinas. Ahora, con la democratización de las nuevas tecnologías, parece que todos pueden ser poetas, videopoetas, pinchadiscos, críticos, fotógrafos, curadores de arte, a la vez que dibujantes, y a saber qué más cosas. Además, llevados por su ego, se critican unos a otros de manera destructiva. Yo quiero estar al margen de eso, de los grupúsculos; yo trabajo a mi ritmo, escribo y compongo desde siempre pero tampoco alardeo; lo hago porque no sé estar en la vida de otra manera. Desde ahí, hay algo que me parece que desconcertaría, y tal vez sonrojaría, a Leonardo da Vinci y es la etiqueta de “artista del Renacimiento”, aplicada a ciertos creadores por algunos medios de comunicación sin ton ni son. ¿Recuerdas la fábula de burro y la flauta? La escribió Iriarte en el siglo XVIII, es bastante ilustrativa y creo que más mordaz que mi letra, que al final es suavemente irónica.

EX: Tal y como te leí en facebook, el título del disco habla de desaparecer, y una de tus nuevas canciones, la titulada 20, habla de lo que significa estar 20 años haciendo canciones, diría que el disco tiene un trasfondo agridulce o de desencanto con respecto a la llamémosla escena musical.

CO: Sí, lo tiene, y así lo he querido ilustrar con la portada, una niña con un gesto entre pensativo y melancólico. Sin embargo, y como subrayo en “The Hummers”, cierre del disco estratégicamente, “we ain’t nothing with no songs, just some bunch of flesh and bones (…) we need a beat, a sound, a word, shelter for the soul” (“no somos nada sin canciones, solo un puñado de carne y huesos (…), necesitamos un ritmo, un sonido, una palabra, refugio para el alma”). Al final, aunque a veces pueda haber frustración, soledad, queda el impulso creador, y optimista, que en sí es el premio, el éxito, nuestra ancla a la vida. No tiene nada que ver con tocar en todos los festivales de verano o salir en anuncios de cervezas: “¿Para qué necesito una canción? Para no oír el ruido del mundo”. Me gusta recordar que, según Ítalo Calvino, mientras a Sócrates le preparaban la cicuta (fue condenado a muerte), se empeñó en aprender una canción para flauta, además bastante complicada. ¿Para qué le iba a servir aprender aquella melodía si poco después el pensador iba a desaparecer? Sócrates respondió con seriedad que para saberla antes de morir.

EX: Esto de hacer canciones debe tener un premio, o al menos tiene que dar sentido a todo lo demás, o es un impulso primario inevitable digo yo.

CO: Es un modo de vida, es pasión, es mi ancla al presente. Todo esto es premio y, ahora, es mi visión del éxito.

EX: En el anterior disco, Diastema Girls, fue evidente el acercamiento más directo hacia las melodías, que ojo! aquí no andas falta de ellas, ni tampoco en Superfruit, pero quizás parece que las guitarras además de unos desarrollos más trabajados ahora parecen recrudecidas, hay verdaderas delicias pop y también una balada deliciosa en contraposición. Pero en este disco en general parece que buscabais endurecer un poco el sonido.

CO: Estoy bastante contenta con Diastema Girls, y, normalmente, por inseguridades propias, no me suele pasar con mis cosas. Pero ese disco de 2015 lo puedo oír con el pequeño orgullo de la Carolina menos castigadora. A partir de ahí, de esa producción pop de Paco Loco (había rock ya: “Daphne Calling” o “Outloud”), yo quería el grano del rock sin abandonar la melodía (de lo que puede que adolezcan algunas de mis canciones antes de 2015), la batería con pegada, el riff sencillo pero memorable, la letra descarada y rara (ej. “Mango Chutney”), quería que llegara As I Fade Out.

EX: ¿Cómo te vienen las canciones? ¿aparece el riff y el efecto dómino hace el resto? ¿o aparecen los versos y la música surge? O quizás vienen todo a una.

CO: Me gusta pensar en mí como cantautora con banda: son mis canciones pero con el grupo consigo cosas que sola no conseguiría. Cada miembro del grupo imprime su huella en las composiciones.

Las canciones no siempre vienen igual pero recuerdo que al menos desde 2015, con Diastema Girls, los temas nacen de chispazos en forma de melodías. Eso pasa porque a una le pilla la inspiración trabajando, claro. Desde ese año, guardo muchos bocetos de melodías registrados en mi teléfono móvil, que luego he trabajado y desarrollado con la guitarra. En Diastema dejé temas fuera pero ahora con As I Fade Out diría que he sido más directa creando y hemos grabado todo lo que compuse. Tal vez haya aprendido algo estos años. Creo que desde 2015 hago mejores canciones.

Esas melodías que normalmente forman luego parte de los estribillos suelen venir acompañadas de palabras clave, frases, que luego elaboro conforme voy desarrollando la canción. Siempre pulo las letras al final, cuando la frase esbozada encaja perfectamente en el ritmo y la cadencia de la canción. Pocas veces he puesto música a una letra, aunque es cierto que en alguna ocasión ha sucedido así en discos anteriores.

En resumen, prácticamente desde 2015 y de forma consciente, las canciones dan entidad a las melodías. No quiero que sobren cosas, no quiero “paja”, quiero dominar las estructuras. Lo cual no quiere decir que la canción final no me sorprenda a mí misma y sea otra cosa que lo que había ideado. Eso también es bonito para la creadora. Pero, por ejemplo, en “The Hummers” recuerdo que quería algo muy parecido a lo que he obtenido. Cuando la ensayaba al principio con Dani y Nick no había manera de obtener lo que imaginaba, estuve a punto de dejarla a un lado; es de las canciones que más tardaron en arreglarse (me refiero a los “arreglos” de guitarras) pero creo que, en mi disco, es un cierre perfecto y el trabajo y esfuerzo han tenido superpremio.

EX: Estoy seguro que estás en constante movimiento encontrando nuevos referentes y discos, dime también si se puede decir ¿Qué bandas o discos actuales tienes hoy en el punto de mira?

CO: Los ensayos, sin querer, siempre han sido también tertulias musicales, así que Nick y Dani me recuerdan discos clave del power pop y el rock respectivamente, pero más clásicos. Luego, el propio Mike siempre me sugiere un montón de discos y bandas actuales. Concretamente, el “Sr. Robot” está muy pendiente de lo que se hace ahora de ascendencia rock, alt rock, noise pop, neonoventa y es una buena fuente de descubrimientos. Muchas de las bandas que me ha recomendado, u otras que he ido descubriendo de rebote, se reúnen alrededor de la emisora americana KEXP, otras las he hallado por la plataforma Audiotree. Con todas estas referencias, desde 2015, he estado escuchando mucho a artistas como Alvvays, Angel Olsen, Lvl Up, Bully, Waxahatchee, Wolf Alice, Lemuria, Snail Mail, Ty Segall/ Fuzz, Mikal Cronin, Cloud Nothings, o seguido las novedades de más veteranos como Juliana Hatfield, Nada Surf o Guided By Voices. ¡Ojala tuviéramos en España plataformas así con esas entrevistas y ese mimo en el sonido!

EX: La verdad es que el sr.Robot también me ha descubierto algunas de las que mencionas, Cloud Nothings, Alvvays, Waxahatchee... Y dime ¿existe algún precedente tuyo en una banda o sosteniendo una guitarra o haciendo canciones antes de Give Me Your Shoes del 2011

CO: Yo empecé con unos 18 años, precisamente con mi guitarrista actual, Dani Gurrea, en un grupo de versiones, Four Wild Heteros. Tocábamos temas de Veruca Salt, Foo Fighters, Teenage Fanclub, Smashing Pumpkins… pero también alguno mío, antiguo (de cuando tenía unos 14 años). Empecé pronto a hacer canciones, de hecho mis primeros temas seguían una técnica algo dadaísta sin yo saberlo: de pequeña cogía títulos de los Beatles y montaba canciones. Imagina, sin saber inglés, con unos 8 o 9 años: “She loves you, here comes de Sun, I wanna, I wanna hold your hand”, o algo así.

Tras esos pinitos con banda (y conciertos, lamentablemente –LOL–), puse un anuncio en la universidad y empecé a cantar con Lola Puñales, el germen de Lülla, formación con la que saqué 3 discos. En esa banda componíamos todos, a partir de sesiones de improvisación. Una etapa con cosas chulas, claro, donde forjé también mi cerebrito como compositora. En 2009 tenía absoluta necesidad de sacar mis canciones, y ese verano me junté con Ramón (Hi Lo Ray), con quien grabé una maqueta en su estudio de Alcoy. Ese fue el inicio de Carolina Otero & The Someone Elses, banda que formé en 2010, al tiempo que seguía con Lülla. Luego vino mi colaboración con Mad Robot a la guitarra y los coros, a lo que debo haber mejorado en el instrumento y en la composición. Como ves, aunque no toque en el Primavera, llevo tiempo haciendo canciones.

EX: Hablando de todo un poco, que no todo va a ser rock'n'roll. El año pasado publicaste el poemario 'No te hagas el muerto'. Y es que quizás muchos no sepan que hace bastantes años que escribes tanto poesía como narrativa, desde bastante antes de la edición de tu primer disco, aún así me da la sensación de que eres más conocida por la música que por la literatura.

CO: A veces creo que en el campo de la literatura no me prestan atención porque ven que hago “otra cosa” (música), y a la inversa. Para mí letras y música son mis grandes pasiones, y creo que no soy una intrusa. Mi primer libro lo saqué en 1998, Versos para un hombre de pero en pecho, ganador de un premio de poesía.

A quien le interese mi obra, bienvenido o bienvenida con mucho agradecimiento, pueden elegir por donde empezar: 3 discos con Lülla, 3 discos como C.O. & The Someone Elses, 1 disco con Mike Grau y otro como Carolina & Lil’ Knife, 5 libros de poesía y una plaquette de poesía “inencontrable”, “La pena y el blíster”, además de mi participación en 2 proyectos de escritura narrativa colectiva con Hotel Potsmoderno.

EX: Supongo que se retroalimenta la una de la otra, la poesía se filtra a la música y al revés.

CO: En efecto, una actividad alimenta a la otra en un bonito círculo. En mi libro Balada del rímel corrido aparece un poema llamado “Diastema Girls”, por poner un ejemplo concreto, y mis letras de canciones tienen recursos propios de la poesía como la anáfora o la metáfora. De otro lado, en ese libro que citas campea un Nick Cave de ficción que se come una tarta conmigo en una gasolinera. Tengo mi mundo propio, no sé si mejor o peor, eso yo no lo juzgo. 

EX: ¿Qué te aporta la música en contraposición a la poesía? ¿y la poesía a la música? o igual vienen del mismo sitio. ¿hay nuevo poemario a la vista?

CO: La escritura me ancla de manera especial al “yo” individual; la música, al hacer puesta en común, me acerca al “yo” colectivo. Las dos cosas, en su momento, muy necesarias. Soy muy productiva: tengo 4 poemarios cerrados y una antología preparada con textos de 1998 hasta 2018. Podría haber una editorial interesada pero todavía no hay nada cerrado.

EX: Le leí hace poco a un artista que la letra no importa demasiado en el rock, que con que quede bonita sobra, me da que para ti eso no sirve, y más viniendo de la poesía. Pero si es verdad que hay una diferencia sustancial entre escribir una poesía y componer una canción.

CO: Yo te aseguro que no podría cantar “baby baby, oh yeah” así sin más. Si lo canto es porque es irónico, está contextualizado y es intencional (como pasa en “Patatas frías”). De hecho, ha habido canciones de otros que me gustaban hasta que he descubierto lo que decían. Las letras importan aunque haya público que prefiera cantar “lo lo lo lo” como si estuviera en un estadio de fútbol con el puño levantado.

En España sucede algo curioso: a la gente le gusta escuchar letras en castellano porque las entienden (eso lo comprendo), pero inmediatamente acreditan esos textos, y a sus autores/as, por el hecho de ser cantados en castellano. Para mí, muchas letras que se cantan son manidas, aburridas, poco imaginativas, estereotipadas, sólo hablan de amoríos y crisis de edad X. No creo que todas las letras cantadas en castellano merezcan un valor añadido porque esa sea la lengua vehicular. Letras estupendas son las de Sergio Algora, algunas de Maria Arnal (también en català), o de Nueva Vulcano, como mínimo, curiosas. Y me interesan.

Hay diferencias en cómo se aborda una letra y un poema. El poema debe tener su propia música, inherente, no una música aparte como la letra; la letra debe amoldarse a un ritmo y melodía, si no es forzado. Esa es mi opinión, claro.

EX: Que referentes literarios actuales recomendarías a quien lea esto.

CO: Leo fundamentalmente poesía y destaco a Olga Novo (Los líquidos Íntimos), la antología de Sergio Algora en Ed. Chamán, Ellas tienen la palabra (antología mítica ya de la editorial Hiperión), Heterodoxos… (antología de DVD poesía, selección a cargo de Isla Correyero), Desalojos de Miriam Reyes y La edad de merecer de Berta García Faet.

EX: Parece que por fin el debate sobre el dominio patriarcal que siempre azotó al mundo civilizado está sobre la mesa, tu lo dejaste claro ya con, por ejemplo, Diastema Girls y con algunos poemas tuyos. ¿Tú lo ves todo tan viciado como yo? Y en relación a esto, las redes sociales se han ido de madre, no?

CO: Yo lo que veo es que nuestros jóvenes están retrocediendo, porque están siendo bombardeados por la publicidad y medios de comunicación que “pornografían” y debilitan a las mujeres. Hace unos años iba por ahí circulando un anuncio de Dolce & Gabanna en que unos varones modelos posaban en conato de violar a una chica modelo (hago hincapié en “modelo” porque se está asociando la belleza canónica con una actitud violenta y punible). Con la doble moral, porque luego en Facebook pueden censurarte un desnudo, aunque sea un hermoso cuadro de Botticelli. El sumum sería que Maluma tocase en nuestras plazas de toros (ya está sucediendo en Valencia), espacios públicos cedidos por pasta, que Maluma siga diciendo que eyacula encima de una chica, que a otra le gusta pagarle “para que se lo haga”, que además está con otra mujer a la vez, y que eso sea el modelo de amor para los adolescentes… pero luego igual ya no podemos ver más “El origen del mundo” de Gustav Courbet, porque para los censores es una “guarrada y el icono (unos genitales femeninos dibujados al óleo) tengan demasiado vello”.

EX: ¿Puede que esté cambiando como se expresan las nuevas generaciones que vienen detrás y no lo vemos? ¿o tal vez aún le queda esperanza al "mundillo musical" tal y como lo conocemos?

CO: Estamos en un momento de cambio así que es difícil analizarlo. Los momentos de cambio no son necesariamente malos y nunca he creído en eso de “malos tiempos para la lírica”.

EX: Porque luego está el tema de los bolos, me hago una idea pero... ¿Cómo es posible que vengan grupos de tan lejos todas las semanas y la escena digamos "local" (quitando de los cuatro de siempre) no pueden casi ni salir de la puerta de su casa, ni por asomo por el resto de la península?

CO: Nosotros no tenemos manager, todo lo conseguimos “a pulso”. Lo que parece evidente es que las fronteras entre el “mainstream” de los 40 principales y otras radios supuestamente independientes ahora mismo está desdibujada. Como sabes, ahora, con la caída de las ventas de los formatos físicos, lo que da dinero a las bandas es el directo y por eso se repiten los nombres en los carteles, y siguen proliferando nuevos festivales en los que la gente paga una pasta para ponerse a hablar de sus cosas y a hacerse selfies por lo general. Por fortuna, hay iniciativas auténticas como el Xiriapop que lleva Xabier Granda en Carballo, iniciativas verdaderamente guiadas por una pasión y no por hacer caja a toda costa: por la música. En ese festival tuvimos el placer de tocar, gracias a que sonó “Greener Grass Dreamer” en el programa de Luis de Benito, “Islas de Robinson”, si la memoria no me está fallando, onda que le llegó a Xabier y nos llamó para invitarnos. ¿A qué hemos venido en verdad a esto de la música? Nosotros, en el grupo, no pasamos un día sin oír música, hablar de ella, comprar una novedad, a veces podemos ser muy pesados para oyentes externos.

EX: Me da la sensación que en este "mundillo" está todo muy compartimentado, si no entras en la rueda de quienes manejan el cotarro te quedas fuera, claro, hablo de tener detrás una promotora o una agencia de peso.

CO: “Hola, soy Carolina Otero, y tengo dos buenos discos: Diastema Girls (2015) y As I Fade Out (2018). Creo que ya es hora de que me invites a tocar, no porque sea mujer y sientas la presión de cumplir cupo –tampoco está mal que sientas esa presión, ¿no? ¿Es que tenemos el gen femenino de la incapacidad musical?!– sino porque mis canciones están bien y canto de manera agradable, aunque de vez en cuando es cierto que suelto un grito y me pongo fea llevada por el arranque interpretativo en concreto. Creo que si me programas nadie se va a apalancar, mis canciones tienen su “flow”, y hasta hay algún momento-mechero. Nada de posar con un pie en el monitor, hacer air guitar o gritar “¡sois unos motherfuckers!”, nunca insultaría a quien ha tenido el detalle de escucharme tocar. Atentamente. CO.”

EX: A ver perdona, tu primer disco tiene la canción Alt Country Girls que es favorita mía y Benidorm no está nada mal, es un disco con muy buenas canciones y también mucho "flow". Pero... ¿Y si un día te llamaran a la puerta para ofrecerte ir a todos los festivales del indie-mainstream?

CO: ¿Todos?! Me fastidian mucho los que están en un entorno natural: crecen festivales impertinentes cerca de playas o huertas. Aceptaría de buen grado ir al Primavera Sound a tocar pues allí he visto grandes conciertos (a las Warpaint, me gustaron, en un momento algo zen que tuve). No iría a ninguno que menosprecie a las mujeres (recuerdo que hay un estudio que habla del porcentaje de la presencia de mujeres en festivales y es para tirarse de los pelos de todo el cuerpo). Se van reduciendo las posibilidades, ¿no? Venga, a ver si me invitan de nuevo al Xiriapop, que de indie-mainstream no tiene nada y hay gentes estupendas.

EX: Sé que son muy pocos y más para amantes de la música como tú, pero defínete en 5 discos, o dime 5 discos sin los que no puedes vivir. 

CO: Difícil. Sólo tengo claro que mañana no cambiaría el primero de esta lista, tal vez mañana aparecerían otros: To Bring You My Love (PJ Harvey), Incesticide (Nirvana), Mellon Collie and the Infinite Sadness (Smashing Pumpkins), Ma colère (Françoiz Breut) y Alvvays (homónimo, por poner algo más reciente).

EX: Oh!!!! Pj Harvey es favorita, y ese disco es canela en rama. Y por cierto por aquí tenemos reseñado el Incesticide, infravalorado de Nirvana. A lo que vamos, presentáis As I Fade Out este sábado, enhorabuena, lo estoy escuchando estos días y es un discarro como la copa de un pino, que guitarras! y que canciones!. La verdad es que estoy disfrutando con la música que hacéis, joder, esto hay que llevarlo a la KEPX, que firméis con Matador, Sub Pop..!!!!

CO: Qué risa. Tienes muy buenos deseos. La verdad es que Sub Pop mola, y muchos más como de The Flying Nun. Ojalá tuvieran filiales en España. Tal y como están las cosas, mejor dedicarse a hacer canciones y tener pocas expectativas, y si llega algo “más grande”, pues se celebra. 

EX: Me alegro mucho de haber podido hablar contigo. Mucha suerte.
 
CO: De nuevo, gracias, Chals, por tu interés y tus buenos deseos. Un abrazo fuerte.


De momento podemos escuchar Searching For The Spanish Stars, adelanto de As I Fade To You. A todos los que no estéis muy lejos os esperamos en el Amstel Arts de Valencia, mañana junto a Palo Domado.  




Añadir a lo dicho un anexo con su trayectoria, obra discográfica y literaria, atentos (casi nada!!!!):

DISCOS
- As I Fade Out (CO&Lil'Knife, Borx/EndOfTheWorld, 2018)
- Superfruit (CO&Mike Grau, Borx/EndOfTheWorld, 2018)
- Diastema Girls (COTSE, Malatesta Records, 2015).
- Lülla (Lülla, Malatesta Records, 2015).
- Benidorm (CO&The Someone Elses, Malatesta Records, 2013).
- Fall In Love With Yourself Because I Love You No More (Lülla, Malatesta Rcds, 2012).
- Fiesta (Lülla, Malatesta Records, 2010). - Give Me Your Shoes (CO&The Someone Elses, Antártida Records, México, 2011).

POESÍA
- Balada del rímel corrido, Ediciones en Huida, 2015.
- 43 m², Ediciones Olifante, 2013.
- Anunciado en televisión, Ayto. Lekunberri, 2012.
- Colección de poesía Abastos, VVAA. Antología, Ayto. de Abastos, Valencia, 2006.
- 20 anys de poesia a la universitat, Antología, VVAA., Valencia, Ed. 96, 2001.
- Versos para un hombre de pero en pecho, Casa de Cultura de Chiva, 1998.

NARRATIVA
- Los Borbones en pelota, Ed. Olifante, VVAA, 2014.
- Relatos Ilustrados Opticks, Opticks Magazine, VVAA, 2012.
- De la Habana un barco, Ed. Lengua de trapo, colectivo Hotel Postmoderno, 2010.
- Hotelº Postmoderno, Ed. Inéditor, 2008, colectivo Hotel Postmoderno, 2008.

PREMIOS
- Premio de poesía Mislata (Literatura Breve) 2017.
- Ángel Urrutia de Poesía (Lekunberri, 2012).
- Abastos (Valencia, 2006).
- Goma de Nata (Sagunto, 2000).
- Sargantas (Chiva, 1997).

OTROS PROYECTOS
- Dirige la página "Tachaduras": página de textos de poetas junto a su manuscrito inicial.
- Co-editora de la plaquette de poesía y prosa "Flechas de Atalanta" junto a la poeta Luci Romero; publican a jóvenes escritores e ilustradores en lengua castellana.
- Retratos de la "escena" musical valenciana junto al fotógrafo Juan Terol, “Portrait Sounds".